estilo de vida

El esposo más longevo de la realeza

Felipe de Edimburgo no sólo ha roto el récord de ser el marido de mayor edad de una reina europea, sino que su historia encierra una triste infancia y una adultez que se ha caracterizado por su irreverencia verbal

Mayte Navarro

Una de las personalidades de la realeza que se ha caracterizado por su forma de actuar franca y e irreverente es Felipe de Grecia y Dinamarca, hoy simplemente, Felipe de Edimburgo, esposo de Isabel II de Inglaterra y padre del futuro monarca del Reino Unido.

A los 99 años conserva sus condiciones mentales y así lo han referido los médicos que lo atienden en el hospital Eduardo VII de Londres, aunque haya renunciado a las actividades oficiales que le correspondían, sin embargo Felipe quiso preservar algunas particulares, como manejar su propio vehículo, pero un accidente sufrido en los caminos de Windsor, que causó heridas leves a las personas que iban en el otro automóvil, apuraron su renuncia al volante.

Nació en Corfú, Grecia, el 10 de junio de 1921, es tataranieto de la reina Victoria, al igual que su esposa Isabel II, por lo que son primos terceros. Conoció desde pequeño el significado de la palabra exilio, ya que tuvo que abandonar el país cuando derrocaron a su tío el rey Constantino de Grecia y la familia tuvo que exiliarse.

Quizás esos viajes de su infancia, que lo llevaron de una escuela de Francia a otra en Inglaterra, el hecho de no haber tenido un hogar tradicional pues su madre nació sorda y luego le diagnosticaron esquizofrenia, causa de la separación de su padre Andrés de Grecia y Dinamarca, influyeron en su temperamento y se convirtió en un observador. La diplomacia no está presente en su conversación por lo que sus frases imprudentes se han hecho famosas y le han valido que unos lo  consideren un racista, mientras que otros lo tildan de ser una persona a quien no le importa nada ni nadie y lo políticamente correcto lo tiene sin cuidado.

Tal vez, esa conversación sin protocolo y directa fue la que atrajo a la entonces joven princesa Isabel e hizo que se enamorara perdidamente del rubio y apuesto príncipe que carecía de una gran fortuna, pero no le faltaba valor. Su carrera militar la hizo en la Marina, donde vivió momentos interesantes, incluso fue el más joven subcomandante de la Armada a comienzos de la década de los 40.

A pesar de no haber disimulado nunca su insatisfacción de estar siempre detrás de su esposa, la Reina ha llegado a expresar agradecimiento por su lealtad, pues si Isabel ha estado ejerciendo frente al trono, Felipe ha tomado las riendas familiares y ha marcado la pauta de importantes decisiones.

Una de las frases de la monarca que refleja el reconocimiento hacia Felipe de Edimburgo es ésta: “Mi esposo ha sido mi fuerza y mi reposo durante todos estos años, y tanto yo como toda su familia, tanto este país como otros muchos, tenemos con él una deuda mayor de la que nunca nos reclamará o de la que nunca sabremos”.

La elegancia es otra de las características del duque que no ha desaparecido con los años. Ya no es el espigado joven, deportista y apuesto, pero sigue siendo un coqueto, lo que demuestra en su estilo pulcro y cuidado. Quizás por ello haya roto unos cuantos corazones, pues sus infidelidades matrimoniales, aunque no han ocupado las primeras páginas de revistas si han sido motivo de más de una nota periodística. Él ha sabido intimar con mujeres que no han querido alardear de esas relaciones, quizás haya sido por el respeto que Isabel inspira.

Algunos nombres femeninos que la prensa relaciona con Felipe de Edimburgo son los de la actriz Pat Kirkwood, la norteamericana Cobina Wright Jr., Sasha, duquesa de Abercorn; Susan Ferguson, la madre de Sarah, su nuera; la escritora Daphne du Maurier, la francesa Hèléne Cordet y su prima política Alexandra de Kent. En 73 años de matrimonio Isabel II antepuso su deber de soberana y dejó que su marido se divirtiera. Los medios narran que en una entrevista que le hicieron le preguntaron a la Reina si Felipe había sido fiel al matrimonio y ella respondió: “Yo no lo se  y tampoco es importante para mí, ya que él siempre me ha sido leal”.

Gran parte de 2020 y lo que va de este 2021 la pareja ha estado recluida en el palacio de Windsor. Por sus edades se encuentran dentro del grupo de riesgo, razón por la que Carlos, el primogénito; y William, su nieto; han asumido el rol de representación de Isabel II en los actos que se han celebrado.

La pareja ya recibió las dos dosis de la vacuna Pfizer, la anti COVIT-19. Faltan tres meses para el centenario del duque de Edimburgo, quien además tiene otros títulos, entre ellos el de  Conde de Merioneth y barón de Greenwich. Pero el que lo dejará en la historia es el de príncipe consorte, que siempre le ha ocasionado cierta molestia porque lo coloca en un segundo lugar.

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