La diseñadora venezolana Yliana Yépez presenta sus nuevas creaciones enmarcadas en el segmento de la joyería narran experiencia de su vida.
“La joyería siempre ha sido parte de mi vida, no solo como accesorio, sino como una forma de expresión personal”, así lo narra la diseñadora Yliana Yépez al explicar por qué ha sumado la actividad joyera a su línea creativa. Esta primera colección la conforman piezas en oro, elaboradas por artesanos italianos.

Se trata de un trabajo que narra parte de la historia de la diseñadora pues son obras inspiradas en capítulos de varias etapas de su vida. Podríamos afirmar que estas joyas son una breve biografía donde Yliana, residenciada en Nueva York desde hace más de una década, nos cuenta episodios protagonizados por ella y la relación que guarda con ciertos objetos que pueden considerarse transicionales porque mantienen vivos recuerdos y vínculos con personas esenciales en su vida.

Con esta nueva propuesta Yliana Yépez ratifica su interés por trabajar en una moda menos perecedera y la joyería es, sin duda alguna, una faceta que puede superar generaciones y al mismo tiempo se convierte en una página abierta para narraciones particulares de su creador.
Siempre me han atraído las prendas con carácter, con intención, explica la diseñadora que suma a su trabajo de marroquinería y de accesorios para el hogar, anillos, medallones y pulseras. Son piezas inspiradas en el pasado y prevalecen en ellas los volúmenes y el grafismo, presente en el monograma integrado por las dos “Y”, que se convierten en símbolo y enlace con sus anteriores creaciones.

Para explicar la razón de este trabajo, Yliana Yépez señala que de niña, las monedas tenían un valor especial para ella. “Eran mi mesada diaria, pequeños tesoros que me daban una sensación de independencia y posibilidad”, subraya. Pero estas monedas se convierten en medallones que tienen un aire vintage porque transportan a mediados del siglo XX, cuando ya no circulaban como dinero legal y se convirtieron en objeto de lujo que se incorporó a la moda y de manera particular a la joyería, convirtiéndose en dijes importantes en las pulseras. Recuerda la diseñadora que su abuela los usaba y quedó cautivada con ellos. Agrega que cuando su abuela falleció, heredó algunos de esos medallones. De allí que estas piezas ocupen un lugar importante en su trayectoria, gracias a esa conexión emocional tan profunda.
Este trabajo tomó dos años para consolidarse y su materialización fue responsabilidad de los artesanos de Florencia que con maestría y experiencia que se remonta al Renacimiento, supieron expresar lo que Yliana buscaba en sus diseños. La razón de esta selección de la mano de obra se basa en que Yépez perseguía, además de una esmerada confección y un cuidadoso manejo de los materiales, que el resultado transmitiera emociones.
Más que joyería, esta es una nueva etapa donde lo artesano se encuentra con la memoria y el diseño con la emoción.
Cabe recordar que Yliana Yépez lanzó su propia marca hace 25 años. Su línea de bolsos se encuentran en importantes tiendas de Estados Unidos, varios países de Europa y en Venezuela, además de poderse adquirir a través de su página web www.ylianayepez.com


