orientación emocional

Aprender a Decir que No

Leonor Andrade Castillo

Estás a punto de salir y tu hermana te llama para pedirte que le cuides al bebé.    Te dice: 

-Hermana necesito un favor. ¿Puedes cuidarme al bebé?

-Tú: Sí claro. ¿Cuándo necesitas que lo cuide?

-Ahorita mismo.  Necesitamos ir a firmar unos papeles y no podemos llevarnos al bebé.  Tú eres nuestra salvación. 

-¿De una vez? (En tu mente: Necesito ir al banco, pagar el condominio que se vence hoy, pasar por la farmacia. No quiero dejar de hacer mis diligencias. Por otro lado: si les digo que no, pensarán que soy una mala hermana y una mala tía).  ¿Es corta la diligencia? 

-Sí hermana. No creo que nos tardemos más de dos, máximo tres horas. Estamos aquí en la puerta de tu edificio.  

-Bueno está bien.  Tráemelo. 

Te llevan al bebé y pasan las horas y no han ido a recogerlo.  Ya no tienes chance de hacer ninguna de tus diligencias y te sientes molesta.

Saber decir No parece algo muy sencillo, pero la realidad es que no lo es, y resulta importante para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás.

¿Te has preguntado para qué dices que Sí si en realidad quieres decir que No?  La respuesta a esta pregunta, tanto en mi experiencia personal como en mi experiencia atendiendo clientes es que suelen ser varios los para qué:  Para ayudar al otro.  Para que no haya un conflicto con la otra persona.  Para que vean que soy una buena persona.  Para que no me rechacen.  Para no sentirme culpable. Para que me quieran.

¿Cómo podemos aprender a decir que No?

Esta es una tarea que puede llevarte un tiempo, ya que este patrón implica que estás poniendo a la otra en primer lugar y a ti en segundo lugar.  Pareciera entonces que la otra persona es más importante, a tus ojos, que tú. Esto en ocasiones requiere el apoyo profesional de psicoterapia para manejar los temas relacionados con la autoestima, pero aquí te comparto algunas ideas que pueden servirte de apoyo en una primera instancia.  

Un primer paso para ir aprendiendo a decir que No, pudiera ser identificar las situaciones y las personas con las cuales se te dificulta decir que No.   Puedes hacer una lista de estas situaciones y personas para que las puedas ver cuando se te vuelvan a presentar en tu vida cotidiana.

Puedes identificar las emociones que se te disparan cuando una persona te pide algo y quieres decir que Sí en automático, pero hay una parte tuya que No quiere. Una vez que sepas las emociones que estás sintiendo (miedo, rabia, dolor), identifica en qué parte de tu cuerpo sientes cada una y cuál es la sensación: por ejemplo: pudieras sentir una presión en la boca del estómago o pudiera ser una presión en el pecho.  Atiende la emoción.  Si es miedo pregúntate qué te da miedo y atiéndete hasta que el miedo desaparezca y continúas con tu proceso de decir que no y hacer lo que realmente deseas.  Adicionalmente,identifica cuál es tu prioridad. Viene entonces el cómo lo vas a decir de una manera amable y al mismo tiempo firme, es decir, asertiva. Puedes ponerte en lugar de la otra persona, como el caso de tu hermana cuando te pidió que le cuides al bebé:  Ejemplo: Lamento que no tengas quien te cuide al bebé y me puedo imaginar la angustia que estás sintiendo, pero justo en este momento voy saliendo a hacer unas diligencias que no puedo posponer.  En otro momento, si me avisas con tiempo, con mucho gusto lo cuido.

Espero que estas sugerencias te sirvan de apoyo para aprender a decir que No, haciendo la acotación de que éste es un proceso que requiero tiempo y mucha práctica y en ocasiones ayuda profesional psicoterapéutica.  Si es tu caso puedes contactarme por Whatsapp +58 414 6387298 o por mail leonorandrade29@gmail.com.