Ya estamos en Viterbo, las fiestas patronales del cumpleaños de Massimo – en los días antes de nuestro paseo por esas tierras italianas – continúan. Pero antes de seguir con nuestras crónicas, quiero hacer una reseña de un acontecimiento aquí en Caracas, donde ya estamos de regreso.
Este domingo pasado, tuvimos la fortuna de acudir a Teresa Carreño, Sala José Félix Ribas – tanto tiempo olvidado aunque últimamente ha ido recuperando cierto pulso -, para ser espectadores de la obra dirigida por Isabel Palacios, “Un Camino a Santiago” (A y no De), que a pesar de tener relación con un viaje, no es en concreto el que experimentan los peregrinos que se dirigen a esa ciudad de Galicia. La obra – que es una mezcla de ópera y teatro – combina danza, música y expresión verbal -, está creada y dirigida por la maestra Palacios, con textos de José Ignacio Cabrujas, la participación de las voces y músicos de La Camerata – que también dirige ella -, invitados como Beto Baralt, Gerardo Soto y Domingo Balducci, magníficos protagonistas principales de la historia y la aparición innecesaria de Julie Restifo, a la que no vamos a negar sus cualidades artísticas pero que aquí está de relleno.

Un Camino es un viaje a través de tres continentes, que habla de personas que deciden cambiar de entorno y que tienen en común la esperanza de conseguir una nueva vida en otro ámbito, cada uno por sus particulares razones. El viaje termina en nuestro Nuevo Mundo, en esta nuestra Tierra de Gracia y habla sobre todos esos millones de personas que llegaron aquí buscando un horizonte mejor, en un lenguaje escenográfico-musical maravilloso, una puesta en escena grupal, en un escenario con un mínimo decorado y mobiliario, que el espectador imagina como una ciudad europea, un barco que naufraga, una playa, un pueblo tropical con tres velas y otros emplazamientos. Personalmente, me impactó la historia de 3 horas y media, dos actos e intermedio, porque muchos de los sentimientos, dudas, esperanzas, deslumbramientos y desesperanzas también, las experimenté y compartí con gente que llegó a Venezuela en circunstancias parecidas, lo que supuso el desarraigo y la nostalgia y sus devastadores efectos sobre el alma que sólo se ven compensados cuando se llega a tener profundo amor y sentido de pertenencia por este país. Más o menos, lo que pudimos ver en el Camino. Si alguna vez la reponen, recomiendo su visión y por último, quiero agradecer a Isabel Palacios ya todos los artífices y participantes de la obra por su regalo especial.
Esta es una demostración de que cuando hay talento y buena disposición, no importan tanto los medios; otro ejemplo de esta certeza, es la lista de películas que se han presentado en el Festival de Cine Francés en el Trasnocho Cultural. He visto 10 hasta el momento y me quedan 5 más del total, y puedo decir que la gran mayoría son películas de bajo o medio presupuesto, pero con un guión, una dirección e interpretación de primera calidad; Quiero hacer mención especial a la invitada a pesar de ser venezolana, Páramos de Leyenda, de Atahualpa Lichy, el documental que se pasea por los tres estados andinos y explora la forma de vida, los mitos y la gastronomía de nuestras montañas, además de exponer con hechos, el arte, el manejo del lenguaje, la sabiduría y la fortaleza de la gente que puebla los Andes.
