CRÓNICAS CARACAS SEPT 25 CAP 7

ZONA PRIVADA
Josu Iza

DEDICADO ESPECIALMENTE: A nuestra amiga apasionada que sigue recuperando energía para estar en forma total. También a los que van a celebrar las fechas tradicionales de Rosh Hashanah y Yom Kippur de este 2025. Feliz Año Nuevo y Día del Perdón. Que Dios bendiga al Pueblo de Israel. Amén.

SOGANOBO sigue con sus cenas con la disculpa de hacer pruebas. Esta semana, queríamos hacer un intento de Shawarma con varios ingredientes – que iba a sustituir el pan de pita -, tratando de remedar una receta de las que trajimos de Italia. El caso es que lo que tenía que ser una lámina horneada de ruedas de berenjena con pecorino, oliva y parmesano, terminó siendo un conjunto de piezas individuales y  tostadas con los quesos fundidos crujientes; El tomate seco que estaba hidratándose y después  debía ser salteado ligeramente, quedó así como se pretendía;  la Mortadela de pistacho quedó tal como era porque no sufrió ninguna transformación; el Pesto de nueces también estaba en su punto y los Tomates confitados con ajo y aceite de oliva, también quedaron como se buscaba. El caso es que de un Shawarma pasamos a una Lasaña, con capas de berenjena con sus quesos derretidos, Tomate seco, Queso Guayamano, Pesto, Tomate confitado, de nuevo todo lo anterior y rematado con unas tejas muy finas de Parmesano, Rúcula salteada y unas gotas de aceite de oliva y granos de pimienta recién molida. Como suele suceder en algunas ocasiones, de un fallo sale un plato estupendo. Y lo importante, como insisto en mis cursos, no es la receta sino el procedimiento; es decir, que cambiando los ingredientes y mezclados con criterio, se pueden sacar varios platos magníficos.

TXIPIRONES EN SU TINTA

El segundo consistió en un corte de Solomo de 10 ctm de alto, bien amarrado con pabilo y forrado con láminas muy finas de Guanciale, salteado con Mantequilla y pimienta negra hasta que alcance un punto ideal “Saignant” que dicen los franceses, sin más contorno que un buen pan para untar toda la salsa hasta dejar el plato reluciente de nuevo. Un vino tinto chileno Cabernet y a gozar.

De postre, ya que estamos metidos en harina, nos endulzamos con unos Cascos de Parchita, otra prueba, con su melao, que quedaron muy aceptables.

Igualmente, la sociedad está preparando un evento para el próximo domingo 21 de septiembre, consistente en platos con sabor a mar. En un menú todavía por redondear, habrá Hojaldres de Pescado, Croquetas de Camarones, Sauté de Mejillones con cama de Cremoso de Bisque, Fetuccine con Salsa de Limón fermentado y Botarga y posiblemente un invento que será algó así como una Mousseline de Parchita, sin el Señor no lo remedia. 

Por su parte ZONA PRIVADA, en esta semana ha tenido su actividad correspondiente y también ha sido un evento de noche con una degustación de un  menú marino, Ceviche de Curvina y su Leche de tigre, Ensalada de pescado con Salsa Tártara, Atún marinado y Menta , Pargo en Salsa Verde, Róbalo escabechado, Rollo Viet de Camarones con Salsa de maní, Róbalo al vapor con alcaparras y Txipirones en su tinta. Mucho vino blanco de diferentes marcas y cepas, pan de la Alta Florida y postres variados, con aporte de los comensales: Marquesa de chocolate, Profiteroles de Crema y unos Petit four variados. 

