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Antonio Vasco:

No importa lo que quieras hacer, lo que importa es que seas el mejor

Inés Muñoz Aguirre 

Como una avalancha distintos medios de comunicación se apoderan de nuestro tiempo.  Cientos de canales en Streaming, redes sociales, buscadores, tiendas virtuales, plataformas de reunión, fake news o falsas noticias, podcast y un sinfín de medios alimentan la tan cacareada “autopista de la información” de la que se hablaba en la década de 1990.

Al Gore se quedó corto, porque ni él, ni nosotros contábamos con una pandemia que nos pondría a correr con el objetivo de prepararnos para lo tecnológico bajo presión, para convertirnos en una generación de transición obligada, y para permitirnos la experiencia de ver como se derrumban unos cuantos mitos en torno a la comunicación y surgen otros.

Para hablar de comunicación y de estos temas invito a Antonio Vasco a esta Palabra digital, el aclara que no es periodista y recuerdo aquellos tiempos de nuestro Colegio Nacional de Periodistas en los que se buscaba castigar a quien no tuviera un título de la universidad o a quienes aun teniéndolo no estaban registrados en nuestro gremio.  

El mundo no hay duda que cambia y cada vez con mayor velocidad, son muchos los que hoy fungen de comunicadores con un teléfono en la mano. Las voces engoladas de la radio dieron paso a voces más reales y amigables como la de nuestro entrevistado quien es diseñador gráfico y egresado del Instituto Universitario de  Nuevas Profesiones en Publicidad. Antonio Vasco es hoy un profesional de la radio que lleva adelante su programa Tendecy Book por Kys FM sin perder oportunidad de asomarse a otras propuestas todas ligadas a la comunicación.

_ Cito a Marshall McLuhan quien decía que la mayoría de las personas viven en épocas anteriores y que uno tiene que vivir su propio tiempo, el que le corresponde, nos ha tocado presenciar un cambio impresionante en el ámbito de la comunicación, ¿cómo lo vives?

_ Es un cambio muy rápido, muy brusco. Sobre la marcha nos ha tocado aprender a pedalear y en cada acción ir corrigiendo los posibles errores. La comunicación es la manera más perfecta que tiene el ser humano de conectarse entre sí, porque la comunicación no solo es hablada, es escrita, es a través de un dibujo. 

La comunicación requiere del uso de determinadas herramientas y que se tengan al alcance no indica que todo el mundo tenga capacidad para usarlas bien…

_ La llegada del COVID  lo aceleró todo y colocó sobre la mesa un montón de herramientas, tuvimos que aprender cuáles nos funcionaban y cuáles no. Yo creo que es importante, para todo el que sienta esa necesidad de comunicarse, esa vena, las maripositas, la energía, llámalo como quieras, entender que tiene que prepararse. Los grandes comunicadores continúan preparándose, no se quedan con lo que tenían.

_ Si, además el otro punto importante es que la comunicación ha cambiado… 

_ Antes se tenía la tendencia a dar lo que se conocía como el tubazo, dar la primicia. Creo que hoy en día es más importante dar una noticia contundente antes que una primicia. Las primicias han pasado a ser incluso algo que a veces da pena ajena, porque ocurre que se dan primicias erradas.  En mi programa, por ejemplo, hablamos de la noticia que se convirtió en tendencia, la de Carolina Herrera, una declaración que hizo de que las mujeres de cierta edad no debían tener cabello largo, si no que hay que tener el cabello corto. Lo comenté porque lo que me llamó la atención es que esa frase ella la expresó en un evento en el 2018, pues se colocó como que si la acababa de decir el viernes pasado. 

Así es, eso me llama mucho la atención, hay muchas informaciones que se repiten en todos los ámbitos y mucho tiempo después de ocurridas se vuelven a posicionar como un gran titular.

_ Si, son cíclicas. 

_ ¿No crees que es un síntoma de que estamos tan bombardeados de información que empezamos a perder la memoria?

_ Totalmente de acuerdo contigo. Creo que hay un momento en que incluso actuamos por automático.

Para redondear la idea en la que te cité a McLuhan, ¿cómo ves el tema del pasado y el presente?

_Hay algo muy importante que es el tema de las generaciones. Nosotros vivimos en el pasado sin conectarnos con el presente. Hay que entender que la forma con la que yo aprendí a comunicarme no es la misma que está esperando una persona de doce, trece o quince años. Los medios de comunicación, sea cual sea, la radio, la prensa, la televisión, la parte gráfica, la publicidad, tienen que cambiar de acuerdo con cómo está cambiando el mundo, porque si no pierde conexión. Se queda obsoleta. 

_ ¿Qué rescatas de la experiencia que estamos viviendo?

_Yo creo que parte de esta dinámica que nos trajo el COVID nos deja un aprendizaje. A mi me gusta ver en medio de lo oscuro la luz, porque la sombra no existe sin la luz, y la luz no existe sin la sombra. La pandemia también nos ha traído luces. Hay cosas que tenemos que capitalizar en lo positivo y una de ellas ha sido la búsqueda de cómo comunicarnos, de establecer las relaciones interhumanas que son tan importantes. La priorización, la jerarquización de las cosas, darle la verdadera importancia a lo que es y a lo que no. 

_ Si hablamos de las imágenes surgidas en la Pandemia, ¿Cuál fue la que más te impactó?   

  Yo me asomé al balcón de mi casa, era un silencio ensordecedor, es una ironía de la vida. Ver todas esas imágenes, Cibeles, El Vaticano, la Gran Vía, Nueva York, sin alma.  Todas esas estructuras sin el ser humano pierden su esencia. También me encantó ver los canales de Venecia limpios, limpios los aires, se cerró la capa de ozono. La pandemia nos niveló a todos, no importa tu raza, tu edad, tu condición económica, tu condición sexual, todos estamos expuestos de la misma manera.

¿Hay unas consecuencias claras?

_ La pandemia dijo aquí hay que cambiar, política, educación, religión. El mundo se está reestructurando, no va a ser fácil. Tenía que venir este cambio, conectar con el otro, el colectivo se nos había olvidado.

_ Y en cuanto a la comunicación, además de la avalancha informativa y el uso de las nuevas herramientas ¿qué hemos ganado?

_ Hay gente que está contribuyendo, conectando, está llegando a las nuevas generaciones, aportando desde su punto de vista, asertiva, emocional, buscando conectar. Por decirte un nombre: Gaby Castellanos, ella es correcta, positiva, hay gente que mantiene sus principios, sus valores. Creo que hay gente haciendo cosas buenas.       

DE LO PARTICULAR A LO MASIVO.

La novedad llegó en 1997, así de sorpresa como hoy lo hace la Pandemia, la primera red social fue Sixdegrees. Su creador Andrew Weinreich creó lo que se podría entender como un directorio telefónico, en el que basado en una progresión geométrica se reunían los conocidos de cada persona, validando aquella teoría que a todos, alguna vez nos ha llamado la atención de los seis grados de separación. Después vendrían  friendster, myspace, LInkedin, Facebook,  YouTube, Twitter, Whatsapp, Instagram,  Pinterest,  Google Plus,  TikTok y Mastodon.  Hoy todos vivimos subyugados por ellas.  Lo que no cuentas parece no existir, si no logras el mensaje adecuado no encontrarás quien te celebre y cuando se habla de influencers se asocia el término a lo económico, moviendo en el mundo millones de doláres.

_ ¿Cuál es tu percepción frente a este tema?

_ La aparición de las redes sociales ya nos venía condicionando poco a poco con la manera de comunicar, de como poder manejar los lazos entre personas a la hora de escribir o de hablar. Hoy todo el mundo tiene una pantalla, puede hacer una entrevista, opinar, puede dar su punto de vista y allí es donde yo creo que es importante siempre tener lo que yo recalco muchísimo cuando tengo a mis entrevistados que es la preparación. Para ser un buen comunicador hay que prepararse.  Yo soy un firme defensor de las redes sociales, bien aplicadas. Una bicicleta es maravillosa, me puede llevar de una dirección a otra, pero con una bicicleta yo puedo matar a alguien, allí está la dualidad de las cosas.  Las redes sociales mal utilizadas también se convierten en un arma muy peligrosa que además por ser tan masivas conectan directamente.

Un tema que me parece de mucha importancia es lo que se maneja a partir de los conceptos de influenciadores …

_ Yo no sé cómo manejar los términos de influencerscelebrity, etc., eso me genera un poco de piquiña. Yo soy comunicador porque la vida me ha llevado a ello y me he preparado. Me he asesorado y he tenido la suerte de aprender de gente muy valiosa que ha estado a mi alrededor, yo no soy experto en cine o en moda, soy amante del cine, amante de la moda. Cuando vas con la verdad tienes que ser exitoso.

¿Y en relación con lo comercial?

_  Yo he tenido muchas conversaciones al respecto. A veces ves alguien que tiene un número determinado de seguidores, pero lo importante es que tienes que evaluar si a tu producto le irá bien con determinadas personas. Cada cosa tiene su espacio.  Puedes tener a alguien que tiene 10 seguidores y que cuando manda a sus seguidores que vayan a tomar un café, van los diez, hay el que tiene 50 y a lo mejor nadie va porque no tienen cómo pagar el café porque esa persona lo que tiene es un perfil mucho más popular.  Allí está la inteligencia del cliente, de la relacionista pública, de todo ese engranaje que conforma la comunicación, en saber de qué se trata este tema. Yo prefiero calidad antes que cantidad. 

_ Estas deformaciones, por llamarlas de alguna manera, pueden tener que ver con la cultura, la formación del comunicador, que al final es el gran marco donde reside la información…

_Tienes la responsabilidad de hacer llegar una noticia, firme, clara, hoy en día mucho más porque todos tenemos la posibilidad de expresarnos vía las nuevas formas de comunicación y hay que hacerlo con responsabilidad.

