entretelones/pasión país

 “Honor a quien Honor merece”        

Estaba en Madrid cuando ese 14 de diciembre de 1999 se estaba efectuando un referéndum en Venezuela, una tormenta se desató arrastrando todo a su paso, en el estado Vargas con más crueldad, se llevó casas, árboles, piedras y muchas vidas, quedé muy impactada no solo por lo sucedido sino porque entre los desaparecidos había una amiga muy querida, esos días fueron de mucho desasosiego y habiendo quedado con Alejandro Sanz a subir hasta Somosaguas donde se estaba quedando con su entonces esposa, Jaydy, pensé que tal vez hablando con él encontraríamos un modo de aportar ayuda que tanto se estaba necesitando; para mí resultó gratificante ver la reacción de Alejandro quien con mucho tino me dijo: “preparar un evento para recabar fondos sería esperar mucho, además habría que pensar en pagos de equipos, hospedaje y transportes de los artistas etc.”.. le parecía más viable y rápido hacer un comercial tipo videoclip con varios de los artistas que entre él y yo conocíamos, no había que preocuparse por los costos porque eso sería su aporte para Venezuela, ustedes se supondrán que no pude hacer otra cosa que llorar de la alegría, abrazarlo fue poco, lo estrujé prácticamente y él no paraba de esbozar esa sonrisa tan característica suya, quitando importancia a la generosidad que acababa de poner sobre el tapete.

Inmediatamente (serían como las 8 de la noche ) tomó el teléfono y yo mi celular, empezamos a llamar a los amigos que sabíamos no faltarían a esa cita con la idea de Alejandro, yo llamé  a Paloma San Basilio, a Boris Izaguirre y a Rocio Dúrcal, él se encargó de conseguir a todos los demás, teniendo los artistas localizados en varios puntos cardinales de España nos sentamos a escribir un guion para el video, juro que solo aporte un par de cositas, todo lo demás se le ocurrió a él y también a alguno de los artistas porque lo que se quería era usar una frase o una palabra que diera un sentido global al unirlos a todos y eso no fue difícil porque eran tan conocidos que con solo verlos y escuchar sus frases se comprendía perfectamente que estaban pidiendo ayuda y solidaridad con Venezuela. Él localizó a un director de cámaras que conocía y que demostraría con el extraordinario trabajo que hizo que se involucró de inmediato con la idea.

Comenzamos a cuadrar los tiempos en que los artistas podían grabar y reservamos los vuelos, trenes, automóviles y todo lo necesario para su viaje junto a un ayudante, yo me desplazo con ellos a casa de Paloma San Basilio y de Rocío Dúrcal que vivían en las afueras de Madrid, pero muy cerca, por la carretera de la Coruña, una en la urbanización La Florida y la otra en la urbanización La Berzosilla de Torrelodones, todo en la misma tarde. Luego vendrían las grabaciones de Serrat, Miguel Bosé, Rosario, Malú, Niña Pastori, Nacho Duato, Antonio Canales, Antonio Carmona y su agrupación KETAMA, Arantxa Sánchez Vicario, Marta Sánchez, Boris Izaguirre, Ana Torroja y por supuesto la de Alejandro. Al terminar las filmaciones, Alejandro y el director se encargaron de revisar y editar hasta el último detalle, incluyendo la idea de poner el mapa de Venezuela cubierto de agua y encima las fotos de todos, que al final y en coro pedían: ¡SOLIDARIDAD!

Me encargué de la segunda fase que era contactar con la embajada de Venezuela y la fundación Cisneros para que pudieran conseguir las citas con Los Altos directivos de los canales de televisión para que pasaran el comercial “Solidaridad con Venezuela” la comercial se le ponía al final el número de cuenta que la embajada proporcionó y que administraría hasta hacer que llegaran los fondos a las instituciones que en Venezuela estaban al frente de la tragedia de Vargas.

Algún día y espero verlo, se le rendirá el merecido homenaje a la obra que Alejandro Sanz realizó con absoluta generosidad realizó y que no mucha gente en nuestro país se enteró y para honrar la frase de “honor a quien honor merece” creí era justo saliera a la luz pública.

También se les debe reconocimiento a todos los que intervinieron en la realización del clip.

Aquí les dejo el guion con el que se realizó la grabación porque no estoy segura que se pueda poner en la web el comercial, pero si dejo también la portada y una foto mía con Alejandro.

¡Gracias a todos!

