La vida compartida y en compañía de personas que nos quieren, aman, motivan y nos recargan emocionalmente, es una gran bendición y dicha. Tener una red de apoyo en nuestros espacios internos y externos, nos permiten una amplia visión de la vida, que nos inducen a sentirnos más fuertes ante las adversidades y más alegres durante el recorrido por la vida.
Cuando se transita la vida se encuentran en el camino muchas personas, que son las más idóneas para el momento que estamos viviendo. A veces no están quienes esperamos, sin embargo, aparecen otras que no nos imaginábamos; las cuales nos ayudan y fortalecen el alma.
Por consiguiente, conocer e interactuar con las personas, nos permite entrar a un mundo muy enriquecedor, lleno de distintas posturas e historias de vida. Entendiendo que las adversidades se encuentran presentes para todo ser vivo, empero el mundo maravilloso de bendiciones también llega y lo disfrutan todos. Usted también será una bendición en el transitar de otra persona, por eso no deje de ayudar y tener disposición para brindar compañía.
Asimismo, la compañía nos ayuda a ir por un camino mucho más armónico y tranquilo. Pasar de un lugar a otro con firmeza y decisión, visualizándolo como un lugar mucho mejor. La transformación permite que las cosas fluyan, sin forzar y sin perseguir. Cuidar su mundo interno hace que lleguen las personas correctas. Es el momento de iniciar proyectos, tomar acciones para lograr las metas propuestas. Recibimos de los demás una caricia para el alma. La compañía se puede brindar y recibir de los demás.
Considero que los grupos sanos contribuyen en la sanación interna. En mi praxis clínica he tenido la oportunidad de crear grupos de pacientes que tienen un motivo de consulta en común, quizás con una inquietud personal que requieren trabajar y los avances positivos son sorprendentes, ante la contención que sienten por los integrantes del grupo. Doy fe que los grupos sanos conllevan a una fortaleza interna, contención, cobijo y sanación; que son pilares para incrementar y fortalecer la salud mental.

Además, compartir con personas que tengan un sentido de vida en común, puede tener una alta repercusión de carácter positivo que va más allá de lo individual, llegando a lo colectivo y todo lo que comprende. En grupo se llega mucho más lejos y podemos crear infinitos proyectos que impactan positivamente a nivel individual, grupal, social y comunitario.
Sumado a esto, enriquecer el mundo interno es clave, para que se vea reflejado en su mundo externo, en su prosperidad espiritual, amorosa, económica, entre otras. Empiece a pensar que lo que tanto desea si es posible para usted, siéntase agradecido y merecedor de todo lo que ha tenido, tiene y tendrá. Considere que si puede obtener materializada esas metas que ya están establecidas en su mente. Pero no deje de ser flexible con sus sueños, a veces se desea algo, pero ocurren otras mucho mejores y más convenientes.
Para ello es importante, vencer los pensamientos y creencias limitantes que autosabotean el crecimiento personal. Siendo necesario cuestionar los mismos, para concientizar que se está sobrevalorando algo que no produce un bien y al observarlo, se puede entender que no es cierto. Es tener la certeza que en ese transitar ocurrirán cosas buenas y se conocerán personas que permitirán y ayudarán el crecimiento personal. Empezar a ver con otras posturas, comprender que siempre hay bendiciones y oportunidades.
Le brindo algunas sugerencias que lo pueden ayudar a transitar la vida con sus redes de apoyo:
- Deje atrás lo doloroso del pasado, no se quede apegado a lo ocurrido. Tenga una versión diferente de lo sucedido, haga una reinterpretación de los hechos que sea más sanadora para su psiquismo.
- Tome la decisión de soltar lo que ya no resuena con su antigua versión y con los apegos que no son sanos. Siga su camino con la confianza que ya está en su vida todo lo mejor. Usted el protagonista y dueño de su vida.
- Agradezca a la vida por todo y por tanto.
- Amarse muchísimo, dedicarse tiempo e incrementar su amor propio.
- Abra su mente para conocer otras personas. Enriquezca su círculo social sin prejuicios, rigidez y tantas expectativas en los demás.
- Sienta que usted es merecedor de lo bueno en todos los ámbitos de su vida: amor, amigos, pareja, familia, económico, laboral, entre otros. Para ser feliz se requiere tomar la decisión de serlo.
- Acompañe con agrado y sinceridad. Recuerde que siempre nos toca vivir las dos experiencias.
- La compañía que damos con amor y sinceridad, siempre regresa multiplicada por quienes menos nos imaginábamos de la manera más valiosa y perfecta.
- Nuestras redes personales son luces que nos brindan el apoyo emocional y psicológico, en momentos de alegrías y ante las adversidades que son propias de la vida.
- Las buenas acciones siempre dan hermosos frutos. No se olvide de disfrutar de su proceso y no solo de llegar a la meta.
- Cuide siempre su salud mental y nútrase con personas que le alimenten su alma y lo acompañen en su camino. Recuerde nutrir a los demás. Dar y recibir, recibir y dar.
No se limite en soñar, crear y crecer. Cuando se está desde otra posición intersubjetiva se puede conseguir acceder a lo deseado o a algo mucho mejor que usted no se imaginaba. Amplie su visión de mundo y vida. Le deseo que sus caminos estén abiertos y se abran de manera libre con mucha expansión, despejados y en un ambiente acogedor.
Y en este momento que usted está leyendo este artículo ¿a quién recuerda que estuvo durante un momento adverso?, ¿quién le brindó una ayuda?, esa persona que quizás ni siquiera conocía. Yo lo invito a seguir hacia adelante, dejar el apego a lo cotidiano, soltar el dolor, el pasado, los pensamientos y creencias limitantes. Suelte las cargas que no son suyas, las quejas, lo que no puede cambiar, el control. Hay que continuar, seguir y hacerlo con agradecimiento de estar vivo. Transite el camino más liviano y optimista. ¿Te gustó este artículo?. Sígueme en Instagram para más contenido @vesaludmental
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