El comportamiento del consumidor es clave para definir qué tipo de orientación de consumo y de experiencia se debe de diseñar y esto en gran parte depende de la generación a la que pertenece. Sabemos que entornos como los actuales: de saturación de mensajes, hiper contenido de redes sociales y de una sobre competencia es mejor tomar en cuenta que piensan y no necesariamente enfocarnos como prioridad en qué edad tienen esos consumidores tanto de producto como usuarios de servicios.
Estudiando el bloque de generaciones por su manera de pensar, qué les importa, cuáles son sus valores, sus perspectivas, sus gustos y hasta hobbies podemos como marca ser más exitosos sin enfocamos la estrategia basada en un Marketing Experiencial. Esta será sin dudas la ruta más efectiva para enganchar y construir una fidelidad de consumo tan necesaria hoy en día.

Desarrollar como marca actividades in situ, es una tarea que se puede simplificar para levantar insights que nos ayuden a identificar qué piensan al momento de tomar las decisiones de compra dentro de la cotidianidad o al momento de usar un servicio. Se trata de escuchar las voces de nuestros consumidores, clientes o usuarios, tener la capacidad de interactuar y entender que es lo más importante dentro de la experiencia de compra o consumo.
Un camino es comenzar definiendo objetivos de marketing orientados a la Generación Z o Centennial (1997 – 2012), considerando que es la generación más numerosa viviendo tiempos económicos inciertos y la cual está conectada de forma diferente con las marcas y la tecnología. A diferencia de los Millennials (Generación Y de 1981 – 1996), no pueden pensar en una realidad sin la tecnología, principalmente sin smartphones y redes sociales. Les gusta más la privacidad, con mayor tendencia a modelos de negocios enfocados en emprendimientos y donde la tendencia es la rapidez y la concreción de la información. Estudios indican que pasan casi 3 horas al día conectados con preferencia hacia Youtube y el Tik tok.
Es un segmento clave para tomar en cuenta en los nuevos planes de mercadeo, en el diseño de productos o servicios orientados a este target y en la forma de construir nuestros mensajes y comunicar nuestra narrativa. Llego el momento de enamorar a esas nuevas generaciones de consumidores.