En la época del Fake News es clave no replicar información de la que no estas seguro… 

_ Claro, hay que tener mucho cuidado porque allí se aplica el famoso refrán de que una mentira repetida tantas veces se convierte en una verdad.  Esto se aplica a todo tipo de información, hemos sido sorprendidos con informaciones manejadas en las elecciones estadounidenses, en las elecciones nuestras, y yo siempre digo: antes del lanzamiento fácil de información, también es muy fácil que tomes el link de la misma y la confirmes. Usa Google o las páginas de tu preferencia, los medios que conoces, los periodistas de trayectoria, cuando veas que ellos lo comentan, entonces es cierto, pero si ves que nadie lo está comentando espera, no lo compartas en un whatsapp. Yo creo que hay un afán por ser el primero en decirlo. Además de esto está el “copia y pega”. No hay cosa más horrible. Nosotros que tenemos un portal en Tendency Book, nos va bien porque generamos nuestro propio contenido.  Si lo que se hace es publicar una información tal cual la recibes, a la gente le interesa menos porque la lee igual en todas partes, en cambio si le agregas algo más, ganas. En conclusión, caemos en lo mismo, se trata de preparación, ya sea personal, en equipo, para nutrir tu medio, tu programa, tu proyecto, a nosotros nos toca esa labor para las nuevas generaciones. La comodidad, la practicidad y el vivir en emergencia hace que se caiga en los facilismos.      

_ ¿Cómo le declaras la guerra al facilismo?

_ En mi programa hay gente muy jovencita que pasa por la producción y yo trato siempre de enfatizarles que tienen que investigar, tienen que tratar al invitado con educación, con respeto, tienes que solicitar que te manden toda la cantidad de información que puedan. Esa información hay que plasmarla en la pauta que yo voy a leer, la cual a su vez yo tengo que leer con anterioridad porque no puedo sentarme frente al micrófono sin saber de qué voy a hablar, eso es una falta de respeto a la emisora, al invitado, a los oyentes. No hay nada más rico que sorprender al invitado con una pregunta que no se imagina cómo logré tenerla. Resulta que investigué, lo que investigas se lleva a datos, a cifras, a conocimiento de los proyectos, del libro, de la obra de teatro, de la película, del tema que sea que vayas a abordar.   

_ Este es un tema que tratamos de abordar en la Escuela de Ideas de Pasión País hay que nutrir y estimular a las generaciones que vienen detrás. El bombardeo de información hacia ellos es mucho mas grande del que recibimos nosotros, lo cual hace más difícil la selección…

_ Es como que te atontan. Es como cuando ves una pelea de boxeo y te dan y te dan, no puedes reaccionar, ocurre lo mismo con la información. Si eso está pensado respondiendo a una estrategia es aún peor. Hay sectores que consiguen su objetivo porque hay toda una estructura de comunicación para ello. Desde mi punto de vista, un jingle, un color, todo hay que tomarlo en cuenta.  A veces es tan importante hacer un estudio para elegir una frase, decidir el target al que nos vamos a dirigir, todo eso es clave y vemos cómo conectar. 

Así es, hoy en día la propaganda que es distinta a la publicidad busca y maneja unos derroteros muy distintos a los que manejaba antes y a través de ella se pueden transformar concepciones sociales muy arraigadas, por ello como espectador uno tiene que tener claro que en la medida en que uno esté más preparado será mucho mas difícil que uno sea manipulable.      

_ Claro, un pueblo ignorante es un rebaño muy fácil de manejar para que haga todo lo que yo quiera. Solo hay salvación cuando empiezas a discutir y dudas de lo que te están diciendo. Es muy importante que la gente lo cuestione todo. 

_ Y en cuánto a la publicidad, ¿cuáles son los cambios que más destacarías?   

_  En el ámbito publicitario nos han cambiado todos los esquemas.  Nosotros éramos una sociedad que tenía todas sus marcas de consumo, éramos fieles a determinados productos. Hoy no puedes generar estadísticas, números de nada, porque nos han cambiado todo y eso modifica las conductas. La conducta del venezolano ha cambiado mucho. Recuerdo cuando yo trabajaba en las grandes agencias de publicidad hablábamos de las lovemarks, hablábamos de las marcas de amor. Eran unas marcas aspiracionales. Quedan unas pocas con un trabajo titánico de las empresas por tratar de mantenerlas, otros no han podido manejar esta dinámica.   

Esto va asociado a querer propiciar el pensamiento de que no debes vivir mejor que los demás…    

_ Así es y hay que asumir que desear ser mejor cada día es bueno.  La superación no es satánica, no es mala, todo lo contrario. Han tratado de inocular el mensaje de que si tu tienes un carro y deseas comprarte uno mejor, eso no está bien. Si tu trabajando de forma decente y honesta logras recibir una retribución que te permitirá mejorar tu vestimenta, tu vivienda, tu educación, tu entretenimiento, tienes derecho a mejorar tu calidad de vida.      

MIRANDO HACIA EL ESPEJO

Conversar con Antonio Vasco me ratifica que la pasión es indispensable para disfrutar lo que se hace. Este paseo que hemos realizado por las diversas facetas de la comunicación no tendría valor sin la necesaria consonancia entre lo que se predica y lo que se hace. En el país en el que muchos se rinden con mayor facilidad frente a lo que significa caminar en función de alcanzar los objetivos deseados, hay ejemplos que ratifican que lo importante son las metas. Tejer eslabones que sirven de guía o construir escalones para llegar al espacio que deseas alcanzar. 

_ En este momento de tu vida profesional ¿cómo ves el camino recorrido?

_Yo aquí atajo lo que dice Carlos Fraga de que todo lo que uno hace en la vida funciona. A veces no lo puedes ver, pero luego conectas. Yo realmente quería ser actor. Empecé a hacer extras en Venevisión durante muchos años y después hice mi curso con la señora Amalia Pérez Díaz. No fui actor, pero las herramientas que ella me dio las pongo en práctica en Tendency Book Radio todos los días. Cuando me toca animar un evento, en esta entrevista que tengo contigo.

_¿Cómo elegiste la carrera de diseñador gráfico?

_Yo me llevo seis años de diferencia con mi hermana y hubo un tiempo en mi infancia que estuve muy solo y lo que hacía era pintar. En mi edificio, arriba, vivía una vecina que estudiaba en el Instituto de Diseño de Caracas y yo subía a ver cómo hacía sus trabajos y la ayudé muchas veces. En esos trabajos en que la ayudaba sacaba muy buenas notas y me dije: yo creo que sirvo para esto.  Había otra gran carrera que me apasionaba mucho que era la odontología, cuando visité los espacios de la UCV, no tuve corazón ni conexión con ellos, pero es algo que me sigue llamando la atención. Una vez me explicaron que hay mucha afinidad entre las dos carreras, tienes que diseñar el diente, buscar el mismo color, tienes que tener minuciosidad y fijarte en el detalle.

_ ¿Cómo concretaste tu descubrimiento?

_ Trabajé muchos años en publicidad en Saatchi and Saatchi y tuve la oportunidad de trabajar para una gran agencia en Madrid. Yo creo que uno tiene que hacer lo que realmente quiere en la vida, si yo retrocediera el tiempo y le dijera a mi papá que quiero ser actor él lo recibiría bien, porque lo que siempre quiso es que yo fuera el mejor diseñador o lo que eligiera ser, el mejor odontólogo, el mejor comunicador. Uno es el que pone las barreras, no importa lo que quieras hacer, lo que importa es que seas el mejor, que te prepares, te instruyas. Después del diseño gráfico, estudié publicidad en Nuevas Profesiones, eso era seguir llenando la maleta con conocimientos.  

_ ¿Y cómo llegas a la radio?

_Siempre me ha gustado la música, las baladas, yo siempre he comprado música. Mi cuarto está lleno de CD. Yo siempre fui muy amigo de Monona, María Alejandra López y de Inmaculada Miguel. Unión Radio necesitaba quien les asesorara porque los oyentes se estaban quejando de que la programación musical no era la mejor. La idea era llevar temas nuevos. Después de esta experiencia me ofrecieron la producción del programa de radio de Roque Valero quien había grabado En Tránsito,  yo nunca había hecho producción. Trabajé ocho años en Onda, cubrí la ceremonia en Las Vegas cuando fue nominado José Antonio Abreu al Grammy, fui el primero en entrevistarlo y la entrevista que le hice me hizo entender que eso me gustaba, me gustaba hablar. No puedo dejar de nombrar a Carlos Fraga quien fue mi padrino, mi ángel, mi compañero que me dio la oportunidad de trabajar con él en Casos y cosas de Fraga en Mágica FM, un programa de dos horas. 

_ ¿La nueva generación se conecta con la radio?

_ Esa es una gran pregunta.  ¿Cómo se llega a esas generaciones que vienen y cómo le fomentamos el interés por la radio? Nos quedamos con el recuerdo de una época dorada y hay que avanzar. Vemos programas que fueron íconos pero que ya no lo son como el Miss Venezuela, por ejemplo. Lo mismo sucede con la radio, además que nos tocó ver como ella absorbió la responsabilidad que perdía la prensa y la televisión. Ahora hay que renovarse y adaptarse a los nuevos tiempos. Tenemos que asumirlo como un reto.  

_ Siempre hay que mirar hacia el futuro ¿Hacia dónde te diriges?

_ Los retos me encantan, en plena pandemia arranqué Rebobina la serie, sobre series “retros”. Lo hago justo en momentos en que se habla de todo lo que hay en streaming que es la nueva tendencia. Me encanta siempre traer el pasado al presente porque eso nos permite forjar el futuro. A todo nivel. Son series de los 50, de los 70, de los 80, que crearon este mundo, lo que vemos hoy en día.  Me lo propuse, busqué a Adriana Montiel y arrancamos.  Este 2021 quisiera ver si podemos llegar a la televisión, darle un giro, no quedarnos solo en lo digital, que tenga mayor promoción, si a mí viene alguien y me plantea algo que me detona la emoción, la pasión por lo que voy a hacer, créeme que le echo pichón. No le tengo miedo al fracaso, creo que a veces es necesario porque te permite conectarte y volver a crear. Uno primero gatea, se cae y se levanta, no va a desistir de caminar.

_ Esta idea es maravillosa, de inmediato me lleva a pensar en Los Supersónicos, no sé si percibes de ella lo mismo que yo, una serie premonitoria.

