edición especial

Una venezolana apasionada reina en la producción de musicales

Claudia Salazar:  Venezuela y la cultura son mis motores de vida

Para una adaptación de Hamlet en femenino, que se presenta con éxito hasta este domingo 12 en el Teresa Carreño, no podría faltar en la producción general y ejecutiva una mujer. Aunque no feminista y sí humanista, esta joven caraqueña es una líder en el exigente arte de materializar en los escenarios lo mucho que directores, actores y una tropa de artistas requieren para que levante el telón

Chefi Borzacchini

“Es un honor y una responsabilidad llevar esta carrera sobre los hombros, pero mi pasión por la cultura y por Venezuela son los dos motores que impulsan lo que hago y por eso coexisten en mi vida y en mis esfuerzos día a día”.

CLAUDIA SALAZAR FUNDADORA DIRECTORA DE CLASS PRODUCCIONES. FOTO DE: Hiram Vergani

Quien así se expresa es una joven caraqueña quien, con apenas 36 años, ha forjado una trayectoria cada vez más ascendente. Su historia en los escenarios comenzó cuando estudiaba la primaria; luego fue pasante en compañías profesionales, y desde hace 10 años es la fundadora y directora de su propia empresa: Clas Producciones, una de las más solicitadas en Venezuela, especialmente en el género de los musicales teatrales.

Hablamos de Claudia Salazar Gómez, la misma que llevó el liderazgo en producciones como Jesucristo SuperestrellaEl Violinista Sobre el TejadoActos Indecentes. Luego emprende en solitario y produce La Novicia RebeldeGodspellCasi Normal, el proyecto infantil Diario de Una Bruja Enamorada, amén de sus recientes éxitos con Los Miserables y Piaf, Voz y Delirio. Extrovertida y con la pasión a flor de labios, conversamos con ella.

 DE HAMLET EN FEMENINO

Cuales han sido las exigencias de la producción de Hamlet, con una versión bastante novedosa, curiosa, criollita y también con mucha dosis de energía femenina.

– La verdad, nunca he tenido un discurso feminista o eso que exclaman como “las mujeres al poder”. Me siento poderosa como mujer, pero sobre todo me siento más poderosa como ser humano. Mi bandera no es que soy una mujer productora, mi bandera es que soy un ser humano sensible y una venezolana trabajadora. Para mí eso es importante, porque creo que justamente no hacer esa distinción es lo que me otorga la igualdad como productora. Capaz el ser mujer define un poco la manera de producir, pero no define las capacidades ni la eficacia del logro. En no hacer esa distinción está la fortaleza.

-Sin embargo, como productora debe haber un plus de esa energía femenina en el arte de la producción de musicales teatrales.

-El plus de ser mujer es que uno tiene la capacidad de producir, de hablar, de trabajar, de comunicar, desde un espacio y emoción más sensible a la hora del trato con los demás. No busco imponer mis fortalezas en un equipo; lo que busco es inyectar en los otros la pasión que yo siento a la hora de trabajar.

Daniela Alvarado. Foto de Hiram Vergani

“Otro plus es que las mujeres productoras podemos abordar los proyectos desde el ámbito del acercamiento a los técnicos, a los directores, al equipo, con una actitud más maternal, más cariñosa, porque tenemos ese permiso de ser así. Y el otro plus es que científicamente tenemos la habilidad de atender varias tareas a la vez, y  eso en producción ayuda mucho, el tener más de un canal abierto para comunicar y escuchar. 

-¿Cuál fue el reto de esta adaptación del Hamlet, de Shakespeare, con un elenco de 60 personas en escena, que te planteó José Manuel Suárez?

-Pese a que sé que tengo visión y creatividad, en el caso de Hamlet, de la obra que se han hecho miles de versiones en el mundo y muchas en Venezuela, al principio, cuando José Manuel Suárez me la planteó y me la dibujó, me costó visualizar lo que iba a suceder en el escenario. Por ejemplo, con Los Miserablesyo ya había visto más de siete versiones y montajes en distintas ciudades del mundo. Y sabía un poco cómo se iba a ver sobre el escenario. En este caso, José Manuel se ha dado muchas licencias creativas.

– ¿Qué le dirías a un joven que tenga el sueño de ser productor de espectáculos, algo así como 5 consejos?

-Lo primero es la capacidad de organización; segundo, la capacidad de delegar el trabajo y supervisarlo; tercero rodearse de grandes líderes y de talento; cuarto, la absoluta confianza en cada una de esas personas que te rodean, porque eso te permite delegar y producir en paz y lograr la excelencia en cada uno de los rubros. Lo otro que creo que es importantísimo es lo espiritual: la fe y la pasión de las órdenes que das.  Eso produce logros tan impecables como quieres que sean.

-¿Te consideras una líder y qué estilo de liderazgo ejerces?

-Completamente me siento líder. Me había costado ponerme ese título porque capaz es pretencioso, pero uno tiene que asumirlo y entenderlo y llevarlo con mucho orgullo para saber la responsabilidad que implica. Me considero una líder con mucha fortaleza, pero desde la empatía y respeto. Desde la comprensión de lo que cada uno está haciendo. No soy una productora lejana a nadie, igual cuando no estoy en un lugar dejo algo para que sepan que no están solos. Que no nos sintamos solos a la hora de enfrentar los procesos. Trabajo mucho desde la fortaleza de lo espiritual.

Foto de Hiram Vergani

DE VENEZUELA PARA AFUERA

Junto a Clas Producciones, Claudia Salazar es representante oficial de GOBroadway en Venezuela y de la agrupación Improvisto que cuenta con 15 años de trayectoria en Venezuela. 

