El Levi’s Stadium dejó de ser un recinto deportivo para convertirse en el escenario cultural y vitrina comercial de la mayor exposición de marcas. Midiendo el pulso con engagement, vistas, efectividad, impacto, récords y ventas.
El recién torneo de la Super Bowl LX, alcanzó un costo récord en los anuncios publicitarios, desde 1 segundo por $267 mil dólares, 5 segundos $ 1.3 millones, 15 segundos $ 4 millones y 30 segundos la cifra 10 millones.
Para entender la demanda actual de los espacios en la transmisión, tenemos con referencia que los spot de 30 segundos en 2006 tenían un costo de 2.5 millones y en el 2016 de 4.5 millones. A tal punto la importancia de dicha exposición que según datos de Statista un 18% de las personas en Estados Unidos ven el Super Bowl exclusivamente por los comerciales.
El Marketing en tiempo real (Real Time Marketing o RTM) requiere observación, comprensión y agilidad en la gestión a través del seguimiento de las tendencias sociales, los hashtags, las conversaciones y futuros eventos y espectáculos, las marcas diseñan sus estrategias para estar preparados y tener presencia en tiempo real que les permita actuar e interactuar de forma inteligente. Distintas marcas aprovecharon esta estrategia para robarse el show del Super Bowl.

En esta demanda de espacios está el patrocinio del medio tiempo exclusivo de Apple Music, con contrato de 5 años por 250 millones de dólares (50 millones anuales), un espacio que fue de Pepsi durante una década hasta 2022 cuando decidió no renovarlo por razón de costo. Para esta edición hubo una estrategia en impulsar la venta de sus AirPods Pro3 con función de traducción simultánea. Un producto que genera un estimado anual en ventas de 18 mil millones de $ con un marketing relacionado con el medio tiempo y Bad Bunny con las canciones en español. Un marketing en tiempo real puro y duro.
Otra marca que se apodero del espacio fue Lenovo como nuevo socio tecnológico de la NFL, con su experiencia en tiempo real dentro del stadium creando un recuerdo emocional que va más allá del logo. La marca activo estaciones del IA generativa donde los fans creaban su propio Avatar de Super Fan y estos aparecían en las pantallas gigantes interactuando con jugadores reales.
Una jugada maestra de presencia de marca en tiempo real es la de ZARA y el outfit que se robó las miradas del medio tiempo, con una audiencia promedio de 128.2 millones de espectadores según cifras oficiales de Nielsen. La marca activó una estrategia durante el fin de semana del evento con drops express alineados con el vestuario del artista y la estética de la NFL. No fue necesario patrocinio de exclusividad, ni campañas previas y anuncios en redes. La marca se aprovechó de un performance dentro de un momento cultural – musical para impactar y agotar la existencia alcanzando precios de reventa entre los 400 y los 3.000 euros. La estrategia comercial del lanzamiento de prendas limitadas y exclusivas de colecciones para generar novedad y expectativa con productos únicos un Touchdown para la marca.