JOAN MANUEL SERRAT:  ….”solidaridad”

KETAMA: “No estamos locos”

                  “Que sabemos lo que queremos”

                  “Tu ayuda para Venezuela”

ROSARIO: “Que bonito sería “

ARANTXA SÁNCHEZ VICARIO: “ganar el mejor torneo”

NACHO DUATO: “con una gran coreografía “

ROCIO DURCAL: “de amor eterno”

ANTONIO CANALES: “Ole la Solidaridad”

MARTA SANCHEZ: “olé de verdad”

NIÑA PASTORI: “échame un mano primo “

MIGUEL BOSÉ: “pa’que los chicos no lloren “

BORIS IZAGUIRRE: “En este momento, AYUDA”

MALÚ: “Cambiaras “

ANA TORROJA: “la fuerza del destino”

PALOMA SAN BASILIO: “que no sea para ellos un sueño imposible”

ALEJANDRO SANZ: “por VENEZUELA, por ti “…y todos juntos dicen: “SOLIDARIDAD”


Cantinflear….verbo heredado

 Cuando una persona al tratar de explicarse usa palabras y frases inconexas se suele decir que esta «cantinfleando», así de fuerte ha sido la difusión de la forma de expresarse del personaje del que hoy voy a referirme: Mario Moreno, conocido artísticamente como «CANTINFLAS «, con su inseparable «gabardina» que no era otra cosa de un trapo alargado que se ponía sobre el hombro, sus pantalones por debajo de las ingles y su franela de mangas largas, atuendo que utilizó en las más de 50 películas que filmó a lo largo de su carrera como actor cómico, que siempre trataba de dejar algo de ternura en los ojos de los espectadores además de muchas carcajadas en las salas.

Su amistad con Alfredo Sadel, a quien había conocido en la ocasión de haber rodado películas en la república mexicana, lo trajo hasta la maestranza de Maracay para colaborar con la obra benéfica que Sadel emprendía cada año y que era una novillada, siendo ambos muy taurinos era perfecto el cartel para la ocasión.

 Yo que era para ese entonces la secretaria personal  de Sadel y solía viajar con él cada vez que había la ocasión y esta vez la hubo, debía encargarme  de atender a su ilustre huésped Mexicano que se alojaba en la suite presidencial del Hotel Maracay, allí  se le organizó al día siguiente, un ágape con periodistas, autoridades, artistas invitados y gente de la Embajada de México en Caracas, esa noche debía retornar al Distrito federal de la capital Azteca y con mucha elegancia solicitó que no se alargara la reunión pues debía aún recorrer el largo camino que hay entre Maracay y el aeropuerto de Maiquetía. Cuando bajamos al lobby para buscar el chofer y vehículo que debía hacer ese viaje, no lo encontramos por ninguna parte (hay que recordar que en esa época no existían los celulares), así que él empezó a ponerse nervioso porque contó que al día siguiente debía incorporarse a una filmación y no era posible cambiar la convocatoria, a lo cual me ofrecí a llevarlo  manejando el carro de Sadel, si a él le parecía bien, lo importante era solucionar y que además no perdiera su vuelo porque tampoco había una frecuencia diaria sino dos veces a la semana.  Durante el trayecto al aeropuerto, me agradeció haber sido la persona encargada de solucionarle todo lo que necesitó (órdenes de mi jefe, su amigo Sadel), me extendió una invitación a visitarlo cuando quisiera a su finca de las afueras de la capital Mexicana, ( en Cuernavaca), yo sé lo agradecí y para mis adentro pensaba que son cosas que por delicadeza se dicen y ya, pero no fue así en este caso; cuando pude viajar a México me recibió en su finca donde vivía con su hijo, pase un fin de semana delicioso compartiendo con ellos dos y pude graduarme en su lenguaje «cantinfleando» que de vez en cuando sacaba a relucir para hacer mil bromas, que gran sentido del humor tenía; agradezco a la vida esa oportunidad de conocer al ser humano humilde y sencillo que convivía con “Cantinflas” dentro del cuerpo de un Don Mario Moreno, adorado e idolatrado por millones de personas allí donde sus películas se proyectaban.

¡Gracias por su caballerosidad y su hospitalidad Don Mario


¡PACO, EL DE LUCIA!

«Cuando yo muera, no quiero jaleos “…eso contaba Gabriela, su compañera, esposa, administradora, amante, amiga, madre de sus dos últimos hijos, ¡su todo! Y ahora su viuda.