–      Claro que era premonitoria, a mi me encantaba como me encantaban Los Picapiedras que eran lo opuesto pero te muestran la dinámica de lo que pueden ser las sociedades. Los Supersónicos nos hablaban de inteligencia artificial, la comunicación por pantalla. Sónico tenía educación virtual y eso era impensable, pensábamos que eso no iba a pasar nunca, pero pasó. La pandemia nos llevó a eso.        


Recetas infalibles para sufrir con propiedad era cómo hacer el strip-tease a la inversa.

Inés Muñoz Aguirre

María Dolores Ara es primero que nada docente, muy comprometida con su forma de impartir conocimiento. Investigadora literaria. Con una vida entera metida entre los libros estudiando a los grandes autores y los no tan grandes también.  Es escritora estrenándose públicamente con su libro de poesía Recetas infalibles para sufrir con propiedad , editado por Gisela Cappellin ediciones. En este libro hay ocho poemas publicados en una segunda versión.  Con solo una semana de diferencia a la presentación de este libro salió publicada la antología Confinadas, resultado de la Escuela de ideas de Pasión País y allí encontramos que participa casualmente con ocho textos. 

INDAGAR MÁS ALLÁ

_ ¿Qué fue lo primero entre la docencia, la escritura y la investigación?

_ Yo creo que fue primero la docencia. Cuando era pequeña jugaba a que me sentaba en un escritorio y daba clases, lo mejor de todo es que corregía exámenes, cosa que hoy en día detesto, pero entonces me encantaba. Creo que mi hermana era una de mis alumnas y es que eso tiene una raíz familiar porque mis dos abuelos maternos eran profesores, eran maestros de materias humanistas, de historia mi abuelo y de lenguaje mi abuela.  Yo heredé además el gusto por la literatura, el gusto de dar clases. Yo agradezco mucho que me presentes como docente, porque creo que ser profesor es mucho más entrañable, el maestro es un nivel superior que implica una guiatura, una tutoría, incluso una guía espiritual. Así que yo creo que esas cosas van en la genética. Nosotros en la casa tenemos una notoria inclinación hacia eso.

_ ¿En qué momento se define con más claridad que tu inclinación es mucho más que un juego a la escuelita?

_ Estudié Letras y cuando uno estudia Letras el campo de aplicación es bastante estrecho. La docencia es casi que un camino obligado. Sin embargo, yo no empecé dando clases, empecé como investigadora en la Biblioteca Nacional, la que dirigía Virginia Betancourt. El camino de la investigación siempre me había gustado porque es muy difícil estudiar Letras y no tener interés por ello, porque no solo tienes que leer aquellas lecturas fundamentales, sino que tienes que leer sobre lo que lees. Además, tengo el recuerdo maravilloso de la posibilidad de tener toda la Biblioteca Nacional para mi, eso es fantástico.  Ir por los pasillos de la antigua biblioteca de la esquina de San Francisco y saber que todos los libros estaban a mi disposición, estuve nueve años en la Biblioteca Nacional y cuando ya casi salgo empecé a dar clases. Ahí descubrí que no solo me apasionaba, sino que me hacia sentir muy bien.  Me gusta conversar con la gente sobre las cosas que leo y lo que pienso sobre lo que leo. 

_ ¿Tienes claro el momento en que la lectura te atrapa?

_ No lo tengo claro, porque en mi casa se leía tanto, que los libros nos los pasábamos los unos a los otros. Recuerdo qué siendo niña los regalos principales eran libros. Dentro de mi cuarto había una biblioteca infantil que mis abuelos y mis tíos nutrían con los libros fundamentales:  Mujercitas, La cabaña del tío Tom, Los hermanos Grimm, los cuentos de Anderson ilustrados porque además nos enseñaron que el libro era bello.  Creo que para mí había un orden: caminas, comes, hablas y lees.

_ ¿Y escribir?

_ Empiezo a escribir en la adolescencia tardía,  empiezo a escribir diarios como casi todo el mundo. Un cuaderno y un lápiz me sirven para desahogar impresiones, contar cómo me parece la vida, las cosas que me pasan.  Yo no contaba historias, hablaba de lo que sentía.   Después en el recuerdo hay un tiempo de vacíos hasta que un día durante un examen de mis alumnos que era un momento en el que me aburría porque era incapaz de cuidar el examen como un policía,  agarré el hábito de escribir,  ese era el momento porque en la casa no tenía tiempo, estaba casada y tenía dos niños, tenía que corregir y ocuparme de la vida.

_ ¿Cómo recuerdas lo que hacías?

_ Era como prosa poética, impresiones sobre el paisaje, sobre la gente. Creo que por eso termino escribiendo poesía. Siempre han sido las emociones sobre lo que doy vuelta.

LOS ENTRETELONES DEL OFICIO.

_ ¿Cuál es tú percepción de esos autores a los que te has dedicado a estudiar? 

_ Mi percepción es dual y un poco de opuestos que se encuentran.  Por una parte creo que en Venezuela hay autores de primera línea y sorprende que no sean precisamente los más leídos, ni los más estudiados, ni los más conocidos, un ejemplo de ello es Julio Garmendia.  Una cosa es lo que registra la Academia y otra cosa es lo que se lee como parte de un quehacer cultural . Otro ejemplo que pongo con muchísima frecuencia es el caso de Guillermo Meneses, para mí el es quizá el mejor escritor venezolano, con una solidez Impresionante y creo que no tiene el protagonismo qué debería tener.  Por otro lado, encuentro que los que son reconocidos y ensalzados lo son no precisamente por su mejor obra y eso también me llama la atención. Yo siento que los cuentos de Teresa de la Parra y sus ensayos son mucho mejores que su narrativa.  Me pasa con Gallegos, yo creo que él es mejor cuentista que novelista, sus cuentos me parecen sensacionales.  Ellos son los grandes protagonistas de nuestra escena literaria, pero creo que se les conoce por un cierto gusto de un cierto círculo que colocó y posicionó lo que a mi no me parece lo mejor. Ahí nos perdemos mucho en relación con nuestra literatura que va circulando siempre como con la misma gente, los mismos títulos, los mismos nombres, pero hay muchísimas cosas que ver y que leer. Creo que ese es uno de nuestros problemas. Vivimos una especie de endogamia en relación con lo que se critica, lo que se lee y a lo que se comparte, que no nos deja ampliar horizontes, ver otros nombres en el panorama para darle valor a lo que tiene valor y quitárselo a lo que no lo tiene. 

_ Bueno, ya lo decía yo en la presentación de tu libro, en relación con que nos gusta dirigir la mirada hacia las pompas de jabón y yo me pregunto ¿cómo se puede contribuir a dirigir la mirada hacia otros nombres?

_ Yo creo que hay que arriesgar más y arriesgar desde la plataforma educativa.  El daño más grande viene desde nuestros programas de educación, repiten el mismo esquema de valores desde hace muchísimo tiempo.  Hay que reformular desde quienes eligen las obras que la gente tiene que leer.  Después de la etapa formativa a mi juicio lo que te queda es una plataforma formada por los medios de comunicación.  Como sucede con Pasión país, todos los medios deberían dar cabida a espacios donde se publiquen reseñas, encuentros, conversaciones, coloquios en donde se incluyan obras distintas a las que siempre se han visto.  Otra cosa importante es el papel de la crítica, necesitamos una critica mucho más libre, que tenga menos deudas con la imagen y con la gente.

_ ¿Cómo ves el papel de la critica?

_Vemos una crítica que se paga y se da el vuelto.  Eso tampoco ayuda a las nuevas voces, a las que tienen el valor, pero no tienen cómo llegar. A veces le dan espacio a quien no tiene tanto valor como parece.

Si, uno se da cuenta que si por determinada circunstancia tu libro no llega a ciertas manos simplemente no existes.  No vas a existir si no tienes las conexiones y la forma de hacer llegar tu obra. Por otra parte, yo me pregunto ¿quiénes son hoy en día los críticos literarios en el país?, no se si tu lo sabes.

_ El tema de la critica en el país es un problema que hay que pensar seriamente, aunque no es solo la critica literaria la que está en peligro de extinción, pasa con la critica teatral, la de las artes plásticas, es como que si hubiera desaparecido. El tema es que las redes sociales no pueden dar cuenta de ser una buena columna vertebral para un aparato crítico. Se pueden reseñar cosas, surgir opiniones, pero una crítica supone un análisis previo en el que valoras el positivo y el negativo y que indudablemente va a estar siempre matizada por la mirada del que hace la crítica. Quizás los soportes especializados como los blogs pudieran ser un espacio para esto,  sin embargo, puedo decir ahora que estoy en Madrid que toda la prensa española de forma constante y permanente reseña  libros, sabes lo que ha sido  editado,  que es lo que está en el mercado, desde las editoriales grandes a las editoriales pequeñas.  Es un oficio y como en todos los oficios tienes críticos preferidos de los que lees su reseña y se convierten en una guía. Luego te encuentras con las revistas digitales maravillosas, dedicadas únicamente a la literatura.  Ellas son un material muy importante porque hay que tender el puente entre el público y el escritor, el público y el editor.  Hay que decir que los libreros también contribuyen, son guías indispensables, porque leen lo que les llega, saben quién es su comprador, eso en Caracas desapareció. 

_ ¿Cómo percibes la literatura actual en el país y cómo se ha abordado la crisis política y económica?

_ A mí me sorprende que las nuevas generaciones usan la situación a través de lo que yo llamaría realismo o naturalismo. Hacen el reflejo de la realidad, pero no hacen una transformación de la situación para trabajarla desde la metáfora o el simbolismo para hacer asociaciones lejanas.  Me parece que eso está muy bien para escritores de generaciones anteriores, pero yo hubiera esperado de nuestro problema por llamarlo de alguna forma, algo mucho más atrevido, pero todo es tan exacto que a veces uno se queda sintiendo que es casi una noticia de prensa trasladada a un libro.  

EL SALTO DESDE LA GAVETA.

_¿Cómo es eso que te plateas salir al mercado literario? 

