Sembrando Colores de 100% San Agustín se llevó el primer premio en la categoría Integral/Transversal.
Sembrando Colores de 100% San Agustín, Casa de todos RAMONA, fibras infinitas de Yenny Bastida y Backward Canvas de Rodrigo Marín Briceño proyectos que representaron a Venezuela en la novena edición de la Bienal Iberoamericana de Diseño resultaron premiados. Esta bienal se presenta en la Central de Diseño de Matadero Madrid hasta el 6 de enero de 2025.
Sembrando Colores proyecto desarrollado por 100% San Agustín Fundación Cultural se llevó el Primer premio en la categoría Integral/transversal, además de una mención en el premio de Relevancia social y otra en el premio Diseño y Ciudad.
Se trata de una de una experiencia artística que se utiliza como herramienta de transformación comunitaria, cuyo objetivo es modificar de manera integral áreas frecuentadas por su población, visitantes y turistas.
Zonas utilizadas como vertederos de basura y que se presentan poco acogedoras, se mejoran estratégicamente con proyectos integrales de muralismo y se ofrecen innovadoras formas de servicios públicos, como el proyecto de la galería aérea que incluye un sistema de recolección de agua de lluvia en los techos, eliminando el uso de depósitos improvisados de basura.

Otro galardón que recibió Venezuela correspondió a Casa de todos, se trata del premio BID, diseño y acción pública. Este proyecto se desarrolló en el barrio La Palomera, sector de Baruta, Caracas. Nació de la iniciativa de vecinos y arquitectos de transformar un edificio abandonado, trabajo que llevó unos cuatro años y contó con apoyo financiero puntual de algunas embajadas, subvenciones y donaciones. Hoy 14 agrupaciones ofrecen en ese lugar actividades semanales, entre ellas clases de música, sesiones de cuentacuentos, cursos de cocina, teatro, danza, mercado de segunda mano, una biblioteca y mucho más.
Una mención en el Premio Diseño De Moda, Textil y Complementos correspondió a RAMONA, fibras infinitas, proyecto desarrollado por la diseñadora venezolana Yenny Bastida. Se trata es una propuesta de moda sostenible que reivindica el uso de fibras naturales, los tejidos venezolanos y promueve una producción responsable. Este diseño textil se elabora con hilos de algodón y Curagua, fibra natural proveniente de las hojas de una planta amazónica cultivada en el oriente de Venezuela. En su confección trabajan cuatro artesanos y debe su nombre a Ramona, quién falleció un mes antes de terminar la colección Cōlere Fall 23.
El premio al Mejor Diseño Transversal -Diseño y Tecnología, recayó en Backward Canvas de Rodrigo Marín Briceño. Se trata de una instalación inmersiva que combina arte, tecnología y diseño. El trabajo consta de dos elementos o productos: un video juego llamado Portals y una máquina de realidad mixta que funge como cónsola para experimentar el juego. Es una invitación a experimentar la compleja relación entre los espacios físicos y digitales del siglo XXI.
Además de los trabajos ganadores Venezuela está presente en la novena edición de la Bienal Iberoamericana de Diseño con otros proyectos que son: Hitos del Cine Venezolano de Ricardo Báez y Juan F. M. Marcano: Un recorrido visual por la historia del cine venezolano a través de carteles icónicos que capturan la esencia de cada película. Silla “Orígenes” y Cojines “Piedras Sagradas” de Ricardo Corredor (Monguí Handcraft), un homenaje a la artesanía ancestral transfronteriza de Venezuela y Colombia que fusiona tradición y modernidad. La lámpara L3W de Rodrigo Egon de la Peña, una luminaria que conjuga la calidez de los materiales naturales con la sofisticación de la tecnología 3D. Cayenas de Andreína Raventós, quien transforma la flor en una pieza de diseño y Local Global EXPO de María Elisa Carmona, una muestra colectiva donde participan 29 artistas que trabajan la camiseta como soporte para mostrar su poder de comunicación masiva.


