Somariart es un espacio creativo donde la artista visual fusiona la encuadernación, la pintura, el collage y los medios mixtos para dar vida a su visión única. Más allá de la creación de libros-objeto como expresiones artísticas, Somariart se extiende a la restauración de libros, devolviéndoles su funcionalidad y realzando su valor histórico, y a la enseñanza a través de talleres que buscan compartir este conocimiento y amor por el arte.
La propuesta de Somariart no solo ofrece servicios y productos artísticos, sino que también se convierte en un espacio de experimentación y aprendizaje, dirigido a aquellos que ven en el arte una forma de contar historias y desafiar los límites tradicionales. A lo largo de esta entrevista, exploraremos los orígenes, desafíos y planes de crecimiento de este proyecto, que nace de una profunda pasión por las palabras, el libro y la capacidad transformadora del arte.
- Explíquenos brevemente en qué consiste su propuesta, sus objetivos y a qué público está dirigida.
Somariart es el espacio donde mi visión como artista visual cobra vida. Desde el libro objeto encuentro inspiración para explorar la relación entre forma y contenido, fusionando la encuadernación, la pintura, el collage y los medios mixtos como formas de expresión artística.
Mi trabajo abarca la exploración del libro como un soporte artístico, un contenedor de ideas y emociones. A través de talleres, comparto esta visión con quienes desean descubrir nuevas formas de creación.
Además, me dedico a la restauración de libros, donde no solo devuelvo su funcionalidad, sino que respeto y resalto su valor como objetos cargados de historia.
Mi propuesta está dirigida a artistas, diseñadores, escritores y a cualquier persona que vea en el arte una manera de experimentar, contar historias y desafiar los límites entre lo tradicional y lo contemporáneo.
- ¿Cómo surgió la idea de llevar a cabo esta propuesta?

Las palabras, en su dimensión material, siempre me han atraído, y el libro-objeto ha sido un refugio en muchos momentos de mi vida, al igual que la poesía. Nunca he dejado de aprender y experimentar con distintos lenguajes. Llegó un punto en el que sentí la necesidad de crear un espacio propio donde pudiera desarrollar y compartir aquello que más me inspira.
Transmitir el conocimiento es algo que disfruto profundamente, y con el tiempo se ha formado una comunidad hermosa en torno a este propósito. También es fundamental para mí difundir el amor por el libro, la cultura y el arte, porque creo en su poder para transformar y enriquecer la vida de las personas.
-¿Cuáles considera que son los mayores desafíos de su propuesta?
Tiempo y recursos: Las artes visuales, la restauración y la encuadernación artesanal son procesos que requieren dedicación, lo que implica gestionar bien el tiempo para equilibrar mi trabajo personal como artista visual, encargos, talleres y creación de contenido.
Otro desafío importante es la inestabilidad eléctrica, y las limitaciones tecnológicas, la falta de formación en herramientas digitales, y la desconfianza en el comercio electrónico ha afectado directamente la comunicación con clientes y alumnos en talleres virtuales y presenciales.
- De todo el proceso para la creación de su propuesta, ¿qué ha sido lo que más ha disfrutado hacer?
Ha sido muy gratificante compartir este conocimiento con otras personas, especialmente con quienes han tomado mis talleres y luego han emprendido sus propios proyectos.
Además, Somariart me ha llevado más allá de las fronteras, permitiéndome desarrollar proyectos en Estados Unidos y tener alumnos en muchas partes del mundo.
- Sobre la identidad gráfica y el diseño de su propuesta, ¿quiénes se encargaron? ¿Cómo fue el proceso para alcanzar la identidad de su marca?
Leo, mi amor y compañero de vida, ha sido una pieza fundamental en el desarrollo de la identidad gráfica de Somariart. Al igual que yo, es artista visual y apasionado por el diseño. Siempre logra dar forma y claridad a mis ideas, transformándolas en algo tangible y con sentido.