_ He tardado muchísimo en planteármelo porque metida en la investigación y metida en esto de dar clase, mi trabajo creativo se quedaba engavetado.  Solo leía yo y nunca me sentía satisfecha. Creo que soy más crítica conmigo misma que con los demás y nunca se me pasó por la cabeza que eso iba a salir de las gavetas de mi escritorio, pero creo que hay una voz propia, algo que inexplicablemente comienza a hablar con uno y a decir esto tiene que salir de aquí.  Al principio con mucha vergüenza pensando que no tenía valor lo que hacía y sorprendiéndome cuando la gente leía y me decía que había algo bueno y no me refiero a la gente que te rodea, la gente que sabes que te quiere si no a poetas conocidos, gente con obras publicadas que me insistían en lo bueno del trabajo.  Empecé por atreverme a publicar en las redes sociales y de pronto te sientes perdido en ese mundo inmenso, ahora tengo un poemario para ser publicado por PublicArte digital que es la propuesta que se está manejando en Pasión País.  Justamente ayer termine la revisión de un poemario que se llama Palabra de honor y tengo una cantidad de poemas sueltos que empezaré a ordenar.  

_ ¿Se puede decir que este poemario te dio el valor para continuar mostrando el trabajo?

_ Podría decir que si. Estos ocho poemas están dentro de mi poemario que tiene mayor volumen, porque algunos de mis poemas son en series o sagas, y estos poemas forman parte de una de esas sagas: Recetas infalibles para sufrir con propiedad. Fue Elena Terife quién tuvo la cabeza para solicitarme estos poemas para hacer un trabajo para sus estudios en Chile, yo me sentí honradísima y salió la belleza que es este libro.  Hay un elemento clave que es lo femenino y creo que Elena logró capturar esa intención original de los poemas.  Era cómo hacer el strip-tease a la inversa, vestir el poema con todo lo que el poema les sugería.  

 _ ¿Te ha llegado a pasar con este poemario, lo que suele sucedernos a los autores, cuando alguien analiza lo que has escrito y dice algo que te parece ajeno y escuchas hablar de tu obra como que si es algo que no te pertenece?

_ No, en este caso no me ha pasado, me pasa más con los alumnos cuando me dicen que dije algo que no recuerdo haber dicho y eso ocurre porque es algo que sale de uno, que sale solo, y que por ello te sorprende. En este caso Elena cuando analizaba los poemas decía exactamente lo que yo quería decir.  Hay una unión de ironía y melodrama en torno al rol femenino.  Cuando las mujeres piensan que su vida tiene que depender del sufrimiento, eso ha sido el tema de la telenovela que ha sido tan exitosa.

_ Cuéntanos de tu conexión con Gisela Cappellin Ediciones…

 _ Cuando yo se lo di a Gisela lo hice porque había visto los libros que editaba y me parecía que eran de una estética perfecta.  Entre los libros más bonitos que he visto como el poemario de Carmen Verde:  Canción Gótica. Este libro requería una mirada editorial qué entendiera que era un producto no sólo de una palabra muy trabajada y poética sino también de una imagen estéticamente impactante. Una editorial que valorara eso era fundamental.   

 _ Recetas infalibles para sufrir con propiedad es más que un libro, es una pieza literaria.  Hay gente que colecciona este tipo de publicaciones, son objetos apreciados porque se salen del libro común, ¿Cuál es el cambio alcanzado en ti?

_ A partir de que el libro me obliga a revisar lo que escribo y meterme en esto de contestar preguntas, hacer presentaciones, me pongo a pulir mi segundo poemario y me doy cuenta de que tengo una mirada mucho más amistosa y amable con mi propia escritura.  Le doy el valor que tiene.  Entiendo que ahora en esta etapa posiblemente la docente y la investigadora pasan a estar por debajo de la escritora, que ha llegado el momento en que yo escriba más  

_ Es un cambio maravilloso porque es darle el espacio algo que ha estado siempre en ti y que buscaba salir tímidamente.  Hoy en día, ¿puedes distinguir con claridad un buen poema de un mal poema sin temores?

_ Puedo distinguirlo mejor, puedo saber cuando una imagen es única, poderosa, cuando tiene fuerza y cuando no la tiene, cuando la palabra no es la adecuada y hay que seguirla buscando, cuando el tema por el que empiezas no es realmente el tema que te late por dentro, creo que tengo mejores herramientas eso sí.

_ Mencionaste una palabra clave imagen, ¿la poesía es imagen?

_ Si, pero no es solamente una imagen, está formada por una sensación,  un sentimiento,  una emoción, no es solamente aquello del paraguas y las máquinas de coser sobre la mesa de disección de los surrealistas. No es que solo voy a jugar con las palabras, hay una emoción que tiene que llegar en la misma dimensión del que la siente.

_ Creo que la valía de un autor está en crear con honestidad y en la medida en que lo hace de esa manera creo que se reconoce su obra, claro yo no estoy hablando del reconocimiento ese que se entiende como éxito, yo hablo del más profundo que es el de encontrarse con el otro, con el que te lee. ¿Lo sientes igual?

_ No solamente lo siento igual, si no que lo que más me importa precisamente es que tengo que percibir que es algo honesto. Cuando digo que una película es honesta es el mejor adjetivo, un libro, un cuento, un poema.  Que el arte sea honesto es hoy por hoy el mayor valor porque estamos en un mundo tan penetrado por la falta de autenticidad, por lo artificial, por lo creado única y exclusivamente para consumir, para llamar la atención sin ningún trasfondo, que el que haya algo honesto en la creación es lo mejor que nos puede pasar. 


Luis Fernández

Un pasillo trazado que puede ser la metáfora de un país.

Por Inés Muñoz Aguirre

Este país que se llama Venezuela ha dado muchos talentos en distintas áreas. Gente que se ha formado, que le da al estudio el valor que merece, gente comprometida con lo que hace.  En televisión la época de la telenovelas exitosas ocupó un largo periodo, y el género se convirtió en cantera de distintas generaciones de actores y actrices.  Luis Fernández llegó a la televisión después del cine y el teatro y allí también se forjó un nombre a fuerza de trabajo, disciplina y hasta de cierta rebeldía en la que la principal característica era la inquietud por la creación en todas sus facetas.

Con esos antecedentes, no es de extrañar que en estos nuevos tiempos en los que al ser humano le ha tocado reinventarse, su nombre nos haga voltear la mirada hacia su propuesta teatral vía Zoom. Una  actividad que realiza de la mano de Mimí Lazo como productora  dando con ello continuidad al trabajo en equipo que realizan juntos desde hace más de 20 años.

_ Mimí y yo siempre hemos sido unos exploradores.  Lo más fácil para nosotros era quedarnos instalados en Venezuela haciendo novelas pero siempre hemos tenido la inquietud de ir a nuevas ciudades y nuevos espacios a explorar hasta dónde puede llegar nuestra carrera. Hemos vivido en Los Ángeles, un tiempo en Madrid,  Miami y  Nueva York.  Cada cierto tiempo tomábamos un año sabático para ir a explorar y luego regresábamos al país pero la última salida se convirtió en una residencia permanente fuera de él, por razones que ya todos conocemos.  

_ Ahora, a aquellos terribles últimos tiempos en el país que los puso bajo la condición de emigrantes se sumó la pandemia que nos tomó a todos por sorpresa , ¿ cómo seguir conectados con sus espectadores los cuales  se ganaron a fuerza de trabajo?

_ A Mimí se le ocurrió la idea de poder adaptar nuestras obras al medio digital y poder conectar con nuestra gente a través de las redes en cualquier parte del mundo.  Hace apenas tres meses que venimos haciéndolo y explorando lo que ha sido abrir una puerta que creo va más allá de la coyuntura. Hemos descubierto un medio con nuevas reglas que no es teatro, no es cine,  no es televisión.  Eso es lo que más nos entusiasma reinventarnos en el buen sentido y la posibilidad de conectar con los venezolanos que están regados por todo el mundo.

– ¿Cómo vivieron la experiencia de inicio del confinamiento?

_ Al principio como en el resto del planeta todo fue  muy angustioso,  mucho miedo a  esta cosa tan apocalíptica.  Sobre todo aquí en Estados Unidos,  un país con tantos casos , con mayores niveles de infección y otras cosas terribles.  Además del tema político que según mi parecer es como una  película surrealista.  Todos los que estamos en este país lo hemos vivido de manera muy intensa.  Esas primeras semanas fueron como de desconcierto para todo el mundo.  El hecho de que al principio nos enclaustraran y que  de verdad nos pusieran en la posición e que no podíamos salir de la casa salvo a lo más indispensable,  te impacta.

_  El desconcierto, ver el trabajo que uno realiza paralizado, mucho más en el mundo de las artes porque suelen convocar al público , tienen que haber vivido un momento de reflexión. ¿Cómo se produce el cambio  hacia el trabajo?

_  Mimí es un motor de ideas continuas, es una visionaria.  Ella siempre está  cinco pasos más adelante  anticipando lo que puede venir.  Se anticipa a lo que le puede gustar a la gente, y me dijo:  Vamos a hacer la “Cuba libre” on line y yo le dije inmediatamente que eso era imposible.  Me parecía de verdad un despropósito, odio el teatro grabado porque el teatro es para verlo en vivo.  Eso de poner una cámara y grabar una función y transmitirla me parece que  hace que se pierda la esencia de lo que es.

– ¿Fue está la primera obra en la que pensaron?

_ No,  obviamente primero tratamos los monólogos.  Hicimos una prueba con mi monólogo “No eres tú, soy yo”.  Me pareció que era mucho más fácil hacerlo en vivo, porque yo soy un animal del escenario, prácticamente nací en un escenario a los diez y seis años y necesito del contacto con el público. Luego hicimos “El aplauso va por dentro”,  “A mi gordo no me lo quita nadie” y todas las comedias.  El reto era conectar con la gente para obtener un feedback.  

_ ¿En qué momento se produce el cambio en ti o una mejor disposición a la nueva tecnología?

_ A medida que fui conociendo esta cosa tan inhóspita del Zoom  y lo fui aprendiendo a usar me di cuenta que en realidad hay una interacción que sustituye a la del público Qué es poder ver a la gente que está,  compartir con ellos cuando cada uno se conecta desde sus casas. Se vuelve una experiencia realmente íntima y me di cuenta que yo podía desde donde estoy hablarte directamente y que tú me puedas responder por el chat.  Podemos hacer esto interactivo y entendí que si hay una manera de crear esta dinámica,  que es además la forma como no estamos relacionando.