Bueno, pasemos a lo nuestro y sigamos con nuestro viaje particular, esta vez en el Camino al Lago Bracciano. En la fecha del cumpleaños de Raquel, nuestra primera opción era ir a Roma para celebrarlo pero por diversas razones no pudo ser, así que por sugerencia de nuestros amigos fuimos a esa zona del Lago. Con tres ciudades lindantes,Bracciano , Anguillara Sabazia y Trevignano Romano , el lago de origenvolcánico , es una importante atracción turística situada a 32 km al noroeste de Roma . Bracciano es un magnífico pueblecito italiano que aúna la belleza de una naturaleza protegida con el fascinante misterio que envuelve su historia, de más de 1000 años de antigüedad. De este centro turístico destaca el Castello Orsini-Odescalchi, fortaleza medieval , muy bien conservada. Como chisme de revista del corazón, ha albergado una serie de acontecimientos, especialmente bodas de famosos, como Tom Cruise y Eros Ramazzotti . Por desgracia, ese día al igual que todos los visitantes que llegaron a la puerta, no pudimos visitarlo porque estaba en mantenimiento. El recorrido, como en todos los pueblos de Italia, comienza en la parte baja y caminando por sus estrechas calles medievales se asciende hasta el castillo y la iglesia. No puede faltar una plaza y una calle principal y lo mejor, el Museo Cívico que se encuentra en el antiguo Convento de Santa Ana María Novella, donde se exhiben artefactos históricos y artísticos en varias secciones: arqueología, arte sacro y local. Para los que fuimos monaguillos en nuestros años mozos, la gran cantidad de objetos para la liturgia, patenas, cálices, candelabros, vinajeras, casullas, estolas, cíngulos, albas, amitos – prendas y piezas cuya fabricación data de varios siglos atrás -, nos traen recuerdos de las misas en latín, años ha de aquello.
Después de pasear por la ciudad, nos dedicamos a buscar un lugar donde almorzar y celebrar; Teníamos varios restaurantes en la lista y decidimos seguir la carretera que bordea alrededor del lago pasando por Anguillara, donde se encuentran la mayoría de ellos que miran hacia el agua. El primer lugar que apareció fue La Caletta Ristorante Sul Lago; Me bajé a preguntar si había posibilidad de una mesa, el restaurante queda en un nivel inferior a la calle, con un salón acristalado y varios espacios al aire libre, que a esa hora están ocupados por un grupo grande de gente que parece asistir a una primera comunión. La primera respuesta es no, está todo reservado, pero el sitio es tan agradable y viendo los platos que desfilan delante de mí, echo mano del viejo truco: “Ay señora……vengo de Caracas recomendado por un amigo italiano, nacido en Bracciano, que me dice que aquí se come como en ningún otro sitio en esta zona”. La señora consulta con el señor, se miran, mueven la cabeza, primero en sentido negativo, después se acerca el señor me dice que imposible que tienen dos eventos de familia, le insisto en el cuento, esta vez con más cara de lamento, mira de nuevo a la señora y ahora sí, que van a hacer una excepción ya que venimos de tan lejos y que ellos también tienen familiares que vivieron en Venezuela, pase usted. Regreso al carro y doy la buena noticia, nos acomodan en una mesa con buena vista, nos entregan el menú y la carta de vinos. Pedimos un Negroamaro bianco Maccone de Puglia, muy frío para ir haciendo apetito. Después nos sirven Insalata di Polpo con patate novelle y la Frittura di Calamari e Gamberi como para ir picando. Llegan los platos de resistencia, Lo Strudel di Spigola al curry con i Carciofi, Concassè di Pomodorini e la Julienne di Porro croccante, Gli Scialatielli con Frutti di mare e il Basilico fresco, Cozze con erbe aromatiche e vino bianco, Gli Spaghetti alla Chitarra con L’Astice de Pomodori Datterini y Cheesecake al Caramello Salato. Postre que tuvimos que esperar con su velita para entonar a media voz el cumpleaños feliz. Comimos, bebimos, brindamos y agradecimos que nos dieran una mesa porque disfrutamos de un almuerzo muy bien preparado a pesar de que había mucho público en el restaurante. Al despedirnos, el propietario nos saludó como si fuimos de la familia y seguimos la ruta, bajo un sol caliente a esa hora de plena tarde. Como nos faltaba visitar el tercer pueblo alrededor del lago, nos dirigimos a Trevignano Romano, un lugar que tiene considerablemente menos habitantes que las otras dos ciudades principales con vistas al lago: Bracciano y Anguillara Sabazia. Al no contar tampoco con estación de tren y ser un pueblo tranquilo, se ha convertido en una ciudad destino turístico, en lugar de un destino de migración interna desde Roma, o lo que se llama ciudad dormitorio. Al estar orientado al sur y disfrutar de un clima templado durante todo el año, cuenta con visitantes incluso fuera de la temporada de verano. El paseo lacustre – pulmonarolago – de aproximadamente un kilómetro de largo está repleto de jardines y trattorias y es uno de los lugares más agradables para pasar unas horas deambulando, especialmente ese día que había Mercado, aunque sólo paseamos y no compremos nada de los productos que se ofrecían en los diferentes puestos. Regresamos a Viterbo después de un largo día para descansar y pensar en mañana.

