Decidir con criterio en tiempos inciertos

Luis Vicente García

La incertidumbre suele presentarse como un problema a resolver; algo que hay que reducir, controlar o eliminar antes de actuar.

Pero la realidad es otra: la incertidumbre no desaparece. Cambia de forma, se desplaza, se disfraza… pero permanece. La pregunta relevante no es cómo eliminarla, sino cómo decidir con criterio mientras está presente.

La trampa de esperar certeza

Muchos líderes creen que decidir bien implica esperar a tener toda la información, la versión completa de las cosas, o el escenario claro. Pero la realidad es que ese momento rara vez llega. En contextos complejos, la información perfecta es una ilusión, y la espera prolongada suele generar más daño que una decisión ajustable.

Decidir con criterio no es decidir a ciegas. Es decidir con información suficiente, con conciencia de los riesgos y con apertura para corregir.

Urgente no siempre es importante

Cuando la presión domina la agenda, todo parece prioritario: Mensajes, solicitudes, problemas, opiniones. Pero no todo lo que hace ruido merece decisión inmediata.

Una de las formas más sanas de liderazgo hoy es diferenciar: lo que exige respuesta rápida de lo que exige pensamiento profundo. En otras palabras, es dilucidar entre lo que es urgente y lo que es importante, o entre lo que es netamente operativo y lo que es estratégico.  

Responder todo con la misma velocidad no es eficiencia. Es desgaste.

Y es entonces, en ese momento, cuando aparece el criterio: ese momento en el que el líder es quien decide dónde poner atención antes de decidir qué hacer.

El propósito como brújula silenciosa

En tiempos inciertos, las reglas externas cambian; los mercados se mueven; las condiciones se reescriben. Lo que no debería moverse con la misma facilidad es el propósito. Y esto no debe verse como una frase inspiradora, sino más bien como brújula interna.

Cuando el propósito está claro, no todas las opciones pesan igual, no todas las decisiones generan la misma fricción, y no todos los “sí” valen la pena. El criterio se fortalece cuando hay algo más grande que la urgencia guiando la acción.

Ajustar no es fracasar

Otra trampa frecuente es creer que una buena decisión no necesita correcciones.

En contextos estables, tal vez; pero en contextos inciertos, ajustar es parte del proceso. Cambiar el rumbo no invalida la decisión original. La enriquece.

Fracasar no es ajustar.
Fracasar es no decidir por miedo a equivocarse.

Cerrar el arco

Liderar hoy no es prometer certezas. Es ofrecer dirección aun cuando el camino se va revelando paso a paso. No se trata de tener todas las respuestas, sino de sostener el criterio cuando el entorno empuja a reaccionar.

Porque la incertidumbre no se elimina.
Se lidera.

Deja una respuesta

Compartir este artículo:

Artículos Relacionados

Nestlé busca al Bebé GERBER® 2027 junto a Farmatodo

GERBER® abre las postulaciones para elegir al Bebé GERBER® 2027 en alianza con Farmatodo, invitando a las familias a celebrar la ternura y personalidad de sus pequeños.

Leer más
Aquello a lo que entregamos nuestra energía

Aprender a distinguir entre lo que reclama nuestra atención y lo que realmente merece nuestra energía es fundamental para cuidar nuestro bienestar.

Leer más
Encendiendo los fogones decembrinos: regresa “La Giralda Cocina con Venezuela” en su edición especial de Navidad

Alimentos La Giralda abre la convocatoria para la 2.ª edición de «Sabores de Navidad», invitando a apasionados de la cocina a postular sus recetas hasta el 14 de noviembre.

Leer más
Suscríbete y recibe actualizaciones de nuestro portal

Introduce tu correo electrónico