El proceso para construir la identidad de la marca fue muy intuitivo y colaborativo.
- ¿Cómo es el modelo de negocio actualmente?
El modelo de negocio de Somariart se basa en tres pilares principales:
• Encargos personalizados: Ofrezco servicios de encuadernación artesanal para una variedad de proyectos, como fotolibros, obra gráfica y diarios personalizados, además de la restauración de libros. También colaboro con colegas y artistas de distintas disciplinas, ayudándolos a desarrollar sus proyectos y materializar sus ideas.
• Talleres y formación: Imparto talleres de arte, encuadernación y restauración de libros, tanto presenciales como en línea. Además, organizo conversatorios para difundir la cultura y el amor por el libro, creando espacios de intercambio de conocimientos y experiencias.
El negocio se apoya en redes sociales, principalmente Instagram y TikTok, para promocionar los servicios, compartir contenido educativo y fortalecer la comunidad
- ¿Qué planes tiene para crecer en la industria en la que se desenvuelve su propuesta?

Quiero desarrollar más cursos en línea y presenciales con técnicas más experimentales y hacer especializaciones para artistas y diseñadores que deseen aplicar estos conocimientos en sus proyectos.
Me gustaría establecer nuevas colaboraciones con librerías, artistas y otros profesionales del sector para crear proyectos en conjunto, aumentar la visibilidad y llegar a más personas.
- En tres palabras, ¿cómo definiría su propuesta? Arte, experimental, poesía
- Coméntenos alguna anécdota (divertida / interesante) de forma breve, sobre la creación y el proceso de llevar a cabo su propuesta.
Una vez organicé un evento (conversatorio y taller) al aire libre, con toldos, sillas, y todo lo que me habían asegurado sería el espacio perfecto. ¡Todo estaba listo para la gran ocasión! Pero, como todo emprendedor sabe, la realidad a veces tiene otros planes. Unas horas antes de iniciar, comenzó a llover con una fuerza imprevista. Cuando llegué, vi a los empleados sacando el agua de la entrada, y eso me puso nerviosa al instante. Pero bueno, la esperanza nunca muere, y para cuando iniciamos, la lluvia paró… hasta que empezaron a llegar los invitados. ¡Y ahí vino la segunda oleada de lluvia! Las herramientas y materiales se mojaron, y todos tuvimos que correr para refugiarnos. Fue un caos total. Tuvimos que parar el taller y mudarnos a un espacio cerrado. Al final, el taller terminó siendo todo un éxito, pero les confieso que viví momentos de pura angustia y nervios. ¡Ahora me río, pero en ese momento, fue una verdadera locura! Las cosas que le tocan vivir a un emprendedor.
- ¿Qué retos considera que enfrenta hoy en día los sectores del emprendimiento en Venezuela?
Uno de los mayores desafíos es la inestabilidad del servicio eléctrico, que puede interrumpir tanto el trabajo diario como la productividad, especialmente cuando dependemos de la tecnología para crear o gestionar nuestros negocios.
Además, la tecnología no siempre está al alcance de todos, lo que puede dificultar la conexión con clientes potenciales o el acceso a herramientas que faciliten el crecimiento empresarial.
Otro reto importante es el entramado burocrático, que a menudo convierte la obtención de permisos o trámites en un proceso largo y complicado. Esto puede generar obstáculos adicionales para los emprendedores que buscan establecerse formalmente.
Por último, las dificultades políticas y económicas como la inflación y la devaluación de la moneda también tienen un impacto, ya que pueden generar incertidumbre en el mercado y afectar tanto a los emprendedores como a sus clientes, creando un ambiente más desafiante para las pequeñas empresas.
A pesar de estos desafíos, muchos emprendedores venezolanos siguen demostrando creatividad, resiliencia y compromiso para adaptarse y encontrar soluciones innovadoras que les permitan avanzar y contribuir al desarrollo económico y cultural del país.


