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La Plaza de las 3 Gracias: de lo sublime a lo profano

*María Teresa Novoa  mtnovoac@gmail.com

Admirar la belleza de la plaza “Las 3 Gracias” en la Parroquia San Pedro, invoca primeramente al ejercicio visual de recorrer pausadamente la pieza escultórica que le da nombre. Ella evoca a las tres deidades griegas menores que presidian las fiestas: Talía (lozanía), Eufrosina (alegría) y Aglaia (resplandeciente); tal vez ese fuera un motivo por el que en 1946, se le llamara Plaza de Bellas Artes. Fue más tarde que se identificarán con las virtudes teológicas católicas: Fe, Esperanza y Caridad orientadoras de las acciones humanas.  

El gesto de los cuerpos se muestra con noble simplicidad y sosegada belleza: el tierno abrazo enlaza los tres cuerpos, el cabello ensortijado, apenas recogido, recuerda el peinado de las deidades griegas y el movimiento del discreto velo ocultando la zona púbica nos hacen olvidar que son de piedra, del blanquísimo mármol de Carrara. Dirá Humberto Eco en su “historia de la belleza”, hace falta tiempo para aprender admirar esas cualidades, que solo caracterizan las obras de los grandes maestros de la escultura clásica.

Este espacio público, no conmemorativo ni heroico, nos detiene en un tiempo pasado con sus formas y su simbología. No por casualidad el espejo de agua, de líneas sinuosas, acogiera el reflejo de las gráciles estatuas en compañía de la languidez de “Sauces llorones” (Salix babylonica) y 5 esbeltos cipreses provenientes del antiguo “Cementerio de los Siervos de Dios” alineados tras la pérgola, hasta antes de las obras del Metro y una extendida alfombra de césped verde con cómodos bancos en marmolina. Como en ninguna otra plaza de la ciudad, es en Las 3 Gracias donde nos sumergimos en bucólicos encuadres que envuelven al caraqueño sensible en un estado de ánimo distinto: aquello que se percibe nos retrotraerá a un espacio sublime, apacible, que nos separa del momento inmediato.  

Las delicadas ramas de los Sauces llorones caen lánguidamente y dan el toque particular a la plaza. Es una de las escenas urbanas más preciadas de nuestra ciudad por su excepcional belleza. Su valía fue reconocida al ser declarada un “Bien de Interés Cultural” por el Instituto del Patrimonio Cultural mediante declaratoria publicada en la Gaceta Oficial No. 5299 extraordinario del 29 de enero de 1999.      La escultura que atrae la mirada y suscita admiración fue realizada c. 1920 en Florencia por el maestro italiano Pietro Ceccarelli,  versión de la ejecutada cien años antes por el gran escultor Antonio Canovas para un salón del Palacio de invierno de los zares en la ciudad de San Petersburgo, en Rusia, donde aun hoy se encuentra. Desde1929 hasta finales de los 40,   adornaba los jardines de la residencia “La Quebrada” de Gonzalo Gómez hijo de Juan Vicente Gómez, ubicada en La Victoria Estado Aragua, hasta que cayera la dictadura. Culminada la Plaza en 1946, según el proyecto de Jopeph Mimò I Mena promovido por Don Armando Planchart, se traslada la escultura al espacio público, estuvo su reflejo designado a ser el motivo dominante en el espejo de agua, simbolizándose a sí misma.

La vista límpida del conjunto de la Plaza de Las 3 Gracias está enmarcada por edificaciones descollantes de la Arquitectura Moderna de Venezuela, entre 1940 y 1950, todas declaradas Bien de Interés Cultural en Febrero del 2005: el edificio Cars (anterior Chevrolet), el edificio de viviendas Odeón, la Casa del Profesor UCV y la Ciudad Universitaria con su concha emblemática de entrada. Además, es el punto de arranque del Paseo de Los Ilustres que seguido de la Plaza de Los Símbolos y del Paseo de Los Próceres conforma el Paseo de La Nacionalidad, proyectado por el destacado arquitecto Luis Malaussena. Es inseparable del eje, columna principal, que une los dos centros de formación cívica y militar más importantes del país: la Ciudad Universitaria y la Escuela Militar.   Este gran espacio público, construido en tiempos del General Marcos Pérez Jiménez, despliega una incomparable lectura de estancias cargadas de símbolos que refieren a nuestra cultura, a personajes y hechos patrios que nos identifican. Hacer todo el recorrido del Paseo de La Nacionalidad a pie es una de las vivencias urbanas  más gratificantes que ofrece Caracas hoy. 

¿Cómo ante tan sosegada  belleza de espacio urbano, incomparable e inconfundible,  se puede llegar a la acción de talar los Sauces llorones, emblemas de la Plaza de Las 3 Gracias,  en el mes aniversario de Caracas 453? debe ponernos en aviso: esta agresiva acción  no puede comprenderse plenamente  salvo que sean los ojos y las manos de la ignorancia frente a toda una historia valiosa y llenas de referentes  por parte de los que la ejecutan.

Está sucediendo también con inquietante frecuencia en distintos espacios públicos intervenidos por los programas: “Chamba juvenil, Misión Venezuela Bella y Juntos todo es posible”. Han tomado por apropiado rehabilitar los paseos o alamedas de Caracas cometiendo graves irregularidades contra la memoria urbana.  Los vecinos de la Parroquia San Pedro y los grupos ambientalistas reunidos el  pasado 21 de julio han solicitado a las autoridades la reparación efectiva de los agravios.

Los vecinos de la Parroquia San Pedro, y el Grupo ecológico San Pedro encendieron las alarmas convocando a grupos ambientalistas que ni el mismo confinamiento lo ha podido impedir. Lograron un pronunciamiento contundente el 21 de julio que entregaron a las autoridades que asistieron a la plaza. Los vecinos de San Pedro son un grupo organizado de larga data de cuyo historial, en defensa de sus árboles, surgió la creación de un vivero activo y la defensa de más de 200 árboles a los bordes del rio Valle, salvados de ser talados. La propuesta del grupo San Pedro es la del restablecimiento del paisajismo original, replantados los Sauces llorones y trasplantadas las palmeras ajenas a este lugar…la respuesta positiva por parte de las autoridades está sujeta a seguimiento, y se mantendrá una información constante en función de que la misma se cumpla.

En Caracas 7 Agosto 2020

*María Teresa Novoa Arquitecto FAU-UCV. Coordina línea de investigación “Espacio público, arquitectura y ciudad” en Centro investigaciones Post Doctorales (CIPOST-UCV)