Como ella misma dijo, si hubiese visto la que se lió, hubiera armado una que ni te cuento.

Es que Paco, el hijo de Lucía «la portuguesa” era hombre de pocas palabras pero de muy certeras sentencias, hasta en sus bromas; haberlo conocido ciertamente ha sido toda una experiencia de vida, porque pocas veces se cruzan nuestros caminos con personajes como él, genio de la guitarra? ¿Iluminado por los dioses del arte? ¿Escogido entre los escogidos? Nunca nos pondríamos de acuerdo en definirlo porque él era todo eso y aun así era el más humilde y sencillo del grupo que siempre le acompañaba en su andadura por los más grandes escenarios y los más pequeños tablaos, con una frase amable para todo el que se le acercaba a saludarlo, pedirle un autógrafo o simplemente verlo de cerca. Cuando lo conocí fue a su llegada a Venezuela donde daría su primer concierto en el teatro Municipal de Caracas, donde produje sus presentaciones y que tanta expectativa había suscitado, recién empezaba a sonar su famosa «Entre dos aguas» gracias al apoyo total de mi amigo Sergio Gómez en sus emisoras radiales,  me impactó su amplia sonrisa y sus ojos tan llenos de dulzura, hombre de pocas palabras ciertamente pero al llegar a su universo que era el escenario armado de su inseparable guitarra, se transformaba, cruzaba su pierna derecha sobre la izquierda, (una herejía para los puristas), cerraba los ojos y comenzaba su viaje a otra dimensión donde nos invitaba a escuchar el canto de su guitarra, disfrutaba cada nota que de ella salía mientras galopaban sus dedos sobre las seis cuerdas….se podía sentir la atmósfera que creaba con cada tema, llegue a ver personas llorando de emoción en la audiencia.

Que grande fue la sensación que sentí cuando lo escuché por primera vez en vivo, al terminar de hacer un par de bises y salir del escenario hacia su camerino solo pude decirle que le agradecía habernos transportado a su mundo en ese viaje que duró todo el concierto, él solo me pasó la mano por el hombro y me dijo algo así como «gracias por haber hecho el viaje conmigo» no son palabras textuales pero reflejan lo que me dijo, yo me sentí como quien ha tocado la gloria y regresado a nuestro pequeño mundo cotidiano y siempre que lo traje a Venezuela nos acordamos de esa primera vez, con mucha humildad decía una y otra vez que era él el agradecido por poder hacer lo que le hacía feliz día tras día y que encima le pagaran por ello, haciendo gala de su increíble sentido del humor.

¡Gracias por tantos buenos momentos Maestro!

Aunque ya eres patrimonio musical de la humanidad, nunca se te podrá olvidar ni dejar de agradecer por haber navegado «entre dos aguas» y nunca perder el norte de ser una buena persona, en toda la extensión de la palabra


Negraaa.


a Daniel Rabinovich y Marcos Mundstock


Estos dos personajes con quienes conviví profesionalmente  tantísimos años , más de veinte de los 50 de la carrera artística del grupo al que pertenecieron (Les Luthiers) son entrañables y muy queridos no sólo por su trato tan humorístico en toda ocasión sino porque compartimos momentos únicos e irrepetibles, Daniel Rabinovich tal vez fue de todos ellos el que más amistad tuvo conmigo, al punto de que en cada viaje a Buenos Aires, para asistir a los estrenos de sus nuevas temporadas en el teatro Coliseum, invitación que yo siempre agradecí, preparaba alguna cena, con visita a su bodega subterránea donde guardaba uno de sus tesoros que daba toque especial al convite: sus vinos! Traídos cada uno de sus travesías o comprados en tiendas especializadas del ramo. Le encantaba al final de la cena sentarse junto a la chimenea con Susana, su esposa y conmigo a rememorar episodios compartidos y hablar de lo humano y lo divino, saboreando hasta el último sorbo. Te extraño mucho desde que nos dejaste huérfanos de tus ocurrencias Daniel…


