La Academia Nacional de Medicina se fundó en junio de 1904, gracias a la Ley Orgánica decretada por el Congreso Nacional de aquel entonces, firmando el ejecútese Cipriano Castro, Presidente de la República.
Esta institución nació no sólo para promover las ciencias médicas, enfocándose de una manera especial en las patologías y en la salubridad pública, sino que también debería de actuar como organismo consultor en materia de políticas sanitarias. De esta manera podemos concluir que la Academia Nacional de Medicina es una corporación viva, cuyos miembros son profesionales con una larga experiencia y con los conocimientos necesarios para contribuir a que Venezuela sea un país con una mejor salud. Nombres como los de Luis Razetti, Santos A. Dominici, y Francisco A. Rísquez conforman los pilares fundamentales en su creación.
Por otra parte, la Academia ha realizado una serie de publicaciones que abarcan lo científico y lo histórico, que resultan fundamentales a la hora de conocer la evolución de la Medicina en Venezuela.
Además del boletín mensual que informa sobre temas relevantes y vigentes de la salud, también figura la Gaceta Médica de Caracas, considerada la revista científica pionera del país, ya que el primer número se publicó en 1893. A ésta se suman los trabajos de incorporación a la Academia y la Colección Razzeti con títulos de interés científico y social, material resguardado en la biblioteca de la Academia.
Hay que destacar que esa corporación ha sabido enfrentar los retos y actualmente, además de estar presente en el mundo digital con su página https://academianacionaldemedicina.org/ también ha digitalizado gran parte de su archivo y muchas de sus publicaciones están al alcance de los interesados a través de Internet.

En el mes de julio eligió su nueva junta directiva, que estará vigente hasta 2026, la conforman el doctor Huníades Urbina-Medina como presidente, quien es médico cirujano egresado de la LUZ y con especializaciones en medicina crítica pediátrica y urgencias, estudios que ha realizado en varios países, además de haberse capacitado en Estados Unidos en situaciones de desastres originadas por fenómenos naturales ocasionados por guerras y terrorismo. A esto se suma su actividad docente en la Escuela Vargas de la Universidad Central de Venezuela.
Lo acompañan los doctores Felipe Martín Piñate, en la vicepresidencia; Andrés Soyano-López como Secretario Académico; José Manuel De Abreu Do Monte en el rol de tesorero; y Enriqueta Sileo, como bibliotecaria-archivero.
Los vínculos de la Academia no sólo se circunscriben a lo científico, también se vinculan a lo cultural de allí que muchos de sus miembros, además de destacarse como médicos también se han dedicado a la literatura y a la música, lo que explica que en el programa de celebración de este aniversario 120 se incluyera un concierto emotivo, inspirador y cargado de un sentido heroico.
La Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, bajo la dirección del maestro Rodolfo Saglimbeni, interpretó la Tocata del maestro Juan Carlos Núñez, recientemente fallecido, lo que se tradujo como un homenaje que permitió reencontrarse con su capacidad creativa, su genialidad creativa y su autenticidad como hombre. Además, se incluyó Egmont de Beethoven e intervino la soprano Annelia Hernández, ganadora de varios concursos y quien encarnado varios roles operáticos.
Roberto Saglimbeni además de dirigir, esa tarde también conversó con el público que asistió al concierto y habló sobre las obras que interpretaron, destacando el contenido de Egmont, compuesta por Beethoven para acompañar la obra de Goethe del mismo nombre. Una pieza de carácter heroico que narra la vida del Conde de Egmont y su enfrentamiento con el tercer Duque de Alba, hasta que finalmente fue arrestado, condenado a muerte y decapitado, tragedia que también toca a un pueblo reprimido y que el compositor logró traducir en cada nota que culmina destacando la lucha por la independencia y la valoración de mantenerse fiel a los principios.

Marta Palma Troconis presentó este encuentro y recordó la labor del doctor Huníades Urbina-Medina en el Hospital J.M de Los Ríos. Destacó la trayectoria del maestro Saglimbeni, quien es director titular de la Orquesta Nacional de Chile y director artístico de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Cuyoy de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, considerado actualmente como uno de las batutas más importantes de Latinoamérica.
También se entregó un reconocimiento a Eduardo Méndez, director ejecutivo de El Sistema, por hacer posible que los 120 años de la Academia Nacional de Medicina se celebrarán en la Sala Simón Bolívar del Centro de Acción Social por la Música.
Esta tarde demostró que las ciencias y las artes son indispensables para emprender el camino del desarrollo y la superación.


