Greisy Mena, actriz y periodista, fue nuestra invitada de esta semana en Pasión País Radio transmitido por Fedecámaras Radio. Con una gran propuesta, Greisy se incorpora al grupo de líderes que desde distintas áreas están al frente de diversos temas en los Puntos de Encuentro generados por la Escuela de Ideas de Pasión País.
Greisy Mena es la responsable de la propuesta que se llama “La Pantalla” y que nos acercará al cine desde distintos aspectos.
—En mi caso, con este encuentro que vamos a celebrar la semana que viene, el jueves 11 de septiembre, me da mucha ilusión llevar esta propuesta y además que haya sido aceptada por mis invitadas panelistas, las destacadas realizadoras Solveig Hoogesteijin Efterpi Charalambidis, Fina Torres y María De Los Ángeles Peña. Digamos que mi inquietud está en el acercar vivencias, experiencias de lo que ha significado alzar la voz femenina en el mundo cinematográfico, que como sabemos es tan patriarcal, que tiene narrativas muy masculinas, pero que ellas han sabido, no solamente por su capacidad, sino por ese instinto asertivo en terrenos de decisión tan complicado, pues darnos productos audiovisuales tan importantes y que significa una referencia en nuestra cinematografía nacional.
— En este panel nos encontraremos con mujeres de distintas generaciones. ¿Cómo ves ese aspecto?
— Sin duda alguna, para mí, la señora Fina Torres y Solveig Hoogesteijn, pues sí han tenido cuesta arriba muchas cosas y creo que las experiencias van a ser supremamente interesantes en ese particular, pero también vemos una generación un poco más reciente como Efterpi Charalambidis, que no deja de dejar un legado importante y María de los Ángeles Peña, que digamos que es una de las realizadoras más recientes, que se estrenó hace poco con el documental Cueca, Memoria Ancestral, pero que ha sido un documental que tiene una data larga y que a través de su ojo, pues ha tenido ese valor de investigación importante también en un contexto complejo.
— Desde tu condición de actriz, Greisy Mena, más allá del papel que te haya tocado interpretar, ¿cómo te has sentido? ¿has sentido alguna diferencia en esa relación actriz-director, actriz-directora?
—Mira, es que más allá de esa relación de actriz-director, es tan determinante la diferencia del espectador, o por lo menos me pasa a mí como espectadora. Es distinto una narrativa cinematográfica de una realizadora a un realizador, sin desmerecer, ese no es el punto, sino que la narrativa, el estilo narrativo es distinto, tiene fibras diferentes, ¿no? Y eso se revela en el producto audiovisual. Yo he tenido la oportunidad, de haber trabajado con Solveig Huggenstein, hicimos Maroa, y es fascinante trabajar con Solveig, sin duda alguna, y también tener la oportunidad en el desarrollo de la propuesta, reflexionar y tocar puntos más sensibles. La mujer tiene como esa misma sensibilidad que la tenemos tan aguda, también se traspala al trabajo creativo, entonces los enfoques, no solamente la narrativa, porque vemos personajes femeninos que se revelan de forma protagónica con respecto a un realizador, en diferencia a un realizador, pero vemos que el tratamiento del trabajo creativo con el actor va mucho más allá, en el sentido de que son más detallistas ellas, más cuidadosas.
—Más analíticas quizás también, ¿verdad?
También, sí, va en profundidad desde el análisis, y no digo que el realizador no lo haga, sino que la mujer lo comunica, la realizadora lo comunica, mientras que el realizador, siento como actriz, que deja muchas cosas por sentadas. Sí, yo creo que hay una carga emocional mucho más trabajada, desde el punto de vista de trabajar la emocionalidad como realizadora, que a lo mejor ahí en el realizador hay un pragmatismo que te deja profundizar en determinadas sensaciones, incluso cuando tú decías, uno como público ve determinadas películas y dice, esta película, un director nunca hubiera podido llegar a esta escena.
— ¿Cómo consideras tú de importante la disciplina y la organización?
—Mira, qué buena pregunta me haces porque es importante, la gente ya no anota, la gente no toma nota ni siquiera por el teléfono. Yo tengo mi book de anotaciones en el teléfono full, por temas, por gestiones que esté desarrollando, por proyectos, y anoto todo. Y trato de resolver inmediatamente. Es decir, recibo un mensaje con una pauta y no es que voy a esperar un ratico, porque entonces si te pones a atender otras cosas, se te diluye, se te va. Entonces procurar registrar lo más pronto posible, que es inmediato, los lineamientos, las instrucciones, estas informaciones que finalmente lo que van a ser, como tú dices, si lo captas efectivamente, vas a ser eficiente en el tiempo, en la gestión. Entonces, para mí, yo escribo todo, todo, lleno, libretas, tengo el celular full de anotaciones, tengo un chat con mi nombre que ahí también escribo, o sea, blindo la información lo más posible y trato de hacerlo de forma inmediata.