… Y tú Marcos Munstock cuando hablabas de Mastropiero con esa voz tan profundamente humorística, la sonrisa afloraba instantáneamente seguida de la carcajada, su perfecta dicción y los énfasis tan característicos en él daban paso a lo que seguidamente ocurriría en la escena. Una vez estando yo presente vi como se salieron del guión, fue en la última función de la temporada que cada dos años hacíamos en México, muchos no sabrán que en teatro la última función de una temporada la llaman en España «La Loca» (copiado por varios países), en el último cuadro de la obra nos confabulamos con los asistentes de producción y el manager de entonces para que alguien entrará a escena diciendo: «telegrama para el señor Marcos Munstock»….siendo yo la elegida para hacerlo, ni bien entrar y decir mi parte los seis salieron corriendo del escenario dejándome sola con el telegrama en la mano y sin saber qué hacer, sentí que las piernas me flaqueaban y pensé que me desmayaría …menos mal que tiraron telón y pude salir titubeando …enseguida abrieron el telón dando paso al desfile de los chicos uno tras del otro para recibir el aplauso en pie del público que noche tras noche llenaba la sala. Extrañaré tu forma de llamarme: «negraaaa » con esa dulce entonación tuya Marcos.


Fotos con historias

Dicen que una foto vale más que mil palabras, me gustaría compartir con ustedes «fotos con historias» hasta ahora lo que he hecho es poner «fotos a las historias» vamos a darle una vuelta a las palabras que al fin y al cabo también dice el dicho «se las lleva el viento»…

Con Ella Fitzgerald sentí una cercanía desde el principio, de carácter reservado, con esa sencillez y humildad que coronan la frente solo de los grandes y ella definitivamente lo era. Aproveché el comentario que hizo en su camerino del teatro Municipal: «yo me siento como una maleta, me recogen en mi casa de Los Ángeles, me llevan al aeropuerto, me embarcan en un avión, a la llegada me llevan a un hotel, de allí a un teatro, al terminar me regresan al mismo hotel, al finalizar mis compromisos me recogen y me llevan al aeropuerto, abordo un avión que me lleva de vuelta a Los Ángeles, del aeropuerto me llevan a casa»…no es eso el trayecto de una maleta?», me quedé pensando esa noche que podía yo hacer para hacerla sentir distinta, al día siguiente le dije que si le apetecía conocer un poco la ciudad a lo cual sonrió desplegando  un hermoso gesto de alegría, junto a su inseparable secretaria emprendimos el paseo, pudo ver la casa de nuestro libertador, el panteón Nacional donde ahora reposa, recorrimos toda la cota mil en ambos sentidos y me hizo un hermoso regalo en forma de canción: «La chica de Ipanema» la cual interpretó en su estilo inconfundible; después de almorzar en Las Mercedes las regrese al Hotel Tamanaco donde la habíamos alojado, en ese entonces era el mejor de nuestra ciudad y cuando al día siguiente la lleve al aeropuerto me abrazó y agradeció «no haberla hecho sentir por primera vez como «una maleta «


MARCEL MARCEAU y  SU ARTE SILENCIOSO

Nace un 22 de Marzo de 1923 en Estrasburgo  y Fallece un 22 de Septiembre de 2007 en Cahors, Francia de un paro cardiaco, él que decía que se expresaba con el corazón y que la palabra no le era necesaria.

Su verdadero nombre era Marcel  Mangel  pero tuvo que cambiárselo y huir por la persecución nazi, los cuales asesinaron a su padre, perteneció a la resistencia francesa, ( lo contaba  con mezcla de orgullo y tristeza),  llegó a salvar más de cuatrocientos  niños durante la segunda guerra mundial.

El sonido del silencio era su creación de una gramática de cuarenta y dos convenciones de carácter, muy admirado por los niños que más que muchos adultos entendían toda su propuesta. Me vienen a la memoria tantos agradables momentos pasados con él  durante las giras que realicé por México, Colombia (1987) y Venezuela…Estando en el teatro Bellas Artes de México D.F en 2004,  a los pocos minutos de haber comenzado su actuación, en medio de ese silencio  tan característico suyo, un niño empezó a reírse logrando contagiar a todo el público que colmaba el majestuoso teatro siendo muy comentado por Marceau al terminar la función y mientras el rostro blanco de su célebre personaje BIP se esfumaba para dar paso a Marcel que no paraba de comentar este episodio, asegurando que en varios otros países había sucedido algo similar, siempre con niños.

Maestro del estruendo silencioso como alguien lo llamó, actuó en la película muda de Mel Brooks “La ultima locura” donde el único personaje que emite una palabra fue él con su recordado “NO” y ni una palabra más hubo en todo el film.

 Tuvo cuatro hijos, sus restos reposan en el cementerio Parisino de Pére Lachaise y de sus maravillosas obras si tuviera que escoger una creo que pensándolo mucho me quedaría con “La creación del mundo” con música de Tomaso Albinoni… pero sin olvidar su magnífica creación en: “Adolescencia, Madurez, Vejez y muerte”

Gracias maestro por su carta con dibujo incluido como constancia de mi trabajo en sus giras, aquí la dejo para que admiren su destreza en el dibujo.


