caleidoscopio

EDIPO, el tirano de Tebas

Leonardo Azparren Giménez

    Atenas no tuvo reyes en la época clásica. Desde el siglo VII estuvo regida por arcontes electos, los principales Dracón (s. VII a.C.) y Solón (594 a.C.). En el s. VI predominaron los tiranos, el principal Pisistrato, quien gobernó en 560, 559-556 y 546-528 a.C. Hacia 510 a.C. Clístenes instauró la democracia, defendida con sangre contra los persas y con líderes de la talla de Pericles (442-429 a.C.), quien le dio nombre a ese siglo. Es el marco social en el que surge y se desarrolla el teatro con Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes.

    En el s. V la democracia vivió varias crisis por el empeño de la toma del poder por sectores emergentes y oligárquicos y por la guerra del Peloponeso, que culminó con la derrota de Atenas (404 a.C.) y un régimen oligárquico; además la Ilustración puso en crisis creencias y valores tradicionales. Poco después de iniciada la guerra Atenas fue azotada por una peste y Pericles, acusado por sus enemigos políticos de ser su causante, fue una víctima y murió en 429 a.C. De inmediato se inició una lucha por el poder. El s. V fue un período de esplendor del arte, la cultura y el teatro. Los dramaturgos estuvieron comprometidos con la pólis democrática. Sófocles fue jefe de los tesoreros del imperio en 443-42 a.C., estratega con Pericles en 441-40 y miembro en 410 de una comisión demócrata ante amenazas oligárquicas.

Poco después de la muerte de Pericles, Sófocles estrenó en 429-425 Edipo tirano [týrannos] no rey [basileýs] como se lee en casi todas las traducciones. ¿Por qué y para qué llamó tirano a Edipo? ¿Qué quiso decirle a su espectador?

Edipo tirano es modelo de correlaciones entre las dimensiones pública y privada de una situación y una síntesis de política y religión. Su situación básica de enunciación es el destino de la pólis amenazada por una peste, la súplica del pueblo a Edipo para que la salve y la sanción al responsable de causarla. Más que evidente la connotación política.

    El Edipo de Sófocles es un ser superior a la medida humana, es omnipotente: ilustre, gobernante de esa tierra, insuperable frente a los avatares, mente poderosa, liberador, dueño del país y el más querido. Le fue dado el poder cuando venció a la esfinge. La situación dramática y escénica revela relaciones de poder y sumisión. La palabra pólis es pronunciada 29 veces acompañada de  (país, nación) 21 veces. El espectador vivía en un marco social agónico, igual al de los tebanos.

    Edipo consulta a Apolo qué debe hacer y decir para salvar a Tebas. Lejos de Danao en Las suplicantes de Esquilo (463 a. C.), quien consulta a la asamblea antes de tomar decisiones. El componente religioso incorporado es crucial. “El soberano Febo nos manda expresamente / expulsar al miasma que cría esta ciudad / y no dejar que crezca para hacerse incurable”. Se refiere al asesino de Layo. Edipo asume esa tarea con órdenes taxativas propias de su poder absoluto.

Ordena que le revelen todo lo relacionado con el asesinato y prohíbe que esa persona sea acogida en Tebas, incluso en su casa. Solicita la opinión de Tiresias, “él único de los hombres que en sí tiene la verdad innata”. Pero cuando le dice que “eres el impío que el país contamina”, Edipo se muestra intemperante y cree que Creonte “conspira abiertamente contra mí para echarme”. Edipo se aferra al poder que ejerce sin control y pone en duda a los dioses y a la religión. Acusa a Creonte, quien le responde: “Yo, por mi parte, ser un rey [týrannos] no lo deseo, / sino más bien vivir como un rey [týranna]”. Creonte es pragmático frente a los beneficios del poder sin la responsabilidad de ejercerlo. Edipo, en cambio, es intemperante ante cualquier razonamiento. En medio de la peste Atenas tenía que designar al sucesor de Pericles.

La maestría de Sófocles está en el reconocimiento entre los personajes y las consiguientes peripecias. En Tiresias y Creonte Edipo ve conspiradores y pone entredicho lo anunciado por los dioses: política y religión apuntan al significado profundo de la fábula. Yocasta pone en duda los oráculos: “En cuestiones de adivinación / no hay por qué andar mirando para acá o para allá”. Edipo no mató a su padre, Pólibo; eso cree. Por eso avanza en la averiguación sobre el asesinato de Layo para salvar a la pólis.

El oráculo había dicho a Layo que no tuviera hijos porque serían la perdición de la pólis. Sófocles interpreta el mito de Layo y Edipo en relación con el destino y la salvación de su pólis, Atenas, enferma por la peste. Edipo tirano apunta en una dirección: la consecuencia de designar un tirano ignorante e intemperante. Edipo nombrado a dedo decide sin consultar a los ciudadanos e ignorante de sí. Cuando se reconoce cual causa de la peste se saca los ojos y pide ser expulsado de Tebas. Es la conciencia más desolada del teatro. Será un apátrida. Pero en el horizonte, su salvación y santificación en Edipo en Colono (401 a.C.), acogido por las euménides en Atenas.

3 comentarios

  1. Excelente, Leonardo. Me recuerda a la situación argentina durante los años de la última dictadura (1976-83). Como sabes escribí sobre Teatro Abierto 1981 (se cumplen 40 años) y entre otras causas, la alienación de todo un pueblo… la censura… muchas de las causas que nombras… qué tristeza… Un fuerte abrazo.

  2. Muchas gracias por el texto. Es bella tu vinculación primigenia con el teatro, con ese recorte de periódico de tu padre, y como todo se desliza hasta la obra de Samano y Sacristán. Me has dado ganas de volver de nuevo a una sala…

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