arte y aparte

Ansiedad y Depresión los gritos del siglo XXI. El Edvard Munch que todos llevamos dentro

Mariana Marchena

Según la OMS 300 millones de personas sufren de depresión en el mundo y casi 260 millones de ansiedad. Como ven, no son cifras que podamos pasar desapercibidas, esta es una realidad que sucede desde hace siglos, pero es en tiempos de Covid-19 donde se ha hecho más visible. La mayoría de las veces se piensa que las personas que padecen alguna enfermedad mental como las derivadas de trastornos afectivos como las depresiones, seguidos de los trastornos de personalidad y ansiedad y la patología dual, seguidas de los trastornos límite de la personalidad, el abuso de sustancias y la esquizofrenia u otros cuadros psicóticos son personas locas, débiles o que quieren llamar la atención. Que se les curará yendo al cine, o leyendo un libro de Coelho y la verdad es que es mucho más serio que eso. Con los confinamientos a nivel mundial se han incrementado los casos de ansiedad, depresión, trastornos de bipolaridad, esquizofrenia y suicidios. Esto no fue más que crónica de una muerte anunciada, el “encierro” nos puso cara a cara con nuestros mayores miedos; y potenció afecciones de salud mental preexistentes en las personas. Para muchos ha sido liberador pues han detectado el “problema” y han hecho el recorrido correcto, como lo es, reconocer que algo no está bien, luego ir a terapia y posteriormente hacer un seguimiento con  nuestro terapeuta y observar con más detenimiento nuestro modo de vivir.

Historia: Afecciones mentales 

Sobre las afecciones mentales aparecen ya referencias escritas en el antiguo Egipto y en otras civilizaciones, la creencia generalizada era que los causaba el demonio o eran castigo de los dioses, la curación se trataba de conseguir mediante exorcismos y otros rituales de carácter religioso. A lo largo de los años se satanizaron las enfermedades mentales intentando “Curarlas de raíz” con la cárcel hasta ejecuciones. Es en el  siglo XX cuando se comienza el desarrollo científico de la Psiquiatría y se generan  hitos históricos como:

• La psicoterapia 

• La clasificación de las enfermedades mentales 

• La psicofarmacología.

En 1908 Clifford Beers escribió un libro autobiográfico titulado A Mind That Found Itself en el que refería el tratamiento que él mismo había recibido en un hospital psiquiátrico de Connecticut, como resultado de esta experiencia fundó en ese mismo año de 1908 el movimiento por la Higiene Mental The Mental Hygiene Movement. Los objetivos de esta asociación fueron: 

1. Mejorar las actitudes públicas hacia la enfermedad mental y quienes la padecían

2. Mejorar los servicios y la atención ofrecida a estos enfermos 

3. Trabajar por la prevención y la promoción de la salud mental 

Cómo verán son los mismos objetivos por los cuales se sigue luchando un siglo después.

Lo que sí ha cambiado hoy día es que cada vez es más “normal” escuchar y leer sobre depresión, ansiedad y suicidio. Las redes han sido claves para mostrar y humanizar estas afecciones, sobre todo personas públicas que cuentan que han sufrido o sufren de depresión o ansiedad. Lo clave de esto es, como en todas las enfermedades, la detención temprana y el posterior tratamiento, sea con terapia psicológica,  psiquiátrica o con fármacos, y sobre todo el acompañamiento de nuestros círculos más cercanos. 

Reconocimiento, Acompañamiento y Respeto

La mejor forma de luchar contra el estigma y el tabú que aún representa la enfermedad mental es mediante la normalización y el conocimiento. Es decir, “con la aceptación de que es una patología más de las muchas que sufre, o puede sufrir, cualquier ser humano a lo largo de su existencia, al igual que cualquier otro tipo de enfermedad”. Dr. Fernando Gonçalves.

Según el Dr. Gonçalves, puede ayudar un cierto grado de “externalización” de la propia patología cuando de ella se habla. Por ejemplo, “un paciente puede ‘tener’ una hipertensión arterial y, sin embargo, cuando hablamos de enfermedad mental solemos decir que ‘es’ y no que ‘tiene’. En este sentido, debemos decir que un paciente tiene una depresión, y no que es un depresivo; tiene una esquizofrenia, y no que es un esquizofrénico”.

