Gregory y Karolay Salas son los creadores de Pastelitos VIP, y cuando hablamos de empresas socialmente responsables como en esta oportunidad, tenemos que hacer referencia a que son los creadores de la fundación Hacer País. Mariam Krasner, tuvo la oportunidad de conversar con ellos en AFTER MARKETING que se transmite todos los lunes por Kys FM dentro del programa Al fondo a la derecha de Antonio Vasco, a propósito de la labor que han desarrollado dentro de la red de apoyo que se ha conformado para respaldar al estado Mérida, ante la situación que se enfrenta a causa de las lluvias.
Karolay expresó: “Nosotros tenemos conciencia del apoyo social y lo venimos realizando desde antes de la creación de Pastelitos VIP. Lo hemos hecho siempre como familia. Una vez creada Pastelitos VIP comenzamos a apoyar una fundación con el objeto de brindar el desayuno a un grupo de médicos. Después, nos fuimos involucrando cada vez más y aquí estamos hasta los tuétanos con la Casita Verde. Una fundación compuesta por muchos médicos”.
Mariam aprovechó la oportunidad para recordar que Pastelitos VIP como emprendimiento tiene también una historia de supervivencia:

—Yo quiero recordar que comenzaron en pandemia. Una idea que tiene un espacio físico en el centro comercial Macaracuay Express y que ofrece 25 sabores. Todo esto —apuntó — me lleva hacia el tema del emprendimiento porque hay quienes señalan que tienen miedo a emprender. Yo siento cuando uno ve una experiencia como la de ustedes, que siempre es el momento de emprender.
—El momento de emprender es cuando consideras que tienes las ganas y la oportunidad de hacerlo. No importa la situación mundial que esté ocurriendo. No importa la situación país o la situación local o tu propia situación financiera, porque lo importante es que uno tenga el conocimiento y la capacidad de querer hacer las cosas. Mi recomendación es que nunca subestimen a nadie, porque la persona más famosa, exitosa o la persona más humilde lo pueda lograr.
—Nosotros la verdad hemos tenido la dicha de tener muchísimos amigos, de conocer a muchísimas personas maravillosas, como tu caso, como en el caso de Antonio, que de verdad que en cada momento que han podido nos han apoyado. Y nosotros hemos intentado hacerlo más recíproco y todo lo próximo posible. Yo creo que es parte del éxito de cualquier emprendimiento. Un emprendimiento como este puede llegar a convertirse en una franquicia.
—Sí, nosotros somos miembros de la Cámara Venezolana de Franquicias. No olvidemos que el modelo de franquicia es un modelo muy exitoso, comprobado en el mundo porque las personas no están solas, o sea, el que adquiere una franquicia tienen el apoyo de la casa matriz. La experiencia de esa casa matriz va de la mano. Yo creo que es un proyecto que de verdad vale la pena. Nosotros somos, creo, que los más novatos de la Cámara. Somos los más pequeños. Estamos aprendiendo de las grandes marcas, aprendiendo cómo lo hacen. Apuntando a ser igual de grandes que la mayoría de ellos.
—El emprendimiento es un modelo de negocio que tiene que cumplir una estructura formal, con su correspondiente pago de impuestos, el orden de su tema financiero, su investigación de mercado, su análisis de entorno, el tipo de producto, sus pruebas de producto. Es un modelo de negocio exactamente igual a cualquier empresa, lo único diferente es la dimensión. Yo no creo en el emprendimiento formal o informal. Los emprendimientos siempre tienen que ser formales porque tienen que cumplir con esa estructura de negocio. ¿Para ustedes, cuál es el perfil que debe tener un emprendedor?
—Tiene que formalizarse. Yo creo que con la palabra emprendimiento, ha pasado lo mismo que con la palabra resiliencia. Esta vez es la mala. No se pueden hacer las cosas por hacerlas. Lo principal es la formalización de una empresa, cumplir con la responsabilidad, cumplir con todos para ir paso a paso. Tener la estructura. No importa si eres grande, si eres pequeño, si tienes un empleado, dos empleados, diez o dos mil empleados.
