Dos películas he visto esta semana: The Long Walk, dirigida por Francis Lawrence basada en una novela de Stephen King (la semana pasada fue la vida de Chuck del mismo autor). En un S. XX imaginario, Estados Unidos es un régimen totalitario, y el evento anual de la nación, La Larga Marcha, busca inspirar patriotismo y ética laboral entre los desposeídos.
Cincuenta adolescentes, uno de cada estado, son elegidos al azar, reciben agua y raciones, y deben caminar cientos de kilómetros sin parar mientras soldados armados los escoltan y anuncian la marcha.
La Marcha termina cuando solo queda un superviviente, que gana un premio en efectivo y un deseo. Me recordó a esas sagas como Hunger Games, Divergente o Maze Runner, donde la violencia como en la novela, es sistemática, burocrática, casi banal.
Cincuenta adolescentes caminan bajo amenaza de ejecución inmediata si bajan el ritmo. La muerte llega sin anuncio, sin juicio, sin gloria. Y sin embargo, en medio de ese horror, la humanidad persiste: las bromas, los recuerdos, los lazos inesperados y la sombra de un país que los observa con morbo desde las sombras. Se puede ver, tiene su interés.
La otra, One Battle after another, otra adaptación pero esta vez de la novela Vineland de Thomas Pynchon, que junto a Jonathan Franzen y David Foster Wallace – sobre todo este último -, son los máximos exponentes de la literatura norteamericana de los últimos años. (Este es un criterio muy subjetivo de mi parte).
Recomendado leer la Broma Infinita y The Pale King de Wallace, The Corrections y Freedom de Franzen e Inherent Vice y Vineland de Thomas Pynchon. Precisamente esta última es en la que se inspira, de hecho es una adaptación, la película. Al igual que “Inherent Vice”, otra película de adaptada ded otra novela de Pynchon, “One Battle” narra la vida de unos terroristas quienes, además de rescatar a tiros a inmigrantes indocumentados que han sido arrestados, detonan explosivos en inmuebles públicos y son perfectamente capaces de manchar sus manos de sangre cuando la situación se les sale de control.

En ese grupo hay un romance entre Perfidia (Teyana Taylor), la combativa novia de Ferguson (Leonardo Di Caprio, qué talento para interpretar a un revolucionario vulnerable), con el Coronel Steven J. Lockjaw (Sean Penn), un personaje definitivamente desagradable, que mantiene una relación sexual arrebatada con Perfidia.
Y para mencionar otro talento, Benicio del Toro que borda el papel de Sergio, un latino sensei de karate y empresario con negocios oscuros, mezclado con la inmigración ilegal y por último la revelación del filme es Chase Infiniti, en la piel de Willa Ferguson, la hija de Bob y Perfidia que maneja muy bien las artes marciales y que se encuentra firmemente decidida a seguir el camino de la insurgencia.
“One Battle” es una película muy interesante, filmada en 35 mm, con suntuosas imágenes registradas con ‘steadicam’, secuencias de acción particularmente impresionantes, grandes planos que trascienden el tópico político para trasladarse a un relato de familia y una banda sonora incisiva y majestuosa que proviene de la mente de Jonny Greenwood, el integrante de Radiohead que ha musicalizado ya seis películas suyas.
El filme retrata el estado actual de la sociedad estadounidense, y es una comedia de acción deslumbrante donde el drama y la comedia coexisten con gran facilidad. No faltan los supremacistas del Club de Aventureros de Navidad, un grupo de hombres blancos ricos que insisten en ser “seres humanos superiores” y una congregación de monjas armadas que fuman marihuana.
¿Qué se puede obtener aparte de reírse de situaciones y personajes absurdos, aunque peligrosos – que es lo que hace Pynchon en su novela -?. Yo diría que la única redención si es que alguien quiere redimirse después de haber cometido los peores pecados, es el amor, la entrega a un propósito que le haga recuperar su condición de ser humano digno y leal. Esto es lo que le sucede a Ferguson – Leonardo -, que en el momento de ser padre, se da cuenta que no tiene sino dos opciones: seguir en su carrera terrorista – camino que elige Perfidia – o dedicarse a su hija en cuerpo y alma, dejando de lado su pasado, hasta que éste vuelve y le envuelve de nuevo en esa dinámica de violencia sin sentido.
Recomendable bajo todo punto de vista, historia pasada y actual de los Estados Unidos y eterna semblanza del ser humano, magnífica en la hechura y en su significado.


