En el primer día del Salones del Mobile que se lleva a cabo en Milán , Juan Cortizo interesó al jurado con su proyecto Quíbor.
El venezolano Juan Cortizo recibió mención especial en la entrega de los premios del Salone Satellite 2025, capítulo muy especial del Salóne del Mobile de Milano. Cortizo presentó un proyecto llamado Quíbor, que encajó dentro de las exigencias del jurado porque busca revitalizar las técnicas tradicionales, adaptándolas a las necesidades modernas.
Juan Cortizo es diseñador industrial, egresado de del Instituto de Diseño Caracas y para este proyecto trabajó con maestros carpinteros del estado Lara. Esta mención especial obtuvo el Premio de Diseño Róng, que consiste en una residencia de un mes en la Biblioteca de Diseño Rong, en el distrito de Yuhang de Hangzhou, China, firma promotora de la iniciativa.
El trabajo de Juan Cortizo, titulado Proyecto Quibor, consiste en un altavoz que encarna su pasión por el diseño industrial y su compromiso con la artesanía venezolana. Cada pieza de esta colección única expresa la formación y la experiencia de su autor. La apariencia biomórfica, se caracteriza por su expresivad y apunta a un posible nuevo lenguaje de las tradiciones artesanales.

Los integrantes del jurado del Salone Satellite 2025, que es dirigido por su fundadora y curadora, la también venezolana Marva Griffin, lo integraron Paola Antonelli, quien lo presidió. Ella ha sido Comisaria Jefa del Departamento de Arquitectura y Diseño y desde 2012 es directora de R&D en el Museo de Arte Moderno de Nueva York; el diseñador Michael Anastassiades, Greta Arcila, fundadora y CEO de @glocal_design; Jean Blanchaert, galerista de arte contemporáneo, comisario y crítico de arte; la arquitecta Giulia Foscari, comisaria y activista que ha ejercido en Europa, Asia y América. Es fundadora de UNLESS y de UNA, Una/Unless; Carolina Gismondi, arquitecta, diseñadora y directora creativa de KooZA/rch, Hicham Lahlou, diseñador industrial global y arquitecto de interiores, fundador de Africa Design Organization, Gianfranco Marinelli, presidente de Federlegno Arredo Eventi; Luca Molinari, arquitecto, curador y crítico de arquitectura, Samuel Ross, artista y diseñador y Nao Tamura, diseñadora.
El primer premio fue para Kazuki Nagasawa, del estudio japonés Super Rat, por la serie Utsuwa-Juhi, que consiste en jarrones y recipientes que reinterpretan la artesanía japonesa para preservar la historia y la cultura, con la corteza como material principal y técnicas tradicionales de teñido, lo que permite diversas formas y reduce el impacto ambiental de la producción.

El segundo premio correspondió al estudio holandés Luis Marie por Plissade, que presentó un biombo totalmente textil, reforzado sin aglutinantes ni adhesivos, que reinventa las técnicas tradicionales de plisado para crear un biombo circular autoportable, con nuevas posibilidades para los objetos textiles del hogar.
El italiano Riccardo Toldo se llevó el tercer premio, con la lámpara Fil Rouge: un filamento casi invisible que cobra vida al alimentarse desde polos opuestos. Inspirada en el hilo rojo que se dice une destinos, su frágil apariencia esconde una potencia luminosa de hasta 1200 lúmenes.
El jurado del premio SaloneSatellite eligio los cuatro proyectos ganadores entre más de 130 candidatos. Esta es la décimo cuarta edición donde triunfaron las tradiciones más antiguas, renovadas y presentando una nueva manera de ver lo artesanal.
El reto que plantea el tema de la 26.ª edición del SaloneSatellite ha encontrado respuesta en los proyectos de los diseñadores menores de 35 años nominados al Premio SaloneSatellite 2025, quienes respondieron con ideas maduras y una reflexión práctica sobre el futuro del mueble.


