caleidoscopio

En tiempos convulsos urge el antídoto de la ética y la compasión 

Por Mariana Marchena

En la política se habla la mayoría de las veces de estrategias, territorios, estadísticas, batallas para el bienestar por y para el ser humano; pero la mayoría de las veces se desvirtúa y nos dejamos seducir por el poder. Pero el problema no es el poder si no qué hacemos con él. 

En estos tiempos que corren, como se dice coloquialmente, se nos han visto las costuras. Al principio de esta pandemia por la novedad y miedo nos quedamos en casa e intentamos regresar a lo más básico, a la solidaridad, a los afectos al altruismo, pero al cabo de un año pareciera que esa humanidad quedó de lado. 

No es muy difícil encontrar ejemplos. Basta con mirar la batalla por la creación de vacunas cuyo objetivo final es evidentemente controlar este virus que vino a cambiarnos la vida, pero también está –y no muy de fondo– quién tiene el monopolio de su creación, cuál es más efectiva, cuáles son los protocolos de control más efectivos, éticos y coherentes para la selección de los grupos a vacunar y un gran etc.

Mientras lees esto hay miles de personas muriendo por malas decisiones de aquellos que están en el poder, sea por vía autoritaria o democrática. Familias separadas, niños que mueren en brazos de sus madres bajo condiciones climáticas intensas en una frontera en búsqueda de una vida mejor, seres humanos que simplemente no se salvan por no tener acceso a una vacuna o a una salud de calidad porque no son de un partido o de otro. 

Presos políticos que son violados y violentados día sí y día también, hijos que no pueden dar el último adiós a un padre que marcha a otro plano porque tuvieron que huir del país por no ser adeptos al régimen de turno, bombas que destruyen poblados enteros, manifestantes pacíficos que mueren a manos de las fuerzas policiales que se deben a un pueblo. Mujeres que no son escuchadas en una primera denuncia y son más tarde víctimas mortales de las manos de sus parejas o hijos. 

No soy experta en conflictos bélicos, ni diplomática, ni historiadora, hoy hablo como ser humano, que sufre al ver que no lo estamos haciendo muy bien como humanidad, sin tomar ninguna postura política ante los conflictos, quiero destacar que nos urge la ética, el humanismo y la compasión. Nos diferenciamos de los animales por muchas cosas como que los  animales  son feroces pero no crueles, y es crueldad pura y dura lo que sí se ha evidenciado durante estos últimos siglos. Lamentablemente las guerras han sido una constante en la historia de la humanidad, ahora con más tecnología pero con la misma crueldad.  Pero no debemos simplemente taparnos los ojos y seguir adelante.

La ética el nuevo capital social 

“La ciencia es maravillosa, pero puede usarse para destruir. El mercado es eficacísimo, pero  puede excluir a millones de desgraciados. La democracia es el sistema más perfecto de distribuir el poder. Pero sin un marco ético puede conducir la atrocidad. La ética constituye el núcleo de lo que he denominado en este libro “Capital Social”. Es el mayor recurso entre los mayores recursos del que dispone el ser humano. Es frágil, discutible, vulnerable a las críticas de los listillos, humilde ante los soberbios, a los que afortunadamente hasta ahora ha vencido” Marina. Biografía de la Inhumanidad. 2021. Ariel Pp 241

Ahora mismo en Venezuela, Colombia, Argentina, Brasil, Cuba, Haití, España, Marruecos, Siria… en fin, en el mundo están sucediendo cosas. Pero como dice la canción, «¿quién dice que todo está perdido?». Pienso que este momento histórico es para que no solo aprendamos, si no que nos sensibilicemos y entendamos la IMPORTANCIA de activar políticas integrales que no olviden al ser humano. Que como diría Arendt, no banalicemos el mal. Que es necesaria La Ética y ver más allá. 

Nadie está pidiendo santos, simplemente que pensemos por y para el otro, más allá de un mea culpa lo ideal sería una reflexión contemplativa y activa para evaluar los daños y ver qué podeos aportar para una sociedad más justa, hay que sacarle partido a nuestro ser Moral, desde lo más cercano, nuestro hogar, empleo, comunidad, comercio cercano etc. “Un mundo sin compasión no es habitable para los seres humanos” Cortina. ¿Para qué sirve realmente la Ética? Paidós. 2013. Pp 21

3 comentarios

  1. Excelente, Leonardo. Me recuerda a la situación argentina durante los años de la última dictadura (1976-83). Como sabes escribí sobre Teatro Abierto 1981 (se cumplen 40 años) y entre otras causas, la alienación de todo un pueblo… la censura… muchas de las causas que nombras… qué tristeza… Un fuerte abrazo.

  2. Muchas gracias por el texto. Es bella tu vinculación primigenia con el teatro, con ese recorte de periódico de tu padre, y como todo se desliza hasta la obra de Samano y Sacristán. Me has dado ganas de volver de nuevo a una sala…

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