-¿Cómo observas el medio artístico venezolano, luego de la pandemia? Los teatros queriendo hacer mucha aventura creativa, poco a poco reactivándose la oferta cultural y la audiencia respondiendo, queriendo ir a todo.

-Lo veo grandioso, lo veo con un potencial gigante. Los dos años de pandemia no enseñaron lo necesario que son los artistas y el arte para que el mudo camine mejor. Si algo nos mostró la pandemia es que teníamos la necesidad del espacio en colectivo. Nos dimos cuenta de lo esencial que es la cultura para nuestras existencias y esos espacios inspiracionales y privilegiados. Cuando uno compra una entrada es como darse un regalo. Nos dimos cuenta que la cultura y el arte son alimento para el alma, sin eso no somos nada.

-Eso es aquí. ¿Ahora cómo observas el proceso de migración de los artistas venezolanos?

-Muy bueno. Y te cuento muy experiencia personal, porque artísticamente tuve el privilegio de poder medirme afuera con Piaf, Voz y Delirio; me impresionó y se me infló el pecho y me di una palmadita en la espalda, encontrarme con lo preparado que estamos. Yo iba con mucha humildad a esos teatros y uno como que se menosprecia y siempre dije qué miedo enfrentarse a aquellos productores de países que tienen una actividad cultural más intensa que la nuestra. Pero la verdad, tenemos más herramientas de lo que nosotros creemos. Capaz porque nos ha tocado mucho más difícil. Capaz y que uno lo desea más, y tenemos más hambre de éxito, somos más apasionados. Cuando estuvimos en Miami, vimos equipos que trabajan mucho más mecánico. Tienen pasión, pero nosotros lo que tenemos es fuego por dentro. Piaf fue increíble en Miami, en Madrid y en México.

-Volver al Teresa Carreño, donde hace unos años hiciste la producción de Los Miserables y la Novicia Rebelde, ¿cómo te sientes participando en la reactivación de nuestro máximo teatro?

-Para mí es la responsabilidad que tenemos todos con nuestros espacios culturales. El hecho de que el teatro estaba en ese estado no es culpa solo de los que estaban gerenciándolo, somos corresponsables de esos teatros. A esos espacios solo le damos vida nosotros. Siento que soy responsable también. Si yo no presentó propuestas al TTC pues entonces cómo pretendo que esté activo. Los productores somos justamente los responsables de darle vida a esos espacios. Llego al TTC y siento que llego a mi casa y soy consentida allí, porque aposté desde hace 10 años, humildemente, y fui recibida con los brazos abiertos. 

DE LA EDUCACIÓN CULTURAL 

Claudia Salazar, quien es Comunicadora Social (UCAB), comenzó su carrera como productora profesional haciendo pasantías en Televisa (México) y luego con Cinema Concept (2da temporada de Ya es Mediodía en China). Ingresó al mundo del teatro musical desde muy pequeña en su colegio, en la Escuela Campo Alegre. Desde el colegio supo que su pasión eran los musicales y es cuando se encuentra con la empresa Producciones Palo de Agua en el 2008 que comienza a trabajar en los espectáculos.

– ¿Cómo fue esa experiencia en el colegio y cómo te marcó?

Foto de Hiram Vergani

– Siempre cuento una historia muy romántica. Tuve el privilegio de estudiar en la Escuela Campo Alegre en donde se hacía un musical al año, se hacían las producciones, audiciones, desde el montaje, el vestuario, la escenografía, todo, hasta el afiche, con orquesta en vivo. Comencé a los 11 años a trabajar en los equipos de producción de mi colegio. Yo veía teatro como materia. Ya después, profesionalmente en la UCAB, y luego con mi mamá como socia cuando fundamos Clas Producciones, que el año que viene cumple 10 años.

Bebiste parte de la efervescencia cultural que vivió este país en los años de 1980, 1990 y podríamos decir hasta los primeros 10 años de la década del 2000. ¿Cómo hacer para conectar a las audiencias y a los públicos de hoy día con las ganas de participar en la actividad cultural y de formarse?

-Pienso que el trabajo que hacen ustedes los periodistas es fundamental, y los productores debemos contar nuestro cuento. Debemos mostrar, hagamos partícipe al público de lo que realmente está detrás de todo esto. Cuando la gente entiende todo el mecanismo de producción de un espectáculo, entonces valora más su entrada que adquirió. Tenemos que comunicar. 

-También es un proceso educativo fundamental, desde que somos niños.

-Cuando entendamos que, desde primer grado, y desde pequeños, el arte es importante, seremos otro país. Nosotros aprenderemos a ser mejores seres humanos con la sensibilidad del arte, solo lo podemos lograr desde pequeño en la casa y en la escuela. 

-¿Planes y sueños de Claudia Salazar?

Como planes haré la reposición de Los Miserables y por supuesto celebrar los 10 años de Clas Producciones, quiero recordar lo que hemos hecho, y quiero regalar a los que han sido parte de esto la memoria, porque este país no tiene memoria y decir que hemos transitado estos 10 años con éxito es historia y memoria. Y a largo plazo mi gran sueño es ser corresponsable del Turismo Cultural en Venezuela y de convertir la cultura en un pilar fundamental para la economía de nuestro país.  

“Tenemos potencial para hacer esa industria cultural. Si los es Broadway por qué tiene que ser distinto en Caracas y en Venezuela. Siempre digo que la cultura la llevamos en la sangre, siempre digo que nosotros no hablamos, cantamos, no andamos caminando, sino que bailamos. La cultura es una columna vertebral de este país y sueño con ser partícipe en convertirnos en una potencia cultural y artística.