Los siguientes días aprovechamos el Cinquecento – que facilidad para estacionar y maniobrar en la calle un carro tan pequeño – para comprar algunas cosas en Decathlon y en Coop pensando en Caracas. Una parte del plan de pasar unos días en Viterbo, es el de explorar las condiciones de la zona con respecto a alquileres, hoteles, servicios, seguro social, documentos necesarios siendo ciudadanos europeos, cuentas bancarias, y algunos detalles más. Como le gusta a las administraciones de todos los países, los organismos donde obtienes información nunca están próximos, por lo que hay que moverse de punta a punta, teniendo en cuenta horas de apertura, desayuno, café, siesta y horario intensivo de verano, lo cual se facilita con un vehículo pequeño que puedes estacionar en las zonas azules. Después de algunas tareas durante algunos ratos en tres días de búsqueda ya tenemos un cuadro completo de situación y decidimos que siempre es mejor ir a una residencia u hotel que a un apartamento y que en todo caso no hay mejor lugar para jubilarse y residir el resto de la vida que Caracas, sin duda alguna, a pesar de todos los problemas y dificultades que se puedan presentar en el presente y en el futuro. Otra cosa es pasar temporadas, algún mes al año, pero vivir lo que se dice vivir como residente oficial, ningún lugar como al pie del Ávila ya un paso del Caribe.
Entre averiguación y trámite, visitamos el otro lago cercano a Viterbo, Bolsena, en el que habíamos estado hace unas semanas pero que tiene mucho que recorrer y disfrutar. Es el lago de origen volcánico más grande de toda Europa , tiene la forma ovalada típica de su origen. Hay dos islas en el lago: la más grande de las dos es la Isla Bisentina, cuyo nombre deriva de la antigua ciudad etrusco – romana de Bisenzio . Esta isla fue visitada con mucha frecuencia por muchos papas, y durante un tiempo fue de propiedad de la familia Farnesio (una casa nobiliaria que llegó a gobernar el Ducado de Parma y el Ducado de Piacenza ). La segunda más pequeña, La isla Martana sirvió de refugio para las reliquias de la cristiandad durante los diferentes ataques bárbaros en la región y actualmente es una propiedad privada que no se puede visitar. Un poco más de 60 km para recorrer la carretera que rodea el lago, comenzando por Montefiascone que domina el lago con sus imponentes monumentos, tales como la Iglesia de San Flaviano, en cuyo interior se encontraron frescos del S XVI. Es conocido el pueblo por sus vinos y una curiosa anécdota que tuvo como protagonista al Obispo Johannes Defuk en el S XII: cuenta la leyenda que este Obispo enviaba siempre antes de entrar en los pueblos a un probador de nombre Martino, para evaluar la calidad de los caldos de la población. Dependiendo del nivel del vino, escribía en la puerta de las bodegas la palabra “Est” – Es en latín -, de una a tres veces, algo parecido a las estrellas Michelin. Alborozado el obispo por los vinos de Montefiascone, y siguiendo el consejo de su consejero, bebió tanto que falleció y fue enterrado en la cripta de la iglesia. Vino, bebio y murió……casi como César que llegó, vio y venció.
