opinión/pasión país

La libertad presente en el confinamiento.

Por: Karina Paredes

¿Puedes estar libre en el encierro? ¿Puedes ser libre cuando te limitan a ciertas actividades? Pienso que, como solemos ver la libertad, entiendo que no ahorita, sino hace bastante tiempo, es una necesidad en Venezuela el sentirse libre, sin embargo, en este momento, es aún más evidente, se hace más palpable y poco a poco nos vamos aproximando al hartazgo.

La libertad tal vez no la ves ni la sientes en su forma más pura.

Tal vez te sientes limitado en tu obrar, siempre que veas hacia afuera, afuera tenemos el mundo, nuestros juicios, nuestras percepciones, la de otros, las reglas, etc… Afuera sin duda, hay enormes límites para sentirse libre, siempre las habrán, y eso dibuja un velo hacia el verdadero paso que te lleva a ser realmente libre: asumir la responsabilidad de tu elección.

Este confinamiento es una oportunidad de ser sincero, preguntándote que tan libre quieres ser, conectándote con tu verdadero deseo y quién verdaderamente eres.

La verdad hemos estado domesticados por un estilo de vida, muchos sin darse cuenta, tenemos una alarma que nos despierta todos los días a la misma hora, un horario de trabajo, unas funciones, una manera de comportarme, una forma de actuar, unas normas que seguir, y si seguimos podemos llegar hasta la triste actuación de ser quien no quiero ser, sólo por automatismo, y no nos damos cuenta, que el piloto automático es la mayor fuente de infelicidad.

Nos adaptarnos a la vida, en vez de que la vida se adapte a nosotros, y esto es un gran error, que este tiempo de encierro y cambios, nos permite observar.

¿Cómo detener el piloto automático y sentirme libre? Concientizando que el poder está en tu elección, en lo que eliges en cada instante… no te dejes llevar por los automatismos, no dejes que la vida te viva, elige ser, a cada instante, quien quieres ser, lo que quieres hacer, lo que quieres vivir, cómo vivirlo, cuándo vivirlo, en ese momento podrás darte cuenta que eres perfectamente libre y no hay nada que rete más al automatismo que eso. “Me levanto a las 6am porque lo decido yo” ¿qué tal empezar así el día? Diferente a “me tengo que levantar a las 6am para hacer todo lo que tengo que hacer” ¿viste cuántos “tengos”? tú no tienes que, tu deseas, quieres, eliges, siempre, siempre, siempre será así y a medida que puedas abrazar tus decisiones, a veces no tan amenas, podrás sentir que eres el dueño de tu vida.

La respuesta siempre será el concientizar en el aquí y ahora tu madurez ante la responsabilidad de decidir todo: si seguir haciendo lo que haces, convencido que es tu decisión, o, cambiar el camino, sea lo que sea, lo estás decidiendo tú, no el otro, no tu pareja, no un papel que los une, no tu jefe, no el país, no el dinero, no el coronavirus, ni siquiera tu pasado… tú!.

Entonces, la verdadera libertad sólo puedes sentirla desde dentro de ti, desde la madurez de aceptar, decidir, elegir y vivir todo lo que ocurre cómo lo deseas, y sólo así, podrás dejar de ser esclavo de cualquier culpable que te inventaste sobre ti.


¿Y ahora qué voy a hacer? Fortaleza interior ante la crisis.

Por: Karina Paredes

Ante una amenaza real, como ésta que estamos viviendo, todos nuestros recursos emocionales, biológicos están consumiendo energía en resistirse: esto no puede estar pasando, no me va a pasar a mí, esto no es tan grave, qué fastidio esto de quedarse en casa…. y nos resta tiempo para poder aceptar lo que sucede desde un enfoque positivo, optimista y vencedor.

Tenemos varias formas de enfrentarnos a esta situación o a cualquiera: Lamentarnos como víctimas de lo que sucede. Desesperarnos haciendo mil cosas improductivas. Fortalecerte, crecer y madurar.

El miedo que tenemos se origina en resistirnos a aceptar la realidad, nos hemos pasado la vida buscando certezas, y ahora nos encontraos frente a la incertidumbre, aja, ¿qué haras? Lo primero que debemos hacer, si queremos obtener paz, es aceptar que vivimos constantemente en incertidumbre, que no tenemos el control, así nuestro ego nos quiera decir todo lo contrario, no sabemos qué va a pasar mañana, creemos tener una noción, pero la realidad es que todo puede cambiar de un momento a otro, un simple acontecimiento puede girar nuestra vida, ¿o se necesita mayor evidencia de ello?

Por otro lado, siempre existe un mensaje detrás de toda crisis: personal, familiar, de sociedad y en este caso mundial, la forma como podernos enfrentar toda esta situación es hacerte preguntas que busquen responder el mensaje. Las preguntas que te hagas serán importantes, haz el esfuerzo de detenerte sin quedarte “pegado” en la pregunta, movilízate a la respuesta.

Entonces, si quieres certezas deja de buscar fuera y busca dentro de ti, la certeza de todo lo que puedes ofrecer, solo es posible si te detienes por unos instantes, cerrando los ojos hacia afuera y llevándolos hacia dentro, respirando y buscando esas respuestas que nos darán sabiduría de cómo moveros mejor, ¿Qué obtendremos? seguridad y fortaleza en tu mundo interior para confrontar la realidad con inteligencia y creatividad. Afuera todo se tambalea, siempre es así, solo que tal vez no lo sabías, ahora sabes que cuentas es contigo, sabiendo quien eres, para dónde vas, cómo vas, en quien te quieres convertir.

El poder de tu libertad radica en que tú eliges en todo momento cómo enfrentar cada situación de la vida, y estará allí el verdadero aprendizaje, por supuesto que en este sentido, tienes el control, la libertad y hasta la sabiduría así te equivoques en la acción, la verdad e todo esto, es que al final, siempre estás eligiendo, no hay culpables fuera: no es tu jefe, ni el tiempo, ni las ocupaciones, ni las reglas… siempre eres tú quien decide, piénsalo bien.

Es un momento sin duda de tener la oportunidad de agradecer lo que se “es”, lo que se “hace” o lo que se “tiene”, es necesario recurrir a la templanza, esa que busca el equilibrio, que ve con objetividad todo lo que sucede y lo compensa con útiles herramientas que todos poseemos y debemos encontrar en nuestra variada caja de herramientas y competencias personales.