Nuestra visita a una zona de Caracas de esta semana, fue en realidad la visita a tres zonas, pero complementarias, que están en una continuidad; pero mejor me voy a explicar. Para comprar dos persianas de esas que permiten pasar la luz y una imagen difuminada pero que bloquean el calor, decidí ir caminando a Sambil de Chacao pensando que en el Tijerazo las iba a conseguir. Total, son dos persianas de 120×230, que ya había visto en las Mercedes – un día en el Trasnocho haciendo tiempo hasta la hora de la película -, fácilmente transportables al hombro hasta la Fco Miranda y de ahí subir a casa en uno de esos autobuses naranja, aparentemente financiados por el bolsillo personal del Señor Alcalde, que como todas sus obras y servicios llevan su nombre, tal como  si fuera un aporte altruista de su patrimonio. Bajo a pie cruzando el San Ignacio, Avenida Élice hasta la estación del metro y luego sigo hasta el centro comercial. A pesar de que trabajé durante cuatro años en el Sambil, allá por el 2000, ahora tengo que orientarme bien porque ha habido muchos cambios de negocios y en ese laberinto uno se pierde cuando pasan muchos años sin visitarlo. Llegué preguntando al Tijerazo y para mi sorpresa me informan que ahí no hay departamento de hogar y que la única alternativa es Boleita o las Mercedes. Ya que estoy vestido para la ocasión con atuendo deportivo, decido hacer un poco de ejercicio y me voy hasta la Fco Miranda, allí tomo el Metro hasta Los Cortijos y subo caminando de nuevo, cruzando Boleíta sur hasta la Rómulo Gallegos y luego sigo hasta el Tijerazo al lado del Boleíta Center. Consigo mis persianas y bajo de nuevo hasta la avenida para tomar una buseta porque las voy cargando bien envueltas a mi espalda; la primera que pasa se medio para pero cuando ve que llevo carga sigue de largo  y eso me hace pensar que las demás van a hacer lo mismo, así que decido regresar a la Castellana a golpe de calcetín, tranquilamente bajo el sol de mediodía. Por toda la Rómulo hasta la Miranda, pasé Altamira y llegué hasta la estación de partida de los buses naranjas y subo hasta mi casa, ejercitado, transpirado y con el hombro medio adolorido pero feliz.

FOTO SOLOMO GRILL

En todo ese camino he podido ver muchos negocios, algunos clásicos, otros nuevos, de todo tipo pero ya saben que nos fijamos más en los que tienen que ver con alimentación o restauración. En ese trayecto, Chacao, Santa Eduvigis, Dos Caminos, Montecristo y Boleíta  y vuelta a la Castellana, hay mucho y variado en cuanto a propuestas gastronómicas. Desde la estación del metro en la Fco, hasta la Libertador hay una serie de negocios de comida rápida – arepas, empanadas, sopas…..-, panaderías, el chino Yuan Yuan y después al pasar la esquina hay cuatro pequeños locales que venden Chicharrón, Pasargad con sus Burgers y Perros, Donuts, con el KFC y Tibon Grill en la acera de enfrente, además de Pico Pico restaurant y Gaby y Tony comida italiana. Por no enumerar la larga lista de negocios de comida que hay en el Sambil, tanto en la Feria como en otros pisos, más las terrazas: Santo Mercado, Makoto Sushi, Andare, Camarón Chicken, Chinote, Guuao, Poke Pok, Pepiteria, la Terraza de Khoul, Brothers, Allegre Trattoria, Steak House……… Después cuando sales de la estación de los Cortijos te encuentras en plena avenida Fco, con Perreros los Cara e huevo – por algo será -, sigues hasta enfocar la Principal  de Boleita y ahí puedes encontrar más tiendas de materiales y repuestos que restaurantes, que son en su mayoría locales para la gente que trabaja en los alrededores; encontramos la tasca O Cantiño, Cervecería Toby, Café la Mela, Leña y Carbón, TEEB, El Monteluso, San Pablo, Blue Ocean Avenida Ppal de Boleíta, el Secreto de Tati y un automercado-bodegón clásico como La Gitana con la sucursal enfrente dedicada a todo lo que son artículos de fiesta. Un dato importante para los amantes del whisky a buen precio y de buena calidad: el Grant de 12 años etiqueta negra, envejecido en barrica de roble, cuesta 19.99 en Armor Market, el edificio acristalado de varios pisos en la Avenida las Palmas, paralela a la principal. No pude comprar porque no llevaba mochila de carga y sobre todo porque después tenía que llevar las persianas al hombro, pero el dato está ahí.

