Los lazos entre Venezuela y España se volvieron a estrechar el día de hoy. Al son del Alma Llanera interpretada en homenaje al Maestro Cadenas en uno de los jardines de la Pontificia Universidad de Alcalá de Henares. Las letras se hicieron nudo, compás, alma pura como lo es la poesía. Todo en una sincronía de la vida que se encarga de hacer resonar la palabra “Libertad”. Palabra que se hizo protagonista del discurso de nuestro poeta Rafael Cadenas quien acudió a la ciudad de las cigüeñas, la cuna de nacimiento de Cervantes, un centro de defensa y formación para las letras y quien entró al paraninfo haciendo alarde en su caminar pausado de sus 93 años.

Se dice fácil, pero ese cúmulo de años es la trayectoria consistente de quien creyendo que se escribe con un solo objetivo como lo es la capacidad de expresarse, ha acumulado su experiencia, la cual exprime para darle carne y hueso en sus poemas.
Cadenas en este tiempo ha sido mucho más que militancia de izquierda, barquisimetano, mal estudiante, desterrado de la dictadura de Pérez Jiménez, poeta moderno, traductor, docente, ensayista, ha sido presencia donde tiene que estar y profundo silencio que dice mucho más que los estertores de quienes tratan de encontrar la palabra adecuada para llegar al fondo del espíritu de quienes los oyen, sin conseguirlo.
Su obra es la que habla, preñada de sus convicciones y de su espíritu en el que predomina la conciencia frente a lo que observa : Cantos iniciales (1946); Una isla (1958); Los cuadernos del destierro (1960 y 2001); el poema “Derrota” (1963); Falsas maniobras (1966); Intemperie (1977); Memorial(1977); Amante (1983 y 2002); Dichos (1992); Gestiones (1992); Antología (1958-1993) (1996 y 1999); Poemas selectos (2004, 2006, 2009).
Recibió la medalla y la estatuilla que corresponden al Premio Cervantes de las manos de los reyes Felipe VI y Letizia. Acto seguido giró hacia el público el cual lo retribuye con una ovación. En su rostro, apenas un gesto de sus labios que podría interpretarse como una sonrisa, se presentaba como muestra de su alegría y satisfacción, aunque en algunas oportunidades haya dicho que los premios le asustan. Sin embargo a pesar de él mismo, ha recibido el Premio Nacional de Literatura de Venezuela en 1985, el Premio de Literatura en Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2009 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
Cadenas fue recibido en Alcalá de Henares con las consideraciones que merece alguien de su edad. Se suponía que leería su discurso sentado pero lo hizo de pie. Un discurso preciso en el que a pesar de haber comenzado por reconocer su disgusto ante el descuido frente a las materias científicas dejó muy en claro su profundidad de conocimiento para hablar con la distinción de un académico sobre la emigración que tanto aportó a nuestro país, sobre la emigración que por causas más actuales produce el fenómeno a la inversa y en cierta forma nos vacía no solo de personas, si no de talento.
En cada una de sus reflexiones hizo mención al pensamiento de grandes autores como: Marx, Séneca, Walt Whitman, George Orwell, Teresa de Jesús y Schiller entre otros. Esa profundidad se convirtió también en un homenaje a la Universidad Central de Venezuela la cual nombró una y otra vez, para hablar de su pluralidad, de los tiempos vividos en ella, del saludo a empleados, profesores y alumnos, pero por sobre todo para hacer una referencia determinante “Una universidad que sea para adoctrinamiento deja de ser Universidad”.
Uno de los aspectos que más debemos valorar de este discurso de Rafael Cadenas ante la monarquía, las máximas autoridades políticas e intelectuales (solo con la ausencia del presidente de gobierno, sin que los mismos españoles encontrarán explicación a su no presencia en el Premio literario más importante de las letras) es que ni gestos, ni palabras necesitan de la obviedad excesiva para expresar las ideas que poseen verdadera consistencia.
No hubo un momento en el que los presentes perdieran el hilo de esa red que tejía el galardonado con cada uno de los temas abordados, declarándose además “Lleno de España”: los excesos de expresividad de los latinoamericanos, el recuerdo a Milena, El aporte de los Canarios a nuestra educación y desarrollo, la importancia de la física cuántica ante los misterios del universo, el totalitarismo, la fábrica de armas, la bondad, la democracia su rescate en algunos casos y su defensa en otros.
Sujetar la importancia de El Quijote fue un hilo central en sus palabras, destacando la importancia de su revaloración, porque así está ocurriendo con la vida corriente, señaló, pero sin duda en pocas líneas fue capaz de resumir la sabiduría que da el conocimiento y los años vividos; “ La impronta del Quijote estuvo en los creyentes de la utopía que arreglaría todo y terminó en un desengaño… Nacionalismos, ideologías y credos dividen a los seres humanos pero en este tiempo el mundo, gracias al desarrollo de la comunicación debería ser cosmopolita. Ya en cierto modo lo es, pero a ello se oponen los factores que se apoyan en el nacionalismo… el sarampión de la humanidad…”
No necesitó de largos discursos, ni de entender las ausencias de aquí y de allá para dejarnos en claro que el mundo solo puede cambiar si cada uno de nosotros asume su cuota de responsabilidad. Podemos reflexionar mucho, escuchar a los grandes como el Maestro Cadenas pero si no buscamos como emularlos en un ejercicio que comprenda desde la reflexión profunda, la formación, la humildad y la valoración de nuestro entorno entregándonos a él sin estridencias, simplemente estaremos permitiendo que la historia de nuestros países esté sujeta a la frase a la que también hizo referencia: “la realidad es más extraña que la ficción”.
Las palabras del rey Felipe VI dieron valoración al hecho de que por primera vez en la historia del Premio Cervantes, éste es entregado a un venezolano quien ha hecho un trabajo “de imágenes, o más bien percepciones, intuiciones, está hecha su poesía; una obra cuya densidad, valor y trascendencia enriquece la lengua, nutre la tradición y renueva nuestra literatura”.Hoy ese venezolano está en los titulares de todos los medios de comunicación del mundo. Estamos hablando de que ganó el premio más importante de las letras hispanas. Su valoración, su trabajo, su dedicación y compromiso dejan en alto nuestro gentilicio. El rey expresó: “La obra de Rafael Cadenas es la de un gran poeta moderno. La de alguien que no quiere ‘estilo sino honradez’, una valiosísima ambición. Un propósito magnífico, admirable”.