Contempla lo que te rodea, ten la humildad de reconocer simultáneamente que somos una hormiga en el mundo, vulnerables; y por otro lado, con el gran poder de decidir cómo conducir nuestra vida, rescatemos el amor a nosotros mismos, y digámonos con seguridad: amor mío cuento contigo.


VER O PERECER

Por: Mariana Marchena

“Ver o perecer “ es una frase de Teilhard de Chardin. Paleontólogo, filósofo y teólogo  jesuita francés. 1881-1955. Que indica el aquí y el ahora . Ahora tenemos un desafío inmenso , en estos tiempos extraordinarios , entendiendo extraordinario no por maravilloso si no lo contrario a lo ordinario y a lo común .  Dicha frase hace la invitación a mirar , a contemplar con ojos nuevos la realidad dejando de lado la cotidianidad dando paso a lo diferente . Si contemplamos  la realidad poliédrica con otros ojos llegaremos al centro y descubriremos un punto en común que es la Esperanza  al futuro .

Más allá de “ esto “ que estamos viviendo y digo “ esto “ pues le hemos dado muchos nombres , cuarentena , aislamiento , confusión , desolación , miedo etc.  no es momento para paralizarnos o irnos a dormir a esperar que todo pase . Es genuino vivir las emociones que nos genera “ esto” pero lo que no sería lo ideal es convertirnos en esas emociones . Son tiempos para abrirnos a nuevas experiencias , para descubrir de qué estamos hechos ; tiempo para agradecer , mejorar  y entender finalmente cuál es nuestra misión de vida .

San ignacio de Loyola habla en sus Ejercicios Espirituales de una Sensibilidad Nueva .  “… para poder percibir la presencia y creación De Dios en la realidad que contemplamos y en la que nos implicamos juntamente con Él” .  Mucho se ha escrito sobre la mirada NO contemplativa del ser humano a través de los siglos , desde la teología , política , ética , sociológica y literaria ; como lo hizo en su momento Saramago en su obra “ Ensayo sobre la Ceguera “ en la que hace referencia a la “Ceguera blanca “  aquella ceguera colectiva y de la mente diferente a la ceguera negra de los ciegos comunes .

“ … la pérdida de la visión es de alguna manera la pérdida de la razón que construye. Si toda una sociedad se vuelve ciega en este sentido , si olvida la solidaridad , el deber , el respeto , se convertirá en un nido de serpientes . De ocurrir esto la ceguera metafórica impera . Yo no quiero ser catastrófista , pero no espero nada del mundo dentro de 50 años “ Saramago . Entrevista. Revista “Tendencias” 2000

En estos momentos contemplar e implicarnos en el mundo con una nueva sensibilidad Contemplativa  desde una nueva experiencia sea con Dios , con la naturaleza , con el universo como quieran llamarle. ; es el llamado . El virus Convit-19 nos ha dejado claro que da igual de qué religión somos , o color o partido político o clase social , al final nos hemos reconocidos todos como seres vulnerables pero también solidarios ; y será esta comunión aquella que nos afine dicha sensibilidad contemplativa .

“ La conversión del corazón implica también la conversión de los sentidos para ir creando en nosotros la nueva sensibilidad “ Benjamín González Buelta S.j  2006  

Debemos incorporar la información a la sensibilidad contemplativa , que estamos generando desde ahora . Con una mirada universal e inclusiva ; hoy nos sabemos iguales sobre todo aquellas con aquellas comunidades vulnerables que tanto “ tememos” parecernos.  Son ellas las que históricamente se han llevado la peor parte , sin embargo cada día que pasa el convit-19 nos demuestra que en nada nos diferenciarnos que hoy día el sufrimiento de la soledad,  el miedo a enfermar y no poder ser curado más allá de tener o no un seguro médico , la angustia de no estar cerca de un ser querido al momento de su fallecimiento . ¿ Qué nos diferencia del indocumentado que se siente amenazado cada día al salir por miedo al ser descubierto y apresado , al ciudadano que sale a calle intentando saltarse el confinamiento para acompañar en sus últimos días a un ser querido ? ¿ En qué se diferencia el gran empresario que hoy vive la incertidumbre de pagar cuentas  a la del migrante que trabaja sin papeles y fue despedido ? . Hoy no sólo nos descubrimos más vulnerables sino que lo vivimos y sentimos . “ Los pensamientos y sentimientos resuenan en nuestro cuerpo y debemos estar atentos para discernirlos “ BGB .

Estamos naciendo de nuevo en un ambiente hostil pero que estoy segura transformaremos . Son tiempos para dialogar con nosotros mismos en silencio , haciendo una “ pausa “ en la cotidianidad ruidosa y maquillada , en donde solo percibimos la exterioridad de las cosas y las personas . Y salir de “esto”  siendo no sé si mejores o peores pero sí diferentes . Dinámicos , cariñosos , agradecidos , inclusivos para hacer de esta humanidad una más amable .


Detenernos para avanzar.

Karina Paredes

Directora EN PERSONA

El mundo está lleno de frases y dichos que hablan sobre comerse el mundo, levantarse una y otra vez, que nada es imposible, que jamás hay que rendirse…. Y llega esto, una cuarentena que nos calla la boca y nos detiene en seco, sin importar absolutamente nada, retando el automatismo y la voracidad con que solemos vivir, que más bien recuerda la frase de Mafalda que dice: “detengan al mundo que me quiero bajar”.

Nadie está preparado para detenerse, es una acción incómoda, muchas veces percibida inútil, improductiva y odiosa. Justamente, todas las corrientes psicológicas, espirituales de crecimiento personal hablan de que en la incomodidad esta la respuesta. ¿Qué nos incomoda tanto, qué nos atormenta, que es tan difícil de la acción de PARAR?

Las respuestas son individuales, particulares, apegadas a nuestras historias y experiencias… vive, respira y siente justo esa incomodidad, ahora, en este momento, porque todo esto pasará, pero tienes la gran oportunidad, ahora, de trabajar algo en ti que está pegando gritos para que lo puedas observar de una buena vez. Las emociones de tristeza, frustración y rabia, no son negativas, simplemente son, hay que darles el espacio suficiente, un espacio seguro, en la calma interior, donde puedes darte el lujo de llevarlas a su máxima expresión sentirlas intensamente, para luego soltarlas y relajarnos.