_ Ya se habla de analfabetismo tecnológico, tenemos que correr y las distintas generaciones ponernos a la par de los que ya estaban acostumbrados a convivir directamente con la tecnología.

_ Los millennials han entendido que ellos no necesitan de intercambios de fluidos ellos tienen relaciones a través del teléfono y luego para qué se van a ver, esos somos nosotros los de la vieja escuela que queremos vernos en persona, a ellos no les parece necesario.  Entonces, ¿ por qué no explorar esta manera de crear, esta dinámica interactiva con lo que sucedía en un escenario?, Ahí estaba el reto. Es que este escenario virtual tiene unas reglas que no están definidas y que hay que ir inventando con ensayo y error, sobre la marcha.  Cuando hicimos las primeras pruebas y vimos que funcionaba, yo me dije: entonces si podemos hacer algo como “La Cuba libre”. Ahora nos hemos planteado incluso cosas más ambiciosas,  ya no podemos hacer las cosas como las hacíamos antes que era grabarlo y transmitirlo,  tiene que ser creado para este formato.

_ Cuando lo planteas así, estás hablando de una  nueva forma creativa.

_ Totalmente, y lo hablo con toda la gente que he trabajado, escritores, creadores,  hay que invitarlos a un experimento que no sabemos realmente hasta dónde nos va a llevar y qué es lo que puede funcionar o no.  He aprendido en estos últimos meses que esto es como ir a la universidad de nuevo,  mientras estoy dirigiendo una obra y al mismo tiempo estoy escribiendo otras.  Ahora vamos a trabajar con Carlota Sosa.  Estamos ensayando un espectáculo,  todo ha sido simultáneo porque Mimí me dice quiero esto y lo quiero para el viernes,  y así hay que hacerlo porque yo en mi casa obedezco.  Estoy muy entusiasmado,  ayer por ejemplo, Carlota estaba leyendo en su casa y yo estaba en la mía y veo que hay un momento en que me conmuevo.  Creo que esto es una nueva intimidad, es romper la cuarta pared.  

Del bar al rincón de los sueños rotos.

En el teatro se habla de la “cuarta pared”, ese espacio en el que los actores saben que está el público que sigue cada gesto, cada movimiento, cada palabras. Los que están sobre el escenario escuchan la voz, la respiración, cada movimiento, la mínima tos, un susurro y desde hace unos años hasta los indiscretos repiques de los celulares.  Se genera una corriente de energía que va y viene entre un espacio  y otro, mientras el actor se convierte en un conductor de esa potencia que hace que ninguna representación sea igual a la otra. El confinamiento puso fin por un tiempo a esa tradicional “cuarta pared” para presentárnoslas convertida en el ojo de una cámara. De por medio entre los actores y su publico el frío lente recoge lo que tiene por delante. Generalmente la imagen de un actor o una actriz que han tenido que adaptarse a una nueva forma de contar que tiene como todo ventajas y desventajas.

_ Entras desde la intimidad más absoluta del personaje y desde  la intimidad más absoluta del espectador. A veces la gente se olvida que los estamos viendo y están en su casa en su cama, ves que pasa el perrito y la abuela está fregando los platos en la cocina.  Es decir, todo esto se vuelve algo surrealista pero ahí hay algo que vale la pena explorar.

– Sin embargo en este caso y tratándose del teatro en su nueva forma, esa intimidad también se construye y hay elementos claves para ello que quedan en evidencia en el colorido que logras con “A 2,50 la Coba libre”, y que pone en evidencia un impecable trabajo de producción. ¿Cómo llegas a ello?

– Era un reto. Son seis actrices en seis ciudades diferentes.  Lo primero era crear la ilusión de que están en seis habitaciones a lo largo de un mismo pasillo.  Para eso hay como una columna vertebral de audio, sonidos que van por debajo para que tú sientas que ellas están viviendo lo mismo.  No podías hacer la obra como se hacía antes y mi propuesta era invadir las habitaciones de estas muchachas, descubrir su intimidad y sus secretos más pequeños. En este caso se ofrecía la oportunidad de ver los detalles.  Yo soy arquitecto y por lo tanto soy obsesivo compulsivo con la estética.  El lenguaje estético es crucial a la hora de contar una historia aunque esté en segundo plano. Los detalles te hacen entender que estás en un mundo creado.  

_ ¿Nos puedes hablar de cómo abordaste el proceso con ellas?

_ Le propuse a las actrices que se construyeran en un rincón de su casa la habitación que ellas consideraban para el personaje. Qué fotos tendrían para pegar en la pared.  Pusimos las luces de arbolitos de Navidad que todos tenemos guardados en una caja,  los objetos que usas,  cómo te maquillas,  que se ponen,  cada una hizo su propuesta estética y luego la fuimos unificando para conducirlas a todas a la misma estética, el mismo pasillo,  y por otro lado la tesitura de la actuación.

_ ¿Cuál es para ti la diferencia clave en un proceso de actuación como éste?

 _ Que estamos hablando a un interlocutor que no vemos pero que literalmente está ahí. Eso significa redefinir al público y la actuación tiene que ser más verdadera,  más íntima,  donde no hay mentira posible.  Beatriz Vázquez me habló por ejemplo de que su baño era una maravilla y yo le dije, está bien, ¿ pero qué vas a hacer en el?,  ella me contestó:  sentarme en la bañera y yo le pregunté,  ¿para qué te vas a sentar en la bañera? si entras en una bañera te tienes que bañar porque acabas de vomitar.  No le quedó más remedio que bañarse y para bañarse tiene que quitarse la ropa.  Entonces se vuelve de verdad una invasión al momento íntimo de ese personaje y eso es algo maravilloso, incluso perturbador de observar.  Estás viendo a una mujer al final de su vida dándose el último baño. Eso no podía ocurrir sino en una película,  pero no es una película.  Ese momento fue muy poderoso.

_ Es obvio que se presenta el reto de asumir lo tecnológico, la puesta en escena, pero tal como lo explicas pareciera también redefinirse la actuación.

_ Si, es otro reto, siempre estás bajo un mismo plano.  No tienes muchas posibilidades de caminar,  de hacer todo lo que se hacía en la obra. Coraima Torres por ejemplo,  que es la primera vez que trabajo con ella,  nunca había abordado el personaje de una puta,  tuvimos que ensayar muchísimo y así creamos este universo de una mujer que tiene un revólver robado, que consume cocaína, hacer algo así es un regalo con distintos niveles de realismo.  Es muy fuerte, ellas recorren el arco emocional de cada uno de sus personajes. Un momento maravilloso es el striptease que hace Ana Turpin, cuando ella le pregunta a alguien que no ve, ¿ te gusta así? y empieza a contar un cuento del hijo  y de Galicia.  Ella dice soy toda para ti y ella ni siquiera sabe quién es el tipo, al final le ruega que no le apagué la cámara.  

_ En la medida en que se avance en el entendimiento del medio, se podrá sacar el mayor provecho posible.

 _ Creo que hay que seguir inventando,  creando,  ensayando,  equivocándonos y volviendo a participar. Creo que este esfuerzo  va más allá de la coyuntura y que va a prevalecer.  Cuando termina la obra lo más desconcertante es que no tienes el aplauso del público pero le das un clic y te vas a la vista de galería y ves a todas las personas que están allí. Luego se arma una conversación que es como una invitación al camerino y que sustituye el aplauso.  Hemos presenciado cosas como que hay personas que se han invitado al teatro y tienen años sin verse en persona, pero se encuentran en nuestra sala virtual. En estos días pasó con un muchacho en Bogotá y su mamá en Caracas,  tres años sin verse pero estaban juntos viendo la misma obra. Esto que estamos tocando es apenas la punta del árbol.  Estoy seguro que técnicamente a estas alturas Zoom está desarrollando nuevas tecnologías con un sonido óptimo,  con nuevas posibilidades de compartir la pantalla,  de mejores cámaras.  La tecnología siempre avanza exponencialmente más rápido que nuestro cerebro.

_ ¿Qué nos puedes decir de tus niveles de estrés?

_ El nivel de estrés ha mejorado desde la primera función en la que perdí como dos kilos.  Ahora ya vamos viendo qué es lo que puede pasar.  Yo soy un controlador compulsivo y lo que más me preocupa es no poder controlar lo que ocurre porque no sé qué es lo que está pasando.  A mí no me importa resolver el problema pero tengo que saber cuál es el problema.  A veces ocurre que se te apaga un micrófono y no sabes como hacer para silenciar  o encender sin que se lo hagas a todas las actrices.  ¿Cómo haces para compartir plataformas alternativas?  Es un gran reto pero lo que me entusiasma es que lo que tienes en la cabeza siempre vas a encontrar la manera de hacerlo.  He  recurrido a amigos, gente que conozco en programación y les hago preguntas,  buscamos alternativas porque la tecnología tiene que estar al servicio de contar la historia.

_ Como dramaturga que soy, me llama mucho la atención la posición de Ibrahim Guerra, autor de A 2,50 la Cuba libre,  qué te ha dicho, cómo reaccionó cuando vio este montaje?

_  A Ibrahim  tengo que agradecerle la confianza que nos ha dado.  También le hemos demostrado que somos meticulosos,  serios, disciplinados y queremos que su maravillosa obra evolucione y se mantenga vigente.  La verdad es que es una obra maravillosa, con una premisa sencilla pero brillante,  que en su momento fue revolucionaria y él nos dio un poco la licencia de que nosotros hiciéramos lo que quisiéramos.  En la primera función estaba muy angustiado,  preguntaba cómo plantear determinadas situaciones.  Yo creo que para él su obra fue reinventada digitalmente y creo que lo sorprendió.  El logro fundamental es la posibilidad de seguir avanzando.

De todo un poco siempre es mucho más.

