Esta semana, tuvimos el privilegio de conversar con David Dos Santos, CEO de Casa Canela, un nombre que resuena no solo como un exitoso emprendimiento en Venezuela, sino también como un referente internacional. Casa Canela, reconocida en el Coffee Fest de España como uno de los trece mejores cafés del mundo, es mucho más que una cafetería. Es un espacio donde la pasión por el buen café se fusiona con una visión innovadora para impulsar el talento local.
En esta entrevista, David Dos Santos nos comparte la inspiradora historia detrás de Casa Canela: desde la semilla de su espíritu emprendedor nacida de su experiencia migratoria, hasta el modelo de negocio único que ofrece una “vitrina de emprendedores”. Descubriremos los secretos detrás de la excepcional calidad de su café, trabajado en alianza con expertos como Darbery Rivas de Café y Ciencia, y cómo logran una experiencia personalizada para cada cliente. También exploraremos la evolución de su diversificado menú, la importancia de rodearse de los mejores, y la visión de David sobre el ecosistema emprendedor en Venezuela, destacando la necesidad de arriesgarse y trabajar arduamente para alcanzar el éxito en un mundo en constante cambio.
¿De dónde viene esas ganas del emprendimiento y esa semilla de emprendedor?
— Bueno, realmente nace, hace unos siete, ocho años, bueno, para nadie es un secreto que yo emigré y estuve cinco años afuera, y siempre quedé con esa perlita de regresarme a mi país, y bueno, al regresar, quería tener un concepto nuevo, innovador, con todo lo que aprendí en esa migración. Nació Casa Canela en su momento, en pandemia y logré hacer un equipo, mis socios y todo, para abrir este concepto de negocio el cual era un modelo de negocio muy diferente que no había en el país, que una de ellas era tener una vitrina de emprendedores, que por ahí fue más el éxito que ha tenido Casa Canela, de darle vitrina a todos esos emprendedores, y darme cuenta de la cantidad de gente que hoy día tiene un plan B, o un segundo trabajo, como en muchas partes del mundo.
¿Cómo llega Casa Canela a participar en este ranking?
— Bueno, realmente si te soy sincero fue muy orgánico, ni siquiera sabíamos que estábamos participando, me llegó un correo unos días antes, porque estamos hablando de café o cafetería, estamos hablando de cafetería, el premio es de cafetería, mucha gente lo confunde con café, y es la cafetería. Sí, es Coffee Shop, como ellos lo denominan. Realmente hasta el día que nos dieron el premio yo ni me acordaba, y bueno me mandaron un WhatsApp, que felicitaban el puesto número 13, , yo de verdad me sentí súper orgulloso, pero más allá del premio como Casa Canela, me sentí más orgulloso porque la bandera de Venezuela estaba ahí, porque era un gran evento, había más de 200 países, y otra vez la bandera de Venezuela estaba ahí, porque siempre nos ven con cacao, las mujeres más bonitas, petróleo, etc., y el café lo teníamos un poco rezagado.
¿Con qué café estás compitiendo tú, y cuál es el café que tú estás ofreciendo en Casa Canela que diferencia tanto la calidad de lo que uno toma, más allá de lo que es el servicio, sino de la calidad de lo que ofrece cada taza?
—Yo creo que cada taza es como una historia. Nosotros tenemos una gran alianza con un señor llamado Darbery Rivas, es ingeniero químico, está haciendo cosas por el café a nivel mundial, representándonos en Venezuela afuera, ganando múltiples premios, y así como yo escojo a los mejores emprendedores, busco de… porque creo que la clave del éxito de un buen emprendimiento y que te vaya bien es rodearte de gente mejor que tú, y atraer esas piezas, las mejores piezas a tu proyecto. Esta es una, que es el café, que se llama Café y Ciencia, Darbery viene trabajando con nosotros, ve que nosotros abrimos en el latillo, y bueno, realmente hace un trabajo excelente representándonos afuera, y nosotros trabajamos de la mano con él en el mundo del café.
¿Qué debe tener un café para ser considerado un café de excelencia? ¿Cuáles son todos esos atributos?
— Bueno, primero el tema arábico, que sea 100% arábico, que es con el que nosotros usamos, la altura tiene mucho que ver, su proceso de tostado tiene que ver mucho para llegar a ser un café de especialidad, son un café de un grano seleccionado, si tiene merma o no, nos juntamos todos y nos agarramos el mejor grano para poder llevarlo a nuestra cafetería.
Definitivamente tú tienes que ser un gran catador, además creo que lo eres, ¿no? Esa formación de catador, ¿cómo fue? ¿De dónde viene?
— Bueno, te dije que viví en Colombia seis años, y ahí me atreví a entrar en el mundo del café, bueno, Colombia es un país que ya lo sabemos todos, para mí es un secreto que es un país cafetero, y ahí fui aprendiendo con gente que conocía allá, que estaba en este mundo, y bueno, y cuando llegué a Venezuela me conseguí con Darbery y he ido aprendiendo con él, pero no nada formal o nada, sino ahí aprendiendo. Lo que sí trato es de poner mi semillita en Casa Canela cuando yo estoy todo el día ahí, eso es una de las cosas también que los emprendedores tienen que tomar en cuenta, hoy día los negocios, dejarlos solos y todo aquello, es un poco complicado. Uo estoy todo el día ahí y lo que quiero es educar a las nuevas generaciones a distinguir lo que es un buen café, porque a veces los cafés son como un gusto adquirido, ¿no? Después de tantos años tomando un café tú dices que para ti es el mejor, y resulta que es un café quemado, hace mal al estómago, ya la OMS dijo que el café quemado da cáncer de estómago, entonces una serie de cosas, y lo que queremos es a las nuevas generaciones enseñarles a tomar un buen café o que por lo menos detecten que es un buen café.
