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Chaneton basa su éxito en el trabajo

Con su restaurante Mono en Hong Kong, donde la investigación no cesa, el chef venezolano conquistó una estrella Michelin y se ubicó entre los 50 mejores del mundo

Mayte Navarro

En Caracas, los interesados en la gastronomía, están emocionados, la razón es la visita de Ricardo Chaneton a su ciudad, donde comenzó a vivir la pasión que hoy lo hace todo un personaje.

Engrosó ese contingente que salió de Venezuela para crecer como profesional y enfrentarse al complejo mundo de los fogones. Formado en el Centro de Estudios Culinarios de San Antonio de los Altos, pasó al Le Gourmet, donde trabajó con el chef Tomás Fernández y de allí dio el gran salto a Europa para aterrizar en el restaurante de un referente de la cocina ibérica, Quique Dacosta, poseedor de tres estrellas Michelin, para luego llegar a ese lugar que ha dejado huella en su vida profesional y como ser humano, el Mirazur. Nuevamente ingresa a otro de esos templos reconocidos con tres estrellas Michelin, siendo su guía el chef Mauro Colagreco. Allí el joven Chaneton se impregna de lo que significa una cocina excepcional y pone a prueba su talento.

Pero su juventud le exige seguir creciendo y llegó a Hong Kong, un mundo y una cultura diferente, pero con una tradición gastronómica milenaria, donde comienza a dar muestra de su talento y capacidad creativa, al mismo tiempo que se desarrolla como un hombre de negocios, pues el mismo afirma: hay que tener los pies en la tierra, conocer el mercado para no abrir un local que esté condenado a cerrar al poco tiempo.

Ricardo Chaneton es el típico ciudadano del mundo ya que no se siente atado a un lugar, pero tampoco olvida sus orígenes, lo que ratifica al sostener que para él tiene sentido recordar de donde viene.

Su periplo por el mundo le ha enseñado cinco idiomas, así como el respeto al país que lo ha acogido y su vida ha girado alrededor de la cocina. España y Francia han sido su verdadera escuela y esos conocimientos lo llevaron a Hong Kong, metrópolis donde desarrolla su propia propuesta con el fin de conquistarla.

Explica que su menú comenzó siendo francés porque está consciente del interés que esa comida despierta en los comensales de la antigua colonia británica. A través de lo galo ha ido introduciendo lo latinoamericano y para ello, explica, busca esas referencias locales dada en la riqueza de sabores que se encuentran en la comida china.  Ese también es el camino para llegar a lo venezolano.

Tamales inspirados en la hallada venezolana

Ensayos y dedicación a crear platos que tengan alma y que hablen de experiencias es la ruta que transita Cheneton, quien ya ha dejado de ser una promesa en el mundo gastronómico universal. No se obsesiona, pero tampoco se conforma con lo bueno, sino que indaga más allá. En su búsqueda de la perfección sigue el camino de lo latinoamericano. Aspira colocar la mesa venezolana junto a la mexicana y la peruana. Nuestros platos reúnen condiciones para ello, afirma este joven que luce sin vanidad en su filipina la estrella Michelín que obtuvo para su restaurante Mono en Hong Kong y que se ubicó en el puesto 32 entre los mejores del mundo en el The World’s 50 Best Restaurants 2022.

Chaneton expresa su sentido de venezolanidad al apoyar a quienes producen alimentos. Fue muy claro al destacar que cuando se come en un restaurante y se va a pagar la cuenta, no sólo hay que pensar en el chef, sino en el agricultor que produce los vegetales, en quien cría con dedicación a los animales, en la brigada que sirve la mesa. Por ello no ha dudado en comenzar a comprar a los productores venezolanos, entre ellos a Sabores Aborígenes. También ha incorporado piezas de cerámica que hablan del arte de los alfareros locales, porque un plato también suma sabor ese alimento que en él se sirve.

El menú que preparará en Caracas está inspirado en los sabores de Mono. Se propone que sus comensales hagan un viaje a Hong Kong a través de esos platos.

Cocina para quien desea dejarse llevar, vivir en cada condumio una experiencia. Un menú, para él debe reservar gratas sorpresas y ser también un momento de aprendizaje. Aquí también refleja su capacidad de liberarse de fórmulas preestablecidas. Hay que respetar el producto y aplicar técnicas que lo hagan brillar.

Manifiesta su deseo de recorrer los mercados de Caracas, llevarse los colores y los olores que allí se encuentran. Estas visitas serán un verdadero ejercicio de estimulación a sus ya agudizados sentidos.

Para los dos menús que ofrecerá el 29 y 30 de julio en Moreno Restaurante, tiene una idea de lo que cocinará, pero poco a poco irá armando la minuta, ya seleccionó los ingredientes principales, ahora falta la puesta en escena porque para él, cada interpretación es una entrega diferente, pero igualmente apasionada y magistral. El 2 de agosto a las 3:00 p.m. participará en una tertulia en el Salón Naiguatá del hotel Tamanaco.

Chaneton le gusta cada día impactar nuestros sentidos, su tarea es transmitir, no sólo sensaciones, sino una idea, un concepto gastronómico. Para armonizar cada plato cuenta con los vinos de Pomar.

En el menú de Mono Hong Kong aparece la Arepa sifrina porque lleva caviar y unos tamales inspirados en la hallaca venezolana. Chaneton hizo mención de una crème brûlée con mango verde. Esperemos con que sorprenderá esas dos noches. Su objetivo es dejar sus recetas por largo tiempo en la memoria gustativa de los venezolanos

Ricardo Chaneton viene a mostrar que el talento no es cuestión de suerte sino de capacidad, paciencia, trabajo e inteligencia a eso se suma la pasión por un oficio. Bienvenido chef.

