¿Sabías que contar con una red de apoyo emocional puede disminuir la ansiedad? ¿Crees que darle espacio al cuidado de la salud mental contribuye al bienestar de la comunidad educativa?
Las instituciones educativas son un espacio muy valioso porque permiten la formación académica y es un lugar seguro en que se aprenden diferentes estrategias que van desde lo cognitivo hasta lo social. Es de reflexión el inicio de las actividades académicas luego de los sismos ocurridos en Venezuela. Siendo prioridad la recuperación, transformación y fortalecimiento de los centros desde el área psicoeducativa y socioemocional.
Para ello un aspecto esencial es considerar al personal que integra la institución, puesto que es primordial ofrecerles atención socioemocional tanto individual como grupal. Conocer su situación actual se hace imprescindible, ya que, será un proceso de adaptación inusual y muy distinto. Es importante considerar que el equipo directivo y los docentes experimentaron el evento natural, por lo que pudieron tener pérdidas significativas, sienten temores y en algunos casos estar en duelo.
Por otra parte, el docente cumple un rol muy importante, los niños y adolescentes harán muchas preguntas y las respuestas estarán en función de la etapa evolutiva en la que se encuentren. Igualmente, muchas veces tendrán que brindar contención ante las emociones expresadas en estos momentos por los estudiantes y representantes.
Por ende, las instituciones educativas tendrán una función de contención positiva si se da prioridad a los aspectos de índole psicológico, emocional y social. De este modo, dispondrán de redes de apoyo dentro del lugar donde están formando. Compartir con docentes, compañeros de clase y los otros integrantes del equipo ayudará a expresar esas emociones e ir retomando paso a paso las rutinas diarias, accediendo a una reconstrucción del tejido social.

A raíz de esta situación, habrá estudiantes quienes vivieron directamente las consecuencias del terremoto, sufrieron la pérdida de familiares, domicilio o amigos. Que los niños hablen de su vivencia y lo expresen ayuda en la elaboración de lo ocurrido. Asimismo, otros expresarán sus miedos y tristeza. En otros casos se encontrarán estudiantes con síntomas que requerirán una ayuda individualizada dentro de las escuelas por el personal de bienestar estudiantil.
Es por ello relevante entender la necesidad de crear instituciones educativas con la visión de fortalecer los recursos internos del estudiante, para lograr dar respuestas asertivas en el manejo emocional ante diferentes situaciones. Tener instituciones educativas que den espacio al aprendizaje de la inteligencia emocional, asertividad, resolución de problemas, estrategias de autocuidado, relaciones interpersonales y fortalecimiento de las redes de apoyo dentro y fuera del hogar; ayudará a disminuir la ansiedad e incrementar la salud mental.
De este modo, conocer las necesidades de cada plantel en cada etapa facilita el diseño de programas y ejecución de talleres para dar un abordaje adecuado. Por medio de estas estrategias se frena la problemática y en otros casos se expande un clima de bienestar, que impactará de manera positiva en el ámbito social y en la restauración del país. Incluyendo a los estudiantes de las diferentes etapas: primaria, secundaria y universitaria.
En definitiva, le sugiero algunas recomendaciones para lograr un buen retorno a clase:
- Fomentar la escucha activa: implica al personal educativo, los estudiantes y los representantes.
- Identificar y dar respuestas: detectar a las personas más afectadas a nivel emocional para brindarles el acompañamiento psicológico.
- Conocer: factores de riesgo y de protección.
- Cuidar el bienestar docente: prevención de sobrecarga emocional.
- Atención psicológica y seguimiento: dentro de la institución por el departamento de bienestar estudiantil.
- Flexibilidad académica: revisión y adaptación temporal en el currículum, planificación y evaluación de contenidos.
- Incrementar actividades lúdicas y recreativas: con fines psicoeducativos ante lo ocurrido.
- Impartir talleres: para el abordaje psicoemocional y socioemocional a la comunidad educativa.
- Diseño y ejecución de programas: que estimulen la adquisición y fortalecimiento tanto de la inteligencia emocional como de la resiliencia dentro del ámbito educativo.
- Trabajo conjunto: unificar la comunicación y objetivos entre los centros educativos, la familia, los representantes, la comunidad y las instituciones.
Por lo tanto, lograr que los centros educativos presten este apoyo aumentará el trabajo en conjunto integrando a la familia, la escuela y la comunidad. Es un trabajo en equipo y no solitario, es una visión dinámica con gran repercusión positiva. Entender la importancia de la salud mental dentro de las instituciones educativas es clave para el proceso de aprendizaje y el bienestar socioemocional.
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Lcda. Rosario Guevara. Especialista en Psicología Clínica. Egresada de la Universidad Central de Venezuela. © Copyright