Luego, entonces, es momento de hacerte esas preguntas y responderlas en la quietud y silencio, sin distracciones, con tiempo de sobra… ¿de sobra? O más bien con adecuado uso del tiempo… ese mecanismo abstracto que nos devora día a día y que nos dice ahora que siempre podemos detenernos y pensar: ¿a dónde vamos? El camino es tan indiferente si no sabes a dónde vas, Todo esto pasará y pregúntate, ¿cómo decidiste vivir? ¿Qué transmitiste? ¿Qué aprendiste? Imagínate por un momento tu YO del futuro mirándote ¿qué te diría? Estaría orgulloso de cómo viviste este momento si decides recorrerlo con un propósito, plantéate ¿Cuál?

Todo pasa, lo material muchas veces se pierde, se destruye…. ¿Qué es indestructible que puedes fortalecer en estos momentos?, ¿qué es incorruptible, verdadero, eterno? No deja de ser impresionante como este evento es mundial, la forma tan irreverente de llegar a nuestras vidas, y de detenernos así como así a todos! A todos!

Sin embargo miramos un poco más allá y vemos cómo los animales retoman espacios de la naturaleza, las aguas son más claras, la temperatura está siendo más fresca….. no es para preguntarnos ¿cuál es el impacto de real de actividades que podemos hacer de manera distinta? Detenerse…. Detenerse…. Es incomodo pero necesario.

Por años prácticas de meditación han estado demostrando los beneficios de detenerse y encontrar el mundo interior, esa necesidad de cultivarse y fortalecerse para hallar respuestas y recursos como la resiliencia que son tan importantes hoy en día. La resiliencia, el recurso magistral que no sólo nos permite adaptarnos a contextos complicados, sino que nos transforma positivamente y nos eleva sobre la crisis, con aprendizaje y paz interior. Creo que de ahora en adelante no hay excusas para de vez en cuando en nuestras agotadas vidas decidamos voluntariamente detenernos, contemplarnos y revisar aquello que deseamos para seguir de manera inteligente y en perfecta armonía y paz con nuestro verdadero sentido de la vida, espero lo consigas!


“This City”/ Esta Ciudad

Glennys González

Sam Fischer, “He estado viendo gente solitaria en habitaciones llenas de gente, cubriendo sus viejos corazones rotos con nuevos tatuajes, esta ciudad me va a romper el corazón, esta ciudad va a amarme y me dejará solo, esta ciudad me tiene persiguiendo estrellas, han pasado un par de meses desde que me sentí como si estuviera en casa, ¿me estoy acercando a saber a dónde pertenezco?, esta ciudad me va a romper el corazón, ella siempre va a romperte el corazón. Recuerdo las mañanas cuando mi cabeza no me dolía, y recuerdo noches en que el arte no tenía ganas de trabajar…”

Si tal como dice Sam Fischer en su canción “This City” “…Esta ciudad me va a romper el corazón, ella siempre va a romperte el corazón…”, ¿en parte describe el sentimiento de algunos ahora?. Quienes nos dedicamos a pensar en la ciudad, en comprender sus necesidades, interpretar sus deseos, y promover sus sueños, nos acostumbramos a hacerlo desde sus calles, recorriendo cada rincón que pueda darnos información de cómo vivirla, y mientras menos actividad tenga resulta más interesante porque nos reta a darle movimiento, estamos convencidos de que cada espacio debe generar movimiento, a diferentes ritmos y velocidades marcadas por sus características propias, pero siempre habrá movimiento, justo lo que por ahora NO podemos tener, se han bloqueado las fronteras entre ciudades incluso entre sectores, lo que limita de manera necesaria ese movimiento, que lo determina la concentración de personas y de actividades económicas, para evitar la propagación de un virus llamado COVID-19,que ha infectado a tantos países como para decretar el nivel de pandemia por la Organización Mundial de la Salud.

Las medidas de prevención al contagio indican aislamiento social, mantenerse a una distancia mínima de dos metros entre personas, evitar cualquier tipo de contacto y hacer un esfuerzo por no salir de las casas en caso de no ser por comida o medicinas. Las fronteras son custodiadas por organismos de seguridad que deben velar porque nadie se mantenga en las calles, esas mismas que tan acostumbrados estamos a transitar, y que ahora nos vemos en la necesidad de abandonar para proteger nuestra salud y la de los demás, lo que se traduce en inevitables cambios, en los comportamientos humanos, en las actividades económicas y hasta en la manera de ver a las Ciudades.

Sobre cambios se viene hablando desde hace un tiempo ya, cambiar el modelo de las ciudades desarrolladas por ciudades sostenibles y resilientes, nos dice la Organización de Naciones Unidas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana con metas que cumplir para el año 2030, como garantizar el servicio de agua potable a toda la población, cosa que hoy en el año 2020 son muchas las regiones que no poseen servicios básicos y en otros sectores aun con la infraestructura de redes y las fuentes del recurso no se cuenta con agua en las casas por una gestión ineficiente de los gobernantes, lo que se relaciona con otra de las medidas para evitar la propagación del virus COVID19, que indica lavar constantemente las manos con agua y jabón para eliminar posibilidades de contagio.

Tomando estas y otras medidas, el mayor de los cambios es el mantenernos en casa, adaptando las actividades a otro espacio, dejando la ciudad afuera, y esto para algunos puede sentirse tal como dice Sam en This City “…he estado viendo gente solitaria en habitaciones llenas de gente, cubriendo sus viejos corazones rotos con nuevos tatuajes..”, porque eso implican los cambios, descubrir sentimientos que nunca imaginamos que podían manifestarse en nosotros, vernos rodeados de nuestra familia como nunca antes y aun así vernos solos, o  por el contrario sentirnos tan desbordados que podemos llenar espacios vacíos, quizás con nuevas experiencias y hábitos que cubren viejas costumbres.   

Ese cambio al dejar a la ciudad afuera, y solo poder verla en medios de comunicación digitales, o quizás desde los balcones y ventanas, se puede reflejar en las siguientes líneas de la canción, “…esta ciudad me tiene persiguiendo estrellas, han pasado un par de meses desde que me sentí como si estuviera en casa, ¿me estoy acercando a saber a dónde pertenezco?…“, tal cual podría ser el sentimiento de proyectarse a futuro, cuando todo sea mejor y logremos nuestros propósitos, al mismo tiempo que añoramos los momentos en que él estar en la calle de un lado a otro nos hacía desear volver a casa, porque eso no implicaba trabajo ni estudios, “…Recuerdo las mañanas cuando mi cabeza no me dolía, y recuerdo noches en que el arte no tenía ganas de trabajar…” solo estar en casa porque queríamos refugiarnos en nuestro espacio, muy distinto a la ciudad aunque sabes que “…Esta ciudad me va a romper el corazón, esta ciudad va a amarme y me dejará solo…”es el espacio que nos pertenece a todos y por esa razón debemos valorarlo, justo ahora que no lo tenemos para amarlo y por eso no lo podemos volver a dejar solo.

