La entrega de la edición XII reconoció la labor que se ha desarrollado en 2026.
Se celebró la edición número 12 de los Premio Isaac Chocrón, premio dedicado al teatro y a su gente. Y al igual que la vida, esta actividad teatral tiene dos caras, la de Talia, la comedia, y la de Melpómene, la tragedia, por lo tanto, debemos darle un espacio a los momentos de alegría y no residenciarnos de forma permanente en la tristeza, para no anquilosarnos en el fracaso.

La entrega de los premios correspondientes a la temporada 2026 se llevó a cabo en una Sala Plural del Trasnocho Cultural a su máxima capacidad. Allí se congregaron dramaturgos, directores, actores e investigadores conscientes de que el teatro trasciende el mero entretenimiento. Es uno de los canales más poderosos del ser humano para expresarse, manifestar su visión del mundo, protestar, sanar a través de la risa y, por supuesto, dignificar el oficio.
Esta entrega estuvo vestida de la sobriedad que exige el momento, porque son muchas las cosas que Venezuela tiene que resolver. Son tantas que, a veces es la tragedia la que impone su rostro de llanto y dolor. La comunidad teatral emuló a tantos venezolanos golpeados por las circunstancias, pero que dan un paso al frente dispuestos a proseguir la marcha. Esa mañana se impuso la alegría que produce recibir un premio que lleva el nombre del maestro Isaac Chocrón.
Cada reconocimiento estuvo respaldado por un riguroso análisis. Lejos de cualquier atisbo de superficialidad, el jurado asumió la inmensa responsabilidad de debatir a fondo los veredictos. Se desglosaron los méritos de cada nominado y se unificaron criterios en pro de la excelencia. Javier Vidal fungió como maestro de ceremonias de una velada donde los triunfadores de la undécima edición entregaron el testigo a los laureados de este año.
Triunfadores
Mejor Actriz: Valentina Garrido, por su descollante trabajo en La dama y el carnicero.
Mejor Actor: Kevin Jorges, por su poderosa interpretación en el unipersonal Timon (Off) Caracas.
Mejor Producción: Sinergia Teatro, por el impecable montaje de Hay que matar al anarquista.
Autoría Escénica: renglón destinado a la dirección, donde se alzó con el triunfo Elio Palencia por Timon (Off) Caracas (quien recibió el aplauso a la distancia desde España).

Investigación Teatral: labor esencial para preservar la memoria histórica y analizar el fenómeno escénico más allá de las tablas. El premio fue otorgado a Oriana Silva Marabay por su estudio La metodología escénica de Lola Arias en Campo minado.
Premio Isaac Chocrón Honorífico: entregado a la Fundación Rajatabla, institución que este año celebra 54 años cimentando el quehacer teatral del país.
Dramaturgia: la piedra angular donde se fragua la materia prima del teatro. El galardón recayó en Tomás Arturo Marín, un joven creador cuya pluma se ha consolidado firmemente en la escena actual y que este año fue distinguido por su texto Guía para fabricar monstruos.
Este galardón no es solo un tributo a la entrega y a la capacidad de resistir de la gente de teatro. El Isaac Chocrón es un faro de fe para el teatro venezolano que, a pesar de las sombras, las distancias geográficas y los vientos en contra, insiste en florecer con esperanza, honrando el legado de maestros como Isaac Chocrón.
Quienes ejercimos el rol de jurado en esta XII edición, nos sentimos satisfechos del trabajo realizado. Fue una labor compleja, en especial para quienes el teatro no constituye su ejercicio profesional, pero sí el pulso de sus vidas. De allí las palabras de Ana García, agregada cultural de la Embajada de Francia y miembro del jurado: “Aceptar este compromiso es aceptar un rigor y plegarse a él. Es una misión que entusiasma y conmueve, porque cada ida al teatro, aunque sea en cumplimiento de una responsabilidad, sigue siendo eso: ir al teatro. Sentarse frente a una propuesta es emprender un viaje a otra realidad. Es entender, o intentar entender, al otro. Es verse reflejado en realidades distintas. Es un ejercicio de empatía y un desafío al entendimiento. Y es recordar, en cada butaca, que no solo eres público: eres jurado”.
Ana compartió esta gratificante travesía con Eliné Figueroa y con quien suscribe estas líneas. De mi parte, solo queda el agradecimiento por un año de inmenso aprendizaje que nos invitó a sumergirnos en las profundidades de este universo.
Pasamos el testigo a Hernán Marcano, actor, director, dramaturgo, productor y profesor de teatro venezolano con una trayectoria de más de cuatro décadas en el medio artístico. Catherine Medina, joven periodista, con más de una década de trayectoria analizando y visibilizando las artes en sus distintas expresiones y de manera especial, el teatro venezolano. Tiene en su haber una obra titulada Muñeca en fuga. Gerardo Soto, considerado una de las figuras más sólidas de las tablas, el cine y la televisión en Venezuela. Son más de cuatro décadas demostrando versatilidad y asumiendo roles de relevancia. Completa este equipo, Lil Quintero periodista, dramaturga y fotógrafa. Lil se ha dedicado a recoger las imágenes del campo escénico de Venezuela. Posee la cuenta @lqfotoescenica en Instagram.
La función debe continuar y nos vemos en el teatro.