— En tu carrera de actriz, ¿qué estás haciendo?
— Mira, acabo de terminar el rodaje de la película Multiservicios Confidenciales, de Alfredo Anzola. Yo hice con él Más Vivos Que Nunca en el 2016, y en esta ocasión me invita a protagonizar su película, que él dice que es la última, porque ella tiene 80 años, entonces él dice que ya, con esas estilas. Uno sabe cuál es la última de Alfredo Anzola, uno lo conoce. Pero fue maravilloso, fue una experiencia muy grata trabajar con Alfredo. Es impresionante lo que hace la madurez y la experiencia. Acabo de terminar esto y estoy nominada como Mejor Actriz por los Premios de la Academia, premio Soto 2025, por Un Mar de Libertad. Además, comparto con un grupo de actrices maravillosas, porque aquí lo que sobra es talento en nuestro país. Me acompaña Claudia Rojas, Carla Vieira, Irene Esser y esta servidora. Somos las cuatro nominadas y el martes, la semana que viene, martes 9, es la ceremonia.
— ¿Hay algo de votación del público para la elección de la Mejor Actriz o es un jurado que selecciona?
Son los miembros de la Academia de Cine. Técnicos, productores, directores, actores, todos los que hacen vida en el cine son los que están, digamos, con esa membresía de votación.
— ¿Entre la actuación y el periodismo?
Ay, yo no puedo vivir sin las dos, o sea, de verdad. Bueno, fíjate tú que no me paro en ninguna de las dos. ¿Qué pasa? Que los ritmos son distintos, porque tú puedes tener un proyecto, una película, una obra de teatro por dos, tres meses, pero luego tienes como permanentemente ese trabajo, esa oportunidad de trabajo desde la comunicación. Entonces, además soy géminis, y géminis es el signo de las comunicaciones. Entonces, estoy como en mi salsa, porque desde la parte artística comunico a través de la historia a un personaje, y en la parte de comunicaciones también, esa relación de un producto con la opinión pública. Entonces, no me veo, no me veo sin ambas, o sea, las tengo ahí agarraditas.
— ¿No te ha tocado nunca hacer el papel de una periodista?
No. Vamos a tener que escribir eso. Sí eso hay que escribirlo. De Luisa Ley. Totalmente. Una Luisa Ley, una Luisa Ley. No, no, no he tenido. Ahí debe ser muy sabroso, claro.
— ¿Cómo piensas tú que se puede motivar a las personas?
Primeramente, es que uno determine qué te apasiona de verdad. No es hacer un oficio o ejercerte como profesional en un área sin que eso realmente te llene el alma. Porque cuando te hace clic en el corazón genuinamente, uno se convierte en una máquina. Así es. Queriendo, además, hacerlo mejor y haciéndolo desde el amor. Entonces, tú te das cuenta cuando una persona está como por obligación, porque no le da igual si salen o no los resultados. Es indiferente a las posibilidades de crecimiento en el trabajo. Entonces, oye, primeramente, es que uno sea honesto. ¿Qué te hace clic de verdad? ¿Qué te apasiona? Y allí yo estoy segura de que te comes el mundo, que lo disfrutas, que ves la forma de crecer constantemente y dar lo mejor de ti.
«Cine y Género: Voces femeninas en la industria» es un conversatorio reúne a cuatro reconocidas cineastas que han recorrido caminos significativos en la industria, cada una aportando su perspectiva única sobre las barreras y oportunidades que han encontrado en un entorno patriarcal.
A través de un diálogo abierto y sincero, Greisy Mena y las panelistas compartirán sus experiencias, reflexionando sobre las dificultades y triunfos en su carrera. Desde la creación de personajes auténticos hasta la lucha por espacios de decisión, abordarán temas como la representación de género, los estereotipos en el cine y cómo la pasión por contar historias puede ser un motor de cambio social.
El propósito de este encuentro es no solo socializar sus visiones experimentadas, sino también inspirar a nuevas generaciones de cineastas y creadores. Se busca generar un espacio de aprendizaje y conexión, donde las asistentes puedan reflexionar sobre la importancia de la diversidad en el cine y cómo cada voz cuenta en la construcción de una narrativa más inclusiva y transformadora.
La cita es el jueves 11 de septiembre a las 6:00 pm en Cinética Cultural, Calle B, PB. Torre Cinética, Los Ruices. Adquiere tu entrada en: www.liveri.com.ve por solo 10$ (Incluye estacionamiento)