El nombre de esta obra hace mención a la tradicional bebida de ron, Coca cola, limón y un toque de amargo de Angostura que tanto le gusta a los latinos, sobre todo en días calurosos, sin embargo en esta pieza la mención a Cuba toma otra dimensión,  la que dispara emociones e incluso molestias para algunos, sobre todo si tienes la capacidad de jugar con los mensajes que se deslizan en el texto.

_ ¿Hasta dónde su carga simbólica?

_ Yo soy hijo de cubanos.  Mis padres se conocieron en Venezuela,  pero mi abuela por ejemplo,   hacía una continua referencia a su hijo que  se quedó en Cuba. Se volvieron a ver después de treinta años, eso fue  toda una tragedia.  Yo crecí con eso.  En la obra como es lógico hay una evolución natural del metamensaje. Hay una parte muy bonita de la obra,  en  su monólogo original el personaje  dice:  Viva los Estados Unidos.  Yankee  go home.  Que viva Fidel y mueran los comunistas.  Todas esas contradicciones en medio de su borrachera son muy bonitas porque luego ella dice: ni comunista podemos ser porque no nos dejan.  Cuando piensas en esto te das cuenta que ella también está pidiendo libertad de pensamiento para los que piensan diferente.  Es lo bonito de estas mujeres tan distintas que se enfrentan y se odian por momentos, pero en una sociedad patriarcal que las tiene abusadas y retenidas hacen una familia,  logran hacerle frente.

– Así es, hay un hombre que  las oprime como suele ocurrir en estos casos

_ Cuando les toca enfrentarse a la violencia del hombre se vuelven ellas mismas y son solidarias.  Se permiten las diferencias en ese pasillo que puede ser una metáfora de lo que nos ocurre a nosotros como país.  Yo no doy mensajes con mi trabajo, planteó el tema y ojalá haya discusión Eso tiene que ser la postura de cualquier persona que respete las libertades y las democracias.  

_ Nuestra sociedad ha perdido esa capacidad.

_ Lo que pasa es que estamos tan polarizados que si piensas o te expresas de una manera determinada pasas a ser de la tribu contraria.  Es todo tan tribal y hay tan poco terreno para el debate racional que yo creo que si algo podemos hacer es plantear temas con preguntas de difícil respuesta.

_ ¿Cómo crees que se puede abordar?

_ No creo en la palabra tolerancia, pero la celebración de la diferencia es el único camino para construir un mundo democrático y de libertad.  El que nos hagamos la misma pregunta al mismo tiempo, es terreno fértil para que exista un debate.  Yo cada vez que puedo trato de traer a la superficie que el resultado de los populismos son que el populismo no tiene derecha o izquierda.  El populismo no solo es el resultado que vemos,  es la creación de un enemigo fantasma,  la división del pueblo para que se enfrenten unos contra otros,  y ese enfrentamiento lo que trae es la perpetuación del poder.

_ El poder sobre la fractura…

_  El mundo está facturado porque no se le permite a la gente pensar racionalmente, por ejemplo con nosotros que siempre ha sido un tema y me preguntan cuál es mi postura y yo siempre he dicho el espectro político no es una línea recta.  Yo creo que la extrema izquierda y extrema derecha están siempre en un mismo punto, buscan quien les diga que pensar.  Uno tiene que tener la capacidad de ver la evidencia y desde tu percepción hacerte un juicio racional y poder debatir con la persona que piensa diferente.  Llevarnos al debate racional es el único camino.

 


Luis Vicente García:

Hay que dar lo mejor de lo que uno es

Por: Inés Muñoz Aguirre

El responde con la velocidad con que es de suponer que se mueven sus pensamientos. Siempre pareciera sonreír y transmitir comprensión y compromiso real con lo que dice a través de una voz suave, nada estridente, que genera confianza. Su nombre es Luis Vicente García y además de ser el gerente general de Venamcham es un verdadero influencer, entendiéndose como tal, no aquellos que acumulan seguidores sin objetivos claros, a veces pagados y sin puntos en común. El “hombre de influencia” es aquel como Luis Vicente que participa de una gran cantidad de actividades desde donde aporta, que tiene un publico objetivo con intereses comunes y que comparte experiencia y conocimiento.  Comienzo por preguntarle si él se ubicaría en el concepto de multitasking y responde sin titubeos.

_ El multitasking no es recomendado, yo decía que solo las madres que acaban de dar a luz pueden hacer varias cosas a la vez y les es aceptado. En la gerencia siempre se ha dicho que el multitasking genera algunos efectos negativos. En primer lugar te sacan de foco y cuando vuelves debes luchar por recuperarlo.  Nos quita tiempo y hace que nuestra mente divague. Durante esta cuarentena todos nos hemos vuelto multitasking, hemos aprendido a estar horas detrás de la pantalla, nos hemos tenido que adaptar a una realidad, estar en la casa y al mismo tiempo trabajar.

_ Es la asunción de una nueva forma de vida.

_Si. Yo no hablo de una nueva normalidad porque nadie sabe lo que es eso. La normalidad es lo que vives en el momento.  Ahora es el teletrabajo, adaptarnos a plataformas que existían hace años, mi primera conversación por Zoom creo que la hice en  el 2014, hoy celebramos cumpleaños, hemos ido a misa, hemos tenido fiestas, hemos ido a seminarios gigantescos, y eso va a vivir con nosotros.  Si es cierto que estamos en la IV Revolución Industrial y escuchamos todos esos términos como Inteligencia Artificial, la Robótica, las maquinas que aprenden, hay que aceptar que de esa forma tendremos que vivir. Viviremos con el multitasking que nos hemos vuelto para poder atender tal cantidad de cosas.

_ Este es un tema muy interesante para escuchar de personas como tu, que lideran nuevas tendencias de aprendizaje.

_ Yo partiría del punto que se refiere al coeficiente intelectual que era de lo único de lo que se nos hablaba, hoy se parte de ocho tipos de inteligencia, el que es más hábil para los números, o el mas hábil para las palabras, o para el deporte. Después de esto vino aquel concepto en el que se habla que no es solo conocimiento, sino las emociones y de allí sale lo de inteligencia emocional para definir mi desempeño, entonces,  también tengo que asumir que hay múltiples maneras de aprender: haciendo, viendo, escuchando, está el aprendizaje kinestésico, y hoy nos damos cuenta que hay personas que en medio de esta situación han sido capaces de tomar cursos y aprovechar el tiempo para estudiar, mejorar y fortalecer áreas. En la gerencia te dicen que todo se puede aprender, manejo de recursos humanos, mercadeo, ventas, pero a eso hay que añadir un tercer elemento que es la actitud.

_ ¿Cómo defines la actitud?

_ La actitud es la que te permite decidir que es lo que vas a hacer.

_ ¿Qué llamas actitud positiva?

_ Es una predisposición para algo, lo cual significa que cualquier cosa que yo haga debo ir hacia ella con la mayor predisposición positiva posible. Es una decisión interna porque el enfoque hacia lo positivo o lo negativo lo decido yo, en mi caso mi decisión siempre es hacia lo positivo porque al final del día es una manera de ser.

MIRANDO ALREDEDOR

La posibilidad de conversar con un hombre que además de economista es invitado con frecuencia a dar charlas y conferencias y quien además trabaja como asesor, nos brinda la oportunidad de indagar sobre su posición frente al concepto de Coach, figura que también representa y le expongo:

_ Todos estos cambios acelerados nos han permitido ver aparecer por todas partes la figura de los coach y ante eso te hago esta pregunta porque tu eres un hombre con más de 30 años de experiencia, ¿Cómo es que ahora hay tanta gente que te dice yo soy coach? Yo me quedo expectante y me pregunto:  ¿es que la experiencia no es un elemento clave?

_ Yo creo que tu tienes razón porque hay gente que repite palabras de moda y no saben que son. El proceso de hacer coaching es un proceso de transformación en el cual vamos juntos. Un proceso de largo plazo, donde se definen las expectativas y el coach debe conocer muy bien al otro para lograr esa transformación necesaria. No siempre se logra porque hay muchos factores que influyen.  El coach debe ser una persona preparada, certificada, y haber tenido una experiencia que te permita dar opiniones con responsabilidad y con seguridad. Solo después de cierta edad es que tu vas a tener la experticia, el conocimiento, la vivencia que te va a permitir entender a la persona con la que vas a estar trabajando.  Eso aplica para diversas áreas porque al final esto se trata de ayudar a cambiar al otro.

_ Es que el término no es nuevo…

– Esto del coach comenzó hace quinientos años, se le fue dando forma y la primera vez que se utilizó el término fue en el Siglo XIX en una universidad inglesa aplicada a lo deportivo, pero ya se utilizaba en aquellos carruajes que te transportaban de un lugar a otro.  Hoy es un proceso que significa que si tu estas aquí y quieres llegar allá, tu coach te va a ayudar a llegar con la orientación para lo que hay que hacer. Hoy hay un coach para cada área, voz, actuación, gerenciales, deportivos, por mencionar algunos. El coach es un observador quien a través de sus observaciones va a hacer pequeñas correcciones.

_ ¿Crees que en estos procesos  hay características claves para alcanzar el éxito?

_ En estos procesos no puedes cambiar muchas cosas a la vez. Además confluye el tiempo, porque el cambio o implementación de un nuevo hábito va a depender del tiempo que te tome. Cuando quieres hacer cambios importantes hay que hacerlo gradualmente. Los pequeños cambios son la única forma de hacer cambios en múltiples áreas.

EL TIEMPO PARA MAÑANA ES AHORA

En la medida en que hablamos mi entrevistado sostiene su entusiasmo, mi mente se mueve a gran velocidad, trato de rescatar un orden en medio de los múltiples temas que van saliendo al paso de la conversación. Enfrento mis ansias de indagar que le puede jugar una mala pasada al reloj.  Me aferro al tema del tiempo. Mi entrevistado se recrea en sus respuestas, por eso le insisto:

_ De tu respuesta rescato algo clave, que los procesos de los cuales hablas son procesos a largo plazo.  En nuestro caso, los venezolanos somos cortoplacistas y por eso es que nos va tan mal en algunos temas como el político, porque no trabajamos viendo a largo plazo la relación con las comunidades, sino que son esporádicas y espasmódicas…

_ Tal cual, porque yo diría que uno de los grandes errores del ser humano es el no ser paciente.  Y el todo para ya, no funciona. Eso es como que a un niño de ocho años le preguntes que va a estudiar en la universidad, habrá dos o tres que te responderán y será lo que hagan, pero la mayoría no sabe lo que es la universidad, necesitará de su tiempo. Cuando hablas de largo plazo significa que hay que comprender y hay que dar el tiempo para asentar.  Además hay una infinidad de variables externas e internas que tienen que ser tomadas en cuenta.