Otro pueblo conocido, Marta , es famoso por sus festividades en honor de la Madonna del Monte y Capodimonte , que tiene el embarcadero de donde parten los barcos que hacen el recorrido de las islas. Y por último llegamos a Bolsena, que los romanos llamaron Volsinii Novi . En esta época se creó la leyenda de Santa Cristina – mártir por convertirse al cristianismo – que ahora es la más famosa tradición de la ciudad y la protectora del lago. Estos también trajeron sus nuevas tecnologías y nuevas formas de construir dejando también su legado arquitectónico. Con la caída del Imperio Romano , las tribus bárbaras entraron a la península itálica e hicieron lo que más les gustaba a los bárbaros: quemar y saquear, dejando la ciudad en ruinas. Durante las guerras de unificación italiana , la Casa de Saboya unifica la península dejando el lago como parte de Italia hasta la actualidad. Bolsena se ubica al pie de la montaña con el Castillo de Monaldeschi encaramado en un risco, que fue primero una fortaleza defensiva y ahora es un museo histórico; la parte antigua es un dédalo de calles a diferentes niveles, enredado y confuso y por eso mismo bello, construida en piedra de la zona, con restaurantes y bares en las placitas que forman las conjunciones de las calles. La otra parte de la ciudad es la que queda en la margen del lago, con varios hoteles y residencias de lujo, calles ajardinadas y avenidas sombreadas con tilos gigantes. En uno de los restaurantes del paseo, nos sentamos a comer – ya casi cerrando para la siesta -, unas Piadinas (una especie de pita pero esponjosa) con prosciutto y pecorino con un vino blanco frizzante y de postre un helado de pistacho. Compartimos la terraza con una legión de jubilados que llegaron en un autobús, con su menú asignado de tres platos, que a pesar de la edad mantienen vivo el apetito y el estruendo porque todos hablan al mismo tiempo,

Sacándole el jugo a los últimos días del Cinquecento, viajamos a la mañana siguiente a Orvieto en la Región de Umbría. Majestuosa, se alza sobre una roca que domina la llanura, por la que discurren los ríos Paglia y Chiani poco antes de confluir en el río Tevere – Tíber de Roma -. Esta enorme plataforma que se eleva a cincuenta metros sobre el terreno circundante, fue creada por la acción de varios volcanes . En la Alta Edad Media se fundó sobre la roca la ciudadela de Ourbibentos , que al cabo de algunos siglos se convirtió en una ciudad, Urbs Vetus (Ciudad Vieja), pero antes, tras la caída del Imperio romano de Occidente , Orvieto estuvo bajo dominio de los ostrogodos hasta que en 553, tras una cruenta batalla y un asedio, fue conquistada por el general bizantino . Belisario y después pasó a manos de loslombardos . Poco antes del año 1000 la ciudad, importante punto estratégico en los confines de la Italia bizantina, volvió a florecer, con nuevas fortificaciones, palacios, torres e iglesias. A partir del siglo XII Orvieto llegó a dominar un vasto territorio y para su expansión contó con un importante aliado,Florencia , rival deSiena . Fueron los siglos XIII y XIV , los de máximo esplendor de la ciudad – con más habitantes que Roma – cuando se convirtió en una potencia militar indiscutible y se adornó con espléndidos palacios y monumentos. En 1216 el papa Inocencio III proclamó la tercera cruzada en la iglesia de San Andrés y en 1297, en la iglesia de San Francisco, el papa Bonifacio VIII canonizó a San Luis, rey de Francia .
Toda la roca de Orvieto está horadada por más de mil pozos , galerías y cavernas artificiales en varios niveles, algunos de los cuales han sido acondicionados y son accesibles a los turistas. Durante la Edad Media se expandió la red de obras hidráulicas, con un acueducto público que traía el agua y la distribuía mediante galerías subterráneas a las fuentes. Existían además numerosos pozos y cisternas, públicos y privados que se usaban como depósitos de grano, bodegas, talleres de cerámica o cordelería y muchas cavernas se abrían directamente a las laderas externas de la roca y se convertían en palomares para la cría intensiva para alimentar a las familias.