El que guarda siempre tiene

«Caminante no hay camino, se hace camino al andar» …aunque sea por habernos acercado al poeta Antonio Machado y luego a Miguel Hernández con su hermosa canción de cuna:  «Nana de la cebolla» escrita desde su celda, Joan Manuel Serrat habría entrado en la memoria colectiva de la historia, me honra haber producido tantos conciertos suyos en Venezuela.

Mi anécdota con Serrat se remonta a los años 80’s cuando produje sus conciertos en el Teatro Municipal de Caracas, siendo él un ferviente y consecuente amante de la Hípica, me escribió solicitándome le tuviera las revistas que trataban el tema ( Gaceta Hípica y La Fusta), a su llegada al país se las entregué y me atreví a pedirle hiciéramos un cuadro juntos a lo cual accedió no sin antes esbozar una sonrisa de complicidad.  Al día siguiente y habiendo estudiado muy detenidamente las seis carreras válidas, distancias, pesos de los jinetes, historial de los caballos y todo lo necesario para escogerlos (pocas personas extranjeras he conocido que sepan tanto de nuestra hípica ) fui y sellé el cuadro. El domingo que daba su último concierto de esa temporada estuvimos escuchando las carreras en su camerino del Municipal y cuando se estaba corriendo la última carrera, ya teniendo cinco aciertos pudimos oír los primeros compases de la introducción de su repertorio y aún seguía jaleando el caballo que nos daría el sexto acierto, o sea, habríamos ganado el «cinco y seis» con un modesto cuadro de 24 bolívares. 

Lo vi salir corriendo por el pasillo que comunicaba su camerino con el escenario. Entró jadeante y sonriente a decirle al público que llenaba la sala de bote en bote, como se dice, «acabo de ganar el cinco y seis» a lo que los asistentes aplaudieron de pie y con gran alegría contó la odisea.  Cuando lo llevaba de vuelta a su hotel me dijo: «Cóbralo tú, me da mucho gusto haber compartido contigo esta alegría», yo estaba atónita, sin poder reaccionar a esa generosa oferta. Al día siguiente, pensando en las cosas que podría hacer con tanto dinero me dirigí a cobrar el cuadro y la alegría me duro poquísimo al saber que había sido «mercado libre» y que recibiría muy poco cada cuadro ganador, entonces, preferí guardarlo de recuerdo y no canjear ese pedacito de papel que nada menos que Joan Manuel Serrat me había regalado.

¿Ustedes qué hubieran hecho de estar en mi lugar? Si son admiradores de Serrat, seguro que lo entenderán.


Honor con honor se paga.

Levanté la mirada y allí estaba ella llegando del colegio, debía esperar a que la viniera a buscar su padre según me dijo mi jefe, su descubridor y manager, Luis Sanz; yo hice un alto en mi labor de recepcionista y secretaria de ese hombre que sin conocerme bien, solo por la recomendación de Paquita Rico me dio ese trabajo que tanta falta me hacía para pagar la pensión donde ya debía un mes, en vida pude agradecerle esa generosa ayuda y gracias a Dios conservé su amistad hasta sus últimos días. Ella, María de los Ángeles y para sus familiares y amigos “Marieta”, hacia sus tareas y me pidió ponerle planas para ir mejorando su letra; todas las tardes, de lunes a viernes se repetía sin tardanza alguna la misma rutina. 

Pasaron los años y gracias a las películas donde cantaba las canciones de sus discos, ( esa era la forma de promocionar de entonces, ) aquella niña se hizo más y más famosa no sólo en España sino en América, yo ya había regresado a Venezuela y había empezado a transitar el mundo del show bussines con la musa de la suerte a mi lado y muchas ganas de producir solo eventos de calidad.  Mi fama se extendió entre los representantes de artistas españoles y pronto tendría la alegría de producir conciertos de Miguel Bosé, Mecano, Serrat, Paco de Lucía y una larga lista de grandes talentos españoles y me faltaba poder producir a la «Española más Mexicana» como le decían en tierras aztecas y la musa suerte no me fallo. Coincidiendo en un vuelo de Bogotá a España, ella que ya había triunfado en toda nuestra América le pidió a sus managers de entonces venir a nuestra tierra conmigo como productora haciendo gala de una gran generosidad «por los viejos tiempos» así me dijo y agradeció las revisiones a sus tareas de entonces. Así comenzó o más bien retomamos aquellas charlas que tanta gracia le hacía, seguramente por las palabras tan venezolanas que llevaba conmigo cuando llegué a España.