Link: http://m.youtube.com/whatch?v=IOVYycKsgXQ


LA CULTURA TAMBIÉN DEBE SER SANADA DEL COVID-19

Por: Melany Kors/@korsmelany/extremodamente@gmail.com

La ciudadanía se encierra, las economías se contraen y uno de los sectores que más se ha visto afectado resulta ser irónicamente el gran escape al aburrimiento y la confinación de la población mundial. Numerosos músicos ofrecen conciertos desde sus casas, las compañías de teatro y museos abren las puertas a espectadores virtuales, las casas se han convertido en pequeñas salas de cine, los videojuegos han resultado ser las niñeras perfectas para los niños, las librerías y editoriales abren las páginas de sus libros de forma gratuita… todo con un mismo fin, motivarnos a quedarnos en casa.

Sin embargo estos aportes más allá de reflejar una gran conciencia y ética social encierran también probablemente una de las mayores crisis económicas del sector cultural y creativo. Las salas de cine, los museos, salas de conciertos, teatros y en general cualquier centro cultural fueron los primeros en cerrar sus puertas, aun mucho antes de que gobiernos tomaran medidas más sofisticadas en relación a la prevención de la propagación del COVID-19.

Revisemos algunos números, en China por ejemplo, que fue el primer país en verse afectado, el 78% de las 2.136 compañías culturales registradas en Pekin cerraron sus puertas y el 72%  aseguraron verse gravemente afectadas. (1)

En España, el 64,7% de las empresas culturales son autónomas y no cuentan con trabajadores asalariados, lo que supone un aproximado de 72.899 compañías cuyos trabajadores tanto directos como indirectos están siendo afectados (2); mientras que en Colombia, se espera una pérdida estimada de 210.000 millones de pesos para  las industrias de producción de eventos en menos de dos meses, según Forbes.Co. (3)

Esto sólo por mencionar algunos casos específicos, cabe destacar que se estima que las industrias culturales y creativas representan la cuarta fuerza laboral del mundo al generar alrededor de 114 millones de empleados, de los cuales 16% están el Latinoamérica (4), lo que implica probablemente que gran porcentaje de estos trabajadores a nivel mundial esté en riesgo tanto económico y como social.

LAS POLÍTICAS CULTURALES COMO SOLUCIÓN A LA CRISIS.

Muchas son las medidas que los gobiernos están ofreciendo actualmente para dar cara a la crisis cultural, el primer país en ser ejemplo de ello fue Alemania, cuya Ministra de Cultura Monika Grütters declaró que la cultura “no es un lujo decorativo” comprometiéndose a ofrecer fondos adicionales a la cultura además del presupuesto ya existente.

En España los entes gubernamentales ya están trabajando de la mano con la Federación de la Música de España, en un plan para la recuperación y reconfiguración de la industria de la música a partir de este año hasta el 2023, este plan consiste, entre otras cosas, en la creación de un fondo estatal para el apoyo de la industria musical, un plan de choque que subvencione con bonos culturales el consumo artístico de los jóvenes y que incentive también la inversión de la producción de la música española; un estudio sectorial de la música en el país, la aprobación de incentivos fiscales, el diseño de un nuevo marco fiscal que se ajuste mejor a las particularidades del sector y un plan para el impulso del talento humano con miras a la internacionalización del talento local.

Además de ello, este plan de trabajo hasta el 2023 implica también un proyecto específico de protección del capital humano y un plan estratégico de comunicación, promoción y marketing  enfocado en el talento local y el desarrollo del turismo nacional e internacional basado en el desplazamiento a eventos musicales en distintas regiones. (5)

Sin embargo estos no son los únicos países que actualmente están haciendo frente a la crisis cultural, Según la EFE de Madrid, (6) Bruselas ha destinado $40.000 millones a inversiones económicas al sector cultural y creativo, mientras Francia ha destinado $23,8 millones para medidas de emergencia en el sector cultural, divididos en $10,8 millones para la música, $5,4  millones para los espectáculos en vivo, $5,4 millones para la edición y $2,1 para las artes plásticas, mientras que en el caso del cine y teatro recibirán de forma anticipada las subvenciones además de la exoneración del impuesto sobre las entradas que debían abonar en el pasado mes de marzo.

El gobierno de Italia por su parte, ha creado el Fondo para Emergencias de los Espectáculos Audiovisuales, que cuenta con $140 millones para todo el 2020, además de la suspensión del pago de impuestos y retenciones tanto para el sector cultural como el gastronómico. Asimismo, el Ministro de Cultura de Gran Bretaña, Rushi Sunak, anunció también que dotarán con $390.000 millones en préstamos a empresas, y la Asociación de Museos ha pedido al gobierno que el presupuesto del Festival de Gran Bretaña a celebrarse en el 2022, sea destinado al rescate de museos en riesgo, de ser aceptada esta propuesta, los museos contarían con $141 millones para hacer frente a la crisis actual. (6)

En Latinoamérica, sin duda Colombia ha sido el mejor ejemplo de políticas culturales de emergencia, ya que el gobierno ha habilitado más de $120.000 millones, según el Consejo Nacional de la Economía Naranja, los cuales han sido divididos en más de $80.000 millones a la seguridad social de 3.000 artistas y gestores culturales a través de los BEPS (beneficios económicos periódicos) y más de $40.000 millones a las actividades de creación de espectáculos de artes escénicas ya sea presencial o virtual. Asimismo se ampliaron los plazos para la contribución parafiscal de espectáculos escénicos y de desarrollo cinematográfico hasta el 31 de octubre de este año.

