estilo de vida

Honor a quien honor merece

Mayte Navarro

La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales entregó el premio Dr. Luis Manuel Carbonell Parra que este año recayó en una institución que desde hace 25 años trabaja en la preservación de los mares venezolanos, el Museo Marino de Margarita Fernando Cervigón, un justo reconocimiento a una institución que no se ha detenido a pesar de las adversidades. De esta manera se honra el trabajo de un grupo de profesionales que no descansan en su labor educativa y se rinde un homenaje a la memoria de un investigador venezolano que hizo de  la indagación en la ciencia uno de sus nortes.

El acto se trasmitió a través de YouTube  contando con la participación de los miembros de la junta directiva de la Academia, que una vez más reiteró la importancia de destacar el trabajo que silenciosamente, pero de manera efectiva realizan organizaciones que velan por la protección y cuidado del medio ambiente, poniendo especial atención en la educación de las generaciones más jóvenes, para que de esta manera se puedan obtener resultados positivos.

El orden del acto lo llevó la doctora Flor Pujol, tesorera de esta institución que tiene su sede en el Palacios de las Academias y donde en ediciones anteriores se entregó este premio que cuenta con el auspicio de la familia Carbonell Parra, asumió el rol de maestra de ceremonia.

El primer vicepresidente, Ismardo Bonalde se encargó de leer la orden del día, cediendo la palabra a la presidenta de la Academia,   Dra. Mireya Rincón de Goldwasser, en cuya intervención, además de agradecer el apoyo de la familia Carbonell Salas también destacó el interés de Luis Manuel  Carbonell Parra por el ambiente, por lo tanto, el hecho de que este premio recaiga en el Museo del Mar se convierte en un acto de justicia, pues su trabajo resulta indispensable para un país comprometido por la falta de recursos, además, subrayó su actividad académica es labor una formidable. Los programas educativos se presentan como pilar de su misión y es por ello que el museo se orienta hacia todas las instituciones.

Informó que el premio fue concedido por unanimidad por el jurado que coordinó el doctor  Antonio Machado Allison y es un justo homenaje a una institución cuya sede se encuentra en Margarita y que en sus 39 años ha prestado una labor invalorable al sumar en la formación de la juventud la importancia de los mares venezolanos.

En nombre de los auspiciadores habló Julio Manuel Carbonell Salas, hijo del eponímo del premio, quien manifestó que su padre estaría muy contento en saber el nombre del destinatario del galardón.  Conversó sobre la predilección que el investigador sentía por la isla de Margarita y narró una anécdota protagonizada por el doctor Carbonell Parra con en Cubagua donde les ofreció una clase sobre la deforestación y la explotación no controlada y como ambas repercutían negativamente en el ambiente y en la vida del ciudadano. A través de la observación de la isla nos dimos cuenta que no quedaba nada.

La doctora Gioconda Cunto de San Blas continuó con una disertación sobre el doctor Luis Manuel Carbonell Parra, cuya labor no debe de ser olvidada ni ignorada por las nuevas generaciones pues su trabajo refleja de manera clara y contundente que la ciencia es la gran aliada del desarrollo. Destacó algunas de sus actividades entre ellas la expedición donde participó para llegar a las fuentes del río Orinoco, una materia de soberanía nacional. Esa travesía la  narra su esposa, Julieta Salas de Carbonell en “El misterio de las fuentes” , libro editado por la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales; Carbonell formó parte del equipo fundador del IVIC y  en los años 70 integró el grupo que creó FUDECI (Fundación para el Desarrollo de las Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales),  una fundación dentro de la Academia dedicada  a ejecutar acciones e investigaciones tendientes a recuperar especies en peligro de extinción.Su participación en la política se centró en los campos educativo y científico.

El premio se crea por iniciativa de su viuda  y sus hijos Pedro Enrique y Julio Manuel Carbonell Salas y queda más que justificado este homenaje pues es una  promoción a los valores civiles y ciudadanos.

Lo mismo podría decirse de la designación del ganador y sobre ello conversó el doctor Antonio Machado Allison, coordinador del jurado, quien mostró las razones que hicieron que el Museo del Mar resultara ganador, pues en un país donde sus costas son contaminadas, como lo que está sucediendo en Falcón resulta prioritario una institución que a través de la educación estimule al cuidado sobre la protección de los mares.

Por otra parte, indicó, que también es un homenaje a Fernando Cerviñón cuya labor no sólo se limitó a la investigación sino que se extendió a la docencia. Creó la estación de Geología Marina y sus afectos por Margarita los expresaba públicamente. Su nombre está entre los de los fundadores de la Universidad Monte Ávila. Además de dirigir trabajos de grado también descubrió numerosas especies marinas del Caribe venezolano y es el autor de seis volúmenes sobre los peces  de nuestras costas.

En nombre del Museo intervino Rafael Márquez y agradeció la concesión del premio que lo recibimos con regocijo, dijo. Subrayó que Fernando Cerviñón siempre incentivo para que la Fundación tuviera su acta de nacimiento, personalidad jurídica. El nombre del museo es otro claro homenaje a su epónimo que siempre se mostró reacio a que esto sucediera.

Las alianzas han resultados necesarias y útiles tanto para el Museo como para la comunidad que se ha visto beneficiadas  gracias a proyectos como  el de la limpieza de playas y la proyección de películas sobre el tema.

Otra actividad que desarrolla es la de El Museo va a la escuela, que ha originado un acercamiento con la comunidad. Por otra parte, explicó el directivo, el museo se autofinancia con la venta de las entradas.

Gran parte de los recursos provienen de la empresa privada. Para cerrar indicó que este premio representa un  mayor compromiso. Cerró agradeciendo a Julieta Salas de Carbonell y a sus hijos el premio que no es más que un estímulo para seguir protegiendo y difundiendo  el mar

Para concluir tomó la palabra monseñor  Fernando Castro, obispo de Margarita. El prelado ratificó los agradecimientos y manifestó su admiración y afectos hacia el Museo del mar pues promociona a la persona y los equipos de trabajo restablecen la posición de ennoblecer a los ciudadanos. El Museo del Mara eleva el ideal de la dignidad, el esfuerzo, la calidad y se rodea de un ambiente honesto. Las redes sirvieron también para felicitar al ganador.

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