Saber que una de cada cuatro personas a lo largo de su vida tendrá algún problema de salud mental ayuda a considerar una atención que nos afecta a todos, directa o indirectamente. Aportar más información sobre causas y una correcta supervisión de la enfermedad, y sobre todo de las capacidades de la persona al margen de su condicionante diagnosticado, requiere más pedagogía en escuelas, universidades, empresas y espacios de ocio, tal como afirman los expertos en acompañar a quien convive con un trastorno mental.

La psicoterapia 

La psicoterapia, también llamada terapia de conversación, consiste en hablar sobre la afección y temas relacionados con un profesional de la salud mental. La psicoterapia permite conocer la enfermedad, sus estados de ánimo, sentimientos, pensamientos y conductas. Esa comprensión y ese conocimiento nos permitirán adquirir capacidades para enfrentar situaciones y controlar el estrés.

A la hora de escoger a un terapeuta, es importante que nos sintamos cómodos y confiemos en su capacidad de escuchar. Además, es importante que el terapeuta comprenda nuestra historia de vida y qué nos ha hecho convertirnos en la persona que somos.

Dada la importancia de psicoterapia es vital que se destine más presupuesto público para hacer de la terapia una solución más democrática y de calidad. 

El Grito de Edvard Munch

El Grito es probablemente la obra que más se ha utilizado para representar la ansiedad que caracteriza al ser humano y, además, fue concebida en cuarentena, así que si hay un año para tomarse en serio esta pintura, tiene que ser el que estamos viviendo.

Según estudios publicados en el diario.es los jóvenes son los que más desanimados están ante el futuro (8 de cada 10 lo están) y eso tiene un impacto directo en el aumento de ansiedades y otras enfermedades mentales. Si antes de la pandemia ya habíamos hecho un esfuerzo por normalizarlas, ahora es el momento de unirnos como sociedad y escuchar a personas que, como Edvard Munch, tienen algo que decir pero probablemente no se atrevan.

 Este cuadro siempre ha estado rodeado de polémicas para el mismo Munch, desde el primer momento recibió críticas pésimas y prácticamente nadie pudo apreciar su valor. Fue entonces, según entienden los expertos, que cogió un lápiz y dejó el mensaje en una esquina que dice Este cuadro fue pintado por un loco. Su vida no fue fácil: quedó Huérfano de madre a muy temprana edad y quedó al cuido de su padre que sufría de depresión, años más tarde él mismo ingresó en un hospital a causa de una crisis nerviosa. “Ahora lo sabemos, los «locos», como los llamaba el mismo Munch, tienen mucho que enseñarnos. Escuchémoslos antes de estigmatizar porque cualquier día (si no hoy mismo) podríamos ser uno de ellos”.

Filmografía 

Aquí les dejo varias sugerencias que tratan de este tema 


De Marzo 2020 a Marzo 2021. La nueva “Anormalidad”. Darwinismo Postmoderno

Mariana Marchena

Hace exactamente un año escribí un artículo sobre la Covid-19   en donde especulaba sobre cómo sería nuestra sociedad ante la pandemia y sus consecuencias. Era mucho más alentador para lo que realmente venía. La solidaridad no duró mucho, ni las políticas públicas que implementarían, ni el compromiso de las personas; obviamente estábamos con el  rush de toda esta novedad y todo pintaba menos complicado. Con el tiempo volvimos o siquiera intentamos regresar a lo que llaman la “nueva normalidad” ¿pero qué era esto?

