finanzas para todos

IKIGAI Y LAS FINANZAS PERSONALES.

Por Alice Carolina Ortiz/ @emofinanzas

En la filosofía oriental, concretamente en la japonesa hay un término que me encantaría traer a nuestras “Finanzas para todos” . Se refiere al término IKIGAI. Que en un japonés no exacto,  (pues no tiene traducción literal al español)  tiene  un significado bastante especial: «tener una razón por la que vivir»

El concepto «ikigai» fue popularizado en un libro homónimo por dos españoles, Héctor López, ingeniero residente en Japón y el periodista Francesc Miralles ‘Ikigai, los secretos de Japón para una vida larga y feliz’ fue publicado en 2016 y se convirtió en un inesperado fenómeno editorial, traducido a treinta y ocho idiomas.

La historia del libro es bastante conocida, pero vale la pena recordarla: López y Miralles viajaron al pueblo de Okinawa donde se concentra la mayor población de centenarios del mundo y preguntaron a los ancianos qué era lo que les movía para tener ganas de vivir. La palabra que solían pronunciar era ikigai.

«Todos tenían un ikigai, una motivación vital, una misión, algo que les daba fuerzas para levantarse de la cama por las mañanas», expresó el Co-autor del libro Francesc Miralles 

En el occidente, siempre que se habla de una vida con propósito, se hace mención al creador de la logoterapia,  autor del famoso libro “El hombre en busca de sentido”  Viktor Frankl, quien a través del relato vivido en carne propia de la cruda segunda guerra mundial,  reflexiona sobre la necesidad de tener una vida con sentido. 

Ambos miradas convergen en la importancia de tener un motivo inspirador en la vida. Aquí lo adaptaremos a nuestra área de trabajo, lo que nos gusta hacer, lo que nos inspira. 

IKIGAI no está vinculado a las finanzas, ni a los negocios, pero dado, que el ser humano, pasa gran parte de su vida trabajando, (estudios determinan que aproximadamente 30% de la vida) concluimos que si esas  actividades las ejecuta con agrado, no importando el tiempo que le dediques y que se perciba una contraprestación económica por ella, seguramente será mucho más motivador y vinculado al tema que nos ocupa: Finanzas personales. 

Los japoneses recomiendan para encontrar tu IKIGAI comenzar con las siguientes preguntas:

1.- ¿Qué amas?, 

2.-¿En qué eres bueno?, 

3.-¿Qué necesita el mundo de ti?, 

4.-¿Qué puede hacer para que te paguen?.

Encontrar las respuestas y un equilibrio entre estas cuatro preguntas podría ser un camino hacia tu “ikigai’’.

En estos tiempos de teletrabajo, de inteligencia artificial, de robótica, de nuevas profesiones, que se están generando debido a los grandes cambios tecnológicos, buscar tu razón de vida laboral, es esencial, para una vida plena.

Lo anterior concatenado con la búsqueda  del bienestar financiero, tiene un resultado prometedor e interesante. Siempre insistimos, que es muy necesario que el trabajo que ejecutemos, las metas profesionales y económicas y  nuestros valores se encuentren alineados. Nada más triste que realizar actividades laborales, donde no fluyamos y donde el estímulo económico sea o no el único objetivo. Es de vital importancia, que nos gusten las tareas que realizamos en aras de conseguir nuestro sustento y de esta manera nuestras tareas, sean fuente de satisfacción y de bienestar. 

Bien sea que realices un trabajo de oficina, des clases, tengas un emprendimiento, seas albañil o tesorero de un banco. Siempre hay personas que se destacan por su habilidad, por su manera de ejecutar su trabajo, por el aporte que brindan, por la manera de atender al cliente, por buscar siempre brindar un valor adicional.

En “Finanzas para todos” con este término IKIGAI, lo que sugerimos es que encuentres  tu razón de vivir laboral, que es  la que te provee del sustento inicial, para luego, hacer ahorros e inversiones. Por ello ajustamos las preguntas a las siguientes:  

1.- Lo que te apasiona, lo que te hace fluir

 ¿Qué me gusta hacer? 

2.-Lo que sabes hacer

¿Cuáles son tus talentos, tus habilidades? ¿Cuáles otras puedes adquirir para desempeñarte en lo que te gusta?

3.- Evaluación del entorno

¿Por qué  y cuánto te pueden pagar por tus labores?

4.-Valor agregado

¿Qué sabes hacer y te gusta hacer y qué haces distinto  y mejor al resto?  ¿Cuál es tu contribución? ¿Cómo estás ayudando a tu cliente al logro de sus objetivos? 

En la medida que evalúes y tomes tus propias decisiones sobre  tu actual trabajo o fuentes de ingreso, tu satisfacción con tu actividad y comiences a aplicar mecanismos para el crecimiento de tu patrimonio, logras el éxito financiero. Si no evalúas cómo te estás desarrollando y con qué cuentas, será cuesta arriba llegar a tus objetivos. Muy poco hacemos con aprender  métodos y formar de incrementar tus activos, porque la desmotivación estará presente. Entendemos el entorno, pero hay modelos de ejemplos en positivo y de éxito a tu alrededor.

Que encuentres tu IKIGAI. 


Alice Carolina Ortiz

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