Cabe destacar también que un beneficio notorio de toda esta crisis ha sido el auge de opciones digitales como por ejemplo el consumo de música, teatro y cine en línea así como el turismo inteligente. Gao Zheng, Director del Departamento de Desarrollo Industrial del Ministerio de Cultura y Turismo de China, comenta que el país está trabajando actualmente en múltiples ofertas  para digitalizar la industria cultural, basadas en inteligencia artificial y tecnologías 5G, además de esto las autoridades financieras de Pekin ampliaron en marzo las ofertas de créditos  para el sector cultura y turismo. (7)

No cabe duda que el sector cultural está afrontando grandes retos hoy en día, retos que debemos comenzar a comprender desde su forma más amplia, ya que esto no sólo afecta a los más de 114 millones de trabajadores culturales del mundo sino que además significa pérdidas económicas  para los países relativas a lo que estos sectores generan, lo que es aproximado a $4.290 millones a nivel mundial. Estos datos nos ayudan a comprender el impacto económico del sector cultural y creativo más allá del invaluable impacto de bienestar social y sentido de pertenencia basado en el desarrollo de las identidades culturales. Es hora de dejar de ver a la cultura como una fuente generadora de gastos y comenzar a comprenderla como una herramienta de fortalecimiento social y económico, más aun en países en vías de desarrollo donde las nuevas formas de generar riqueza en el mundo los están obligando a apostar a lo más básico y a la vez más prometedor que poseen, su cultura.

Ya para cerrar  quiero compartir la reflexión de Cibran Sierra Vazquez (2) quien comenta: “Nuestra identidad se alimenta de las artes. No podemos existir sin ellas, porque de ellas emana nuestra condición humana. Abandonar a su suerte a quienes hacen posible que soñemos, que nos emocionemos y que la imaginación nos haga tolerable la enfermedad, el dolor y nos proporciona las herramientas críticas para luchar por un mundo mejor, es un crimen contra la esencia de nuestra humanidad”.

(1) Universidad Normal de Pekin, encuesta publicada el 10 de febrero de 2020

(2) Sierra, Cibran, El coronavirus a escena en elpais.com

(3) Así impacta el coronavirus al sector cultural y de espectáculos, en panorama.com

(4) Buitrago, Felipe e Ivan Duque. Economía naranja, una oportunidad infinita, Banco interamericano de Desarrollo (BID). 2013

(5) Es música amplía las medidas urgentes y de recuperación de la industria de la música ante la crisis del coronavirus, en apmusicales.com. publicado el 27 de marzo de 2020

(6) ¿Cómo ayudan los gobiernos a la cultura ante el coronavirus? EFE Madrid. Publicado el 19 de marzo de 2020

(7) China desarrolla la industria cultural y turística digital para superar impacto de COVID-19 en spanish.xinhuanet.com



La crónica menor

SEMANA SANTA INÉDITA

Cardenal Baltazar Porras Cardozo

Estamos a las puertas de iniciar una semana santa “inédita”, “inusual”, que no es para estar perplejos o indecisos. Es una oportunidad para valorar más y mejor lo que significa” la ausencia de lo usual”, que nos lleva a darnos cuenta de lo importante que es la nostalgia y necesidad de lo realmente valioso. El Papa Francisco en la tarde del Viernes de Concilio, ha querido “entrar” en el hogar de todos, en un momento difícil para expresar su cercanía y afecto. Escudriñemos en el sentido trascendente de vivir estos días, tal vez, con mayor ímpetu y fe, para que alumbre el camino del futuro cercano, cuando volvamos “a la normalidad”, que no debe ser tal, pues exigirá repensar y reprogramar casi todo, para que la lección sea provechosa.

El espíritu misionero y la creatividad de muchos creyentes nos ha regalado una serie de subsidios para que vivamos la semana santa en casa. Son muchas y variadas las iniciativas que a través de las redes están llegando. Bendito sea Dios. Sin embargo, es bueno hacer memoria. Los momentos difíciles, la ausencia de presbíteros para la eucaristía, las trabas a causa de fenómenos naturales o de los obstáculos que pone la sociedad, han sido pan nuestro a lo largo de la historia. Nuestros mayores, pensemos en el lejano oriente donde la fe cristiana se mantuvo por siglos gracias a la trasmisión del evangelio en el hogar, al calor de las familias, en la ayuda mutua de comunidades que se comportaron como la buena semilla que dio fruto abundante porque fue regada por la gracia divina que, misericordiosamente, anima y consuela a quienes se conservaron fieles a lo que un día sembraron misioneros intrépidos.

No hay que ir muy lejos. La fe en la Venezuela decimonónica, milagrosamente se mantuvo y creció en ausencia de sacerdotes y misioneros. Sólo en algunas de nuestras ciudades y pueblos, a diario o esporádicamente, se contó con algún sacerdote que podía celebrar los sacramentos. La evangelización, la catequesis, las lecturas devocionales, porque el manejo de la Biblia no estaba tan difundido como ahora, quedó en manos de la feligresía. Mamás catequistas, rezanderas/os que presidían celebraciones, en el bautismo -“echar el agua”- o en los velorios y aniversarios de difuntos. Hombres cofrades que se encargaron de mantener viva las tradiciones procesionales con rezos, cantos apropiados, cuido y mantenimiento de los templos. Los pesebres o nacimientos, los aguinaldos, las semanas santas, las fiestas patronales, las actividades comunitarias para pedir lluvia, ausencia de plagas, buenas cosechas, y tantas otras, son “el milagro” que “en estos dos milenios de cristianismo, innumerable cantidad de pueblos han recibido la gracia de la fe, la han hecho florecer en su vida cotidiana y la han trasmitido según sus modos culturales propios” (EG 116).

Me he sentido enriquecido con la variedad de expresiones de fe popular que he encontrado en los pueblos llaneros y en las montañas andinas. Verdaderos maestros de una fe viva y esperanzada. Las tradiciones navideñas, la cruz de mayo, las novenas, las salves a la Virgen y a los santos, los responsos a los difuntos, unas veces cantados en latín “macarrónico” pero inteligible, los “monumentos”, especie de creaciones artísticas con objetos sencillos para “honrar” a un santo o un difunto, y muchas otras. Casi todas esas manifestaciones terminan con un compartir fraterno, una comida comunitaria, aunque no sea más que una bebida, un pan, arepa con queso, y eventualmente un hervido o sancocho. Así que tenemos donde mirar, recrear y actualizar.

“Celebramos la Semana Santa de una manera verdaderamente inusual, que manifiesta y resume el mensaje del Evangelio, el del amor ilimitado de Dios. Y en el silencio de nuestras ciudades, resonará el Evangelio de Pascua. Dice el apóstol Pablo: “Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” (2 Cor 5, 15). En Jesús resucitado, la vida ha vencido a la muerte. Esta fe pascual alimenta nuestra esperanza. Me gustaría compartirla con vosotros esta noche. Es la esperanza de un tiempo mejor, en el que también nosotros podamos ser mejores, finalmente liberados del mal y de esta pandemia. Es una esperanza: la esperanza no defrauda; no es una ilusión, es una esperanza” (Papa Francisco).Zona de los archivos adjuntos


La crónica menor

¿A QUÉ APOSTAMOS?

