arte y aparte

El fin del amor de Tamara Tenerabaum

Mariana Marchena

El fin del amor. Amar y follar en el siglo XXI es el título del libro/ ensayo/ crónica de Tamara una mujer que se le pueden atribuir muchas “etiquetas”, como filósofa, periodista, feminista, judía, transgresora, rebelde y un largo etcétera. Una mujer genial de nacionalidad argentina que escribe de manera cercana e inclusiva, nos presenta un análisis humanista más que feminista al abordaje sobre el entendimiento de los vínculos afectivos como lo son el amor y el deseo en estos tiempos de sobre análisis, desde aplicaciones de citas, experiencias personales y la lectura de nuevos códigos de lenguajes y comportamientos en redes sociales. La autora no es fan de la cultura de panelista de estos tiempos donde todos opinan y se creen expertos; más bien cuenta desde su experiencia y espacio de qué van los temas antes mencionados. Desde su reflexión ilumina espacios incómodos para muchos desde su particular escritura . 

No será tarea fácil pues venimos sobre todo de  sociedades latinoamericanas con un background conservador y machista que está tatuado en el imaginario y que nos dificulta entender sobre aquello  que se conoce como “ amor romántico“. Aquí se nos presentará un recorrido por decirlo antropológico- social desde nuestras abuelas y madres hasta nuestros días de cómo han ido cambiando las definiciones sobre el amor, matrimonio, pareja perfecta y éxito desde su óptica. Con una narrativa anecdótica y cercana que al principio podría dar la sensación de ser desordenada pero que al final de manera magistral te lleva al objetivo deseado. Y aunque habla desde su historia que pareciera muy particular, mujer, latina, judía ortodoxa etc,  habla de algo tan universal como el Amor y el Deseo haciéndonos sentir identificados. 

“ Quise usar mi propia historia como punto de partida, aunque parezca peculiar es en realidad la historia de cualquiera, todos llegamos como extranjeros al mundo del deseo y sentimos que nunca vamos a terminar de aprender el idioma, este libro no es un diccionario ni un manual de comportamiento como el que daban las madres a nuestras abuelas, pero quizás o al menos  espero pueda funcionar como una bitácora de viaje” El fin del amor : Amar y follar en el siglo XXI . P 27

Antaño el “ amor” o lo que era entendido por amor era la única manera de rebelarnos contra la vida, el objetivo era salir de casa a otra casa de la mano de un buen marido al que por “ amor” le entregarías toda tu vida y luego a tus hijos … un círculo vicioso.  Muy pocas veces había amor realmente, estaba lejos de ese amor romántico, apasionado,  de admiración,  de coincidencia en gustos … más bien había cierto respeto y sobre todo una sensación de estabilidad o seguridad sobre todo económica. Luego  años más tarde, la rebeldía vendría con la bandera de lo que se creía era el amor romántico, los matrimonios eran por amor “ verdadero” por amor a tu pareja a tus hijos sin detenerte en esa estabilidad, si debías  cambiar o modificar tu estatus económico para menos, pues en nombre del amor se cree se sobrelleva, si había que quedarse en casa para que tu chico cumpliera sus  sueños pues en nombre del amor te anulabas, igual más adelante por tus hijos o por tus padres ¿pero y el amor a uno mismo? ¿Cuál era el costo? 

Es increíble que en pleno siglo XXI una mujer que por amor propio elija no casarse o divorciarse (sin drama, simplemente porque no funcionó) o no tener hijos o escoger una carrera profesional como su objetivo, sea vista todavía como una solterona, una persona incompleta, una ambiciosa o una persona digna de pena,  no solo es inaudito si no que habría que revisaros como sociedad. Tenerabaum trae a la mesa un ejemplo brutal comparando a James Dean y a Janis Joplin

“ El prototipo del vagabundo, del bohemio, es históricamente masculino: no tenemos, al menos no en la cultura de circulación masiva, en la pop culture, una versión femenina de James Dean. Y no es que no hayan existido esas figuras: Janis Joplin, por ejemplo, podría haber cumplido ese rol. Pero la mujer que se descontrola es, para el sentido común, una reventada. Y la reventada, a diferencia del reventado, no es un objeto de deseo: es un objeto de lástima. En el imaginario popular, la rebelde que sí vale, la  glamorosa, la sensual, es otra: la que va agarrada de la cintura del pibe de la moto” ” El fin del amor : Amar y follar en el siglo XXI . P 49

Al final no quisiera llenarles de citas ni analizar lo ya analizado, solo quiero recomendar la lectura de este ensayo que estoy segura será edificante y esclarecedor. Les dejo aquí el link donde podan leer los primeros capítulos, les aseguro que les enganchará . 


