En el Día Mundial de la Salud Mental: conoce cómo el ejercicio se convierte en una herramienta de gestión emocional

Cada 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental invita a reflexionar sobre el equilibrio emocional como parte esencial del bienestar humano. La actividad física no solo fortalece el cuerpo, sino que es un aliado clave para gestionar las emociones y optimizar el bienestar general. La psicóloga y entrenadora personal de Gold’s Gym, sede San Ignacio, Cemir Palacios, destaca que el entrenamiento constante es fundamental.

 “La actividad física mejora el estado de ánimo, debido a que produce efectos inmediatos como la reducción de la ansiedad y el estrés, así como algunos síntomas de la depresión”. Para lograrlo, aconseja combinar ejercicios aeróbicos, como correr al aire libre o en caminadora, y los anaeróbicos, que pueden incluir una rutina de pesas en el gimnasio. Además, recomienda las dinámicas grupales para fomentar la interacción social y crear lazos que hagan sentir a la persona acompañada en el proceso. Los beneficios de esta práctica van más allá de lo superficial, pues, como explica Palacios, “todas las dinámicas mencionadas generan que el cuerpo libere neurotransmisores como endorfinas, una sustancia química con un efecto analgésico natural que produce bienestar”.

La actividad física también ayuda a disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que produce una mayor sensación de calma y paz mental. Incorporar el ejercicio en la rutina diaria ayuda a producir serotonina, conocida como la hormona de la felicidad, esencial para regular el estado de ánimo, el sueño y el apetito.

El ejercicio como pilar emocional.

El impacto del ejercicio en la salud mental se evidencia en atletas de élite como Michael Phelps, el nadador olímpico más condecorado de la historia y el estelar beisbolista mexicano Roberto Osuna. Ambos han hablado abiertamente sobre sus batallas contra la depresión y la ansiedad, revelando que el entrenamiento riguroso les ha servido como un escape y una forma de procesar sus emociones. Sus historias demuestran que, sin importar el nivel, la actividad física es un pilar indispensable para el equilibrio emocional.

Fuente: Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas

Compartir este artículo:

Artículos Relacionados

Impacto silencioso en el corazón: por qué es vital un chequeo cardiovascular

Las réplicas emocionales de los sismos pueden desencadenar arritmias y crisis hipertensivas, por lo que el GMSP ofrece jornadas de chequeo cardiológico preventivo.

Leer más
El entrenamiento metabólico eleva la supervivencia en emergencias

Los sismos evidenciaron la vulnerabilidad de pacientes con obesidad severa, impulsando la propuesta de un «entrenamiento metabólico» preoperatorio para reducir riesgos quirúrgicos.

Leer más
Estrés, ansiedad y terremoto: una conexión que se muestra en la piel

El estrés y la ansiedad tras un sismo pueden desencadenar o empeorar lesiones en la piel, demostrando la fuerte conexión entre la salud mental y la salud cutánea.

Leer más
Suscríbete y recibe actualizaciones de nuestro portal

Introduce tu correo electrónico