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William y Harry, hermanos enfrentados

Robert Lacey es uno de los expertos en la monarquía británica y el autor de un nuevo libro que protagoniza la familia real británica, donde revela que la imagen del heredero se protege y que entre Meghan y Kate no hubo rivalidades.

Mayte Navarro

Escribir sobre la realeza es un tema que seduce a muchos. Más allá de los periodistas que  cubren las fuentes palaciegas, quienes son los encargados de dar a conocer el día a día de lo que acontece en palacio y escriben sobre los temas que las propias monarquías consideran pueden ser de interés de la gente, están los autores de libros, aquellos que van más allá de narrar las actividades caritativas, las entrevistas, viajes y bodas de los miembros de las casas reales. Estos escritores llegan a la intimidad de estos personajes. Sus páginas nos llevan a las habitaciones de reyes y princesas, narran sus frustraciones y sus debilidades, además de contribuir a que terceros emitan juicios, que pueden incluso, estar sustentados en la fantasía de los propios escritores.

El coronavirus, gracias al distanciamiento físico y al ostracismo al que nos ha sometido, ha permitido que muchos escritores se hayan dedicado a realizar sus trabajos y que el mundo editorial no se haya detenido totalmente. El 20 de octubre es la fecha señalada para el lanzamiento del libro Battle of Brothers: William and Harry – The Inside Story of a Family in Tumult (Batalla de hermanos: William y Harry. La historia íntima de  una familia turbada).

El autor de la obra es Robert Lacey, quien tiene en su haber otros títulos vinculados a los Windsor, entre ellos Monarch, Life and Reign of Elizabeth II, The Queen Mother’s Century. A estos se suman best sellers internacionales, trabajos sobre Arabia Saudita, ser uno de los asesores de la serie The Crown  y participa en programas de televisión para hablar sobre el tema.

Lacey ahora se sumerge en las relaciones de los dos hijos de Carlos y plantea que la imagen de William siempre se ha protegido por ser el heredero. También hace referencia de la influencia  que pudo tener en cada uno de ellos los conflictos vividos por sus padres y que al ser del dominio público los afectó de manera diferente. También analiza el rol de la reina Isabel II y su influencia en la formación de Carlos y William.

Quienes ya han tenido la oportunidad de leerlo profetizan, al igual que lo hicieron con Finding Freedom dedicado al tema de la separación pero desde el punto de vista de los duques de Sussex, que también hará tambalear la monarquía. Pero no creo que sea así, William está pisando firme y se muestra como un futuro rey centrado en lo que sucede en la actualidad.

Batalla de dos hermanos se sumerge en la vida íntima de este grupo familiar. Explica cómo se desarrollaron los acontecimientos durante el encuentro previo en Sandringham, convocado por la Reina para tratar la salida de Harry como miembro principal de la Casa real y como William dejó solos a su abuela y a su hermano por pensar que era incapaz de controlar su rabia.

Lacey explica la posición de los duques de Sussex que se basó en intercambios de intercambio. Ratifica en estas páginas el afecto de Isabel por Harry y su total aceptación de Meghan por considerarla que sería una pieza interesante en las actividades de palacio.

Según el autor todo se fue complicando porque los duques de Sussex le dieron un giro a sus aspiraciones y a sus roles. No cumplieron con el protocolo cuando nació Archie, aspiraban a una actividad comercial más intensa, algo que va contra el propio espíritu de la Monarquía, que no ve con malos ojos la entrada de dinero por algunos conceptos y cualquier iniciativa de este tipo necesita ser consultada y Harry no lo hizo.

También hace alusión a la inseguridad de William en su relación con Kate. Lacey señala que hubo un rompimiento pero el futuro rey fue rechazado por muchas mujeres y regresó a los brazos de su hoy esposa.

El libro revela como desde palacio se dejó consolidar la imagen de chico malo de Harry para proteger a William, el heredero y conservar así su reputación de joven correcto.

En el desarrollo del libro el alejamiento de los hermanos está centrado en sus propias desavenencias y no en enfrentamientos entre sus esposas, que han sido catalogadas por Lacey como dos profesionales que sabían que tenían más ganancias siendo aliadas que enfrentándose.  El verdadero motivo de este la separación estuvo en los hermanos, pues entre ellos no cabía la hipocresía ni el disimulo.

Más que originar una debacle el libro ratifica que los reyes y princesas tendrán “sangre azul” pero que son de carne y hueso. Que tienen sus propias aspiraciones y, como en el caso de Harry, quien siempre sería un personaje de repuesto, aunque era el mimado del público, ha buscado su propio protagonismo, aunque en Buckingham no se le han cerrado las puertas.

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