¿Crees que es posible sanar tus heridas más profundas? ¿podrían transformarse en tus mayores fortalezas internas? ¿permitirían un nuevo renacer? ¡Entonces es tu momento de cambiar!
Este artículo está escrito de manera sencilla, para acercarlo a la comprensión de la importancia de la autoobservación y autoconocimiento; como factor primordial en la mejoría de la salud mental. Sin embargo, les doy a conocer que el abordaje es mucho más profundo, sistemático y complejo.
El tiempo de introspección en revisar su mundo interior, permite un autoconocimiento que puede producir la sanación de heridas internas profundas y dolorosas. Conllevando al reconocimiento de las heridas, validación de las emociones que producen y son importantes experimentar. Para lograr la aceptación de eventos vivenciados durante distintas etapas de la vida. Facilitando en darle una mirada diferente a lo sentido y resignificar su connotación, es explorar hacia adentro.
En la literatura encontramos las heridas mencionadas por Lise Bourbeau como son las heridas de: rechazo, abandono, humillación, traición, injusticia. Que brindan una interesante postura, porque nos da a conocer cuáles pueden ser los orígenes de estas heridas (cómo fueron causadas) desde edades tempranas. Estas determinan en cierta medida la manera de vincularnos posteriormente con los demás. Además, otros autores hacen referencia a la teoría de apego, siendo lo más saludable tener un apego seguro, proporcionando menos dolor, sufrimiento y malestar.
Por otra parte, considero fundamental la relevancia de no quedarse aferrado al sufrimiento, a lo doloroso, a las frustraciones, a eventos que no se pueden cambiar. Es desapegarse o soltar el sufrimiento; a través de ver con otro sentido lo ocurrido. Es dar a las vivencias experimentadas una postura diferente. En el caso de las adversidades (que son parte de la vida), ellas van propiciando la madurez emocional y moldeando a la persona. Y no tiene que ser precisamente de manera negativa, realmente generan mayor sabiduría y empatía, que permite entender su propio dolor y el del otro.
Es mirar hacia adentro. No obstante, muchas veces produce grandes temores; resulta más sencillo una mirada hacia lo externo. Aunque, por más herido que se sienta, siempre hay una parte sana que impulsa a seguir hacia adelante, a esa parte es a la que debemos escuchar y prestar atención.

Asimismo, resulta un gran recurso dedicar tiempo a la conexión espiritual, para el proceso de revisión y sanación de las heridas psíquicas y emocionales. Ser autocompasivo y mantener la flexibilidad con usted mismo, lo ayuda durante todo el proceso y después del mismo. Cuando se produce un cambio interno, lo ocurrido tiene otra perspectiva y por ende lo externo también empieza a verse de otra forma. Los cambios internos producen transformaciones externas.
Cabe destacar la importancia de dicha autoobservación para lograr perdonarse a sí mismo y al otro. Relacionado con acontecimientos que ocurren desde la concepción hasta la edad actual en que usted se encuentra, tales como: los traumas, los eventos dolorosos, las heridas por rechazo, humillación, abandono u otros que se han recibido / sentido. Lo que no se dio, los cambios en el proyecto de vida. Siempre existirán aspectos a sanar, siendo fundamental hacerlo, para dar cabida a la libertad interna y apertura de nuevas oportunidades.
Si hace una revisión a lo que siente doloroso y le ha generado sufrimiento, puede darle una nueva mirada a lo ocurrido; es decir, un nuevo significado. Es reescribir el pasado para vivir un presente enmarcado en conectar con el placer de estar vivo, lleno de agradecimiento por lo bueno y lo aprendido ante la adversidad. Es realmente una reconstrucción interna, integrando todas las vivencias (las que generaron alegrías y dolor, las virtudes y lo que es necesario mejorar); sin juzgarse y aceptándose.
Aunado a esto, se suman los sucesos positivos, estos le permiten vincularse con las bendiciones y el disfrute, incrementando la confianza en que existe un Ser Supremo, que lo ayuda a ver las bondades y bendiciones de la vida. Entendiendo que siempre son infinitas, están presentes permanentemente y obran a nuestro favor. Quedarse viendo solamente las adversidades, sería muy injusto. Porque también existen muchas alegrías y experiencias reconfortantes, que dan el sentido al existir. Por tanto, enfoque su atención a lo bueno y gratificante de vivir.
Además, sanar involucra cultivar una autoestima positiva y fortalecer un diálogo interno favorable. Generando estar bien consigo mismo y con los demás, ayudando a sentirse en paz y plenitud. Es moldear los cambios durante el proceso, implican aspectos de índole consciente e inconsciente. Sanar las heridas emocionales permiten un nuevo renacer desde lo más interno y profundo. Luego de las adversidades se elige una manera de actuar y comprender las situaciones posteriores.
Sumado a esto, las personas y los vínculos nos pueden sanar; el afecto sentido genera alivio ante el dolor o las ausencias. Apreciamos la importancia de las relaciones interpersonales en nuestra nutrición emocional. La escucha, un abrazo, una caricia, una mirada; conllevan a una comprensión diferente ante lo vivido. Disfrutar de las cosas cotidianas, lo que resulta más simple y de las conexiones interpersonales. Es más, muchas veces las experiencias permiten conocer las misiones o propósito de vida. Es importante avanzar y seguir en el proceso de alcanzar sus sueños.
Sanar es un proceso, no se da inmediatamente, pero es posible. Esto no es tan sencillo como parece, implica todo un conocimiento del psiquismo humano y estrategias psicoterapéuticas. Puede requerir en muchos casos la ayuda profesional con un especialista en el área de salud mental. Sin embargo, conocer algunos aspectos como lo mencionado resulta de utilidad. Es el comienzo de concientizar que es necesario e importante hacer una transformación subjetiva. El cambio se origina internamente para verlo en lo externo.
Más allá de dar pautas, en este artículo hago énfasis en lo necesario que es el autoobservación y autoconocimiento como base productora y generadora de una transformación positiva. Le deseo el bien. Confíe en usted, confíe en la vida. Lo invito a leer mis otros artículos que lo ayudarán en su crecimiento personal. Si te gustó este artículo sígueme en Instagram @vesaludmental E-mail: talleresycursos.rg@gmail.com


