Heraclio Atencio Bello presentó un libro cuyo tema central es la migración
Cuando nos ocupamos de leer sobre el comportamiento social de la Caracas de mediados del siglo XIX, encontramos como las distintas guerras civiles marcaron pauta en la vida social, que se restringió a los salones privados.
En el siglo XXI ese mundo social vuelve a darle relevancia a lo cultural y encontramos que la presentación de libros y las inauguraciones de exposiciones han dejado de ser notas secundarias para protagonizar el acontecer citadino.

Recientemente en la Galería de Arte Blasini Morrison hubo un encuentro organizado por la Fundación Venezuela Positiva, creada en 1992 con el objetivo de destacar los logros de ciudadanos e instituciones del país, destacando las acciones proactivas, los actos que buscan la paz democrática y el bienestar de la sociedad. Esta obra editorial, firmada por su presidente honorario Heraclio Atencio Bello, cuenta, a manera de introducción, con textos de José Alberto Olivar, José Tomás Angola, Álvaro Pérez Capiello y David Chacón Rodríguez, quienes se dan a la tarea de presentar la intención de esta obra que trata de un tema que por distintas razones marca la historia mundial del siglo XXI.
Para desarrollar la historia, Atencio Bello se basa en dos biografías de emigrantes que llegaron a Venezuela donde desarrollaron una actividad enriquecedora en lo cultural y en lo económico, convirtiéndose en referencia para otros.
El libro comienza con la historia de Tommy Steyer, un judío polaco que se asentó en Venezuela con su familia y aquí progresó con sus empresas vinculadas al mundo de la confección. Heraclio Bello deja evidencia de que tanto Steyer como su familia han sido mecenas de muchas iniciativas culturales y científicas.

El autor también presenta a América como un continente que fue destino de emigrantes y desarrolla algunos aspectos históricos de ese fenómeno social que es tan antiguo como el mismo hombre, ya que desde sus orígenes siempre buscó moverse hacia territorios seguros, donde fue desarrollando sus progresos.
El otro personaje que es fundamento del libro es Pedro Grases I González, hombre de méritos intelectuales y cuya llegada al país se narra en estas páginas, así como sus inicios en lo que se había trazado como camino de vida, que era enseñar e investigar. Pero con el tiempo Grases se convierte en el gran estudioso de Andrés Bello que, por esas cosas del destino, también fue un emigrante.
Durante el acto de presentación se dirigieron al público José Tomás Angola y el propio Heraclio Atencio Bello. Ambos hicieron referencia a la migración. En el caso del autor recordó que dos de sus hijos, al igual de Grases, dejaron Venezuela para asentarse en otras tierras y desarrollar sus propios proyectos. Esa es una de las razones por las que dedicó el libro a esos venezolanos que migraron por motivos razonados y justificados.
El autor también explicó que la portada del libro se ilustró con una foto de la escultura del artista francés de origen marroquí, Bruno Catalano, que representa el drama de la migración, que siempre está acompañada de un sentimiento de vacío que se produce al dejar atrás sus tradiciones y pertenencias.
Otro momento del acto incluyó la entrega de un diploma de reconocimiento a Juraima Jáuregui de Blasini, directora y miembro de la junta directiva de la Galería Blasini Morrison, quien estuvo acompañada de Leonardo Blasini Morrison, director de la citada sala de exposición.
Posteriormente se ofreció un brindis donde anfitriones e invitados compartieron un buen rato.


