¿Alguna vez te has preguntado si estás enfocado en lo que te lleva a lograr tus sueños? ¿Crees que, si mantienes atención a lo que realmente es importante para ti, podrías sentir mayor felicidad y abundancia? ¿Te ha sucedido que una persona te pregunta por qué no has hecho alguna actividad si tienes tantas destrezas para lograrlo y tú no te habías dado cuenta?
Es primordial tener un sentido y propósito de vida, conectando con lo que produce motivación y alegría para continuar cada día. El término “despertar” podría llevarnos a diferentes posturas según distintas disciplinas (filosófica, psicológica, espiritual, poética, entre otras). Empero, más allá de la terminología, es mirar internamente y reflexionar ¿qué siente usted que dentro de sí mismo esta “dormido” y requiere “despertar”?
Cada día se tiene la posibilidad de disfrutar, aprender y crear una realidad; con el compromiso de mantener presente la constancia y perseverancia para alcanzar las metas y sueños. De manera consciente e inconsciente, existe un impulso que nos lleva a sentirnos vivos y con placer. Percibir a la vida llena de oportunidades, caminos y puertas abiertas; que nos trasladan a nuestros deseos más íntimos.
En otros casos, se mantienen los deseos o sueños reprimidos, restringidos por las creencias limitantes que están muy arraigadas desde la infancia. También, el no sentirse digno, capaz ni merecedor de lo que tanto se anhela. Interviniendo la falta de confianza en sí mismo, el poseer y mantener un diálogo interno estricto y castigador. Así mismo, el quedarse aferrado a las experiencias dolorosas, que no dan cabida a espacio para incorporar cosas nuevas ni tener un rumbo distinto.
Muchas veces puede ocurrir que ante las adversidades que son propias de la vida, se deja de prestar atención a las cosas que podemos hacer, para lograr lo que tanto deseamos. Creemos que la vida es ilimitada. Sin embargo, una de las características que la caracteriza es ser finita. Desde el punto de vista biológico, nacemos, crecemos, nos desarrollamos y morimos. Por lo general, luego de pasar situaciones muy arduas, en el transcurrir del tiempo; es que se le va dando una nueva visión a la vida, así mismo a lo que queremos o hacemos. Siendo más valioso el tiempo y agradeciendo lo que tenemos, a medida que se va madurando.
Aunado a lo mencionado, se pierde mucho tiempo en preocupaciones por cosas inexistentes o que no se pueden controlar. Ese proceso de entender lo efímero de las vivencias y de la vida. Puede ocurrir que se sienta que se está “dormido” y el tiempo va transcurriendo sin preguntar. Mirar hacia adentro, puede ayudar a despertar, hacer una transformación interna y renacer. También, se puede tener “dormido” algo que produce mucha energía, vitalidad y placer. Pero que no se va en busca de ello o no hay una apertura de recibir lo deseado; debido a experiencias que se consideran llenas de “desilusiones” o “frustraciones”.
Ocurre que en unas áreas de la vida pueda sentirse “dormido”, sin reconocer lo que realmente se desea. En otros casos, con un gran impulso en alcanzar sus sueños y dedicar tiempo, espacio a eso que tanto sueña. Abrir su mente a nuevas posibilidades, caminos, posturas; le permite enriquecer su vida. A veces se creen imposibles ciertas metas, pero al “despertar” se hace consciente y eso conlleva a acciones concretas, permitiendo ser accesible lo deseado. El deseo es infinito, es decir, lograr una meta lleva a desear otra y así sucesivamente.
Resulta interesante disfrutar del proceso en la adquisición de metas, más que llegar en sí mismo a lo que se desea. Transformando las inseguridades, miedos e incertidumbres; en seguridad, fortalezas y fe. Lograr detectar, concientizar e integrar las virtudes y lo que se requiere mejorar. Permitiendo tener una actitud mucho más madura. El sentido de vida, el enfoque en lo que se desea y las metas determinadas; son pilares para mantener la motivación interna y el impulso, que conduce a las acciones diarias en beneficio de lo que se quiere obtener.

En el recorrido será fundamental, no tener planes que sean rígidos, ser flexible consigo mismo y confiar en la vida. Romper con los patrones que son familiares o conocidos, abrirse a tener una postura diferente y responder distinto; para obtener los cambios que desea en su vida. Abrirse a probar y así lograr discernir, si eso es lo que realmente se anhela. El sentido de vida cambia según las experiencias a lo largo de la vida y según el ciclo en que se encuentre la persona. Impregnado con la transformación que ocurre dentro de sí mismo y los cambios de sus antiguas versiones.
Quizás muchas veces no obtuvo algo deseado porque no le convenía o no estaba preparado para recibirlo. No se compare con los demás, cada quien tiene su historia de vida y un ritmo diferente. Conéctese con la vida y sus bendiciones. Estar atento a lo que deseamos, nos enfoca y vincula con nuestros sueños. Tener paciencia y relajarnos, abre los caminos con mayor plenitud. El deseo de conectar con lo que se desea, no desde la necesidad, escasez, carencia, ni forzándolo. Todo sucede en el momento perfecto.
En ciertas oportunidades se pueden recibir comentarios positivos de otras personas, en cuanto a las habilidades y virtudes que se poseen. Siendo la valoración externa la que hace esclarecer y “el despertar” en diferentes ámbitos. Muchas veces motivando e impulsando a crecer y avanzar. Por ejemplo: ¿recuerda algún docente que le haya reconocido una virtud y lo motivó a seguir estudiando? o ¿alguien le expresó sus cualidades o atributos físicos?
Relacionado con todo lo expuesto, es fundamental que usted empiece a prestarle atención a lo que es realmente importante. Conéctese con su propósito de vida, disfrute cada instante, viva su presente. Siempre se estará “despertando” en diferentes áreas de la vida. Cuando se logra alcanzar una meta, inmediatamente empieza a surgir una nueva. Pero también, no es solo ir detrás de los sueños, es enlazarlo con lo que sentimos que venimos a hacer en la vida, es decir, con nuestro sentido de vida.
Algunas sugerencias que le puedo recomendar para iniciar nuevos caminos y renacer:
- Despierte. Escriba lo que desea y léalo en voz alta.
- Cada día es una nueva oportunidad de agradecer, disfrutar y vivir.
- Suelte y despréndase de lo que no le hace bien.
- Permítase transformarse, reescriba y resignifique su historia.
- Escuche otros puntos de vista.
- Valórese y tenga un nuevo sentido a su vida.
- Crea una nueva versión de sí mismo.
- Visualice su vida. ¿Cómo se imagina usted dentro de 5 años?, ¿qué estará haciendo?, ¿en dónde estará y con quiénes?
- Haga acciones que lo acerquen a los que desea. Aunque no vea los resultados de manera inmediata. Ir hacia sus deseos más profundos que le permitan “despertar” y a su vez “renacer” con una nueva vida.
- De paso en su vida a nuevas etapas y personas. Permitiendo que lo inalcanzable, se haga accesible y realidad.
Le deseo que en este año se encuentre enfocado en lo que es importante, que tenga espacio para recibir nuevas cosas, se sienta merecedor de todo lo bueno y con apertura. Manteniendo su sentido y proyecto de vida, amándose a sí mismo, respetando su vida, prestando atención a lo que es significativo y sin miedos de recibir las bendiciones que siempre abundan. ¿Le gustó este artículo? Deje un comentario. Sígueme en Instagram para más contenido @vesaludmental. Email: talleresycursos.rg@gmail.com


