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La casa de Alba se viste de fiesta

Carlos Fitz-James Stuart  ha confirmado que la boda de su segundo hijo será el 22 de mayo, y aunque no hay muchas revelaciones sobre la fiesta, porque quieren sobriedad, ya la prensa maneja algunos datos.

Mayte Navarro

Aunque la pandemia pareciera aplazar planes, nos obliga a seguir distanciados y nos confunde con sus olas que van más allá de  los gráficos donde se muestran el ascenso y descenso en el número de contagiados, muchos no se dan por vencidos y sus planes los llevan a cabo, aunque haya que cambiar el programa más de una vez.

Este es el caso de Carlos Fitz-James Stuart y Solís, el segundo hijo del Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart Martínez Irujo y su ex, la aristócrata Matilde de Solís-Beaumont y Martínez de Campos. La familia ha anunciado la boda del joven profesional con una chica que viene de un hogar muy acomodado, Belén Corsini De Lacalle, hija de uno de los 200 hombres más ricos de España.

El Duque de Alba se encuentra muy contento y ya anunció que la boda será el 22 de mayo de 2021 en el majestuoso y madrileño palacio de Liria. Habrá pompa pero no mucha gente y el Duque, junto a los novios, se enfrenta a la tarea de reducir la lista de invitados por causa de la pandemia, pero la boda si va.

¿Y quién es esta joven que ha conquistado a este soltero de oro? Pues una profesional que forma parte del equipo de las empresas familiares y que encaja muy bien con la manera de vivir del duque de Alba y sus hijos, por su discreción.  Incluso, ha cerrado sus redes sociales para evitar que alguien pueda husmear en su vida privada.

Educada y elegante, su grupo familiar forma parte de la creme de la creme ibérica. Uno de sus parientes conformó el entorno cercano del rey emérito  Juan Carlos de España;  otra de sus primas, Amparo Corsini, está casada con  Manuel Falcó Girod, hijo del fallecido Marqués de Griñon.

Carlos tiene 28 años y una carrera universitaria que completó con un master en Estados Unidos. Belén es tres años mayor que él, tiene 31 y un título universitario en Administración de Empresas. Después de la boda añadirá a su apellido otro título, el de marquesa de Osorno. Así se completa su currículo exitoso.

En cuanto al vestido de la novia ya se sabe el nombre de la firma que tendrá la responsabilidad de vestirla, Navascué, capitaneada por Cristina Martínez-Pardo Cobián, considerada un referente en el mundo del diseño en España. Los trajes nupciales son una de sus especialidades y su atelier se encuentra en la zona más pija de Madrid, el barrio de Salamanca. Dos cosas caracterizan los atuendos de esta casa, la calidad de sus tejidos y el depurado diseño, por lo que Belén será una fuerte candidata a llevarse el título de la novia del año.

Aunque se piense que en ese importante momento usará algunas de las espectaculares joyas de la fallecida y siempre recordada Cayetana de Alba, abuela del novio, si nos hacemos eco de lo que supuestamente reveló alguien cercano a Belén, no será así. Primero, los tiempos no están para ostentaciones, segundo la novia quiere estar lo más sencilla posible y por último no debería descollar sobre  su concuñada, Sofía Palazuelo, esposa de Fernando, futuro duque de Alba. Así que en esta oportunidad no veremos la famosa tiara de Cayetana que heredó de Eugenia de Montijo. En fin, esta boda será otra oportunidad para evadirse de la COVID-19 por un rato. 

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