RUTA SEMANAL DE CHACAO BIKE. Esta semana hicimos martes y jueves en la noche para hacer fondo porque el sábado íbamos a bajar hasta Los Caracas y al final son 100 km, 40 de sube y baja por la montaña y 60 en plano por la costa hasta el balneario, con los últimos 20 que son un verdadero desafío con el viento en contra, la mejor vista del mar a la izquierda, la montaña a la derecha y el sol cayendo a plomo sin una sombrita donde cobijarse. Esta semana quería comenzar mi crónica por el final de otras crónicas, pero decidí sujetarme al orden establecido.  Normalmente dejo mis cuentos de los paseos en bicicleta para después de otros asuntos pero creo que esta vez, lo sucedido en una ruta amerita un comentario, que me lleva a una reflexión, que considero importante. Primero voy a situar a los lectores en el contexto. En la ruta que hicimos este sábado – que describiré más tarde -, tuvo lugar un incidente que no por ser habitual merece que lo consideremos como algo sin importancia. Iba yo bajando la carretera vieja de la Guaira, junto a mis compañeros de Chacao Bike, cuando nos sorprendió el estado de la carretera – seguramente debido a las últimas lluvias – con mucha arena, piedras, estrechamiento del espacio por la caída de ramas y crecimiento de la vegetación, barro abundante y charcos que parecían lagunas de un palmo de profundidad; todas estas cosas implican un peligro cuando se va en bicicleta porque es fácil resbalar, tropezar o chocar con cualquiera de estos obstáculos. Normalmente, el grupo al que acompaño es gente bien cuidadosa y prudente y más en estos casos, reduciendo la velocidad y estando pendientes de lo que aparece a veces súbitamente después de una curva o escondido trás el follaje. El caso en concreto es que pasando por un estrechamiento que dejaba medio metro a mi izquierda, con el piso arenoso, me adelanta a gran velocidad una bicicleta sin previo aviso de que me va a adelantar – lo cual es una regla obligada entre los ciclistas, máxime si es en un tramo sin espacio adecuado para adelantar -, me roza ligeramente al pasar y sigue su camino como si nada. Entonces, yo, que estoy sorprendido y preocupado porque podíamos haber tenido un accidente grave, le grito “avisa para adelantar … .y le añado indignado y con razón creo yo, el término guevona….”. Más adelante me encuentro a esa misma persona, una ciclista para ser más exacto – como habrán podido adivinar – y le pregunto si es ella la que me pasó hace unos minutos, le reclamo lo que hizo porque me puso en peligro sin necesidad y también se puso en peligro a sí misma y me responde que soy un novato – después de 30 años montando bicicleta -, que ella no tiene por qué avisar, me acusa de grosero porque la he insultado, me llama inútil, abusador, mamag…, y varias cosas más. Unos minutos más tarde me vuelve a adelantar de nuevo a toda velocidad – con la carretera despejada pero pegada de mí, frena más adelante y vuelve al ataque con insultos y acusaciones de mi grosería pero sin darle importancia a su imprudencia ni a sus ofensas, yo me defiendo de nuevo con el mismo argumento de que nos puso en peligro, y ahí nos intercambiamos varias cosas, yo con mi razonamiento y ella con el suyo, en el frenesí intenta sacarme de la carretera obligándome con la bicicleta, le digo que no haga eso porque puede causar algo grave, me vuelve a insultar y se despide a toda velocidad. Me volví a cruzar con ella en otra ocasión, estaba parada cerca del puente de hierro y volvió a la carga mientras yo pasaba, esta vez crecida porque estaba con un grupo de amigos, sigo a lo mío sin hacerle caso hasta que llego al mirador de Pedro García. Un rato más tarde, llega con sus compañeros de ruta y se acerca a las personas de mi grupo – con el que ha rodado en varias ocasiones –  y se queja de mi conducta, básicamente de que yo soy un grosero por haberle dicho guevona, obviando por supuesto el principal motivo y comienzo de la historia. (Este es un enfoque absolutamente equivocado de la situación y así se lo manifiesto a esas personas. Y a partir de aquí es que comienza mi reflexión sobre este asunto)   

CHACAO BIKE

Todos hemos vivido situaciones como que un motorizado casi nos atropella porque viene por la acera, casi nos choca un carro porque viene en dirección contraria, un empleado de una tienda nos recibe mal y al reclamarle nos llama groseros, una persona se nos colea y al reclamarle te insulta, alguien que en el cine prende el celular y consulta los mensajes, cuando le decimos que apague el teléfono nos acusa de falta de respeto…..y miles y miles de situaciones, donde el que infringe la norma, comete el delito o se salta la regla, le da la vuelta a su falta con el argumento de que usted ha sido grosero, agresivo o falta de respeto.

