París tiene muchos sobrenombres, el más famoso de los cuales es el de «Ciudad de la Luz» (la Ville lumière), nombre que remite a su fama como centro de las artes y la educación, pero también (y tal vez por lo mismo) a su adopción temprana de la iluminación urbana. París es una ciudad que creció en forma circular, y si uno ve el mapa, desde su corazón – en las dos islas que el Sena tiene en su curso – las diferentes avenidas que se han ido construyendo a medida que iba creciendo, forman una tela de araña en una serie de anillos, cruzados por transversales que van del centro hasta el Periférico, que es la circunvalación que rodea la ciudad.