El patrón es innegable. Desde 2005 hasta 2023, el trabajo y capital ya no están correlacionados. A medida que aumentaban las ofertas de empleo, el S&P 500 también aumentaba. Después, divergieron. Los mercados se dispararon. La demanda de empleo se desplomó.
¿Es este el comienzo de la disociación entre trabajo y capital?
Una opinión afirma que sí. Los recién graduados universitarios se dividen ahora entre los expertos en IA que perciben salarios increíbles y aquellos que no encuentran trabajo.
Amazon está despidiendo trabajadores mientras registra ganancias récord. Las ganancias se concentran en las empresas de IA y tecnología. El resto del mercado no está en buena forma.

¿Cuál es la explicación alternativa para esta divergencia? Algunos dicen que este gráfico simplemente refleja los cambios en las tasas de interés de la Reserva Federal. Cuando las tasas bajaron a finales de 2022, los mercados subieron. En cuanto al empleo, algunos sostienen que las ayudas financieras del gobierno durante la COVID-19 provocaron una contratación excesiva, que ahora está volviendo a la normalidad. No hay nada que ver aquí… simplemente los ciclos económicos haciendo lo suyo.
Ambas posturas no pueden ser correctas. Pero esto es lo que sabemos con certeza: la IA y la robótica ya no son una industria ni un sector. Son nuestra economía del futuro.
¿Cuáles son, entonces, las fuerzas del mercado y psicológicas que impulsan estos comportamientos?
Confluyen las siguientes dinámicas: • Confianza del mercado: El optimismo sobre el futuro de la IA impulsa al alza el valor de las acciones, concentrando las ganancias en las siete empresas tecnológicas líderes y en todas las industrias de apoyo de segundo nivel.
• Efectos de anticipación: Las empresas están recortando empleos antes de la llegada de la automatización completa, reestructurándose en previsión de la próxima ola de IA y robótica.
• Separación estructural: La economía se está bifurcando entre los trabajadores con habilidades en IA y el resto, creando una desigualdad de oportunidades sin precedentes.
• Consecuencias de la COVID-19: Algunos argumentan que simplemente estamos volviendo a los niveles de ofertas de empleo de 2021 tras las distorsiones causadas por la pandemia.
Entonces, ¿cuál es la verdad?
Probablemente todas las anteriores. Pero la trayectoria es clara. La dirección que tomaremos está marcada.


