Para asistir a personas amputadas a causa de los sismos se creó “Fondo Humanitario 77: Fe sin fronteras”, cuyo objetivo en convertirse en un centro especializado en este tipo de lesiones.
La Fundación CIREC, de Colombia, se unió a las Fundaciones Juan Pablo Dos Santos y al Hospital Ortopédico Infantil, ambas de Venezuela, para lanzar el “Fondo Humanitario 77: Fe sin fronteras”, iniciativa creada para ayudar a niños y adultos que sufrieron amputaciones tras los sismos ocurridos en Venezuela.
El objetivo de este fondo humanitario es captar recursos necesarios que permitan la fabricación y entrega de prótesis, la rehabilitación de las personas afectadas a través de cirugías y terapias, así como la creación de un centro de rehabilitación especializado que permita el acompañamiento, tanto del afectado como de sus familias. Este proyecto no sólo atenderá a quienes se han visto afectados por los sismos, sino que propone constituirse en un servicio permanente.
La creación de un organismo con este objetivo, no solo salvará del aislamiento y la marginación a quienes fueron víctimas de los terremotos, sino que se extenderá en el tiempo, convirtiéndose en una institución capaz de brindar respuestas a quienes por otras causas sufran las mismas lesiones. En el centro se realizarán cirugías ortopédicas de remodelación de muñón, rehabilitación integral, adaptación y entrega de prótesis, órtesis y sillas de ruedas especializadas.
Cómo colaborar
Para su inicio cuenta con un capital semilla que asciende a los 277.000 dólares otorgado por la Fundación CIREC. Sin embargo, la meta final es alcanzar los 2 millones de dólares, necesarios para cubrir la alta demanda de tratamientos de rehabilitación integral y sentar las bases financieras para la creación de un futuro centro de rehabilitación.
Los interesados en hacer sus donaciones pueden ingresar a la página http://fundacioncirec.org/fondo-humanitario-77/ donde encontrará tres pestañas que indican donaciones desde Colombia, Estados Unidos y otros países
A través de esa misma plataforma digital se abrió un registro para que pacientes, familiares o cuidadores que requieran apoyo en rehabilitación física, prótesis, órtesis, sillas de ruedas u otros dispositivos de movilidad puedan dejar sus datos y postular su caso.
Las organizaciones
La Fundación CIREC (Centro Integral de Rehabilitación de Colombia), nacida y establecida en dicho país, cuenta con una sólida trayectoria desde su fundación en 1976. Desde entonces, se ha dedicado a la rehabilitación integral, la inclusión social y la transformación de miles de vidas de personas con discapacidad física. Su intervención ha sido fundamental en grandes emergencias como la tragedia de Armero y el terremoto de Armenia, así como en la atención a víctimas de minas antipersonal derivadas del conflicto armado colombiano. La institución enfoca sus esfuerzos tanto en la recuperación física —mediante cirugías y fisioterapias— como en el acompañamiento emocional y psicológico.
Para esta iniciativa, CIREC se apoyará en los más de 80 años de experiencia de la Fundación Hospital Ortopédico Infantil de Venezuela. Este centro es un referente nacional en medicina osteomuscular, ortopedia y rehabilitación de pacientes con pérdida de movilidad, lesiones severas o necesidad de dispositivos de apoyo.
Por su parte, la Fundación Juan Pablo Dos Santos de Venezuela nació de la resiliencia de su fundador, cuya vida cambió drásticamente al sufrir la amputación de ambas piernas después de un accidente. Tras recuperar su movilidad gracias a la solidaridad, Juan Pablo se convenció de que nadie debería enfrentar estas limitaciones por falta de recursos. Por ello, a través de su organización, brinda un apoyo integral para la inclusión de personas con discapacidad física.
Otras instituciones que se han sumado a esta idea son la Sociedad Venezolana de Medicina Física y Rehabilitación, la Ortopédica Ortoprotécnica C.A., la Fundación Ugani de Bélgica y el Taller de Aprendizaje para las Artes y la Paz.
A las anteriores organizaciones, se une como aliado estratégico la Fundación Procura (Fundaprocura), con más de 30 años de labor. Su experiencia en la dotación de sillas de ruedas adaptadas y su soporte logístico serán clave para el Fondo Humanitario 77: Fe sin fronteras.
Tengamos presente que la movilidad es independencia y fortalece la dignidad de las personas.