_ Un tema que ha variado cuando hablamos de la relación con el tiempo es el de la planificación estratégica, lo cual te impone una nueva dinámica, en un mundo y un país tan cambiantes.

_ Si, pero tenemos que seguir haciendo planificación estratégica y financiera, lo que ha variado es que antes tu hablabas de cinco años y había que adaptarse, pero en Venezuela todo eso varió porque no había materia prima, no hay flujo de caja y otras variables que nos han forzado a cambiar. Si tu le preguntas a alguien a comienzo del año qué va a hacer te encuentras con gente que te dice que nada, pero si le apuntas que mínimo va a cumplir años entonces te empieza a hacer un listado. Cierto que las empresas han tenido que reducir sus líneas de producción, cambiar productos y servicios, ha cambiado la dinámica, pero se necesita saber que se va a hacer. Para mi hay tres recursos en estos procesos que son cruciales: el tiempo, tipo de trabajo y el capital. Mínimo tengo que planificar que voy a hacer con esos tres recursos. El mercado está allí y yo todavía tengo que ser competitivo, tengo que existir, hacer recordatorio de marca y tengo que ver o redefinir mi visión y misión adaptada a estos tiempos en el que hay que definir hacia dónde vas y asumir que sin metas no puedes trabajar

_ Cuando hablas de recursos básicos siempre está presente el tema el capital, llegado a este punto en el que además tengo enfrente a un economista, yo quiero preguntar ¿cómo ves el tema de nuestra economía dolarizada, manejando parámetros que no tienen que ver con la realidad.

_ Estamos en una economía que no tiene referencias de lo que cuesta un dólar que representa mucho dinero.  Aquí viene alguien y te dice que por su servicio de tres minutos le vas a pagar veinte dólares, lo que hay es una disociación. Alguien tiene que educar a la población, no puedes pagar lo que en Estados Unidos te cuesta tres almuerzos porque alguien venga a ver qué le pasó a la nevera, pero para eso tenemos que tener políticas económicas adecuadas para lograr una estabilización, para ello necesitas de políticas, fiscales, cambiarias, monetarias, tazas de interés para que la economía tenga estabilidad. Es indispensable que podamos regresar a utilizar las empresas para lo que fueron hechas y que uno como cliente pueda decidir que tipo de producto o servicio pueda adquirir.

_ Estos tiempos de cambios, imponen grandes retos, ¿qué ha sido lo más difícil en tu responsabilidad frente a la gerencia de Venamcham?

_ Lo más difícil ha sido llevar adelante la misión de la Cámara que es propiciar las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Venezuela, pero entonces estamos trabajando fuertemente en el fomento de la responsabilidad social y nos hemos orientado en tratar de apoyar a la empresa privada de múltiples maneras: formación, educación, preparación, temas de gerencia, nos hemos especializado en foros, talleres, para ayudar al gerente a mejorar.

_ ¿En relación a la responsabilidad social hacia dónde va el enfoque después de que muchas empresas confundían en el país, la responsabilidad social con el dar un dinero, quizá para la reparación de un techo, y ya?

_ Estamos haciendo un libro con seis historiadores maravillosos, un libro donde uno de los capítulos tiene que ver con la responsabilidad social, pero además la Alianza Social de Venamcham está cumpliendo veinte años y sobre ello hemos investigado mucho y si bien algunas empresas hacían lo que mencionabas, es importante destacar que a quienes lo hicimos nos permitió crear un sentido de responsabilidad, al pintar paredes y recuperar techos, ello nos permitió llegar a donde estamos ahora y desde donde estamos apoyando. Cuando te remontas a los años cuarenta o a los cincuenta, Venezuela ha sido pionera en responsabilidad social. Ejemplo de ellos son el Grupo Mendoza, el grupo Vollmer, Polar, el Dividendo Voluntario para la comunidad, Fe y Alegría, hoy se hace mucho, las empresas así lo han entendido y lo han entendido los trabajadores que en determinadas circunstancias de amenazas han defendido las fabricas donde han trabajado tanto ellos, como sus abuelos y sus padres.

EL HOMBRE FRENTE A SI MISMO

La velocidad de respuesta de Luis Vicente García te hace estar alerta, lo interrumpo a veces. Necesito conducirlo hacia el espejo que me gusta sacar de un momento a otro para que mi entrevistado se vea en él.  Lo conduzco hacia uno de sus lados más creativos.

_ Eres autor y co-autor de numerosos libros, ¿Cuáles son los temas que más te interesa abordar como autor?

_ Ahí si me lo pones difícil porque uno debe tener amplitud de mente para abordar tantos temas como hay. El que sea autor de varios libros es solo la punta del iceberg, porque por ejemplo, en mi primer libro tardé siete años. Comienzas con una idea que se transforma en otra cosa, después por alguna razón le metí estadística y entonces tienes que actualizar.  Yo creo que lo importante en estos procesos es no abandonar.  El primer libro fue “Motivando al futuro franquiciado”. Dos años más tarde publiqué en Amazon “101 respuestas sobre las franquicias”. Después participé en un libro donde participaron 30 autores, he participado en libros distintos donde me han invitado a escribir. Sobre liderazgo, personalidad y tantos otros temas.

_ ¿Estás escribiendo en este momento?

_ En este momento estoy escribiendo un libro sobre frases y escribo en un blog que tengo en el que publico artículos que tienen más de cuatrocientas mil visitas.  El blog se llama Motivando el futuro.

_ ¿Cómo enfrentas desde lo personal, tu relación con la gerencia?

_ Siempre alegre y sonreído, porque la motivación es ser feliz todos los días y si tu eres feliz los que están a tu alrededor también los son, porque cuando uno está bien con uno, todo fluye.  Yo manejo personal que abarca cinco generaciones. Mi asistente tiene ochenta y dos años. Los millennials, los zeta y ahora los alpha van a ser todos diferentes y cada uno inserta algo porque los jóvenes introducen los cambios. Tienes que aprender a vivir con eso y a relacionarte. Además lo que sucede es que nunca habían coexistido tantas generaciones distintas, porque no habían las condiciones, Hoy en una casa pueden convivir hasta seis generaciones  juntas.

_ Esa búsqueda de la convivencia se produce en muchos ámbitos. En general somos una mezcla maravillosa que hace de nosotros lo que somos…

_ Yo soy un promedio, mi mamá de Cumaná y mi papá de Maracaibo, mi abuela materna era de Ciudad Bolívar y mi abuelo de Caripe. Mis abuelos paternos eran de Cabimas y Ciudad Ojeda, mi suegro era Merideño, yo nací en Caracas. Yo tengo un poquito de todo, con raíces quizá indígenas, españolas, italianas, portuguesas, y todo eso se une en la alegría, disposición, toma de decisiones, en nunca rendirte, que son las características que logran trasmitir lo que uno es.

_ Eres hijo de Mauricio García Araujo, un gran economista de nuestro país, fue presidente del Banco Central de Venezuela. Fue un hombre con un gran interés y con participación en el tema social y asesor de importantes empresas. ¿Qué te quedó de él además de haber elegido su misma profesión?

_ Me quedaron muchas cosas bellas, el amor por la familia y creo que todos lo sentimos igual, mis hermanos, sobrinos y sobrinos nietos. Me quedó la disciplina por el trabajo, nuestra generación aprendió a ser empleados, los de ahora son emprendedores, pero aprendimos la disciplina, el respeto, a nunca rendirte y sobre todo a tratar de hacer lo mejor. Mi papá siempre nos decía, no importa lo que vayas a hacer siempre sé el mejor. Dar lo mejor de mi, el ayudar, contribuir, colaborar, es lo que te hace estar contento todos los días.

_ ¿Cuáles son tus puntos en común con María de Lourdes, Irene y Mauricio, tus hermanos?

_ Somos una familia diferente a la mayoría porque si bien hoy uno está viviendo lo que es la separación de la familia, nosotros tenemos un largo aprendizaje en este tema. Mi hermana María de Lourdes se casó con un panameño hace más de treinta años y se fue. Mi hermano se fue a estudiar a Estados Unidos y nunca regresó, mi otra hermana se casó con un maracucho y se fue a Maracaibo, pero hay algo que nos une. No importa el tiempo que hayamos pasado sin vernos, y al minuto es como que si nos vimos ayer. Estamos pendientes de todos, todo el tiempo. Con Mauricio mi hermano que es el menor tengo conversaciones largas y profundas con temas muy interesantes. Todos siempre estamos pensando en esa próxima oportunidad en que nos vamos a ver y disfrutamos de mi mamá que cumplió sus primeros ochenta y un años.

_ ¿Y tu entorno familiar cómo lleva la convivencia con un hombre que trabaja tanto?

_ Gracias a Dios comparten mi vida permitiéndome trabajar lo cual no es fácil. Mis hijos ya no están en Venezuela, se están preparando para como nos enseñó mi papá ser lo mejor de ellos mismos, ser siempre su mejor versión. Aquí estamos mi esposa, yo y mi suegra. Siempre toda la vida he trabajado mucho. A pesar de los ocho meses en la casa paso horas aquí en mi escritorio, en mi biblioteca, escribiendo, investigando, leyendo, preparando las cosas buenas que uno puede hacer, trabajando. A veces hace falta tiempo porque hay que trabajar bastante, esa es la única forma de surgir. Hoy tenemos que buscar además la agilidad para trasmitir lo que queremos, transmitir los valores que son muy importantes. Busco dar la mejor versión, la actualizada, la digital ahora, de lo que soy.


“Creer que alguien te va a solucionar la vida en pleno Siglo XXI, me hace dudar a veces de la condición humana”.