Cardenal Baltazar Porras Cardozo

La pandemia del coronavirus tiene al mundo de cabeza. Vemos espantados lo que ha pasado y sigue pasando en países con alto grado de desarrollo. Ni la tecnología, ni los avances hospitalarios, ni la seguridad social, ni el bienestar de sociedades con grandes recursos, tienen cómo combatir a un “enemigo invisible”, casi intangible, pero real, porque pasa como la guadaña de la muerte llevándose a quien se encuentra en su camino.

Nosotros, desnudos de casi todo, sumidos en una crisis sin precedentes, no estamos ausentes de caer en sus garras. Si hemos sufrido en estos años por las carencias de lo más elemental, cómo es que nos pavoneamos de tener dominada la situación, sin la suficiente información, sin conocimiento de los intríngulis que se manejan desde el poder, queriendo llevar el agua a su propio molino. Pareciera que no somos conscientes de que solos no vamos a buen puerto. Para que no haya sombra de dudas o malentendidos, tomo prestadas las palabras del editorial de hace meses de una revista española de pensamiento cristiano.

“Vivimos de lleno en la era del enfrentamiento. La defensa de las ideas ya no se realiza en el debate público con propuesta y argumentos, sino que el insulto y el descrédito del contrincante son las únicas y mejores armas. El ensayista francés Christian Salmon ahonda en la sociedad hiperconectada e hipermediatizada, en la que la palabra pierde todo su valor porque para “ganar” es necesario el enfrentamiento, imponer la propia verdad, la que convenga en cada momento. Esta situación provoca confusión, porque el camino de la confrontación marca el discurso mediático donde ya no hay argumentos racionales sino simplemente emociones, ideologías, sin que las personas de carne y hueso cuenten para nada.

“Ante esta situación, más que nunca, la Iglesia apuesta por la cultura del encuentro, apuesta por el diálogo desde la verdad, la razón y un marco común de referencia con un único objetivo: el bien común.” Sabiendo que la imagen ideal del Papa Francisco es la del poliedro, con muchos lados formando unidad, encontramos en nuestra sociedad actual la necesidad urgente de que las diferencias se complementen, se enriquezcan y se iluminen unas a otras. Hay que salir de la dialéctica de los contrarios. Nuestra perspectiva de pensamiento tiene que superar ese enfrentamiento. Por eso, buscando la esperanza y a través del diálogo, los católicos queremos centrarnos en el bien común, la paz, la justicia y la libertad de todos los ciudadanos.

Estas reflexiones parecen adecuadas para nuestro presente. El coronavirus ha destapado, sin buscarlo, nuestras deficiencias pero también nuestros anhelos de salir de este fango. Si no apostamos todos a la gente, a los más pobres, a la periferia, a los excluidos, vamos a un caos mayor del que nos va a ser más difícil levantarnos. Apostemos a la vida, a la sensatez, a la sonrisa y la esperanza de todos. Es la oportunidad maravillosa que nos brinda esta pandemia. Que así sea. 


Coronavirus con C de cuarentena y Compromiso

Por: Mariana Marchena

Hace un tiempo escribía un artículo sobre una crónica de un viaje y comenzaba bromeando haciendo una analogía sobre las siglas cronológicas a.C que conocemos como Antes de Cristo , acotando que mi viaje había sido a.C pero que en este caso era Antes de Cadivi .  Ahora pienso que luego del cese de esta Pandemia nuestras historias podrán también utilizar como punto de referencia  las siglas a.C pero que esta vez significarán antes del Coronavirus. Pero lo más importante es que también utilizaremos  d. C. Después del coronavirus . Todo pasa

Sabemos que no es fácil asumir una cuarentena estamos hechos para ser libres .  No es Fácil estar encerrados con la incertidumbre de cuáles serán las consecuencias económicas, sanitarias, políticas y sociales  de esta situación, sin embargo el mundo requiere de nuestra calma , cordura y sensatez .

Todo pasa : Así  es y así será , lo único estático es el cambio. Recuerdo hace varios años atrás, estuve por razones de salud confinada a una silla de ruedas por 5 meses, cuadripléjica. No podía valerme por mi misma. Los días todos eras iguales no sabia qué me daba más ansiedad la noche o el día .  Un montón de exámenes que me causaban ansiedad pues nadie daba con el diagnóstico, me preguntaba si mi vida sería así por siempre , si todo volvería a la “normalidad “ . Y al cabo de varias semanas comprendí que más allá de mi familia, de los médicos y de mis oraciones todo dependía de mi .

Fui cambiando mi actitud, a vivir cada día ( sé que suena a cliché), sin evadir , más bien reflexionando y aprovechando al máximo cada segundo y mi cuerpo se fue relajando.  Fue un tiempo fuera de mi “ normalidad “ para mirar ; mirar a los demás y a mi misma.  Para aprender  y aprehender y también desaprender. Salvando las distancias de las situaciones, con esto quiero simplemente que en estos tiempos de cuarentena que vive el mundo! No lo veamos como algo negativo . Afuera el personal médico , protección civil , policías y militares  están haciendo su trabajo ; pero en nuestras casas nosotros debemos hacer el nuestro.

Este tiempo fuera, en lugar de verlo como tiempo perdido, veámosle como un tiempo de aprendizaje, de reflexión,  de comunicación con las personas que en nuestra “normalidad “ no lo hacemos, descansar, ordenar  y evaluar cómo soy y seré antes y después de la Pandemia . 

Estoy segura que estos tiempos nos cambiarán pero esto también pasará y seremos mejores seres humanos .  El ministro de la defensa de España  dijo hace unos días “ estamos en un momento bélico sin armamento”  y también habló de la moral de la gloria del soldado , que cada soldado va a la guerra sabiendo o al menos con el objetivo de ganar.

De esta batalla saldremos, no seremos los mismos pero sí más conscientes. Si aplicamos las C  de : Compromiso, Comunicación, Cuarentena , de No Contagiar al otro, Conversión .

Aprovechemos para leer, meditar, cocinar, comunicarnos con las personas que amamos incluyéndonos y vivir un día a la vez . 