Después de varios años viniendo a Venezuela, nuevamente la musa suerte que siempre me acompañaría estuvo justo en el giro que quería darle a su carrera y tuve el honor de que me pidiera ser su manager y planificar su deseo de poder compaginar sus largas giras con un tiempo con sus tres hijos y así lo hicimos…muchas alegrías tuvo cuando se reunía con toda la familia pues era una persona sencilla que quería tener una vida privada también, aparcando  los escenarios y los aplausos para disfrutar el día a día junto al amor de su vida, Antonio Morales «Junior», sus hijos Carmen, Antoñito y Shaila.

Puedo decir que sus últimos años fueron asumidos con gran valentía, nunca la oiría quejarse y un día se marchó habiéndose despedido de su familia quienes la rodeaban ese día en su casa de Torrelodones.

Me confesó unas semanas antes, compartiendo en su sofá preferido, que lamentaba dejar a Antonio solo, siempre afrontó la enfermedad con entereza y valentía, pero Antonio no estaba listo para esa partida y ella lo sabía.

Tuvo una despedida multitudinaria en la antesala de la basílica de la Guadalupe, ella quiso dejar la mitad de su corazón en su México querido y la otra mitad se quedará en Madrid, asistir a una despedida tan emotiva donde decenas de mariachis se hicieron presentes para homenajearla demostrando el gran amor que llegó a despertar en todos los mexicanos…cuando cantaron «amor eterno» nadie pudo contener las lágrimas.

Sus restos descansan en las bóvedas de la parte baja del altar mayor de la basílica, justo debajo de la imagen de su virgencita a la que tanto fervor tenía. Un honor que solo se le da a grandes personajes de esa hermana república y es que ella realmente se lo ganó con tanto amor, que llego a ser «eterno»

Fue un honor compartir el último tramo de tu brillante carrera, gracias Marieta!


Siempre Paloma San Basilio

Empezó a cantar en el año 1975 según me recuerda uno de sus mayores fans, pero dar el salto hacia este lado del «charco» como se dice, no sería sino unos años más tarde; tiempo para comenzar una sólida carrera en el mundo del show business en España y grabar importantes temas que llegarían a ser imprescindibles en su repertorio: Luna de Miel, beso a beso, Cariño mío y otros tantos que hasta la actualidad la acompañan en sus innumerables y exitosas  giras por las Américas. 

La primera vez que tuve el gusto de conocerla, me pareció una persona encantadora, sencilla y muy culta. La traje cuando su disquera quiso promocionar sus temas en nuestro país…pero, al llegar a Caracas los promotores nunca aparecieron. Esto, lejos de truncar el propósito de su visita nos hizo planificar entre las dos hacer la promoción radial visitando disco en mano todas las radios que eran «Target» de su canciones y así en mi pequeño automóvil nos lanzamos a visitar aquellas emisoras alternando con hacerle conocer la gastronomía criolla, arepas, pabellón, hervidos de res y también de gallina. No hubo plato que su curiosidad  dejara de lado y además para cerrar con broche de oro su visita a nuestro país conseguimos  que Radio Caracas Televisión grabara un especial de 50 minutos el cual fue cuidadosamente preparado incluyendo un hermoso columpio en medio del plató, el cual fue muy del agrado suyo. Cantó todos los temas que había traído con tanto cariño como para hacerse conocer en su primer viaje a una tierra que tanto le agradó y que por siempre recordaría.  Su amor por el «Ávila» aún se mantiene intacto y cada nueva visita a Caracas lo contempla con embeleso.

Nuestra amistad comenzó con esa complicación que se tornó en complicidad y deseo de remontar el contratiempo inicial.  Con los muchos años que he tenido el gusto y el honor de producir sus presentaciones en Venezuela, se ha afianzado esa amistad que atesoro tanto y que me ha acompañado incluso más, si cabe, en los momentos menos buenos.

Paloma es amante de la buena lectura, la pintura y la escritura. Ha publicado dos libros «la niña que cantaba bajo la lluvia» y «El océano de la memoria «.  Ha pintado una serie limitada de cuadros usando variadas técnicas. Le gusta la contemplación, meditación y su tiempo libre se lo reparte entre los viajes para estar con su hija Ivanna, sus nietos Alma y Neo en California, y cuando está en España le gusta pasar tiempo con su hermana Mayte, en su casa de la playa «de los ingleses» con sus perritas Nova y Zahara.

