La Galería Freites inauguró la exposición Paisajes de Venezuela que además de destacar el trabajo pictórico de uno de nuestros artistas fundamentales, se honra a Violeta Monasterios, quien desde la docencia supo sembrar en sus alumnos por el arte
Rafael Monasterios. Paisajes de Venezuela es el título de la exposición que reúne una importante muestra de la obra del pintor venezolano considerado pieza clave dentro del universo pictórico nacional. En esta oportunidad la Galería Freites ha desarrollado una ordenada y coherente selección de obras que muestra no sólo la calidad y sensibilidad de Monasterios, sino que permite observar como lo rural va dando paso a imágenes más urbanas, especialmente en los cuadros donde retrata a Caracas, convirtiéndose en testigo de la modernización de la capital.

La curaduría de esta exposición estuvo a cargo de la crítico y especialista en arte, María Luz Cárdenas, quien explicó que la muestra pictórica es una conexión con la historia y con el territorio ya que nos presenta el paisaje y la luz de Venezuela.
Se trata de un trabajo museográfico realizado con coherencia, que nos permite viajar por los diversos parajes venezolanos y ver más allá del simple paisaje. Junto a esa luz tan especial también se puede vislumbrar a un ser humano abandonado a cierta melancolía, resignado a esa rutina diaria que a la vez se convierte en la serenidad de quien no tiene grandes prisas.
Con esta muestra se cumple otro de los propósitos de la Galería Freites, el de presentar a maestros que realizaron aportes sustanciales al arte venezolano en el siglo XX y que las nuevas generaciones no siempre reconocen. Monasterios, barquisimetano de nacimiento, fue una figura clave en la creación y desarrollo de la Escuela de Caracas, movimiento que recuperó los fundamentos esenciales del paisajismo en Venezuela. De acuerdo con Alfredo Boulton, Monasterios “fue uno de sus más brillantes exponentes, debido al concepto tan claro y cierto que el artista tenía de nuestra luz y de nuestros ambientes”.
Las obras seleccionadas subrayan lo lírico de su pintura. Bailadores, Tovar, Trujillo y San Lázaro forman parte de su trabajo dedicado a los Andes y como lo acotó en una oportunidad el escritor Carlos Augusto León: “son cuadros creados bajo un concepto poético”.
Para María Luz Cárdenas, las telas expuestas en esta oportunidad hablan del triunfo del paisaje, visto desde una perspectiva luminosa y libre, donde se aprecia cómo en el artista privaba la emoción interior y el subjetivismo.
El día de la inauguración se pudo recorrer este hermoso trabajo que más que un viaje por Venezuela es una visita a la personalidad de un artista sensible ante la naturaleza y ante lo humano.

Conversando con el galerista Alejandro Freites y anfitrión del vernissage, la muestra honra a Violeta Monasterios Linares, hija del pintor, quien a través de la docencia estimuló a sus alumnos para que vivieran y sintieran emoción ante la obra de los artistas. Ella fue profesora de Historia del Arte y Freites la recuerda como una apasionada de su profesión y que gracias a su vocación fomento la sensibilidad estética y el entusiasmo por indagar en la obra y en la vida de los creadores.
En la exposición destaca un solo retrato, el del coleador de toro, lo que ratifica la afición de Monasterio por ese deporte nacional. En el cuadro se transmite el orgullo del jinete que se pasea con su brazo lleno de cintas como testimonio de su poder en la manga de coleo.
Con este trabajo, la Galería Freites busca conectar al espectador con la historia, con la memoria. María Luz Cárdenas recordó que ya se habían realizado otras exposiciones sobre artistas fundacionales en el paso del academicismo a la modernidad, pero pocas veces se ha mostrado la obra de Monasterio. En 1968 el Museo de Bellas Artes organizó una retrospectiva y en 1981, el entonces Museo de Arte Contemporáneo presentó una exposición que resultó esencial. Sin embargo, continúa siendo un artista muy silenciado, quizás muy modesto, pero con un trabajo fundamental en el paisaje.
Otro capítulo importante al recorrer esta muestra es verificar que los coleccionistas han sabido valorar la labor creadora de Rafael Monasterios y Paisaje de Venezuela es un claro ejemplo de cómo aprecian su poder emocional trasladado al lienzo. Para los coleccionistas hubo en la mañana inaugural un agradecimiento especial.
Galería Freites programa desarrollar algunas actividades paralelas a esta muestra con el fin de viajar en la percepción de cada cuadro, ayudar a comprender el lenguaje y el tratamiento del color de Rafael Monasterios. Apreciar su luminosidad y admirar su acercamiento a la estética impresionista es un objetivo. Para informarse de las actividades de la galería se puede visitar www.galeriafreites.com y su Instagram @galeria_freites
Una exposición que invita a hacer varias visitas para reencontrarnos con un creador y con el país que lo inspiró.