La crónica menor

MARTINEZ MONTAÑES

Cardenal Baltazar Porras Cardozo

Para un latinoamericano visitar Sevilla es encontrarse con la pátina de la cultura integral que llevaron de la Península al Nuevo Mundo lo mejor de sí, su vida, sus costumbres, su arte y su fe profunda acrisolada en el contacto con la dominación mora, que no le hizo perder la identidad cristiana, sino que la enriqueció con ese embrujo que celebra todos los actos de la existencia, vida y muerte, con pasión.

La religiosidad popular nuestra tiene el sello indiscutible de lo andaluz y de lo sevillano. La belleza de las Inmaculadas y de otras devociones de la Virgen, portan consigo el trascendental de lo bello que le imprime un dinamismo especial para superar adversidades y contrariedades. En el Real Convento de Nuestra Señora de la Merced de la noble ciudad de Sevilla, convertido hoy en Museo, tiene lugar la exposición “Montañés, maestro de maestros”. Juan Martínez Montañés, nació en la provincia de Jaén en 1568 y murió en Sevilla en 1649cuando la epidemia de peste azotó la ciudad y fue sepultado en la iglesia de la Magdalena. Es uno de los hitos de la escultura española barroca de la escuela sevillana. Su arte cruzó en Atlántico, ya en su tiempo, en obras propias o atribuidas a él, y en reencarnarse en las escuelas del nuevo continente, con ese tono mestizo que le confiere colorido y singularidad.

A los 20 años pasa el examen y fue declarado “hábil y suficiente para ejercer oficio”. Cuántos pasos de la Pasión, representaciones de los apóstoles y sobre todo de los Juanes, el Bautista, el Apóstol y otros más, pero, sobre todo, en la armonía y fuerza de las representaciones de la Virgen, sobre todo en la devoción a la Inmaculada tan propagada desde España mucho antes de ser declarado el dogma. Prueba de ello, el patronazgo que tiene Mérida, a petición del Rey Carlos III, cuando se creó la diócesis de Mérida de Maracaibo. Las procesiones con sus pasos, la indumentaria de los cofrades y la organización de las mismas tiene en el nuevo mundo el rasgo sevillano. Eran tales los privilegios que tenía la catedral hispalense que, en la creación de las diócesis coloniales, figura entre sus preeminencias gozar de los mismos títulos y concesiones de la de Sevilla. Por ejemplo, en la vestimenta de los canónigos y en varias de las ceremonias del tiempo navideño y de semana santa.

La exposición recoge 44 obras del artista y una docena más de sus maestros, contemporáneos y discípulos. Varios San Cristóbal con el Niño en los hombros, pues su nombre alude a la función como portador de Cristo, por lo que se le encomendaba la custodia de los viajeros, tan expuestos entonces al cruzar el mar océano. En varios templos sevillanos se encuentra su imagen a la entrada. Varias tallas de San Pedro y San Pablo, un San Bruño de una sobriedad y paz que haría decir “que no habla porque es cartujo”; y de la iglesia de la Anunciación de Sevilla, dos tallas de madera tallada, policromada y tela encolada de San Ignacio de Loyola y San Francisco de Borja, que, en palabras de Francisco Pacheco, suegro de Velásquez, “se aventaja a cuantas imágenes se han hecho de este glorioso santo, porque parece verdaderamente vivo”.

Difícil expresar con palabras la belleza visual de esta exposición que se puede abrir en internet para solazarse en su contemplación. En medio de tanta aspereza en la que nos hace vivir la situación del país, es un oasis de paz, que aseda el alma y le da vigor para seguir en la lucha por ser protagonistas del bien común, la paz y la fraternidad.

La crónica menor

LA SANTIDAD UN DESAFÍO UNIVERSAL

Cardenal Baltazar Porras Cardozo

Acabo de participar en Roma en el simposio internacional sobre la pedagogía de la santidad, un desafío universal para los fieles laicos. Una frase del papa Francisco sirve de slogan a este encuentro: “en la medida en que se santifica, cada cristiano se vuelve más fecundo para el mundo” (Gaudete et exsultate, 33). Pudiera parecer a muchos que se trata de un tema pasado de moda o sin sentido para el mundo de hoy. La Fundación Pío XI, de la Acción Católica en colaboración con la Federación Internacional de la misma, ha promovido este encuentro, con la participación de personas de trece países de cuatro continentes, para escuchar, compartir y abrir caminos a la promoción de una vida sana y la necesidad de ejemplos de vivir valores y virtudes muy humanas que tienen en el cristiano una exigencia todavía mayor.

A primera vista pareciera que la sociedad de hoy valora más a quienes son “más vivos y audaces” en aprovecharse de los demás, por caminos torcidos. La verdad, la trasparencia, el bien común, la equidad, la justicia y la libertad, no parecen ser virtudes a promover, al contrario, se exalta la viveza de quienes con mayor habilidad y sin escrúpulos se enriquecen, disfrutan o se hacen del poder a costillas de los más ingenuos o permisivos.

Hay que ser cristiano, laico, en salida como repite a menudo el papa Francisco. Somos ciudadanos del mundo, protagonistas activos y responsables de la ciudad de los hombres, cada uno en su propio ámbito, según las propias competencias e inclinaciones, pero cada uno en el espacio del bien común, que es el bien no solo mío sino de toda la comunidad. No basta estar a la defensiva, es urgente reencontrar el sentido de trabajar en equipo, juntos, reorganizar la sociedad a partir de las necesidades de los más débiles. Esto es uno de los desafíos para los laicos cristianos de hoy, animados de una visión profética inspirada en el Evangelio. Este es el sentido del testimonio laical, la semilla que pueda dar origen a una historia nueva y un nuevo testimonio de los cristianos de hoy.

La novedad del Evangelio tiene incidencia en las grandes cuestiones sociales. Todo lo que lesiona la dignidad humana y que obstaculizan la realización de la persona humana y su vocación para el desarrollo y la salvación total. Están ligados a los desafíos de la formación y de la profundización en las enseñanzas sociales de la Iglesia, asuntos tales como las injusticias sociales, los conflictos permanentes y las guerras, las violencias de todo género, la violación de los derechos humanos, la creciente y persistente pobreza, la corrupción y la mala gestión de los líderes sociales y políticos, los problemas ligados al medio ambiente, la falta de reconciliación, la desigualdad de oportunidades y responsabilidades entre los hombres y las mujeres, en fin, en todo aquello que hiere la convivencia fraterna y la igualdad.