— También para mí es importante hablar de lo que hoy significa ser una marca con propósito. Más allá de una marca donde su único objetivo es comercial. Se ha ido evolucionando a ese marketing con propósito. Se debe tener una razón de ser más allá de su estructura financiera. Esto nos lleva también a que las generaciones han cambiado. Los Millennials y los Centennial buscan marcas que tengan mucho más compromiso con lo ecológico, con la sostenibilidad, con el medio ambiente. Y eso es parte fundamental, incluso para muchos de los jóvenes que buscan trabajo, siempre se inclinan mucho más por esa definición y hacen selección de la empresa donde quieren trabajar. ¿En ese sentido hacia dónde va Pastelitos VIP? Porque ustedes han demostrado desde el día uno, a lo mejor inconscientemente, que son una marca con propósito.
— Sí, bueno, más que vender un producto, queremos vender una experiencia. Y esa experiencia va desde el momento en que llegas al local o pides por delivery. Cuando te llega el producto, cuando lo pruebas y cuando ves que hay detrás de la marca. Cuando tú vas a comprar un producto y ves que esa marca apoya a las comunidades, que lo que tú estás consumiendo va un poquito más allá lo que es el producto y la experiencia que te deja, eso no tiene precio. Nosotros tratamos de llegarle a las personas más allá de lo que es el producto. Nuestros clientes, la mayoría, ya son amigos de nosotros. Nos sentamos en su mesa a conversar con ellos mientras están degustando nuestro producto. Se integra un poco de cómo somos, de quiénes somos, de los que nos gusta hacer, y eso motiva más la fidelización del cliente.
—Toda empresa tiene que tener un lucro para poder ayudar a los demás. Pero cuando ves que ese lucro está haciendo bien utilizado, a uno le provoca seguir comprando ese producto.
—Sí, y realmente no es apariencia, es esencial. Al final la comida o el producto que uno ofrece es lo que queda. Nosotros tenemos un pastelito que hemos hecho con todo el cariño del mundo. Además, nosotros somos los principales consumidores, de nuestro producto y yo vendo algo que a mí me gustaría recibir.
—Cuéntennos en relación con el operativo en que se encuentran en este momento….

—Estamos trabajando en tres fases. ¿La primera fase es la que estamos haciendo ahorita la recolección de todas las donaciones. Ropas, cobijas y suéteres. Esta primera fase va a salir con un grupo el 5 de julio. La segunda fase vamos a estar concentrados en la recolección de medicamentos y comidas no perecederas y la tercera fase va a ser enfocada a ir nosotros mismos a dar la atención más que todo psicológica, acompañados de profesionales. Que los médicos den atención primaria Si aun no han podido llevar las donaciones están a tiempo. Seguiremos todavía dentro de tres ocuatro semanas. El que quiera visitarnos y llevar su donación, lo recibiremos con gusto, nosotros asumiremos el costo del estacionamiento y le regalaremos un cafecito cortesía de la casa. Amor con amor se paga.
— Recuerden dónde están ubicados.
—Estamos ubicados en el Centro Comercial Express de Macaracuay, en el piso 1 local C 30.
Pastelitos VIP es ejemplo de esas empresas socialmente responsables que se activaron desde el primer día para todo lo que ha sido el apoyo que se está dando a Mérida. Una situación a la que hay que hacer frente a largo plazo. Las imágenes más recientes nos muestras a más de 300 motorizados ayudando porque como vías están muy complicadas, los motorizados ayudan al traslado a las zonas más afectadas, que son muchísimas.
Recordamos también que no solo se ha sumado la empresas privada si no que se está haciendo una gran labor por parte de Caritas y el Dividendo Voluntario para La Comunidad. Dos organizaciones con amplia experiencia y que dentro de sus objetivos está la ayuda en el tema de los desastres naturales, así que es tienen una preparación logística y operativa para esto.