Se pensaba que todo pasaría y rápido, que no, nos pasaría a nosotros, que la vacuna llegaría rápido, que sería efectiva y para todos, que solo debíamos tapar nuestra boca y nariz y lavar nuestras manos, que el cierre de la hostelería sería por poco tiempo, que el gobierno estaría del lado de los grupos más vulnerables, que la solidaridad estaría a la carta, que seríamos mucho más conscientes de la vida, de la muerte, de la calidad de vida, de las miserias del otro y de uno mismo. No estábamos preparados para todos los cambios que vendrían, y al ser humano en general le hacen ruidos los cambios, nos gusta tener el control y de eso fue lo menos que tuvimos en 2020 al igual que lo es este 2021. No es ser pesimista, simplemente no podemos negar que esta Pandemia vino a CAMBIAR el planeta y que nunca más seremos los mismos como escribía en el artículo antes mencionado así como describimos los tiempos antes de Cristo con las siglas a.C , ahora será a.c, «Antes del Coronavirus».  En el libro La nueva anormalidad. Por una normalidad nueva. Nicolás Sartorius explica de manera magistral y completa desde todo punto de vista una especie de crónica antropológica desde 2020 hasta nuestros días. Nuevas palabras, nuevos modismos, nuevas maneras de vivir.

«Con la Covid-19 se han desvelado todas las vergüenzas de un sistema en decadencia, que ha batido récords en incompetencias, en infectados, en fallecidos… sobre todo en la población más pobre”. A modo coloquial se le vieron y se le siguen viendo las costuras a gobiernos nefastos, dictatoriales, corruptos que se escudan en la pandemia. Y ni hablar de aquellos grupos que ni siquiera se escudan en la Pandemia, pues son “negacionistas», es decir niegan que exista tal virus y un largo etc de los cuales es bastante probable que escriba de ellos en algún momento por lo particular por no decir absurdo de sus alegatos.

La desigualdad está ahora más a la carta que nunca, es increíble por no decir terrible, decadente, nauseabundo cómo ahora los grupos más vulnerables importan cada vez menos, se temía que al estar la economía en crisis obviamente la población pobre sería la más afectada, como siempre, pero que poco se hable de ellos en el calendario de vacunación es aberrante, que por ejemplo la vacuna para combatir el Covid ya exista y la de la malaria que es una de las principales causantes de mortalidad en África todavía no se dé con ella y aunque sí hay investigaciones también hay poco interés y financiamiento. En el informe de la OMS se lee:

En 2018, se estima que hubo 228 millones de casos de malaria en todo el mundo (intervalo de confianza [IC] del 95%: 206–258 millones), en comparación con 251 millones de casos en 2010 (IC del 95%: 231–278 millones) y 231 millones de casos en 2017 (IC 95%: 211–259 millones).

La mayoría de los casos de malaria en 2018 se produjeron en la Región de África de la OMS (213 millones o 93%), seguida de la Región de Asia Sudoriental con el 3,4% de los casos y la Región del Mediterráneo Oriental con el 2.1%.

Ni hablar de las muertes y las consecuencias producidas por consecuencias de la malaria para la salud materna y los niños.

Haré  referencia algunos de los capítulos  del libro a manera de ejemplos, anécdotas, imágenes y artículos referenciales para ser lo más cercana y explícita posible.

La buena y mala austeridad

Es cierto que con la pandemia también vimos que mientras estuvimos confinados (hablo desde mi propia experiencia desde Madrid- España) el planeta descansó. Vimos unos canales de Venecia transparentes y con cisnes, unos cielos y un aire mucho más limpio y menos contaminados, especies en extinción que salían dudosos a la vista de todos, con lo cual se vio de la manera más gráfica que estamos matando a nuestra naturaleza y que hay que tomar cartas en el asunto.

Buscar energías más ecológicas, hacer viviendas con materiales menos invasivos y amables con los cambios climáticos, viviendas más luminosas, menos consumo de carne, menos plástico, menos papel etc. y esto es genial, pero que ahora aquí en España las empresas de luz y de gas en lugar de hacerse más ecológicas y ni siquiera hablo de solidaridad, en invierno una inmensa mayoría de familias  tuvieron que apañarse con las olas de frío por simplemente tener que escoger entre comer o pagar una calefacción. 