Me contó que está pintando nuevamente buscando otras texturas, posiblemente en algún momento la tendremos exponiendo y seguro la veremos disfrutando de su nuevo concepto de conciertos «más cerca» en teatros, que tanto ha gustado en América.

Gracias Paloma por tu solidario apoyo y tú cariño de SIEMPRE entre telones’.


La importancia de llamarse….»MIRLA»

No deja de sorprenderme al echar la vista atrás, recordar que «La Primerísima» confió en mí para apoyar su lanzamiento en España. En ese país me había refugiado durante algunos años y gracias a mi amistad con Paco Gordillo quien era el  manager de grandes artistas como Raphael y  Rocío Jurado entre otros pude trazar una estrategia para Mirla. 

Gordillo era también  muy amigo de Manuel Alejandro, el «Midas» de los compositores en la época. La estrategia para Mirla consistía en que  fuera ella la que defendiera el tema «Ese día llegará» de tan afamado compositor en el Festival de Benidorm de 1969,  aunque ya Manuel se lo había ofrecido a nada menos que a Nino Bravo.

Le pedí a mi amigo  Paco Gordillo  que le consiguiera una audición a Mirla con Manuel Alejandro, en la que ella le cantaría el tema, que por supuesto, se había aprendido y tenía montado. No era una tarea fácil, pero entre la labia de Paco  a quien nunca dejé de agradecer mientras vivió su generoso gesto de amistad, y la maravillosa voz de Mirla, esa noche ya yo soñaba con ganar el festival.  allí es nada! (Cómo dicen allá).

Pues SI …Manolo le dio la canción a Mirla y SI, ella se alzó nada menos que con la mejor interpretación. Pero allí no quedó todo, quien ganó «mejor canción», «mejor arreglo» y «mejor dirección»,  pues SI, fue Manuel Alejandro.

Tocábamos la gloria en una sola noche. Al día siguiente toda España reconocía el talento de nuestra «Primerísima» y ella empezaba su internacionalización.  Yo había cumplido la primera meta. Después iríamos a por el Festival de Palma de Mallorca con el tema «Oh Danny, Oh Danny»,  y SI,  lo logramos también porque aunque el jurado le otorgó a Mirla el segundo lugar, el público en pie no dejó cantar su tema pues querían el primer lugar para MIRLA y no para la representante de Inglaterra.

 Al día siguiente toda España supo que había sido ella la ganadora sentimental del público, pero Mirla añoraba su familia y su terruño la llamaba.  La llamaban también los homenajes como los encabezados por Renny Ottolina quien desde entonces fue su trampolín para llegar al sitio del que nunca bajó.

 Yo me siento muy afortunada de contar hoy por hoy con su amistad, cariño y agradecimiento.

Debo precisar que aunque me haya  emocionado con lo de Benidorm, en realidad fue después del festival de Mallorca, aunque ambos fueron en el mismo año: 1969

Hasta aquí por hoy.

EN LINEA

Me gustaría compartir la opinión que por whattsapp me hiciera llegar  sobre  la primera columna de «Entretelones'»  una artista que quiero, aprecio y admiro, además de compartir amistad desde el comienzo de su internacionalización, ella es la señora Paloma San Basilio :

“ Querida María me alegro mucho de que estés contando tus experiencias que son muchas. Has tenido una vida apasionante con muchas luchas y muchos logros que la gente tiene que saber y reconocer. La fotografía es Preciosa. Esto que estamos viviendo es terrible en nuestros queridos países y sin saber cuándo terminará y que pasará con tanta gente sin trabajo y contagiándose cada día. Por eso personas como el lama Mathieu Ricard son tan importantes en esa etapa de incertidumbre y dolor. Te quiero mucho en la distancia, cuídate mucho.


La dama de la suerte y el trabajo.

María Gómez

Reconozco que para hacer bien un oficio hay que sentir pasión y mucho respeto, también exigirse lo mismo que se le exige a los demás, por supuesto. En mi caso debo decir que siempre me apasionaron las candilejas, quería ser actriz pero no solo basta quererlo para serlo, hay que nacer con un don y eso es una verdad absoluta y aunque me esmeré en estudiar arte dramático con los mejores de mi época, vale decir Juana Sujo (en los altos del Teatro Nacional), Alberto de Paz y Mateo en Madrid, Horacio Peterson (en el Ateneo de Caracas), pude distinguir que mi sitio era en la producción y comencé a formar mi «manual de Carreño» para que solo las buenas costumbres imperan en mi oficio. 

