¡Ta ba ñao!       

Luis Herrera Campins llega de visita a la redacción de El Universal el día anterior a recibir la votación que en 1978 lo hizo presidente de la República.
Alfredo Schael

Estábamos con Nicolás Rondón Nucete y Óscar Yanes cuando por primera vez saludé a Luis Herrera Campins, histórico líder socialcristiano, diputado y entonces, precandidato de Copei. Tal encuentro casual y pasajero tuvo lugar la noche del año 1973 en la cual Lorenzo Fernández fue proclamado candidato a suceder a Caldera en Miraflores. La convención copeyana se desarrollaba en el Teatro Radio City, a la entrada de Sabana Grande. 

Era voxpopuli que a control remoto se impulsaba asegurar la victoria de Lorenzo. La dirigían desde el pent-house del Hotel Crillon. Comentaban que un diputado barinés cuadraba la suma de votos aplastantes para el herrerismo. Sereno, aunque muy molesto, a los periodistas, Herrera nos refirió su desagrado. A decir verdad, supo perder.

Cinco años más tarde Herrera Campins era otro. Alegre, efusivo y confiado, como el candidato copeyano, la víspera de las votaciones de 1978, saludo con efusividad entrar a la redacción de El Universal como lo hizo el resto de los aspirantes a la Presidencia de la República. 

En su segunda ronda como candidato presidencial la Providencia Divina lo salva del “cabillazo” asestado en la frente por cierto sujeto que se le abalanza a la salida de un evento político celebrado en el auditorio del Parque Central. Sangrante la soportó no sin el temor a consecuencias dada la localización del golpe.

Nada fácil le toco luego de que jurar asumir con responsabilidad y habilidades la conducción de Venezuela. Procuro no apartarse de sus hábitos. Durante el quinquenio constitucional enfrento y resolvió con aciertos y, al contrario, los réditos de errores del pasado constitucional, las distorsiones, los efectos de los conflictos internacionales y el ir y venir de los precios del petróleo y deformaciones de nuestra economía.  

Su obra de gobierno procuraba lo mejor posible para el país. Luis Herrera completa y pone en servicio la primera parte del Metro de Caracas. Concluyo el Teatro Teresa Carreño y obras del Parque Central. Declara abiertas las puertas del Museo de Arte Contemporáneo e hizo instalar 500 bibliotecas además de darle inicio a un consistente programa destinado al desarrollo de la inteligencia o capacidad para pensar, estudiar, razonar y ser persona útil y competitiva. Atendió sentidas necesidades y obras en toda la provincia. 

Autoriza la televisión a color y decreta censura a cierto tipo de publicidad. Herrera Campins sobrevive ya como presidente al impacto económico y social del Viernes Negro, devaluación y control de cambios, en general los vaivenes de la economía, desgaste propio del ejercicio del gobierno, reacciones generadas por la alteración de privilegios o alteración de calidad en relaciones con otros factores de poder, distanciamiento de consentidos, manejos propios de la política y repercusiones y la reacción mundial y resonancia entre nosotros de la Guerra por Las Malvinas. 

En 1983 al entregar la banda tricolor en Venezuela símbolo del poder presidencial, a Jaime Lusinchi quien lo sucedió en la jefatura del Estado en presencia de Reinaldo Leandro Mora, presidente del Congreso Nacional. 

Haber alcanzado la presidencia de la República, como ningún otro privilegio ni condición, apartaba a Luis Herrera de los valores atesorados dada su personalidad, saberes y habilidades. 

En las tertulias sabatinas celebradas en “La Pulpería del Libro” ha referido el abogado y librero Rómulo Castellanos que Herrera Campins jamás dejo de visitar o reunirse con Rafael Ramon Castellanos. “Cada los 31 de diciembre antes de las 12, lo acompañaba a mi padre para en nuestra casa, darle el feliz año”, en si mismo hecho que sin ser único caso de evidente consecuencia revela el grado de respeto a la amistad y sus afectos.  

Herrera presidente viajo al exterior en tantas ocasiones que la jefatura provisional del gobierno recayó en el barquisimetano Rafael «Pepi» Montes de Oca (ministro de Relaciones Interiores) ni más ni menos 26 veces que completaron 100 días, ningún otro en la historia, refiere Luis Alberto Perozo Padua, historiador timón de “Correo de Lara” (@LuisPerozoPadu). 

Al dejar la residencia presidencial La Casona regresa a La Herrereña, su residencia particular, modesta y sencilla, situada en la urbanización Sebucán, donde falleció y aún viven su viuda Betty Urdaneta y algunos de sus hijos. No del todo, entre la gente se ha olvidado determinadas peculiaridades de la manera de ser y el lenguaje de Luis Herrera Campins, entre otros aspectos sus refranes y arranques lingüísticos para referirse incluso a personas, hechos o circunstancias.

Cuando le toco inaugurar la Línea Uno del Metro y el Museo de Arte Contemporáneo; le acompaña su esposa Betty quien también aparece junto a Sofia Imber y Alfredo Boulton. Recorrido por algún lugar del interior.

Luis Herrera Campins fue el primer mandatario venezolano en ejercicio visitante de China. Antes estuvo como dirigente político e importante y parlamentario. 

Como presidente de la Republica llega a Pekín al frente de numerosa comitiva. Permaneció algo menos de una semana hasta completar el exigente programa elaborado por ambas cancillerías y asesores de Herrera Campins. Tal visita sentó bases para fructificas relaciones tanto políticas, económicas, comerciales y culturales. 

Para tal viaje Herrera Campins empleo uno de los aviones de VIASA empresa para la cual prestaba sus servicios como ingeniero Miguel Vejar quien para la ocasión idea y completa la tarea de instalar ducha en uno de los sanitarios del DC8-63, toda una novedad provista si acaso desarrollada para uso en los aviones utilizados por el presidente de Estados Unidos y quizá algún jeque. Pues bien, el largo vuelo entre Caracas y Pekín incluyo escala en Los Ángeles en donde realizaba estudios avanzados de medicina José Isaac López quien me ha comentado que la ciudad se llenó de venezolanos coincidiendo con que las agencias de la ITT mostraban carteles anunciando que, a falta de pasos por la CANTV estaba cancelado permitir realizar llamadas a Venezuela.

El arreglo que permitió al presidente ducharse abordo durante la larga travesía provocó en los nada menos ingeniosos venezolanos armar el cuento según el cual quienes lo aguardaron en el aeropuerto, de Pekín, al asomarse Luis Herrera por la puertezuela del jet, comentaron: ¡Ta ba ñao

Deja un comentario

Compartir este artículo:

Artículos Relacionados

El cine como espejo y motor: Voces femeninas que transforman realidades

El cine como espejo social: un diálogo entre activismo y cultura en Venezuela sobre el rol de la mujer y la educación en derechos humanos.

Leer más
Yelitza Betancourt: El arte de convertir la emoción en «Sentencia»

Yelitza Betancourt rompe barreras: de estratega a compositora. Conoce la historia tras «Sentencia», el tema grabado en Caracas que redefine el coraje femenino.

Leer más
Nahylin Guzmán y Miguel Delgado Estévez: Un diálogo entre el capital humano y la maestría musical

Banplus y Miguel Delgado Estévez presentan su «Calendario Musical»: una joya de identidad y cultura que celebra 19 años haciendo país.

Leer más
Suscríbete y recibe actualizaciones de nuestro portal

Introduce tu correo electrónico