Surrealismo: El Objeto como sujeto

Mariana Marchena

El surrealismo ha sido el movimiento artístico más importante del siglo XX y desde mi perspectiva uno de mis favoritos, el más orgánico,el más personal aquél que nos invita a ver más allá, a desdoblarnos, observarnos a través de los objetos y no al revés. Hace unas semanas visité en Madrid el espacio de Caixaforum que presenta una exposición sobre el surrealismo pero por medio de los objetos titulada : Objetos del deseo.

Recuerdo desde los libros de historia del arte en los anaqueles de mi casa, reforzado por la historia del arte en el colegio y las expos y visitas a museos que me llevaba mi Padre, mi temprana y casi obsesión con el arte en general no en vano quería ser restauradora de obras de arte y luego fotógrafa, cineasta o directora de un museo tipo Sofia Imber, de todos esos objetos de deseo solo llevé a cabo uno y fue estudiar fotografía primero en el Ateneo y luego en Barcelona -España, pero esa es otra historia .

Fue la irreverencia, rebeldía, lo transgresor y lo pasional del Surrealismo lo que en verdad me cautivó. Es bastante probable que si hubiese nacido por esa época 1920 me hubiese sumado al manifiesto surrealista como filosofía de vida, aquél manifiesto creado en 1924 por Andrè Bretón que defendía “ La escritura automática como evidencia palpable del funcionamiento del conocimiento, donde se une el sueño con la vigila en la literatura sin depender exclusivamente de la observación, reflexión y generalización” entendiendo la vigilia como una interferencia para la creatividad al contrario del sueño en donde la libertad es ilimitada.

En esta meticulosa curaduría se podrán observar grandes obras fotográficas, objetos, documentales, anécdotas en donde es difícil distinguir entre función y ficción de los objetos y obras de arte, que te harán cuestionarte sobre la realidad que se esconde detrás de lo visible. Exponentes como Roberto Matta, René Magritte, Man Ray, Buñuel, Piero Fornasetti, por supuesto Dalí con su “ Dalí lips​” y un pabellón reivindicador sobre mujeres feministas y surrealistas como Lee Miller, Mimi Oppenheim, Claude Cahum, Ruth Francken, Wieki Somers; entre otras que tomaron los motivos normalmente considerados como estereotipos del erotismo femenino- Boca, pechos, cabello y zapatos de tacón- y los usaban para criticar los clichés sexualesy la opresión de las mujeres .

La forma Liberada

Actualmente continúan existiendo movimientos artísticos basados en el surrealismo como los dibujos de los diseñadores Ronan y Erwan Bouroullec que utilizan como en antaño una técnica surrealista como la escritura automática; la práctica de esta técnica conlleva la expresión verdadera. Para Ronan y Erwan también el proceso intuitivo del dibujo permite un flujo libre de la conciencia que lleva a una nueva imaginería dando forma a visiones y fantasías. Otros diseñadores exploran representaciones màs allá de los patrones establecidos diseñando objetos con formas que se deshacen, se fragmentan o se extienden. La impresión digital en 3D ofrece un nuevo impulso a esta aproximación al diseño, que permite al algoritmo determinar ciertas características proyectuales , por lo que el azar convierte parte del diseño.

En los tiempos que corren no me queda más reflexionar e invitar a tener una mirada más surrealista sobre el mundo que nos rodea y sus circunstancias que así como en su momento dieron un giro semántico en el diseño posmoderno también lo sea en nuestra manera de observar y nos hagamos las preguntas que en su momento se hicieron los surrealistas. ¿Lo que siempre hemos visto es lo que parece? ¿Si lo que vemos es real? ¿ Si lo que yo veo es lo mismo que ven los demás?. En fin, ver el arte y la vida de manera más subversiva.

Dato curioso : Se preguntarán por qué Frida no figura entre las mujeres surrealistas. Breton y Dalí aunque conocieron su obra y quedaron impactados y hasta le invitaron a formar parte del movimiento, ella aunque asistía a varias reuniones nunca perteneció al movimiento pues alegó siempre que el surrealismo era el producto de los sueños y lo de ella (su obra) era la pura realidad cruda y sin filtros.