Conté con que la dama de «la suerte»  fuera mi aliada y amante fiel… comencé con el pie derecho aprendiendo desde abajo con un empresario español que RCTV tenía contratado. Fui su secretaria, recadera, sacaba las visas de los artistas que el canal contrataba para los programas musicales como «El show de las doce «con el inolvidable Víctor Saume (“el tío Saume»).  Cuando llegaban al país yo era la encargada de recibirlos, llevarlos a su hotel, recogerlos cada día (de lunes a viernes) para ir a los ensayos y volver con ellos al hotel para recogerlos en la tarde para ir a los ensayos en el Night Club Pasapoga que quedaba en la Avenida Urdaneta y era muy reputado.   Hacían sus presentaciones en las noches, una o dos de martes a sábado.  El fin de semana los llevaba a ensayar y a actuar en mínimo dos pases de 30 minutos cada uno, en el parque de atracciones Coney Island cuyo dueño era el mismo que regentaba el parque de atracciones del Montjuic en Barcelona, España.

A los artistas se le contrataba por 18 actuaciones a la semana y recuerdo que todo esto lo compaginaba con escribir una columna semanal en el diario «La Religión» se llamaba «Canal Cero»,  me lo había pedido el periodista Marcelino García porque yo manejaba la información de los artistas de primera mano como es de suponerse. Llegué a poder levantarlos  muy de mañana para llevárselos a  Renny Ottolina a su programa matutino que de lunes a viernes tenía en el canal que quedaba de Bárcenas a Río.  Él los entrevistaba aderezando con su buen humor cada pregunta y les hacía probar muchas de las cosas que personalmente preparaba para demostrar que todo lo que anunciaba era de su agrado. ¡Que grandes momentos!

Debo reconocer que los pasillos del canal eran mi segundo hogar porque allí pasaba gran parte del día hasta que mi madre me exigió centrarme en mis estudios en el colegio Santa María de la afamada Doña Lola Fuenmayor.  De allí me escapaba los mediodías par ir a disfrutar del artista que luego sería el tenor favorito de Venezuela: Alfredo Sadel. De él me hice no solo su fan sino que su representante me pidió fundar su club de admiradores y ser su presidente, de allí pasé a ser la secretaria de Sadel y luego su amiga por muchos años.

Por hoy lo voy a dejar hasta aquí y quisiera compartir este comentario que ha incluido en mi Facebook el actor Franco Colmenares, radicado en México, a quien le agradezco su opinión sobre mi:

«Con todo y su fuerte carácter y su disciplina férrea, tiene un gran corazón y sabe reconocer si se equivoca y pide disculpas, eso es humildad y profesionalismo. La tengo en muy alta estima. Mis respetos Sra. María Yvonne Gómez» Franco Colmenares. 

6 comentarios

  1. Felicitaciones al equipo de Pasión País por reunir a tanta gente talentosa, para reescribir ese país noble y de lo posible que tanto añoramos. Hemos disfrutado mucho los relatos de María en primera persona, conocer acerca de su perseverancia por alcanzar sus sueños y ese empeño en elevar el nivel de nuestros talentos artísticos.
    ¡Enhorabuena por la agudeza en la selección de cada una de sus plumas y enhorabuena por hacer periodismo de gran nivel en la red!

  2. Que delicia es leer a María con esas crónicas llenas de ilusión y describiendo desde la parte humana a los artistas con los cuales trabajó y aun considera sus amigos.
    Felicitaciones Maria y síguenos deleitando con tus historias.

  3. Me encanto leer las reflexiones, vivencias,pasión e intenso trabajo realizado por María Gómez. Es admirable su tenacidad, aplomo y visión de futuro ante las personas con las cuales trabajo. Sabemos que no es una tarea fácil, pero ella alcanzo metas impredecibles gracias a su seguridad y empuje. Felicitaciones.

  4. Acabo de disfrutar estás crónicas de una época de oro de mi Venezuela, donde lo mejor nos visitaba. Espero con mucha esperanza que, entre otras cosas, rescatamos ese nivel que tuvimos en el pasado y que nos merecemos. Gracias a Pasión País por permitirme este momento de lectura gratificante.

Deja un comentario