           Bien, esto es un hecho objetivo. Pues en el caso que relato de la ciclista es exactamente lo mismo. Es cierto – y aquí quiero tirar de ironía – que podía haberle dicho imprudente, insensata, temeraria, irresponsable, descuidada, atrevida, arriesgada, irreflexiva, kamikaze,…..pero utilicé la palabra que no hace falta repetir, porque me salió de pronto y con la rabia que me produjo ese gesto que causó un riesgo innecesario,. Pero el quid de la cuestión es que esta es una muestra de uno de los problemas graves que nos afectan en nuestros tiempos y en particular a nuestra sociedad venezolana: la banalidad. Y la banalidad consiste en dar más importancia a la forma que a la esencia, en ver sólo la superficie y no el fondo, que es lo que sucedió el sábado. Porque así como la persona que prende el celular en el cine y etiqueta a quien le reclama de “falta de respeto”, negando que el origen del problema es que ella está faltando al respeto a la persona que reclama y al cine entero, pretendiendo cubrir su falta con el reclamo del otro, de la misma manera la ciclista pretende cubrir su grave comportamiento con el hecho de que le dijeron xxx. Y más incomprensible aún es – pero entendible porque esa banalidad está tan extendida que mucha gente la ha adoptado como un pensamiento moral común –  es el caso siguiente :  que a veces quien es testigo o escucha la historia,  se pone a favor del infractor y no del agraviado, colocando por delante en términos de importancia y gravedad, el insulto producto de la justa  indignación antes que la agresión.

         Decía Hanna Arent en su obra la Banalidad dedo Mal – no es comparable ni se puede extrapolar a este caso porque ella hablaba del mal de los nazis  y el Holocausto, pero es para dar una idea referencial -, “que las personas corrientes pueden cometer actos atroces, actuando en conformidad con las reglas de un sistema, sin reflexionar sobre las consecuencias de sus actos” y que una de las claves de esa banalidad “es la falta de pensamiento crítico, la incapacidad de no pensar y no cuestionar las normas establecidas” y también la ausencia de un juicio moral cuando  “la moralidad se convierte en un conjunto de normas aceptadas socialmente en lugar de UN PRINCIPIO INTRÍNSECO”. Y el principio es que el agresor nunca puede tener la razón cuando la víctima se defiende porque la razón está del lado de la persona agredida.

