Desde la vivencia infantil y una epifanía en el mar hasta la creación de una plataforma cultural que une fe, moda y arraigo, la marca TARBAY ha sido pionera en convertir la devoción insular en motivo de orgullo global.

La historia de TARBAY está ligada a la luz del mar, vivencias isleñas de la infancia de sus creadoras y el arraigo por las tradiciones de la Isla de Margarita. Nacida como un juego creativo entre las hermanas Ana Sofía y Marta Tarbay, la marca de lifestyle se ha consolidado como pionera en visibilizar, impulsar y proyectar la Peregrinación en el mar de la Virgen del Valle, transformando la festividad mariana más emblemática del país en una ventana de identidad global.
Esta conexión hunde sus raíces en la historia profunda de la isla, iniciada hace casi 500 años con la llegada de la Virgen a Cubagua para proteger a los buscadores de perlas, y su posterior custodia por parte de los indios Guaiqueríes. Para TARBAY, la fe en la Virgen del Valle es el eje central de la cultura insular y un unificador de la comunidad sin importar el credo, recordando milagros milenarios vinculados al mar y la pesca.
Tras la consolidación de la firma en Venezuela e internacionalmente con su boutique en Miami, el año 2020 marcó un hito definitivo. En un proceso de reencuentro con sus raíces, Ana Sofía Tarbay volvió a peregrinar en peñero por el mar. La vivencia de sentir el corazón palpitar en las aguas insulares fue una revelación: la marca tomó la decisión pionera de asumir el compromiso de mostrar esta manifestación espiritual al mundo.
“Ese reencuentro con mi infancia peregrinando en el mar fue una epifanía; sentí el corazón de la isla palpitando en su máximo esplendor, justamente el mismo ADN del imaginario TARBAY. En ese instante decidí que me propondría mostrarlo al mundo y rendir tributo a nuestras tradiciones.”
A partir del lanzamiento de la colección Margaritari (2021) y de las consecutivas ediciones de la Peregrinación marítima, TARBAY ha abierto una ventana de visibilidad donde conviven peregrinas, aliados, prensa e instituciones. Convertir a Margarita en capital cultural de Venezuela y proyectar lo local como un activo global es el compromiso que la marca mantiene para dejar un legado de arraigo, fe, arte y turismo que trascienda tiempo y espacio.