La luz y el gas son increíblemente costosas y que no hay ningún plan. Mucho prometieron y nada sucedió. Que la cesta básica alimentaria sea cada vez más limitada y las colas para los centros de ayuda como Cáritas no se den abasto entregando alimentos. Ya el ser austero no es una elección, es una imposición.

Amores que matan

A nivel mundial la violencia de género y la violencia intrafamiliar aumentó. También los contagios entre las prostitutas  al no poder tener acceso a una prueba PCR y ni hablar de una vacuna. La prueba de amor ahora sería antes de iniciar una relación una prueba PCR negativa    

Sanidad/Hostelería/ Turismo

Ni hablar de este sector que ha sido el más afectado a nivel mundial de la mano del turismo y la hostelería. Muy aplaudidos, pero la verdad se necesitan más herramientas y políticas públicas para estos héroes anónimos que al más puro estilo de Robert Capa están en la primera línea de acción.  

Del turismo ya ni se habla solo se dice que se ha visto afectado pero que se saldrá adelante, y la hostelería se le tiene como a la bruja mala del cuento, como si en cada menú del día se ofreciera la fulana sopa de murciélago, una de las teorías sobre el origen del Covid. Sin embargo se siguen haciendo fiestas y reuniones clandestinas, mientras juegan de manera esquizofrénica con los sueldos, aforos, alquileres y horarios en la hostelería etc.

Vacunación

Aquí solo imagino a un Darwin postmoderno con un perfil en IG, lentes hipster, en bata y con una mascarilla que haga juego con sus zapatos. En donde en lugar de jirafas de cuello largo y otras de cuello corto intentan hacer trampas (ni siquiera pelean como animales para hacer más digno el premio), se inventan argumentos, nombres y condiciones ficticias para vacunarse de primeros. 

Relatos en todo el mundo hay miles, desde Obispos vacunándose a escondidas, políticos haciendo lo mismo y sanitarios haciendo el ademán que vacunan a la persona, contabilizan la vacuna, quedando intacta y vendiéndolas en el mercado negro. Ni hablar de las “vacunas y pócimas” milagrosas para combatir el virus. Y menos de la falta de transparencia de las grandes farmacéuticas de cara a la producción y distribución como tampoco de la distribución de la vacuna en los países más vulnerables.

Entiendo que el panorama no pinta bien, y que el lema es Sálvese quien pueda, sin embargo ya no quiero apelar a las esperanza, ni al optimismo, sino a la sensatez del ser humano que no sé si sería igual de descabellado. Al principio yo me repetía que esto era algo novedoso para el mundo pero ya vamos para un año y más allá de la vacuna, que la verdad ha sido todo un triunfo bastante extraño, realmente no se sabe nada. Como sociedad estamos un poco dormidos. Quiero pensar que luego de un año de grandes cambios sabremos asimilarlos y sobre todo darles la vuelta para hacer de este planeta uno mejor. Frases como “Después de la tormenta siempre viene la calma“ o “nunca es tan oscuro como antes del amanecer” me hacen reflexionar y sé o al menos eso espero que no seremos inmunes ante esta “nueva anormalidad” y sacaremos lo mejor.

Reconozco no es nada fácil transformar la anormalidad en la que vivimos en normalidad, que sería deseable alcanzar. Sin embargo deberíamos aprovechar esta traumática experiencia de la pandemia y los efectos que tantas cosas han colocado patas para arriba para intentar construir una normalidad nueva”. Nicolás Sartorius.


El fin del amor de Tamara Tenerabaum

Mariana Marchena

El fin del amor. Amar y follar en el siglo XXI es el título del libro/ ensayo/ crónica de Tamara una mujer que se le pueden atribuir muchas “etiquetas”, como filósofa, periodista, feminista, judía, transgresora, rebelde y un largo etcétera. Una mujer genial de nacionalidad argentina que escribe de manera cercana e inclusiva, nos presenta un análisis humanista más que feminista al abordaje sobre el entendimiento de los vínculos afectivos como lo son el amor y el deseo en estos tiempos de sobre análisis, desde aplicaciones de citas, experiencias personales y la lectura de nuevos códigos de lenguajes y comportamientos en redes sociales. La autora no es fan de la cultura de panelista de estos tiempos donde todos opinan y se creen expertos; más bien cuenta desde su experiencia y espacio de qué van los temas antes mencionados. Desde su reflexión ilumina espacios incómodos para muchos desde su particular escritura . 