Entramos en Orvieto por el suroeste después de una hora de viaje desde Viterbo. Subimos toda la carretera ondulada hasta el centro de la ciudad pero fue imposible conseguir un estacionamiento. Entonces dejé a Raquel en un café de la Piazza della Republica y bajé todo ese trayecto hasta poder dejar el carrito en un estacionamiento techado, muy bien construido en diferentes niveles. Para acceder al centro histórico hay un complejo de ascensores que te llevan 150 metros más arriba sin tener que dar un paso; coinciden con un señor y una señora, locales de Orvieto pero no pareja, pregunto cómo llegar a la Piazza donde quedó Raquel, y les muestro una foto de un edificio contiguo al café, discuten entre ellos para determinar si es la Piazza del Popolo o della Republica y como suele pasar en la vida real, es la señora quien tiene razón, que con ánimo de victoria se ofrece a acompañarme porque va en la misma dirección; Después el ascensor se abre a una plaza donde hay un hotel construido en un edificio muy antiguo, camino siguiendo el consejo de la señora y por fin llego y veo a Raquel cómodamente instalada en la misma terraza. Después de un breve descanso y un café americano – que como siempre me sirven en una taza con un espresso y jarrita de agua caliente aparte -, empezamos a caminar: toda la calle principal, Corso Cavour, es una continuidad de palacios, templos y edificios de toda época, bares, restaurantes y tiendas, marco magnífico que pudiera ser un set de cine perfectamente. De hecho fue locación de Roma Adventure con Troy Donahue y Angie Dickinson y de la serie Matteo, muy popular en Italia. A lo largo de Cavour se abren muchas transversales, no muy largas, que tienen sus rincones y plazas con restaurantes y tiendas. Lo más impresionante de todo es la Catedral, el Duomo, al final de la calle que cruza la ciudad de oeste a este, u bicada en una posición que domina la ciudad de Orvieto; la fachada de la catedral – tardó casi tres siglos en ser finalizada – es una obra clásica de construcción religiosa, con elementos de diseño de los siglos XIV al XX, con un gran rosetón , mosaicos dorados y tres enormes puertas de bronce. En su interior, que consta de una nave de seis tramos y dos laterales y tiene formacruciforme , se encuentran dos capillas con frescos decorados por algunos de los mejores pintores italianos de la época con imágenes del Juicio Final . Una auténtica maravilla que deslumbra y que resulta inesperado encontrar en una ciudad del tamaño de Orvieto. Más adelante, al final del trayecto, se encuentra la Fortaleza Albornoz, cuyos restos albergan el Pozo de San Patricio, una obra maestra de la ingeniería hidráulica, que si bien forma parte del intrincado sistema subterráneo de toda la ciudad, es única y un prodigio que no hay que perderse. El pozo tiene una profundidad de cincuenta y tres metros y un diámetro de trece y está situado en el interior de la Fortaleza, en el lugar donde habría sido estratégicamente más fácil llegar al acuífero. La excepcionalidad del proyecto radica en la idea de su arquitecto, de crear dos escaleras de caracol monumentales que nunca se encuentran, cada una de las cuales consta de 248 peldaños, diseñadas para garantizar el movimiento de las bestias de carga utilizadas para el transporte de agua sin que éstas choquen en ambos sentidos de viaje.

Cerca de la fortaleza, en la plaza Cahen – dedicada a Emilio Cahen, nos topamos con el funicular, otro de los emblemas de esta población de Umbría. Su medio kilómetro de trayecto rodeando el centro histórico, cuenta con un curioso recorrido que pasa en algún tramo por debajo de las murallas. Pero nosotros no tomamos el funicular sino el autobús que nos lleva de regreso a la Piazza della Republica. Ya es hora de almorzar, de hecho es bastante tarde y nos reciben en la Osteria del Re, una pareja mayor que se encarga de atender a sus clientes. Porchetta de Cinghiale para Raquel y un Shank de Maiale para mi, ambos de tamaño familiar, vino rosso y conversación con una pareja de gringos que vienen de Colorado, que aman Italia y todos los años se acercan por estos lares. Después de varias horas de caminar, almorzar tardíamente y sentarse a tomar un postre en una de las terrazas de la Piazza del Popolo – donde iba a estar un mercado pero fue suspendido por obras en la plaza -, nos retiramos para descansar porque mañana hay que visitar Roma y creo que van a hacer falta fuerzas adicionales para semejante empresa, ya que tenemos noticias de que hay demasiado turista en la capital y además vamos a llegar en tren. Menos mal que se puede comprar un boleto combinado para el tren y todos los transportes en Roma…..ya veremos mañana.


