El concierto se llevará a cabo en la Asociación Cultural Humboldt con los finalistas del concurso El oboe y sus laberintos
En Caracas se llevó a cabo, recientemente, un concurso que podría calificarse como un regalo al espectador porque le dio la oportunidad de disfrutar de la interpretación de jóvenes que dieron lo mejor de sí para destacar, jóvenes venezolanos oboístas. Hablo del concurso El oboe y sus laberintos, cuyos organizadores lo describen como un proyecto académico, original y de trascendencia.

La iniciativa corresponde a jóvenes que aprendieron a conocer e interpretar el instrumento en Venezuela, pero sus carreras las han nutrido en escenarios foráneos, con experiencias diversas y vivencias educativas complementarias. Este grupo de músicos tomaron la iniciativa de unirse para darle continuidad a ese legado heredado de quienes enseñaron el oboe en el pasado, tanto a ellos como a generaciones anteriores.
El concurso se llevó a cabo en dos escenarios, el de la Asociación Cultural Humboldt y la Quinta de Anauco, siendo los ganadores Angelis Montalvo y Stefany Ravelo, quienes se llevaron el primer premio; Alí López se clasificó en el segundo lugar; y Jhannariela Guevara en el tercero; además de una mención especial para Nelson Vargas.
Este grupo volverá a ofrecer un recital el sábado 9 de agosto en la Asociación Cultural Humboldt, calle Juan German Roscio, Urb. San Bernardino, donde interpretarán composiciones de Juan Francisco Sans, G.P. Telemann, Robert Schumann, Camille Saint-Säens, Benjamín Britten, Antan Doráti Henri Tomasi. Las entradas tienen un valor de $10.
Un programa que resultará muy atractivo y conmover tanto por su contenido como por ser una excelente oportunidad de escuchar a estos jóvenes estudiosos, que por su talento tienen un futuro prometedor y al mismo tiempo podrán constituirse como docentes del oboe, instrumento que, del período Barroco, donde tuvo su génesis, pasó al Clasicismo y al Romanticismo conservando su emotivo sonido, siendo hoy insustituible en cualquier orquesta, bien sea una sinfónica o de cámara.
En el siglo XX abrió un rico espacio para la experimentación y la búsqueda de nuevos horizontes para este instrumento, que tiene entre sus grandes intérpretes a Leonid Surkov, Heinz Holliger · Paul Goodwin, Ray Still, así como los venezolanos Vicente Moronta, Andrea Solórzano y Sergio Sánchez.


