El libro de Alberto J. Vollmer se presentó en la capilla María, Trono de la sabiduría y contó con la presencia del cardenal Baltazar Porras
La presentación del libro Alberto J. Vollmer Memorias fue una celebración y reconocimiento al trabajo. Se trata del testimonio de un venezolano que explica sus orígenes y su trabajo vinculado con el de sus antepasados, quienes dejaron un vestigio en la historia de Venezuela y que va más allá de lo económico.

El acto también ratificó la fe de una familia ya que la presentación se hizo posterior a la misa concelebrada y oficiada por el cardenal Baltazar Porras y Arturo Pedraza, rector de la Universidad Católica Andrés Bello en la capilla María, Trono de la Sabiduría. Esto nos recuerda los vínculos de la familia Vollmer con la iglesia y su concepto de venezolanidad, ya que fue embajador de Venezuela en la Santa Sede.
Durante la homilía, el sacerdote jesuita Arturo Pedraza destacó que este libro nos habla de un venezolano que ha sabido trabajar para transformar, transformación que va más allá de lo económico, porque si es cierto que Alberto J. Vollmer ha dejado huella en lo empresarial, sus acciones han repercutido en el ámbito educativo, lo que ha abierto oportunidades a jóvenes.
Ejemplo de ello son los terrenos donados para la construcción de la Universidad Católica Andrés Bello, el Proyecto Alcatraz y el Programa Aprendiendo a querer.
Otro aspecto importante de este libro es que da valor a la memoria, no como una acumuladora de recuerdos, sino como la capacidad de poder construir la historia para las generaciones más jóvenes.
El libro editado por ab Ediciones, contó con la curaduría de Oscar Marcano, comunicador social y escritor, quien hizo posible recoger en 300 páginas un siglo de vida. Como lo afirmasen los hijos del autor, Alberto y Henrique Vollmer de Marcellus, un espacio que resulta insuficiente para resumir casi 100 años de trayectoria, por lo que haría falta una segunda edición.
Memorias es producto de siete años de trabajo, donde sus hijos y de manera especial Oscar Marcano asistieron a Vollmer Herrera en esta revisión de su recorrido como venezolano y como empresario.

Los primeros capítulos hacen referencia a los orígenes de la familia, el primer Vollmer en Venezuela, es un transcurrir por la vida cotidiana del país, de aquella Venezuela rural. El libro Memorias de Alberto J. Vollmer despliega la Venezuela que latía al margen de los grandes titulares y las gestas militares. No es la épica de los héroes patrióticos la que resuena en estas páginas, sino el eco persistente de los ciudadanos que, con su labor diaria, daban forma al país.
La narración nos sumerge en una Venezuela rural de carencias y sencillez, donde la dignidad del trabajo y la vida simple trazan un paisaje humano de profunda resonancia. Vollmer logra un paralelismo entre una nación y una familia.
Uno de los capítulos más emotivos es sobre su último hijo, Leopoldo, quien nació con deficiencias cerebrales y quien llamaron el profesor del amor. También están los dedicados a narrar sus vínculos con la madre Teresa de Calcuta y algunos pontífices, lo que es una muestra de su capacidad para relacionarse con gente de diversos sectores.
En vísperas de cumplir sus 100 años Alberto J. Vollmer, según lo explicaron sus hijos, continúa dando ideas que permitan que Venezuela crezca. El proyecto de la Universidad del Ron ya no se centra en un edificio, sino que aprovecha que ya existen materias y programas académicos en las universidades y lo acertado es colaborar y apoyar a esas casas de estudio y así capacitar a profesionales vinculados a esa área, como lo explicó su hijo Henrique Vollmer.
La Hacienda Santa Teresa hoy no sólo produce el ron con más medallas en el mundo, sino que también se cultiva café Alcatraz, además está el equipo de rugby, disciplina que se ha extendido en diversos centros penitenciarios para contribuir a la rehabilitación de los internos.


