El Avila Tei celebró sus 45 años con arepas

El restaurante japonés reunión a sus amigos y allegados que fueron testigos del lanzamiento del libro Arepólogo, de Ricardo Estrada Cuevas y que incluye algunas arepas con rellenos nipones

Mayte Navarro 

La presencia de la arepa en la mesa pública foránea no es nueva. Sus diversas facetas latinoamericanas ha permitido que se conociese en pequeños restaurantes populares de otras latitudes. 

El inusitado aumento de emigrantes venezolanos ha hecho que su presencia sea más contundente y si a eso sumamos que los paladares foráneos hoy son más aventureros y la información ha cambiado por los efectos de las redes sociales, el resultado es que esta comida se encuentre en muchas partes del mundo, incluyendo el Lejano Oriente, de allí que en Tokio existe un food truck de arepas que ya disfruta de bastante éxito.

Por otra parte, a la oferta de harinas de maíz pre cocidas locales se suma la harina PAN, que prácticamente está en todo el mundo, y ha apoyado a emprendedores que han afrontado su nueva situación con negocios gastronómicos donde la comida venezolana es la estrella.

Pero esto tampoco es reciente, porque según la memoria de quienes reseñan la cocina nacional, la chef Valerie Iribarren, de la primera promoción del CEGA, ya la había presentado en el Village de Nueva York.

 Hoy la necesidad o el no querer olvidar los orígenes de quienes migran ha aumentado la presencia de este pan de maíz, que nos recuerda a la luna llena y ha visitado muchos paladares.

Por eso no extraña que el restaurante Avila Tei celebrara sus 45 años bautizando el libro Arepólogo en su versión japonesa, que se presentó en los espacios de este comedor que fue el primero en dar a conocer a los venezolanos la cocina nipona.

Como anfitrión figuró Hiroyuki Takeuchi, mientras que Ricardo Estrada Cuevas, autor del Arepólogo fue el otro protagonista de este encuentro que mostró como los sabores auténticos pueden unir a dos culturas, por disímiles que parezcan.

Comensales que ya son amigos de quienes regentan este local, que desde sus inicios se dio a la tarea de divulgar la auténtica comida japonesa, se reunieron esa mañana. En el salón decorado con arreglos ikebana enmarcaron las bandejas con Reina pepiada, Sifrina y Pelúa para después dar paso a los sushi y al tempura, preparados como debe ser.

Fue un momento propicio para recordar aquellos comienzos en El Rosal; sus orígenes en el restaurante Kamon, creado por Enomoto, chef de la Embajada de Japón en los años 70 y que debe llevarse el título de primigenio.

Posteriormente, Enomoto se asoció con el señor Tanaka y crearon el Avila Tei. Más tarde se sumó Hiroyuki Takeuchi, quien continúa al frente de este simbólico lugar. Gracias a su buen hacer en la cocina se le otorgó a Takeuchi el título de “embajador de buena voluntad de la gastronomía japonesa” en Venezuela.

Esta celebración realizada en horas de la mañana también mostró el agradecimiento al país que los acogió. Takeuchi contó que en sus comienzos en El Rosal visitaba diariamente una de las célebres areperas de la zona y no se comía una, sino tres arepas. Así que sus conocimientos con el pan nacional son sólidos.

En las arepas encontró identidad y autenticidad, lo que coincide con el espíritu del Avila Tei, donde cada plato se sirve con entusiasmo y representa la esencia de una gastronomía que ha conquistado al mundo.Cuando llegó el momento de la presentación Ricardo Estrada Cuevas, quien se ha dedicado a indagar en los diversos países donde la arepa ya es conocida, hizo referencia a este nuevo capítulo, que nos indica que en Japón también se come arepa y que su masa acepta rellenos y nombres propios del imperio del Sol Naciente. Allí está la Buta Misozuke Yaki, que es cerdo a la parrilla con miso. También está la Tori Karaage, que es un relleno preparado con pollo marinado y frito.

Pero no sólo la arepa se ha emparejado con estos sabores foráneos sino que bocados como lo Onigiri también tienen su toque venezolano al llevar pisillo de cazón o de carne mechada.

Las palabras centrales de la presentación estuvieron a cargo de Irwin Miyasaka, quien muy bien representa este metizaje, pues es hijo de una venezolana de los Andes y de un japonés. Él preside la Cámara de Comercio Venezolana Japonesa y si bien ama y conoce la cultura de su padre también disfruta con los sabores locales y da a conocer nuestro ron, café y cacao por aquellas tierras de samurai. En sus palabras alentó estas iniciativas que acercan a dos pueblos y enriquecen a sus ciudadanos.

Recordó su niñez, cuando las dos gastronomías se encontraban en una misma mesa y los amigos japoneses y venezolanos disfrutaban de sus bondades y sus secretos.

Por su parte, Ricardo Estrada, quien ya publicó la edición en francés, invita a conocer la japonesa del Arepólogo que se encuentra en Amazon. Ratificó su pasión por este pan que no solo es venezolano y tiene sus diversas versiones por toda América ya que su ingrediente principal es el maíz.Por otra parte, la versatilidad de la arepa le permite estar presente en muchas mesas y dar la bienvenida a distintos y exóticos rellenos. Hoy es la mejor embajadora de Venezuela.

Esta celebración culminó con una mesa que ofreció los platos más solicitados en el Avila Tei. 

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2 respuestas

  1. Felicito al Grupo Pasión País por su excelente trabajo. Saber que contamos con opciones culturales en nuestra Caracas, y ademas saberlo con tiempo suficiente para aprovecharlos y disfrutarlos es un trabajo de hormiguita que merece mi respeto y admiración. Muchas gracias. Myrna G.

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