Por: Inés Muñoz Aguirre

Los meses de confinamiento sirvieron de dedicación al periodista y escritor español Miguel Ángel Contreras Betancor para escribir una novela que tenía aproximadamente un año dando vueltas en su cabeza. Este hombre experimentado en el relato corto venía buscando hace algún tiempo dar el salto a la narrativa que ligada al género negro lo pondría en el camino frente al que se plantó en una que otra ocasión sin dar el salto definitivo.  Los vaivenes del último año en España le brindaron el filón suficiente, como para que el encierro obligatorio propiciado por la pandemia se hiciera cómplice de sus inquietudes. Afuera su ciudad de habitación: Las Palmas de Gran Canaria se adentraba en los vericuetos planteados por la nueva experiencia de la pandemia.

Terminado el texto se armó del valor que siempre necesita todo escritor para enviar su obra a distintos editores, quienes en la mayoría de los casos ni siquiera se molestan en contestar.  Pasaron cuatro días y José Antonio Quesada, director de la editorial barcelonesa Ediciones Rubeo le manifestó su interés por publicar lo que había enviado.

A partir de allí la carrera no paró para Apagón en la cripta, con lo cual tanto el autor como el editor enviaban un mensaje claro: la vida no se detiene ni aun en las peores circunstancias y los libros continúan buscando un espacio en los tramos que arman estructura para la información, el intercambio cultural y el entretenimiento.  En medio de lo que se ha dado por llamar “la segunda ola”, la novela se presentó, está en los portales digitales de venta y en las librerías, por ello conversamos con su autor.

_ ¿Cómo están los cosas en Las Palmas? la segunda ola golpea fuerte

_ Tenemos una hora igual a la de Londres y de Lisboa, en la Península en una hora más.  Aquí tenemos una ola de calor, estamos sudando la pena negra climatológica, a la cual hay que sumar la pena negra que nos azota con lo del virus.  Hace dos semanas se nos abrieron los cielos cuando los gobiernos de Alemania, Gran Bretaña y posteriormente de Holanda decidieron que Canarias era un destino seguro, pero como dice el refrán “la alegría en la casa del pueblo dura poco” y al cabo de dos o tres días el gobierno británico ha comenzado un confinamiento que se inicia este fin de semana y Alemania igual. Lo cierto es que los británicos y los alemanes conforman el grueso del turismo que nos visita desde hace mucho tiempo, así que la situación es terrorífica porque para este archipiélago su principal fuente de ingreso es el turismo, tenemos un monocultivo desgraciadamente. Vivimos del turismo desde los años sesenta cuando el boom y lo estamos pasando mal. Aquí se han levantado algunas de las restricciones y en relación al virus es la región que mejor está en España.

_ Sin duda la situación es de gravedad, pienso que la tuerca que oprime la economía está girando sin parar, además de que el encierro nos recuerda que no somos tan libres como creíamos.

_ Estamos hablando de una España que tiene más de sesenta mil muertos, aunque se empeñen en rebajar las cifras oficiales, los datos de organismos estatales como una gran paradoja deja en evidencia ese empeño de endulzar lo que se debe contar si estás tratando a tu pueblo como adulto y no como niño. Hay muchísima gente ingresada, regiones como Navarra y Cataluña que están muy mal, Madrid está descendiendo, pero tal como tu apuntabas no es solo lo sanitario, sino lo económico y la emocional. Se están yendo al garete muchos aspectos, tu y yo podemos ahora conversar sin mascarilla por el medio a través del cual lo hacemos, pero salvo con mi esposa o algún familiar más, es muy raro que lo hagas con los demás. No te puedes tocar, lo cual es terrible en sociedades como las nuestras que nos encanta tocarnos.  Quieras o no eso va socavando los comportamientos que forman parte de nuestro ADN cultural. Hasta hace poco teníamos que acudir a textos para conocer sobre las pestes, en la época medieval o en 1917 cuando la mal llamada gripe española y ahora estamos siendo testigos de una pandemia. En conclusión me preocupa mucho lo emocional, yo prefiero el abrazo, pero obviamente no soy un suicida. Los cementerios están poblados de gente muy valiente. Hay que ser cauto, incluso con el tema de la vacuna. Creo que además deberíamos aprovechar la coyuntura para copiar un poco a los japoneses, chinos o coreanos que las usaban cuando alguien se encontraba enfermo porque es la forma de cuando tenemos una gripe, por ejemplo, de ser más educados y solidarios

_ ¿Cómo fue la experiencia de escribir Apagón en la cripta durante el confinamiento?

_ Empecé a escribir dos días antes de que se declarara el estado de alarma, el proceso creativo fluyó como un río, el libro se presentó en la feria del libro de mi ciudad, en estos momentos tan raros y en la carpa que lleva el nombre de Don Benito Pérez Galdós. Desde septiembre está a la venta la versión digital y ahora ya está en papel

_ ¿Cómo sintetizas la historia de Apagón en la cripta?

_ Mi novela es de alguna manera un resumen, un compendio de lo que es la derrota de la sociedad, aquella sociedad que anhela la aparición de un líder, de alguien que la pastoree. Tiene muchas historias que rodean la trama principal pero forman parte también del centro de la misma.

_ Cuando hablas de lo que espera la sociedad, pienso en que a ese supuesto líder lo identificas como El Mesías.

_ Si. Es un prestidigitador, mientras mueve una mano te roba con la otra, su historia y su filosofía se fundamenta en el engaño y en crearte la necesidad de que él está allí para ayudarte, pero lo que está haciendo es enterrándote con una sonrisa. Creer que alguien te va a solucionar la vida en pleno Siglo XXI, me hace dudar a veces de la condición humana. Ahora somos testigos de barbaridades, de sátrapas de mercadillo que se encaraman al poder y empiezan a barrenar todo a su alrededor, a hacer tierra raza, yerma, y aun reciben aplausos. Masas enfervorizadas que acuden a pedirles que se asomen al balcón y que los riegue con su verbo, que son tira y jalas de razones inconexas, pero ahí están, sobreviven.

_ Si con todo el respeto que me merece cada sociedad se me ocurriera establecer un paralelismo entre tu país y el mío, llego a la conclusión de que no aprendemos con experiencia ajena

_ No hay forma de que podamos entrar por el caminito de la razón. Me duele esto que estoy viviendo, y me empiezan a mosquear bastante todos los movimientos que se están produciendo, ya tenemos veintidós ministerios, falta el de la verdad que ya llegará por aquello de que hay que censurar y controlar a los medios de comunicación. Orwell se estará revolcando en la tumba. También puede llegar el Ministerio de la Felicidad. Igual que sufro por lo que ocurre en Venezuela desde hace 22 años

_ Tu tocas estos temas en Apagón en la cripta y utilizas el personaje de “el narrador” para que cuente la historia, pero también para que cuestione y nos cuestione como lectores.  ¿Es tu alter ego?

_ Ese narrador me demandaba que estuviera más atento a la jugada. Cada una de las escenas que se desarrolla en la novela, tienen su mirada inquisidora. ¿Soy yo? Claro. Quienes son los personajes si no es el autor, vamos a ver, maticemos. La creación literaria, la novela, nos permiten jugar en el buen sentido y uno deja sus girones de vida en el texto. Los personajes exageran y uno debe ser equilibrado para que ellos mantengan su peso especifico.  Pero Apagón en la Cripta sin este narrador sería otra cosa

_ Has hablado en diversas entrevistas sobre el reto que significó armar los personajes, ¿por tercos o por pasivos?

_ A todos los personajes de forma individual les creé sus situaciones, yo no quería que el Mesías y su secretario fueran la columna vertebral de la historia, si no que cada personaje tuviera su peso especifico. Hay una historia que se desarrolla que es bastante gamberra. Recordando al gran Alfred Hitchcock juego mucho con lo que él llamó los Macguffin, que parecen importantes pero no tienen ningún peso especifico en la trama y eso está hecho a propósito.  Cada uno conduce por su lado, los cogí, los pinté, los repinté y los encerré en algún momento ante su falta de  empatía conmigo, mis personajes tenían que entrar por ese aro o quedaban fuera de la novela.

_ Este es un tema que nos habla del poder del escritor, lo cual también tiene que ver con el tema que se elige. En lo particular no creo en la Musa, si no en la conexión que se produce entre nuestro interior y algo afuera que nos impacta…

_ Así es, cuando estuve en Madrid a presentar tu novela Anclados La cripta de la librería en el barrio Las Letras quedó en mi cabeza y la historia me la dio desgraciadamente lo que ocurre en mi país, en esta ocasión mis manos y cabeza se unieron en un solo cuerpo.

_ ¿Cómo se perfilan tus planes inmediatos?

_ Tengo que cuidar a esta criatura que es Apagón en la cripta, este año está muy malo en relación a la promoción, porque no he podido hacer una gira por la península  como estaba previsto. Quizá asista dentro de poco a algún evento de novela negra mientras esperamos la llegada del 2021. En relación a una nueva novela,  llevo escrita la mitad de la nueva, ambientada en Las Palmas de Gran Canaria, y además no tiene nada que ver con Apagón en la cripta. A mi no me gustan las sagas literarias. Las historias deben tener un principio y un final.

Apagón en la cripta narra las vicisitudes de un país –el Estado-necio– cuyos máximos dirigentes son secuestrados por una organización compuesta por un grupo de seres que pretenden ¿regenerar? la nación. Sin los principales timoneles al mando de la nave, ésta se verá sacudida por una serie de intrigas y episodios variopintos que harán las delicias de los amantes de la literatura, convirtiéndolos en testigos privilegiados de la irrupción de un nuevo subgénero que podríamos bautizarcon el sugerente título de ‘Realismo sucio, profundamente negro, humorísticamente responsable y sin huella de carbono’. Con un conjunto amplio a la par que variado de personajes, el lector apreciará en Apagón en la cripta un sinfín de sutilezas estilísticas. Esta novela, junto a las historias que jalonan sus páginas, hacen de notario de una realidad multisensorial apartada de los tópicos. Es, en definitiva, una experiencia fruto de la inagotable imaginación de su creador, un hombre de su tiempo en un tiempo que no parece llegar a su final.


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