La historia nos enseña que en todos los tiempos y lugares ha habido creyentes que han dado ejemplo con su vida de la presencia de Dios en los pequeños gestos de la vida ordinaria. No nos avergoncemos de caminar contracorriente, no perdamos el ánimo ante los obstáculos y las dificultades. Francisco nos urge a no tener cara de velorio o cementerio, ya que no nos debemos dejar robar la esperanza en la gracia que Dios nos ha dado. Reforcemos con una espiritualidad vigorosa, la certeza de que el bien supera los males, y que la constancia en la oración y el fortalecimiento de los valores más auténticos son las mejores armas para ofrecer una luz al mundo que nos rodea.

6.- 9-2-2020 (3612)


Ejercicio matemático de conciencia

Por: José Antonio Perella

En días pasados el cliente de un contador amigo le anunciaba que retiraba su cuenta por no poder pagar sus honorarios. – Me resultan muy costosos, es que tú le pagas demasiado a tus empelados, se justificó el cliente que abandonaba a su contador de años. El contador amigo, luego de unos segundos de reflexión, le dijo – estimado cliente, el problema no es mi tarifa, el problema son tus ventas, están demasiado bajas y lo que antes yo cobraba era insignificante, pero ahora te pesa porque vendes poco, el cliente le respondió que de hecho ese era su principal problema, vendía poquísimo, y le afirmó – es que la gente está pelando, no le sobra plata para venir a mi negocio” a lo que el contador le contestó “ – pues tengo la solución a ese problema, le voy a pagar a mis empleados tres veces más de lo que le pago, o mejor cinco veces más de lo que ahora ganan y te aseguro que irán al menos una vez a la semana a consumir en tu negocio, ¿que te parece esa idea?

En verdad será un ejercicio por demás interesante si todo el sector privado decide, dadas las condiciones de despenalización del sistema cambiario, empezar a trasladar porcentajes de su costo de ventas al costo de personal y hacer que la gente gane más dinero. Imaginemos si empelado de ese contador, que según el cliente gana “demasiado” porque recibe un ingreso mensual de 600 mil Bolívares recibiera 3 millones. Y que su jefe, el gerente de la cuenta en vez de recibir los “extraordinarios” 3 millones recibiera 15 millones mensuales. ¿Que sucedería? Hagamos ese ejercicio:

El costo del servicio del contador subiría de manera considerable, pero no proporcionalmente. 2- Los empleados de ese contador podrían acceder a bienes y servicios aumentando las ventas de los comercios que quedan cerca de su trabajo o de sus casas. 3- si la gente de alrededor recibe ajustes de esa magnitud en sus empleos, las ventas de esos locales aumentarían de manera notable y podría el comerciante pagar el servicio del contador sin mayor problema.

No hay dudas que esta es una aproximación simplista a la problemática, pues no hay nada más inflacionario que aumentar el poder adquisitivo de un consumidor que no logra encontrar oferta suficiente. Pero lo que se propone en este ejercicio no es un aumento general de sueldos y salarios vía decreto, de manera autoritaria, ciega y obstinada, de lo que acá se habla es de un proceso paulatino auspiciado por la conciencia de que es fundamental mejorar el poder adquisitivo de los empleados y que no se trata de trasladar el aumento del costo del recurso humano al precio de venta sino de reclasificarlo desde el costo de ventas que había estado lleno de distorsiones especulativas en muchos casos con intensiones proteccionistas hacia el ingreso de los trabajadores.

Como se dijo en artículos anteriores, en industrias en que el costo del personal es históricamente el 20% no podemos pretender pagar el 5%. Ya las distorsiones cambiarias están menguadas, entonces no hay mas escusas, hay que dar el paso. La gente tiene que ganar más, ¡mucho más!

Y entonces veremos cómo poco a poco aparecen otra vez las filas en el cine, y disfrutar las hamburguesas de los locales de comida rápida vuelven a ser la opción preferida con los niños los domingos, y veremos de nuevo las tiendas de ropa y calzado con gente animada probándose las prendas y haciendo fila en la caja paga pagarla. Y cuando todo lo demás empiece a mejorar, porque ya alguien dio el primer paso, los bancos empezaran a dar créditos de nuevo, las empresas empezaran a crecer y necesitarán más personal y competirán con mejores sueldos y condiciones para atraerlo y retenerlo, y la gente empezará a invertir, y el país empezará poco a poco a ser otra vez uno más normal, preparándose para cuando aquellos que nos gobiernan se pongan de acuerdo y nos dejen en paz, poder emprender el maravilloso camino que nos llevará al país porvenir.


La crónica menor

ALEJANDRO DE HUMBOLDT

Cardenal Baltazar Porras Cardozo

Los avatares de la crisis que vive nuestra patria no dejan lugar a recordar y hacer memoria de hechos relevantes que forman parte de nuestra historia. América y Europa han conmemorado con júbilo y agradecimiento el 250 aniversario del natalicio del Barón Alexander von Humboldt quien vio la luz del mundo en Berlín el 14 de septiembre de 1769. De familia aristocrática tuvo una esmerada educación universitaria y es considerado uno de los padres de la geografía universal moderna.

Como hijo de su tiempo fue un enciclopedista por sus vastos conocimientos de la botánica, la geografía, la naturaleza y todas las disciplinas colaterales, unidas al gusanillo de descubrir como explorador las bellezas desconocidas del nuevo mundo.

La gigantesca obra “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente (París, 1807)” recoge en treinta volúmenes la expedición que en compañía del médico francés Aimé Bonpland realizó, entre otras, por las tierras venezolanas, dejándonos la descripción de la geografía, la flora, la fauna, el clima, los suelos y las costumbres de los habitantes de los parajes recorridos. Gracias a ello, tenemos un retrato fidedigno de lo que era buena parte del territorio patrio a comienzos del siglo XIX. Recorrieron buena parte de la Capitanía General de Venezuela desde el oriente hasta el sur, el centro y el occidente. En Caracas conocieron y compartieron con el joven poeta Andrés Bello. Humboldt vivió hasta los 90 años, muriendo en su natal Berlín en 1859.

Venezuela le es deudora a estos don grandes e intrépidos científicos y exploradores de dar a conocer su obra y trayectoria para que las actuales generaciones valoren y aprecien lo que estos dos grandes europeos dieron a conocer al mundo entero las bellezas y riquezas de nuestro suelo y la bonhomía de sus habitantes. Algunas instituciones llevan su nombre y en las empinadas cumbres andinas hacen guardia detrás del pico Bolívar de dos altas montañas que llevan sus nombres.