No será tarea fácil pues venimos sobre todo de  sociedades latinoamericanas con un background conservador y machista que está tatuado en el imaginario y que nos dificulta entender sobre aquello  que se conoce como “ amor romántico“. Aquí se nos presentará un recorrido por decirlo antropológico- social desde nuestras abuelas y madres hasta nuestros días de cómo han ido cambiando las definiciones sobre el amor, matrimonio, pareja perfecta y éxito desde su óptica. Con una narrativa anecdótica y cercana que al principio podría dar la sensación de ser desordenada pero que al final de manera magistral te lleva al objetivo deseado. Y aunque habla desde su historia que pareciera muy particular, mujer, latina, judía ortodoxa etc,  habla de algo tan universal como el Amor y el Deseo haciéndonos sentir identificados. 

“ Quise usar mi propia historia como punto de partida, aunque parezca peculiar es en realidad la historia de cualquiera, todos llegamos como extranjeros al mundo del deseo y sentimos que nunca vamos a terminar de aprender el idioma, este libro no es un diccionario ni un manual de comportamiento como el que daban las madres a nuestras abuelas, pero quizás o al menos  espero pueda funcionar como una bitácora de viaje” El fin del amor : Amar y follar en el siglo XXI . P 27

Antaño el “ amor” o lo que era entendido por amor era la única manera de rebelarnos contra la vida, el objetivo era salir de casa a otra casa de la mano de un buen marido al que por “ amor” le entregarías toda tu vida y luego a tus hijos … un círculo vicioso.  Muy pocas veces había amor realmente, estaba lejos de ese amor romántico, apasionado,  de admiración,  de coincidencia en gustos … más bien había cierto respeto y sobre todo una sensación de estabilidad o seguridad sobre todo económica. Luego  años más tarde, la rebeldía vendría con la bandera de lo que se creía era el amor romántico, los matrimonios eran por amor “ verdadero” por amor a tu pareja a tus hijos sin detenerte en esa estabilidad, si debías  cambiar o modificar tu estatus económico para menos, pues en nombre del amor se cree se sobrelleva, si había que quedarse en casa para que tu chico cumpliera sus  sueños pues en nombre del amor te anulabas, igual más adelante por tus hijos o por tus padres ¿pero y el amor a uno mismo? ¿Cuál era el costo? 

Es increíble que en pleno siglo XXI una mujer que por amor propio elija no casarse o divorciarse (sin drama, simplemente porque no funcionó) o no tener hijos o escoger una carrera profesional como su objetivo, sea vista todavía como una solterona, una persona incompleta, una ambiciosa o una persona digna de pena,  no solo es inaudito si no que habría que revisaros como sociedad. Tenerabaum trae a la mesa un ejemplo brutal comparando a James Dean y a Janis Joplin

“ El prototipo del vagabundo, del bohemio, es históricamente masculino: no tenemos, al menos no en la cultura de circulación masiva, en la pop culture, una versión femenina de James Dean. Y no es que no hayan existido esas figuras: Janis Joplin, por ejemplo, podría haber cumplido ese rol. Pero la mujer que se descontrola es, para el sentido común, una reventada. Y la reventada, a diferencia del reventado, no es un objeto de deseo: es un objeto de lástima. En el imaginario popular, la rebelde que sí vale, la  glamorosa, la sensual, es otra: la que va agarrada de la cintura del pibe de la moto” ” El fin del amor : Amar y follar en el siglo XXI . P 49

Al final no quisiera llenarles de citas ni analizar lo ya analizado, solo quiero recomendar la lectura de este ensayo que estoy segura será edificante y esclarecedor. Les dejo aquí el link donde podan leer los primeros capítulos, les aseguro que les enganchará . 