Ustedes tienen una diversificación además como de servicios, ¿no? Tienes el área de Market, haces cursos y talleres, también tienes la vitrina de emprendedores, y bueno, por supuesto el restaurante, el café, ¿no? ¿Cómo se suma todo eso? ¿Cuál es la integralidad de cada una de esas propuestas?
—Bueno, si te cuento, nosotros cuando arrancamos en el Hatillo, el principal negocio era un carro que iba a tener cuatro ruedas, pero su principal negocio era vender insumos de repostería, y mira dónde terminamos, ¿no? Insumos de repostería, insumos, vitrina de emprendedores porque quería colocar las tortas de las personas que me compraran los insumos, yo impulsarlos, tener cursos para mejorar a esos emprendedores y debería tener café, porque café era como el último y terminó siéndolo primero, ¿no? Hoy día nosotros somos una cafetería, seguimos teniendo en el latillo el concepto de cursos, de hecho, ahorita vienen dos personas importantes de afuera a hacer cursos en el latillo, y seguimos vendiendo insumos y cafetería, pero realmente ahorita en Las Mercedes somos sólo cafetería y restaurante, por supuesto.
¿Cómo escoges el menú?
—Bueno, me encanta hablar de esto, ¿no? Porque acabo de terminar el menú nuevo. El menú nuevo en ocho meses lo he cambiado, no lo he cambiado por completo, pero sí he dado adaptándome a lo que el público me pide. Pero es muy cómico porque, ¿sabes qué? Arrancamos como insumo de repostería, nunca restaurante. Hoy, siete, seis años después, estamos hablando que somos un restaurante. La carta realmente, si te digo, obviamente, como te dije, siempre buscando gente mucho mejor de lo que yo pueda saber. Es una, yo le digo que es como el equilibrio perfecto. O sea, tenemos mitad saludable y mitad comida normal. No lo llamemos que es esto. Tampoco comida, es muy natural.
— O sea, la verdad, el menú yo me lo he inventado. Realmente, con mi equipo de trabajo, he tenido uno que otro chef que me ha colaborado, o amigos que están en el mundo de la gastronomía, y yo viendo el público y qué es lo que se está moviendo del mercado, qué es lo que buscan las nuevas generaciones para comer. Verdaderamente, mi menú ahora, si tú lo ves, es muy, yo soy muy fan a lo que es natural. O sea, tenemos que regresar a cómo comían nuestros abuelos, que era muy natural, todo al grill, buen aceite de oliva, sal, algo muy sencillo, pero de calidad. Eso es lo que busca Casa Canela, porque siempre busco la manera de diferenciarme de todo lo que hay alrededor de este mundo, sobre todo ahorita en las Mercedes, que hay una infinidad de restaurantes, trato de diferenciarme y hacer cosas diferentes. Me imagino que el criterio para esos emprendedores que además forman parte de esa vitrina y que integran también ese menú, tiene que ser la calidad del producto.
¿Qué sientes tú que falta como en ese ecosistema de emprendimiento en general en nuestro país? ¿Cuál crees tú que nos está faltando?
—Yo le digo a muchos de las nuevas generaciones, hay ciertas edades que tienes campo para equivocarte, o sea, yo siento que la gente a veces está esperando el momento perfecto y pueden pasar años y años. Yo le digo a todo el mundo, tienes que intentarlo, con las herramientas que tengas pocas o muchas, yo siento que las nuevas generaciones tienen que ser un poco más arriesgadas. Tú tienes que crear tu propio producto y tú tienes que pasar por una infinidad de caminos no tan buenos como creen, uno va a charlas por ahí con asesores, uno va a la universidad, no es igual, cuando sales a lo que es la realidad del mundo, no hablemos del país, lo tienes que pasar para poder llegar al éxito, si no, no hay manera, no hay el plan perfecto.
¿No sientes que de alguna manera para muchos el tema del emprender lo están viendo como una moda, más allá de como una gestión real de negocios?
— Sí, es que yo siento que emprender sí está de moda, pero también en el mundo no hay poco trabajo, ahorita con todo el tema de la inteligencia artificial cada vez va a haber menos trabajo y tienes que emprender, tienes que buscar la vida de alguna manera u otra y todo el mundo tiene un don para algo, lo que tienes que es descubrirlo, pero tienes que luchar por eso, hay gente que, yo soy mucho de que la suerte, pero es que la suerte se busca, la suerte no te va a llegar acá a la radio sentado aquí todo el día, la gente tiene que salir a la calle a ver dónde está la suerte, entonces es un poco lo que yo transmito sobre todas las nuevas generaciones. Y al final creo que es 95% trabajo y 5% de suerte.