La pasión por el savoir faire

Rita Córdoba siente que nació para transmitir el sentido estético de la vida por eso regresa renovada e ilusionada a su rol de enseñar moverse tanto en una pasarela como en sociedad

Mayte Navarro

Las limitaciones sólo existen para quienes se trazan límites, por eso, aquellos que actúan y se liberan de los prejuicios a la hora de cumplir con sus objetivos no pierden vigencia. Ejemplo de ello es Rita Córdova, estrechamente vinculada al mundo del modelaje y fue una de las piedras angulares en la formación de estas profesionales en la época de los años dorados, como ella misma califica las décadas de los 80 y 90, cuando la publicidad era una industria exitosa y en Venezuela las productoras no se daban abasto. 

Rita Cordova. Foto de Mónica Trejo

Conversar con Rita es encontrarse con una comunicadora nata, que no caduca. Impecable en su vestimenta, dueña de un estilo propio donde las tendencias no le preocupan, amante de la naturaleza y con un dinamismo a toda prueba, revela que su sueño de continuar formando a modelos e impartiendo conocimientos sobre el comportamiento para triunfar está intacto y por ello regresa para rescatar esa profesión y mostrar a las más jóvenes como moverse y comportarse en sociedad para acertar.

Rita Córdova manejó Herman’s Institute y en 1975 fundó Rita’s International Model Agency – Institute, Caracas; Rita’s Valencia; Rita´s Miami.

Cuenta que la pasión por enseñar la heredó de su madre, Hortensia Arias, educadora de profesión. Llegó la hora de  inyectar valores por eso Rita´s ha realizado una alianza con el Centro de Arte y Aprendizaje Da Vinci, fundada hace dos años  con el propósito de mostrar el savoir faire, por lo que volverá a brindar a mujeres de todas las edades los instrumentos que les serán útiles en diversos momentos de sus vidas. Para ello se ha implementado un programa integral en inglés y español.

Cuando le preguntamos por los personajes que han recibido de ella formación como modelos subraya que estuvo vinculada por tres décadas con el certamen Miss Venezuela y enumera a verdaderos iconos de la belleza: Judith Castillo, Irene Sáez, Bárbara Palacios y Paola Ruggeri. Acota: “todas ellas con una presencia que superaba la pasarela, porque de eso se trata el modelaje. Es muchos más que mostrar un vestido o un producto, debe transmitir actitud, personalidad, valores”.

El mundo de la actuación también ha estado vinculado con Rita Córdova. En este capítulo enumera a Janeth Rodríguez, Gaby Espino, Natalia Streignard, Astrid Carolina Herrera, Gledys Ibarra y Ana Karina Casanova. 

Rita también recuerda los tiempos de su academia en Caracas, cuando las agencias publicitarias producían muchos comerciales y acudían a ella para contratar las modelos que manejaba. “Aquel trabajo no sólo se circunscribía a Venezuela, sino que desde Rita´s se tenían contacto con agencias de Milán, París y Nueva York lo que permitía que algunas modelos vivieran esa experiencia”. Fue el momento cuando recordó a Consuelo Adler, Patricia Velásquez y a Aída Yéspica.

Al hablar de su academia recuerda cómo eran sus espacios, su ubicación: “Se encontraba en Las Mercedes y todo estaba concebido para motivar la estética. Cada rincón se diseñó teniendo en cuenta que se trataba de una academia. Allí se unía lo funcional, el orden y lo profesional. Fue la primera con una pasarela elevada”, destaca. 

En esa oportunidad contó con la asesoría de Carlos Julio Ohep, quien en materia de decoración y montajes era muy conocido en esos años.

La naturaleza como obsesión

Rita Cordova. Foto de Mónica Trejo

Para  Rita Córdova la naturaleza se ha convertido en otra pasión, por ello creó el Programa Amazonian  Project Beauty, cuyo objetivo es concientizar sobre las obligaciones de los humanos con nuestro hábitat. “Ha contado con la participación de modelos a quienes previamente se les informa el porqué de la campaña.  Realizamos varios calendarios con videos e incluso, programas para CNN y Sun Chanel”. 

Este trabajo apasionante, como ella misma los cataloga, se desarrolla con gran seriedad y para ello cuenta con la participación de diversos especialistas. Considera que es el momento de hablar de nuestro medio ambiente para poder salvar el planeta, nuestra Amazonia. 

También ha incorporado las redes sociales tanto en su labor de formación como para la difusión de crear conciencia ambiental. Considera que hay que mostrar todo los positivo de la redes y sacar el provecho de ellas, al mismo tiempo que se busca la moderación de su uso. Entre sus planes ha incluido la creación de un programa online.

Le preguntamos si estaría frente de la cámara modelando, a lo que contestó tajante: Mi lugar es detrás, formando, indicando lo que debe ser, marcando las pautas para que el personaje se luzca. Eso es lo que me apasiona”.

Y como si se tratara de la caja de Pandora, nos habla de un libro que tiene preparado donde se habla de la Amazonia, se muestran sus misterios y belleza natural, que no deja de lado lo humano pues hace referencia a los indígenas, a sus actividades y a su arte.

Rita Córdova pareciera ser incansable, todo se basa en su interés de seguir siendo útil.