Surrealismo: El Objeto como sujeto

Mariana Marchena

El surrealismo ha sido el movimiento artístico más importante del siglo XX y desde mi perspectiva uno de mis favoritos, el más orgánico,el más personal aquél que nos invita a ver más allá, a desdoblarnos, observarnos a través de los objetos y no al revés. Hace unas semanas visité en Madrid el espacio de Caixaforum que presenta una exposición sobre el surrealismo pero por medio de los objetos titulada : Objetos del deseo.

Recuerdo desde los libros de historia del arte en los anaqueles de mi casa, reforzado por la historia del arte en el colegio y las expos y visitas a museos que me llevaba mi Padre, mi temprana y casi obsesión con el arte en general no en vano quería ser restauradora de obras de arte y luego fotógrafa, cineasta o directora de un museo tipo Sofia Imber, de todos esos objetos de deseo solo llevé a cabo uno y fue estudiar fotografía primero en el Ateneo y luego en Barcelona -España, pero esa es otra historia .

Fue la irreverencia, rebeldía, lo transgresor y lo pasional del Surrealismo lo que en verdad me cautivó. Es bastante probable que si hubiese nacido por esa época 1920 me hubiese sumado al manifiesto surrealista como filosofía de vida, aquél manifiesto creado en 1924 por Andrè Bretón que defendía “ La escritura automática como evidencia palpable del funcionamiento del conocimiento, donde se une el sueño con la vigila en la literatura sin depender exclusivamente de la observación, reflexión y generalización” entendiendo la vigilia como una interferencia para la creatividad al contrario del sueño en donde la libertad es ilimitada.

En esta meticulosa curaduría se podrán observar grandes obras fotográficas, objetos, documentales, anécdotas en donde es difícil distinguir entre función y ficción de los objetos y obras de arte, que te harán cuestionarte sobre la realidad que se esconde detrás de lo visible. Exponentes como Roberto Matta, René Magritte, Man Ray, Buñuel, Piero Fornasetti, por supuesto Dalí con su “ Dalí lips​” y un pabellón reivindicador sobre mujeres feministas y surrealistas como Lee Miller, Mimi Oppenheim, Claude Cahum, Ruth Francken, Wieki Somers; entre otras que tomaron los motivos normalmente considerados como estereotipos del erotismo femenino- Boca, pechos, cabello y zapatos de tacón- y los usaban para criticar los clichés sexualesy la opresión de las mujeres .

La forma Liberada

Actualmente continúan existiendo movimientos artísticos basados en el surrealismo como los dibujos de los diseñadores Ronan y Erwan Bouroullec que utilizan como en antaño una técnica surrealista como la escritura automática; la práctica de esta técnica conlleva la expresión verdadera. Para Ronan y Erwan también el proceso intuitivo del dibujo permite un flujo libre de la conciencia que lleva a una nueva imaginería dando forma a visiones y fantasías. Otros diseñadores exploran representaciones màs allá de los patrones establecidos diseñando objetos con formas que se deshacen, se fragmentan o se extienden. La impresión digital en 3D ofrece un nuevo impulso a esta aproximación al diseño, que permite al algoritmo determinar ciertas características proyectuales , por lo que el azar convierte parte del diseño.

En los tiempos que corren no me queda más reflexionar e invitar a tener una mirada más surrealista sobre el mundo que nos rodea y sus circunstancias que así como en su momento dieron un giro semántico en el diseño posmoderno también lo sea en nuestra manera de observar y nos hagamos las preguntas que en su momento se hicieron los surrealistas. ¿Lo que siempre hemos visto es lo que parece? ¿Si lo que vemos es real? ¿ Si lo que yo veo es lo mismo que ven los demás?. En fin, ver el arte y la vida de manera más subversiva.

Dato curioso : Se preguntarán por qué Frida no figura entre las mujeres surrealistas. Breton y Dalí aunque conocieron su obra y quedaron impactados y hasta le invitaron a formar parte del movimiento, ella aunque asistía a varias reuniones nunca perteneció al movimiento pues alegó siempre que el surrealismo era el producto de los sueños y lo de ella (su obra) era la pura realidad cruda y sin filtros.

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