THE ROSES

Volviendo a la ruta, salimos temprano los de Chacao Bike, 6 am del San Ignacio con un grupo de personas que iban a subir en el mismo transporte que nosotros. Pasamos sin tráfico  por la Libertador y la Universidad hasta llegar al Centro, Miraflores – donde nos esperaba el resto del grupo -, la Sucre y comenzamos a bajar para luego subir por la Carretera Vieja y llegar hasta la Cima, donde nos recibe un bello Arcoiris doble; después del agrupamiento bajamos hasta el Mirador Pedro García aunque el trayecto es difícil por la cantidad de obstáculos que describí antes, pero llegamos, unas fotos, un descansito  y continuamos hasta la Avenida Soublette para acometer la parte plana y calurosa de la jornada. A partir de aquí hasta Los Caracas, el grupo se junta y se separa, nos encontramos en algunos puntos para hidratarse, pasamos la Guipuzcoana, Macuto, Caraballeda, Tanaguarena, Naiguatá y hasta ese momento yo iba acompañado de Yuli, el resto del grupo disperso pero no sé qué pasó ahí, yo no escuché que nos íbamos a parar y sin mirar atrás seguí pasando por Camurí, la Simón Bolívar y de repente llegué a Pantaleta, me detengo, miró hacia atrás y me veo sólo, por mi precipitación. Espero veinte minutos, me da tiempo a comer el bocadillo de tortilla francesa que preparé esta misma mañana a las 5 am, me pongo a la sombra y pregunto por un restaurante que tenía una familia donde se comía un asopado de marisco y unas burgers de camarones muy buenas; me dicen que vendieron y se fueron, no saben adonde, una lástima porque era el sitio donde mejor se comía en esa playa. Trato de comunicarme por teléfono y no me cae en varias ocasiones, pero al final me responde la Líder Suprema, me informa que está por Playa Los Ángeles – antes de Puerto Azul – y que hay varios afectados que necesitan descansar, que siga hasta Los Caracas y después de recuperar fuerzas con ese sandwich, me lanzo por toda esa ribera a pleno sol, con el viento soplando en contra para rematar los últimos veinte km. Esa ruta final es engañosa, desafiante y desmoralizante a veces: cuando piensas que vas a llegar porque ves unas antenas al fondo y resulta que es Anare, cuando piensas que después de la colina está el lugar y lo que ves es otro tramo largo de carretera, cuando llegan los falsos planos que son subidas y ese viento que te impide avanzar y hay que apretar los dientes y los pedales, pero no hay más remedio que seguir porque no hay lugar donde refugiarse ni licorería donde puedas tomarte dos birras o un gatorade. Cuando llego me encuentro a la Líder en la camioneta del esposo de otra compañera de ruta, porque ya no daba más y se bajó de la bicicleta, me voy a cambiar para quitarme la ropa de ciclista empapada, me tomo dos polares azules heladas y cuando regreso al puesto de la Guardia en la entrada de Los Caracas, ya llegó José, nos mojamos con ropa en la ducha de la playa, aparece el transporte, subimos las bicicletas y nos lleva a la playa donde vamos a pasar el resto del tiempo antes de subir a la ciudad. Van apareciendo los restantes ciclistas, algunos deshidratados, otros con calambres, muchos en perfecto estado pero con dos y tres horas de retraso, pero al final todos en el destino final. Un grupo de seis, los de Chacao Bike, nos sentamos en un chiringuito, pedimos varios tobos de cerveza bien fría 12×10, nos sacan de pasapalos un ceviche de pepitonas y gracias a la cortesía de Teresita y María Elena, almorzamos con sandwiches, burgers, manzanas y Susis, un almuerzo perfecto para la ocasión. A la hora prevista van llegando de la playa el resto del grupo del transporte y subimos a Caracas, que está cubierta por una nube negra porque ha llovido toda la tarde, llegamos a San Ignacio, nos bajan las bicis y regresamos  a casa. Yo, afortunadamente estoy a dos cuadras  pero algunos tienen que hacer varios km considerando que ya han hecho 100. Una ducha larga y caliente, una buena cena y descansar toda la noche como un bebé. Mañana será otro día, porque toca ir de paseo-compras  al Hatillo.

No queda mucho que ver en la cartelera de cine del Trasnocho que merezca la pena, así que hay que jalar archivos propios en casa para ver buen Cine Clásico. Esta semana vimos Citizen Kane de Orson Welles y Payback de Bryan Helgeland, ambas muy recomendables.

METRO

En las Mercedes vemos el filme The Roses, remake de la famosa   “La Guerra de los Roses” de 1989, que dirigió Danny de Vito y protagonizaron Kathleen Turner y Michael Douglas. En este caso los protagonistas son británicos y también conocidos, Olivia Colman y Benedict Cumberbatch pero el tema es el mismo: la vida perfecta en apariencia de una pareja exitosa en lo profesional, felices y con unos hijos de encargo pero detrás de esa apariencia se viene una tormenta huracanada. La carrera de él se viene abajo y la de ella se dispara al éxito, se desatan odios y resentimientos llegando a extremos de violencia inesperados, siempre dentro de un tono de comedia exagerada, muy al estilo inglés, cínico y oscuro. Nada importante que resaltar, salvo que es la situación que enfrentan  muchas parejas en el mundo real, supongo que cada espectador se verá reflejado en la medida que le toque si está dentro de esa estadística y encontrará argumentos para afianzar su odio o su cariño por su pareja correspondiente. 

PERSONAJES PECULIARES. VENDEDORES DEL METRO. Ya he comentado que el metro ha mejorado en sus instalaciones, creo que también en los horarios y el suministro eléctrico. Los vagones se ven bien, los andenes limpios, las máquinas funcionan y la gente paga, poco más bien, pero se ve que con ese dinero han invertido para renovar el sistema, incluyendo máquinas automáticas de recarga y venta de las tarjetas, asientos de acero inox en los andenes y escaleras mecánicas nuevas. Bien, para los usuarios del servicio es una bendición; yo mismo lo uso con relativa frecuencia cuando tengo que desplazarme de punta a punta de la ciudad si no tengo que cargar y no utilizar mi camioneta.

