Lic. Rosario Guevara.
Especialista en Psicología Clínica.
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La resiliencia es la capacidad que tiene el ser humano, para superar situaciones adversas, adquirir mayor fortaleza interna y salir transformado de manera positiva; permitiendo que aumente el crecimiento personal y la sabiduría. Las adversidades son parte de la vida, nadie está exento de padecerlas. Lo importante es decidir si se verán esas situaciones, como una crisis o una oportunidad, ya que, es el momento más fértil de aprendizaje. Debido a que nos hace responder con destrezas inimaginables y con capacidades que van más allá de lo que hubiéramos hecho en otras circunstancias. Todos tenemos una gran riqueza interna que muchas veces desconocemos.
Disponer desde la infancia de un ambiente que propicie un lugar seguro, permitirá que durante el crecimiento se puedan tener esos recursos mucho más sólidos. Las mismas experiencias en el transcurso de la vida, generan el desarrollo de la resiliencia, ya que, propicia a responder a la resolución positiva ante esos eventos estresantes. Y la persona va adquiriendo estrategias para mejorar esas respuestas, es decir, ha aprendido de sus errores y ya conoce la manera de actuar, porque ha tenido otras situaciones similares.
El ser humano está inmerso dentro de un ámbito social y cultural. Es decir, esas adversidades no solo suceden de manera individual, sino en otros ámbitos en los cuales se desenvuelve. Lo importante es utilizar esos recursos en los momentos más difíciles. Del término resiliencia existen diferentes acepciones y explicaciones inherentes al tema. Lo cierto es que una situación puede ser una adversidad para una persona y para otra no, o quizás posea un significado mucho menor o mayor en cuanto a su complejidad. Por ejemplo, algunas adversidades son: la pérdida de un familiar, pérdida de empleo, una separación de pareja, la pérdida de un campeonato en un juego, entre otros.

Podemos superar situaciones adversas con el uso de nuestros recursos como son:
- Cuando se vivencia una problemática, adversidad o trauma; por lo general la persona tiende a aislarse. No este solo. Busque a las personas con las que usted sienta confianza, solicite y permita su compañía, exprese sus emociones y angustias. Busque ayuda.
- La red social con la cual disponemos es un gran recurso en esos momentos. La cual, está conformada por personas con quienes tenga vínculos significativos o en tal caso que le generen confianza y a las cuales pueda acudir.
- Cuidar los pensamientos. Por lo general, cuando se tiene una dificultad se tiende a tener un pensamiento negativo, que aumenta muy rápido y se le va sumando otras que son parecidas. Por lo cual, al unir todas las adversidades se hace más grande. Realice una actividad o meta a la vez, logre diferenciar entre lo que es una prioridad y lo que es necesario. Haga lo que pueda hacer de manera diaria y reconozca sus logros.
- Es muy importante la autovaloración que tenga de usted mismo, si posee una autoestima positiva logrará darle un sentido diferente a lo que te está ocurriendo. Entenderá que es capaz de afrontar y dar respuestas positivas a una problemática.
- Mantenga hábitos y conductas de autocuidado. Dedique tiempo a su higiene corporal, salud mental y física. Trate de realizar alguna actividad física. Haga un hobby o pasatiempo que siempre haya querido aprender y sea de su agrado.
- El poseer un proyecto de vida, lo ayudará en gran medida. Siempre existe más de un motivo para continuar, eso le generará el impulso para seguir.
- La fe y esperanza siempre serán determinantes en una visión mucho más clara y optimista. Es necesario tener presente que las adversidades son temporales y parte de la vida.
- Es importante darle otro sentido a lo sucedido. Es como reescribir lo que ha sucedido, resignificar y lograr tener una nueva posición a partir de lo ocurrido. Somos capaces de continuar porque tenemos una fuerza y recursos internos que nos ayuda a fortalecernos. Mantenga pensamientos optimistas realistas y de renovación.
- Entienda que hay cosas que podemos controlar y otras que no. Aceptar nos ayuda a pensar que debemos hacer cambios y dar otra perspectiva a lo sucedido. Lo que dependerá de nosotros es la actitud que tengamos ante la adversidad.
- Agradecer permite ver y valorar lo que tenemos, no quedarnos en lo que nos falta. Es posible recuperarnos de un trauma, seguir e iniciar un nuevo camino.
La resiliencia nos conduce a conocer nuestra capacidad de superar una dificultad, permitiéndonos salir fortalecidos y renovados de manera positiva. Nos adaptamos ante los cambios permanentes de la vida y permitimos el aprendizaje que nos concede. Aprender estrategias para afrontar el dolor psíquico, nos ayudará a responder de otra manera ante las adversidades, siendo más asertivos y protegiéndonos de lo interno / externo, cuidando nuestra salud mental.