LASAÑA DECONSTRUIDA

Pero una cosa son las mejoras en las instalaciones y otra el folklore, puedes cambiar la estética y la mecánica pero no puedes extirpar la idiosincrasia de los usuarios – que dicho sea de paso, se comporta de forma muy diferente en el subsuelo, sí se puede -. Los personajes a los que nos vamos a referir son aquellos que se dedican a vender algo, desde un bolígrafo a la salvación. Si tomas el metro al menos unas seis estaciones, te dará tiempo a ver el show casi completo y si haces el trayecto entre, por ejemplo Chacao y Propatria o al revés Petare, ya el espectáculo es además de completo, con cambio de protagonistas a medida que avanza el tren. Normalmente el público guarda silencio o conversa en voz baja entre ellos, a no ser los que dan discursos en vez de hablar, los que ponen los videos de TikTok o los mensajes de la novia a todo volumen. Las voces que más destacan son las de los mercaderes volantes que anuncian siempre después de la frase mágica, buenos días Venezuela, chocolates, galletas, caramelos de muchos sabores, tijeras, cuadernos, carpetas plásticas, bocadillos de guayaba, chiswí así pronunciado, platanitos…..Cambian dólares a bolívares, se cruzan entre ellos esquivando a los pasajeros, en un barullo ordenado de sonidos y movimiento, se saludan amablemente porque son del mismo gremio aunque sean competencia, vigilan a los vigilantes del metro que los buscan para expulsarlos porque en realidad la venta ambulante está prohibida, los ciegos se orientan con sus bastones con la ayuda solidaria de los usuarios, hay lisiados generalmente ex motorizados que piden una ayuda para la familia, mucha gente mayor que solicita un aporte para comprar medicinas, los músicos con cuatro o guitarra que interpretan el género llanero, los raperos que improvisan rimas acompañados con una corneta y los más ruidosos en cuanto al nivel de decibelios, los predicadores evangélicos, que puedes escuchar a tres vagones de distancia mientras arengan a la multitud acerca del pecado, la fe en el Señor, la redención y la salvación eterna como premio.

Pueden ustedes imaginarse todos estos personajes en un área de seis vagones unidos, unos 22 metros por vagón, con docenas de estos personajes yendo y viniendo de punta a punta, más los fijos que son los músicos y apóstoles, cada quien con su discurso, en un ambiente cerrado al que se añaden los ruidos normales de apertura y cierre de puertas, el chirrío de las ruedas al frenar y arrancar, los anuncios del personal del metro, celulares y conversaciones. La mente tiene que filtrar y evadir, pero no cabe duda que es todo una función que hace más ameno el viaje y contribuye al conocimiento del carácter y la personalidad de la sociedad venezolana que se desplaza en el metro. Y es gratis, salvo el pago del pasaje, muy barato.

RECETA. LASAÑA que quiso ser Shawarma. INGREDIENTES para 4 comensales: Berenjenas 2, 800 gr. Mortadela italiana de pistacho 400 gr. Tomate seco 4. Tomates maduros y manzanos 4 grandes. Ajo 4 dientes. Orégano fresco 1 ramo. Pecorino 100 gr. Parmesano 150 gr. Guayamano 200 gr. Pesto de nueces 100 gr. Aceite de oliva. Sal y pimienta. PREPARACIÓN. En una bandeja de horno, extender ruedas de berenjena de 1 ctm de ancho, sal y pimienta, pecorino y parmesano (Reservar la mitad del parmesano para hacer tejas). Después hornear a 200 Celsius hasta que doren las berenjenas y los quesos. Tomates secos hidratando y luego saltear ligeramente, cortando en tiras muy finas. Confitar los tomates con ajo, orégano y oliva, sal y pimienta a fuego lento hasta que ablanden. Pelar, sacar la pulpa y dejar la carne. Para hacer las tejas de parmesano, en un sartén con un toque de aceite extender el queso rallado y hacer tortas que luego se romperán de forma irregular. MONTAJE DE LA LASAÑA: Capas de berenjena, tomate seco, guayamano, tomate confitado, mortadela …..Rúcula y de nuevo otra ronda. Arriba colocar pedazos de teja de parmesano. Puede acompañarse con un buen pan campesino y vino tinto.

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